Bluetooth: La Historia Vikinga Detrás de la Tecnología Inalámbrica

Conecte unos cascos inalámbricos o la radio del coche a su móvil para escuchar, por ejemplo, el último podcast de Historia y Vida. Para ello habrá utilizado la tan cotidiana tecnología Bluetooth, pero lo que quizá no sabe es que este invento tan del siglo XXI debe su nombre a un vikingo del siglo X: Harald Gormsson, alias “Diente Azul”.

Representación de Harald Diente Azul

¿Quién fue Harald Diente Azul?

Harald Diente azul Gormsson, hijo de Gorm el Viejo, nació en el año 910. Se trata de uno de los reyes vikingos más reconocidos durante el período del siglo X. Hijo del rey Gorm y Thyra Danebod, Harald se convirtió en rey por designación paterna, algo que hasta entonces no era habitual entre los vikingos, siempre adictos a una buena batalla por el mando. Harald se convirtió en líder de Dinamarca en 958, tras la muerte de su padre, mandato que combinó pocos años después, en 970, con el trono de Noruega.

En este relato, a caballo entre lo histórico y lo legendario, se describe a Harald como un héroe vikingo que, aparte de rico, fue “un gran soldado”. Dejando a un lado lo mítico del relato, lo cierto es que Harald, aparte de conseguir Dinamarca por herencia, logró hacerse con el trono de Noruega traicionando a su predecesor, e incluso llegó a poner sus ojos sobre Islandia cuando, al parecer, los habitantes de esta isla le faltaron al respeto.

Su célebre apodo, Diente azul, probablemente se deba a que poseía un diente con una caries pronunciada cuya apariencia era la de un diente Azul o muy oscuro. La primera vez que se documenta su mote, como blatan; en nórdico antiguo, blátǫnn, es en el Chronicon Roskildense en el siglo XII.

Que la única frontera terrestre de Dinamarca fuera con el Sacro Imperio no era lo mejor que podía pasarte en según qué épocas de la Edad Media, pero no fue algo que preocupase a Diente Azul. Confiado en su fuerza de vikingo, se enfrentó a Otón en el campo de batalla, logrando alguna victoria destacable.

La Conversión al Cristianismo

En el año 960, cuenta la leyenda que Diente azul recibió a un emisario del cristianismo, un sacerdote germano que llegó a tierras nórdicas para advertir de que sólo había un Dios. Esto choca con un cuento más simpático sobre la llegada de la Iglesia católica a tierras danesas, según el cual el rey Harald habría recibido al principio de su reinado la visita de un sacerdote.

La leyenda prosigue que el rey, desafiante, le dijo que se lo creería si sobrevivía a su espada caliente puesta en un ojo. Harald, no demasiado convencido de que solo existiera un dios y de que además fuera el cristiano, le dijo al religioso que no dudaría en convertirse a su fe siempre y cuando fuera este capaz de resistir en su mano los ardores de un hierro candente.

El enviado, y siempre según la leyenda, no sufrió ningún daño por lo que Harald se convirtió y expandió por su reino el cristianismo. Dejando la leyenda a un lado, la historia explica que, tras entrar en guerra por el emperador del Sacro Imperio, Otón I, fue derrotado y éste le perdonó la vida y dejó su reino a cambio de una conversión al cristianismo.

Fueran cuales fuesen los orígenes de la conversión danesa, los misioneros alemanes avanzaron por Dinamarca a golpe de Evangelio asistiendo no solo a la cristianización del país, sino también a su unificación. El rey vikingo lo que hizo fue mantenerse fiel al sincretismo, que mezcló las raíces ancestrales de la mitología nórdica con el cristianismo. A lo largo y ancho de su reino se han encontrado numerosos tesoros con martillos de Thor forjados en forma de cruz cristiana.

La monarquía hereditaria que nacía con Diente Azul no era bien vista por todos, y el rey se vio obligado a doblegar a los díscolos, fuera en tierras danesas o noruegas, violando, por ejemplo, los medios rituales mediante los cuales los vikingos expresaban su identidad.

