¿Alguna vez has notado un bulto en la encía y te has preguntado qué podría ser? Los bultos en las encías pueden ser una fuente de preocupación para muchas personas, pero en la mayoría de los casos, no son una emergencia dental. En este artículo, exploraremos qué es un bulto en la encía, sus posibles causas, los diferentes tipos, los tratamientos disponibles y cómo prevenir su aparición.
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¿Qué es un bulto en la encía?
Un bulto en la encía es una protuberancia o masa anormal que se desarrolla en el tejido de la encía. Existen muchos tipos de bultos en las encías. Y, por ese motivo, estas “bolitas” inesperadas también cursan con distintos síntomas. Dado que hay diferentes tipos de bultos, estos presentan distintos aspectos y síntomas.

Causas de los bultos en las encías
Existen diversas razones por las cuales puede aparecer un bulto en la encía. Una de las causas más comunes son las infecciones bacterianas. Una infección puede originarse a partir de una caries no tratada, una enfermedad periodontal o una herida en la boca. También puede deberse a un trauma o una irritación constante en la encía, como el uso de prótesis mal ajustadas o el hábito de morderse las mejillas, pueden causar la formación de bultos.
Además, una infección bacteriana en el diente o las encías puede causarlo, que es una acumulación de pus en la encía. Los quistes pueden formarse en las encías como resultado de un bloqueo en las glándulas salivales o una infección bacteriana. Los tumores benignos, como el fibroma o el granuloma periférico de células gigantes, pueden desarrollarse en las encías y causar la formación de bultos. Los hematomas en las encías son acumulaciones de sangre que pueden ocurrir como resultado de un traumatismo o lesión en la encía.
Causas de la inflamación de las encías en bebés
La inflamación de las encías a edades tempranas no es un síntoma por el que debemos preocuparnos, ya que es una consecuencia de la primera dentición. Por lo general, los primeros dientes de leche aparecen entre los primeros 6-12 meses de edad. Este proceso suele prolongarse hasta los 3 años. Como las encías están sometidas a mucho cambio, pueden llegar a inflamarse e hincharse provocando malestar al bebé. Además del enrojecimiento, podrían aparecer pequeños puntos blancos en la superficie de las encías, relacionados con los dientes que van a nacer.
Los síntomas más comunes que relacionamos con la inflamación de las encías en bebés son:
- Babeo excesivo.
- Masticar objetos o llevárselos a la boca.
- Irritabilidad o mal humor expresado a través de llantos.
- Dolor o sensibilidad en las encías.
Tipos de bultos en las encías
Los bultos en las encías pueden variar en tamaño, consistencia y gravedad.
- Absceso dental: Es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana. Puede ocurrir en la raíz de un diente o en las encías, y a menudo se acompaña de dolor, hinchazón y fiebre. El absceso es el abultamiento con colección de pus, mientras que la fístula es el trayecto de drenaje de ese pus. Es decir, puede haber abscesos con o sin fístula.
- Quiste dental: Es una bolsa llena de líquido que puede formarse en la encía o alrededor de la raíz de un diente muerto o afectado.
- Fibroma: Es un crecimiento benigno del tejido conectivo en las encías. Suele ser indoloro y puede ser causado por irritación o trauma constante. Los fibromas son unas “bolitas” que tienen una consistencia dura y redonda. Los fibromas tienen su origen en un factor irritativo. Por tanto, no se debe recurrir a antibióticos para tratarlo. El fibroma se manifiesta como una elevación de consistencia dura en los tejidos blandos orales, normalmente no cursan con dolor y suelen ser simplemente incómodos.
- Granuloma piogénico: Es un crecimiento benigno que aparece como una masa roja y sangrante en la encía.
Otros tipos de bultos en la boca
Existen diferentes tipos de “bolitas” o bultos en la boca que pueden aparecer sin causar dolor. Por lo general, estos bultos corresponden a lesiones benignas que surgen por irritaciones, obstrucciones o crecimientos localizados.
