Dientes de Diamante de Bad Bunny: Precio, Tendencias y Todo lo que Debes Saber

En los últimos años, hemos sido testigos de cómo numerosas celebridades han revivido la moda de utilizar joyas dentales. La joyería dental abarca desde piezas grandes como los grillz, hasta pedrería de diversos tamaños y materiales.

El tamaño, diseño y material de estas joyas pueden variar según los deseos de cada persona, aunque comúnmente están hechas de plata, oro o platino. Normalmente, se aplican frontalmente, cubriendo el diente en su totalidad, funcionando como una funda o corona. Pueden abarcar un solo diente o recubrir toda la sonrisa.

¿Qué son los Grillz Dentales?

Los grillz dentales, también conocidos como parrillas dentales o joyas dentales, son accesorios de metal que surgieron en los años 80 gracias a artistas de hip-hop, quienes buscaban representar riqueza y poder. Estos accesorios también se denominan «fundas» y, cuando se aplican frontalmente, cubren el diente por completo.

Estos son los característicos grillz que podíamos ver en los años 80, hechos normalmente de plata recubiertos de oro. Generalmente, estas joyas se colocan en los dientes frontales o anteriores.

Riesgos para la Salud Bucodental

El uso de grillz dentales puede acarrear varios riesgos para la salud bucodental:

  • Alteraciones en la oclusión: Al utilizar estas joyas, la oclusión dental se ve alterada, ya que no se puede cerrar correctamente.
  • Fractura de los dientes: Debido a que los grillz generalmente están hechos de metal, su dureza es mayor que la de los dientes, los cuales están hechos de hueso, un material más débil.
  • Formación de placa y caries: Cuando la joya no se ajusta bien al diente, se crea un espacio donde es más fácil que se acumule la placa.

Este engrosamiento del diente da paso al acumulamiento de placa bacteriana, provocando inflamaciones de encías y caries dentales. Los residuos de comida pueden quedar fácilmente atrapados entre los dientes y los grillz. Las bacterias también pueden generar mal aliento.

Si ya de por sí, es desaconsejable que un profesional de otro ámbito como la joyería, interaccione con la salud bucodental, hacerlo a ciegas, sin saber ni siquiera la procedencia del material, es rotundamente peligroso.

Mantener una buena higiene oral es de suma importancia. Para evitar esto, se recomienda mantener una rutina de higiene oral constante (cepillado de tus dientes, al menos 3 veces al día). Es importante lavar con frecuencia no solo los dientes, sino también los grillz. Se recomienda hacerlo mínimo una vez cada dos días, pero la rutina ideal es una vez cada 24 horas.

Aplicación de Piercings Dentales

Para colocar estos piercings, el esmalte nunca debe ser alterado, simplemente el piercing se quedará pegado con un sistema de adhesivo y resina. Estos suelen tener una corta duración, aunque todo depende del cuidado que les des.

Lo más importante es que evites cepillarte de manera muy brusca, roer cosas muy duras o pegajosas y jugar con él.

El Precio de los Grillz Dentales

Los grillz dentales, al igual que la joyería en general, varían ampliamente en precio. Existe una horquilla que puede comenzar desde joyería de calidad básica y profesionales sin experiencia, a grandes joyas implantadas por profesionales de renombre que cuentan con el asesoramiento de dentistas para reducir al máximo el impacto que los grillz tienen sobre la salud bucodental del usuario.

Por ello, desde Clínica Dental Artdenta no podemos indicar una guía respecto al precio, perteneciendo a otro ámbito distinto al nuestro.

Famosos y la Tendencia de los Dientes de Oro

Cuando hablamos de personajes públicos, celebridades, artistas y hasta deportistas, normalmente hablamos de vidas marcadas por el lujo y la excentricidad. En la medida en que los años transcurren, las modas varían pero algo que se ha mantenido en el tiempo son los dientes de oro.

Una de las acciones que ha hecho popularizarse esta moda, es la exposición de algunos famosos, que decidieron lucirse más de una vez en alfombras y conciertos con joyería dental. Complementos Rosalía, Kylie Jenner, Justin Bieber, Katy Perry, Miley Cyrus, Bad Bunny y hasta Madonna se han unido a la tendencia de los dientes de oro.

Sin embargo, los primeros en utilizar Grillz fueron los artistas de la movida Hip Hop, en los años 80.

Los dientes de oro datan del año 1.400 y siempre se han traducido en una tendencia para personas con dinero. Al principio solo era una técnica odontológica que con los años perdió efectividad, ya que salieron al mercado nuevos materiales más económicos y efectivos para el cuidado de la dentadura. También, en otras culturas, los dientes de oro se utilizaban para proteger la fortuna de la familia. No había fortuna mejor protegida que la que siempre viajaba contigo, era imposible que la robaran y perduraba en el tiempo sin perder valor.

Sin embargo la moda de los dientes de oro aparece y desaparece con el tiempo.

Las fundas para los dientes pueden modificar la dentadura total o parcialmente. Las grandes celebridades de la actualidad han hecho estas incrustaciones, que además incluyen otros materiales como la plata y hasta los diamantes. La mayoría de ellos lo utilizan como adornos que no modifican completamente sus dientes.

Rosalía, Kylie Jenner, Justin Bieber, Katy Perry, Miley Cyrus, Bad Bunny y hasta Madonna se han unido a esta tendencia, que cabe destacar se llama Grillz.

El Caso de Rosalía y sus Joyas Dentales

Otro caso de joyería dental muy sonado, es el de Rosalia. Este tipo de aplicación se hace con la ayuda de un pegamento especial para la superficie de los dientes. En este Grillz se utilizó una gran cantidad de ostentosos diamantes pequeños.

La decisión más profesional sería haber optado por una joyería removible, de este modo se evita el daño de las gemas, de los dientes próximos, la lengua o la perdida de alguna gema.

GY Jewels: Diseñadores de Joyas Dentales

GY Jewels, empresa del vigués Pedro Fernández Cordón y el coruñés David Cortón, diseña fundas dentales y piezas de alta joyería en oro y diamantes. Al vigués Pedro Fernández Cordón siempre le atrajo el mundo de la joyería. Con el tiempo, su afición al rap de estética bling bling, de joyas gigantes que apasionan a estos artistas le abrió un camino que en España estaba por explotar. Acercarse a ellas de forma profesional fue una oportunidad única que vino de su encuentro providencial (primero como cliente, después amigo y más tarde socio), con David Martínez López Cortón, un protésico dental de 35 años, nacido en A Coruña y con laboratorio en la ciudad herculina. David Cortón trabajando una pieza.

Esa fusión de saberes -la alta joyería y la fabricación de piezas dentales- coincidía en los grillzs, que son fundas para los dientes cubiertas de oro o brillantes, moda surgida en los 80 de la mano del hip hop que sigue haciendo furor y regresó con fuerza hace un lustro, sobre todo entre celebrities, estrellas de la música y del deporte, desde Madonna a Rosalía, Chris Brown, Bad Bunny, Miley Cyrus, Kanye West o Katy Perry. En el caso de GY Jewels, empezaron con joyas de plata y ampliaron su negocio de piezas, anillos, colgantes, pendientes... todo realizado en oro y diamantes.

«Al encontrarme con David empecé como loco a aprender a diseñar porque me apasionó y ya tenía en mente cómo hacer crecer el proyecto. Mi padre, además, trabaja con máquinas 3D y mi primera formación fue a su lado», cuenta el joven de 26 años desde Mánchester, donde esta semana cierra ventas de joyas con jugadores del Manchester United y el City. «El éxito nos sorprendió y avanzamos tan rápido que no dábamos abasto, así que contratamos a un equipo de profesionales con mucha experiencia, que es el con el que trabajamos siempre», explica. «Nuestras oficinas en A Coruña y Vigo son batcuevas particulares, no están abiertas al público. En realidad es en el taller donde se hace todo. Una vez que nos contactan a través de redes sociales o de otros clientes, hacemos las piezas tal como nos piden, eligiendo de catálogo o el diseño específico que deseen, se prueban y si está a su gusto, se efectúa la entrega.

Pedro explica que el hecho de que su socio sea protésico dental es importantísimo para la salud bucal. «Los grillz son seguros si los hace un profesional, porque hay gente en el mercado que no lo es y hacen cada cosa que asusta. El diseñador, cuya pieza favorita es una joya con forma de Lamborghini que hizo para un empresario, cuenta que tienen dos vías de gestionar encargos de grillz. «O les enviamos un molde de silicona para hacerlo en casa y mandarlo de vuelta, o el cliente se pone en contacto con un dentista para que se lo haga. Podríamos hacerlo nosotros, pero legalmente un protésico no puede tocar una boca», aclara añadiendo que los grillz son de quita y pon.

Pedro Fernández está orgulloso de haber pasado cientos de horas aprendiendo de su padre, y asegura que la admiración del clan familiar es mutua. En GY Jewels no solo crean piezas únicas, son también proveedores de marcas de alta relojería. Aunque tiene clientes de muy alto poder adquisitivo, asegura que no hay que ser millonario para acceder a sus trabajos. «Los grillz más baratos cuestan 90 euros y los más caros, 45.000 y más allá si jugamos con diamantes gigantes o diamantes rosas. El oro, lo mismo, desde menos de mil euros por una cosa pequeña, a una buena cadena de oro y diamantes de 20.000 euros hasta el infinito», reconoce añadiendo que es y sigue siendo «una buena inversión, un valor seguro».

La puesta en marcha de un negocio de alta cualificación era una de sus mayores preocupaciones para que no les dieran gato por liebre. Eso les llevó a ponerse las pilas buscando proveedores fiables en un mercado y un gremio muy hermético. Usan solo piedras naturales y con la certificación laboral ética y de sostenibilidad. Entre sus clientes se cuentan jugadores del Celta como Brais Méndez o cantantes como Lola Índigo. Para el concurso Mask Singer hicieron una joya en colaboración con un buen amigo del gremio, Miguel Ángel Cimadevila.

Bad Bunny y sus Conciertos: ¿Un Producto de Lujo?

Bad Bunny ha confirmado que aterrizará a finales de mayo de 2026 en España para traer temas frescos made in PR (Puerto Rico para el que no sea aficionado a su jerga), con la excusa de presentar su nuevo disco Debí tirar más fotos, y ha desatado la locura. En parte, porque para comprar sus entradas (que se ponen este viernes a las 12 horas a la venta, aunque ayer hubo preventa) sus fans debieron ahorrar mucho dinero o, yendo por la vía rápida, simplemente vender un riñón.

Aunque las más baratas parten de los 73 euros, las más caras costarán 600 euros porque incluirán "experiencias VIP". En concreto, la entrada calificada como VIP 1 (o ultimate Bad Bunny vip lounge experience) costará 543,30 euros, sumados a unos ricos 72,50 gastos de gestión. Los precios de lujo se han democratizado en los últimos tiempos, así como los polémicos gastos de gestión, lo que no impide que en algunos casos haya que arquear la ceja por pura perplejidad.

¿En qué momento se han normalizado unos precios de entradas tan altos? "Por muy humilde que se presente el artista, ya sea Bad Bunny o quien sea, la música en vivo se ha convertido en un producto de lujo", nos cuenta el periodista musical Nando Cruz, autor de Macrofestivales: el agujero negro de la música. "Asistir a conciertos da una especie de estatus social, lo que siglos atrás era asistir a un baile de salón o a las carreras de caballos hoy es ir a ver a Bad Bunny o a los Rolling Stones. Puedes decir: "Yo estuve allí", y eso te coloca en una posición especial".

Nos explica que las empresas organizadoras de conciertos (como Live Nation, que se encarga de organizar la gira de Bad Bunny) estudian hasta dónde pueden subir los precios y si el público en concreto está dispuesto a pagarlos. "El presidente de Live Nation el año pasado dijo que se venden las entradas muy baratas. ¿Por qué? La reventa, facilitada por la tecnología, ha dado a las promotoras pistas claras de hasta cuánto están dispuestos a pagar los fans. Por eso hay precios diferentes: hay gente que solo puede pagar 100, y gente encantada de pagar 600 por estar en el mejor sitio".

Señala Cruz que esta subida de gastos tiene varias vertientes que lo explican: por un lado, está la globalización; al comprar una entrada de Bad Bunny no compites solo con gente de Madrid o Barcelona, sino con personas de toda Europa, como son los ingleses o los holandeses, que tienen mayor poder adquisitivo que tú y están perfectamente capacitados para pagar 300 o 400 euros.

"Y ocurre algo más perverso aún", señala, "cuando sale el disco de Bad Bunny, todos lo comentamos en redes, por lo que estamos hablando de lo guay que es y haciéndole una campaña publicitaria gratuita. Eso genera un interés superior por el artista, entonces, cuando salen las entradas a la venta, su precio ya refleja esa campaña de marketing gratuita que hemos hecho. Nosotros mismos hemos subido el precio de las entradas".

"A mí me parecen caras las entradas como me parece alto el coste de vida", zanja H. Vázquez. "Y pienso que esto irá a más, básicamente porque todo se encarece. Luego están los gastos de gestión, un impuesto más por divertirte con la experiencia. Y se paga, porque es un negocio; una empresa no es una ONG, y juega con el FOMO (del inglés fear of missing out, es decir, miedo a perderte algo) como lo hace con la nostalgia".

Los gastos de gestión no existían hace 20 años (explica Cruz que uno de los primeros grupos en rebelarse contra ellos fue Pearl Jam), pero ahora los hemos asumido como parte del proceso de la compra: si una entrada cuesta 70 euros, te cobrarán 10. Si cuesta 500, podrán cobrarte perfectamente 72. Aunque no haya ningún gasto de gestión real en una entrada que compras tú en una cola virtual y te descargas en una app de tu móvil (también comprado por ti) o imprimes en tu propia impresora.

"Tengo entendido, no obstante, que una parte de la recaudación de las entradas de todos los conciertos se donará a la Fundación Good Bunny" cuenta H. Vázquez. "Es una fundación que se centra en el apoyo a niños y jóvenes de comunidades desfavorecidas para fomentar el desarrollo del talento en la música, las artes y los deportes. Los seguidores dudan de si será verdad. Los hay que opinan que tendría que ser una elección de los compradores. Cada quien decide en qué gastar su dinero. No obstante, ninguno de nosotros seremos Pino Sagliocco (Live Nation) con Michael Jackson ni Narcís Rebollo (Universal Music) con Taylor Swift en el Santiago Bernabéu. Paguemos lo que paguemos".

ROSALIA y su piercing en los DIENTES - GRILLZ o joyería dental

Si necesitas más información sobre salud bucodental no dudes en ponerte en contacto con Artdenta. Puedes visitar a tu Clínica dental Artdenta en Valencia en la Avenida Primado Reig, 137 o llamándonos al 963 693 329.

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