Las violentas labores de represión contra la oposición se combinaron con una operación de construcción salvaje que hoy nos hace contemplar al rey danés como un megalómano. Las excavaciones de Jelling, por ejemplo, muestran como Harald levantó una iglesia entre dos túmulos previos, uno de los cuales probablemente había estado ocupado por su padre, hasta que exhumaron su cadáver para darle cristiana sepultura.

Pero probablemente lo más famoso de Jelling es su conocida estela rúnica, en la que puede leerse: “El rey Harald ordenó que se hiciera este monumento en memoria de Gorm, su padre, y en memoria de Thyre, su madre. Ese Harald que ganó para sí toda Dinamarca y Noruega e hizo a los daneses cristianos”.

Las piedras rúnicas de Jelling

El Boom del Ladrillo

Los intereses constructivos de Harald no se quedaron en Jelling. De hecho, si hubieran existido las grúas que adornan nuestras ciudades, el horizonte danés habría estado plagado de esos gigantes de metal en tiempos de Diente Azul. Es el caso de un puente situado a diez kilómetros de Jelling. De 760 metros de longitud y cinco metros de anchura, en sus buenos tiempos pudo ser cruzado a la vez por dos carros, y sus postes, hechos de árboles enteros, debieron ser impresionantes.

Sin embargo, también hubo construcciones impulsadas por Diente Azul con sentido. El ejemplo más claro lo conforman, quizá, las cinco fortalezas de Trelleborg, todas ellas de planta circular, con fuertes murallas de tierra cubiertas por postes verticales, con adarves y parapetos. Lo más llamativo de estos últimos es que sus ocupantes no son daneses, sino mercenarios extranjeros.

Según la Saga Jomsvikinga el que dio un flezhazo certero para acabar con la vida de Diente azul fue Tord Palnason más conocido Palnatoke.

La Rebelión Filial

Pese a los problemas que Harald tuvo a nivel internacional, su verdadero enemigo fue siempre el interno. Thue C. Aquella guerra civil fue bastante breve, si bien por el camino varias fortalezas de Harald ardieron. De cualquier modo, su muerte colocó en el trono a Svend, quien entre sus primeras acciones de gobierno procedió a poner freno a las ansias constructivas de su padre.

Además, Svend trasladó el centro administrativo del reino de la céntrica Jelling, a cuatro días de marcha de los puntos más lejanos de Dinamarca, a la isla de Selandia, y durante su mandato el cristianismo perdió terreno de forma notable en favor del renacimiento de lo pagano.

Pero, pese a su final abrupto, la victoria de Harald “Diente Azul” navegando los ríos de la historia fue completa. Sin él, quizá los territorios daneses no se habrían consolidado y, por tanto, la monarquía que aún hoy sobrevive en Dinamarca, heredera de aquella del siglo X, no habría existido.

¿Por qué "Bluetooth"? El Origen del Nombre

El nombre de este método de transmisión proviene del rey danés Harald Blatand -diente azul-, que fue el monarca que consiguió unir antes del año 1000 a diferentes regiones como las danesas, noruegas y suecas bajo el cristianismo. Debido a su habilidad para la unificación, Harald fue seleccionado como nombre original para el protocolo Bluetooth once siglos después. Es un nombre concienzudo para permitir que paratos con diferentes sistemas de operación pudieran intercambiar información.

Todo comenzó en 1996, cuando tres de las principales empresas tecnológicas del momento, Intel, Ericsson y Nokia, se juntaron para estandarizar esta nueva tecnología de radio de corto alcance para que diferentes productos e industrias la pudieran utilizar. En el momento de la reunión, estaba casi todo establecido, pero había algo que faltaba, el nombre.

Fue Jim Kardach de Intel, quien sugirió que por lo menos durante el tiempo que el equipo de marketing encontrará el nombre perfecto, se utilizara Bluetooth. Según relatan los presentes Kardach propuso dicho nombre diciendo "El rey Harald Bluetooth... fue famoso por unir a Escandinavia tal como teníamos la intención de unir las industrias de PC y celulares con un enlace inalámbrico de corto alcance".