- Mucocele: Se trata de un quiste mucoso: un saquito lleno de líquido transparente o mucosidad que se forma cuando una glándula salival menor se rompe u obstruye.
- Papiloma oral: El término papiloma se refiere a una lesión con forma de verruga que aparece en la mucosa oral. Está generalmente asociada al virus del papiloma humano (VPH), el mismo virus de las verrugas comunes.
- Torus palatino: El caso más típico es el torus palatino, que es un crecimiento óseo benigno en el centro del paladar duro.
- Fístula dental: Este término técnico se refiere a un pequeño canal o “granito” que aparece en la encía y que expulsa pus de una infección dental subyacente. Muchos pacientes lo describen como “una espinilla o bolita de pus en la encía”.
- Granuloma piogénico: Es un crecimiento excesivo de tejido vascular en la encía o paladar, a veces relacionado con cambios hormonales (por ejemplo, durante el embarazo). Aparece como un bulto rojizo o violáceo, blando y que sangra fácilmente al tocarlo.
- Quiste gingival o quiste de erupción: En bebés o niños pequeños, a veces aparecen pequeñas bolitas en las encías al salir los dientes. Son quistes benignos llenos de queratina o líquido.
Nódulos de Bohn y Perlas de Epstein
Una de las patologías bucales más características y alarmantes en los bebés recién nacidos son los nódulos de Bohn, que se presentan de diversas formas: Un punto blanco en la encía del bebé, tener el paladar blanco… No obstante no hay de qué preocuparse, en principio. Los quistes de Bohn son benignos y, salvo que hay ciertas complicaciones por las que deberíamos visitar al médico, no son un problema para el bebé. Dichos nódulos aparecen en un 85% de los recién nacidos, así que son altamente habituales en ellos. Estas pápulas blanquecinas son debidas a que el epitelio se queda atrapado durante la formación del paladar. Dichos nódulos de Bohn en bebés aparecen principalmente durante los primeros 36 meses de vida. Hay que diferenciar los nódulos de Bohn de las Perlas de Epstein. Tanto es así que a veces, erróneamente, se suele denominar perla de Bohn al paladar blanco del bebé.
Diferencias entre las Perlas de Epstein y los Nódulos de Bohn
Ambas patologías son nódulos de queratina, no obstante debido a ciertos factores podemos diferenciarlas fácilmente:
- Las perlas de Epstein aparecen únicamente en la parte central del paladar, a diferencia de los nódulos de Bohn que aparecen, principalmente, en las encías y alrededores. Este debería ser el primer indicativo para diferenciar entre las perlas de Epstein y los nódulos de Bohn, su zona de aparición dentro de la cavidad bucal.
- Las perlas de Epstein son restos atrapados en la línea de fusión y tienen una naturaleza diferente a los nódulos de Bohn, son de naturaleza epitelial.
- Las perlas de Epstein son muy blancas y son considerablemente mayores de tamaño que los nódulos de Bohn, que suelen ser bastante pequeños.
La aparición de las perlas de Epstein y los nódulos de Bohn en la boca de los bebés es absolutamente inofensiva, no presenta factores de riesgo y se cura por sí sola. Tras unos pocos meses la queratina de los quistes se rompe y las lesiones desaparecen. Muchas veces se recomienda realizar un leve masaje digital y esperar a que antes de la salida de los dientes de leche estos quistes blanquecinos o amarillentos de la cavidad oral desaparezcan por sí solos. No obstante, si los quistes de Bohn o las perlas de Epstein no desaparecen con el tiempo sería el único caso en el que la intervención debería ser inmediata. Aún así, nunca está de más solicitar una cita e informarse debidamente. ¡Mejor prevenir que curar!
| Característica | Perlas de Epstein | Nódulos de Bohn |
|---|---|---|
| Ubicación | Parte central del paladar | Encías y alrededores |
| Naturaleza | