A menudo, al evaluar las fresas, nos centramos únicamente en su contenido calórico, pasando por alto la riqueza de sus propiedades nutricionales. La fresa, una planta herbácea de la familia de las rosáceas, es mucho más que una simple fruta baja en calorías.

Según el dietista-nutricionista Manuel Moñino Gómez, la fresa comenzó a cultivarse en Francia en el siglo XV y, poco después, en España. Lo que conocemos como fresa es, en realidad, el receptáculo de sus flores, sobre el cual se insertan los verdaderos frutos en forma de pequeños granos, que contienen las semillas (aquenios). Esta peculiaridad convierte a las fresas en un falso fruto.
Valor Nutricional de las Fresas
Calorías y Vitaminas
Las calorías de las fresas, indicadas por 100 gramos, son similares en todas las variedades. Si le preguntas a tu frutero qué vitaminas tiene la fresa, seguro que te responde que está llena de vitamina C. Y no te engaña, porque otro de sus grandes valores de la fresa es su gran aporte de vitamina C, muy similar al de la naranja. Las naranjas aportan unos 52 miligramos de vitamina C por cada 100 gramos, mientras que las fresas van un poco más allá: 54 miligramos por cada 100 gramos.
La vitamina C "contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la formación normal de colágeno de vasos sanguíneos, huesos, cartílagos, encías, dientes y piel. También ayuda a la absorción del hierro de la dieta y a disminuir la fatiga. Además de vitamina C, las fresas destacan por su manganeso y folatos.
Otros Componentes Bioactivos
Aunque se ha extendido la idea de que las fresas reducen la inflamación, Moñino recalca que "no existen estudios que establezcan tal relación. Esta propiedad atribuida a las fresas suele vincularse a su contenido de diversos ácidos orgánicos propios de las frutas y que les dan su sabor particular. “Entre ellos destacan el ácido cítrico, málico, oxálico.
Existe evidencia científica de que el consumo de fresas, igual que el del resto de frutos rojos, como los arándanos, las frambuesas o las grosellas, "se asocia con un menor riesgo de enfermedades crónicas, en especial, las cardiovasculares. Estas cualidades también se derivan del consumo de, al menos 5 raciones entre frutas y hortalizas diarias: 3 de frutas frutas y 2 de hortalizas.
Beneficios de las Fresas para la Salud Dental
Una de las mejores frutas para los dientes son las fresas. Gracias a una propiedad llamada Xylitol, eliminan las bacterias de los dientes. Además, evitan la acumulación de placa.

Flúor y Cuidado Dental
Los fluoruros presentes en enjuagues, pastas dentales y productos de uso exclusivo en la consulta suelen tener una acción tópica. El flúor fortalece el esmalte dental de dos maneras. Primero, al entrar en contacto con el diente, se forma fluorhidroxiapatita, un mineral menos soluble que la hidroxiapatita presente de manera natural en el esmalte, lo que aumenta su resistencia al ataque ácido de las bacterias.
En general, en situación de salud, se recomiendan pastas dentífricas con 1000 ppm de flúor de 0 a 6 años de edad; mientras que para los niños 6 años en adelante se pueden empezar a usar pastas con 1450 ppm de flúor. Se suele recomendar una pequeña cantidad de pasta dental para niños hasta los 2 años, como un grano de arroz y de los 3 a 6 años la cantidad debe ser del tamaño de un guisante.
Los tratamientos preventivos desempeñan un papel fundamental en el cuidado de la salud bucal de los peques. Sellantes de fosas y fisuras profundas: para prevenir la acumulación de restos de alimentos y biofilm dental en los surcos más profundos de los dientes. Geles de flúor: una de las principales formulaciones disponibles es la del gel de fluoruro fosfato acidulado al 1,23% que proporciona una concentración de 12.300 ppm de F-. Barniz de flúor: es una solución concentrada de flúor que contiene 5% de fluoruro de sodio, lo que representa una concentración de 22.600 ppm de F-.
Las principales asociaciones dentales coinciden en la importancia de que los más pequeños se cepillen los dientes al menos dos veces al día durante dos minutos con un cepillo suave, especialmente antes de irse a dormir.
Si bien el flúor es seguro para los más pequeños y aporta muchos beneficios en las cantidades adecuadas, cuando se ingiere flúor en cantidades superiores a las recomendadas puede llevar a fluorosis dental, un trastorno en el esmalte que tiene lugar cuando los dientes en desarrollo se exponen a altos niveles de flúor. A pesar de ello, la pasta dental no tiene por qué ser la causante de la fluorosis, existen muchos otros factores que pueden favorecer la aparición de esta: genética, dieta y concentración de flúor en el agua en la región, principalmente.
En definitiva, el flúor es uno de los ingredientes más efectivos para prevenir la caries dental en niños y niñas, aunque como todo ha de usarse de manera controlada.
Sigue siendo habitual encontrar cierta desinformación en lo que respecta al uso de pastas dentales con flúor. Tal como ocurre con otras ciencias de la salud, la odontología está en constante evolución y es necesario adaptar las prácticas como profesionales, a las investigaciones más recientes. En este caso, es importante informar a los padres sobre las razones que hay detrás de estas modificaciones para que puedan confiar en que es la mejor opción en el momento actual.
Helado saludable de frutilla y guineo para niños
Fresas y Nutrición Infantil
Para los bebés, se trata de una fruta muy nutritiva que contribuye muy positivamente en el desarrollo del niño. Las fresas son ricas en minerales, como por ejemplo el hierro, calcio y potasio. Estos nutrientes son esenciales para mantener los huesos fuertes y saludables.
Las fresas son ricas en fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales, nutrientes que mantienen un intestino saludable. Los antioxidantes ayudan en la absorción de nutrientes clave, además de las proteínas y el hierro. La vitamina C de la fresa tiene efectos muy positivos en la salud ocular de los niños. El nutriente protege los ojos de los llamados radicales libres, de forma que previene una buena parte de los problemas vinculados a los ojos.
Las fresas en bebés son idóneas por la cantidad de vitamina C que contienen. La fruta mejora la inmunidad de los bebés y los protege ante patologías como por ejemplo gripes, bronquitis o anemia.
Temporada y Conservación de las Fresas
Los meses en que los podemos encontrar fresas y fresones de temporada van de enero a junio. "Las de fuera de temporada suelen venir de otros países. Las fresas congeladas, "a pesar de que pasan por un proceso de congelación industrial, mantienen casi intacto su valor nutricional. Sin embargo, aunque las propiedades de la fresa congelada sean similares, sus cualidades sensoriales, especialmente el aroma y la textura, sí se ven afectadas.
Para que nos duren en casa lo máximo posible, "hay que comprarlas firmes, sin golpes, con tallo y sépalos de color verde, con la pulpa de color rojo brillante, con pocas zonas blanco-verdosas y sus semillas adheridas", recomienda Moñino. En casa, mejor "guardarlas refrigeradas entre 0º a 5ºC de 5 a 8 días.
Como sucede con el resto de frutas y hortalizas, "para su consumo en crudo deben desinfectarse previamente. Para ello, las echaremos en remojo cinco minutos en agua potable con una cucharita de postre (4,5 mililitros) de lejía apta para desinfección de agua de bebida por cada tres litros de agua. Si vamos a consumirlas en 1-2 días, podemos desinfectar todas y guardar en un recipiente con rejillas, para que no reposen sobre el agua que pueda quedar impregnada en las fresas y sépalos (las hojitas verdes). Antes de guardar las fresas en el refrigerador, retira cualquier fresa en mal estado y las hojas verdes, ya que estas últimas pueden acelerar la descomposición.