Este rey recibió el apodo de Bluetooth (diente azul) debido a que tenía un diente muerto que había adquirido un color gris azulado. Como ya hemos dicho, en un principio este nombre solo iba a ser temporal, pero cuando llegó el momento de la verdad para elegir el nombre oficial, no se había encontrado uno mejor. Se pensó en RadioWire, aunque el que más gustaba era PAN (Red de Área Personal por sus siglas en inglés), sin embargo, descubrieron que ese término ya se había establecido como un término común en Internet.

Fue la sueca Ericsson la que decidió poner el nombre de Bluetooth a la nueva tecnología en memoria de Haland en el año 2000. Un poco más adelante, el grupo de inversión especial sobre el Bluetooth, formado por importantes empresas como Nokia, Ericsson, 3Com, Lucent Technologies, Microsoft, Motorola, Toshiba, IBM e Intel, dieron a conocer el conocido logotipo que ha llegado a nuestros días.

Al rey Harald le encantaban los arándanos y como todo buen rey debe tener un buen apodo sus coetáneos decidieron bautizarlo por el color de sus dientes. Tras el lanzamiento de esta tecnología, el nombre tuvo muchísimo éxito y rápidamente se estableció por todo el mundo como sinónimo de tecnología inalámbrica de corto alcance.

Avanzamos unos cientos de años en el tiempo y asistimos a la reunión donde nacería nuestro bluetooth. En 1996 los representantes de Ericsson, Intel y Nokia se reunieron para intentar crear una alianza estratégica que les permitiera lanzar al mercado el nuevo sistema de comunicaciones inalámbricas en el que las tres compañías llevaban años investigando.

La reunión se alargó y los reunidos decidieron continuarla en un pub cercano. Allí, entre cacahuetes y cervezas, uno de los presentes contó a modo de anécdota la historia de las alianzas del Rey Harald y lo importante que había sido unir fuerzas a lo largo de la historia. Ahí está el quid de la historia.

Con este post pretendo iniciar una serie dedicada a averiguar por qué algunas palabras del mundillo de la informática se llaman así.

El Desarrollo de la Tecnología Bluetooth

Es una tecnología que lleva mucho tiempo entre nosotros. Se desarrolló allá por el año 1994. Los holandeses Jaap Haartsen y Mattisson Sven desarrollaron en la empresa Ericsson un sistema para reemplazar el tradicional y a veces engorroso cable. el resultado fue una tecnología de saltos de frecuencia de amplio espectro que, entre otras de las ventajas, es retrocompatible.

Este protocolo de comunicaciones, que ha mejorado la velocidad de transmisión en últimas generaciones, ha permitido controlar aparatos. Y sí, esta tecnología no es nueva, aunque lo pueda parecer.

Tras muchos años de existencia, el Bluetooth comienza a plantear dudas por la corta distancia en la que es capaz de operar. Sin embargo, no hay de momento ninguna alternativa.

¿Cómo funciona el Bluetooth?

¿Tiene futuro? Robustez, bajo costo y, sobre todo, bajo consumo (tan importante esto para los «smartphones» que no suelen superar una jornada completa) han permitido convertirse en un estándar universal para el intercambio de datos en una amplia gama de dispositivos fijos y móviles.

Las especificaciones de Bluetooth se ampliaron y están autorizadas por Bluetooth Special Interest Group (SIG), y continúan siendo desarrollado por los socios de la industria que conforman la alianza. Más de 1.800 marcas utilizan este sistema. Su uso ha venido en aumento. El rápido crecimiento en el uso de las tecnologías móviles, junto la versión actualizada del sistema, la lista de sus aplicaciones está creciendo de manera explosiva.

Frente a su importante popularización, surgen nuevas propuestas y alternativas como Virtus, un sistema creado por ingenieros en la universidad de Nanyang (China) que aseguran que es mil veces más rápido que el Bluetooth.

Bluetooth 5: La Nueva Generación

Una vez hemos hablado de historia de esta tecnología, pasamos a la actualidad, y es que pronto va a ver la luz Bluetooth 5. Esta nueva versión tendrá novedosas ventajas como un rango de acción mayor y más velocidad de carga.

Beneficios de la tecnología Bluetooth

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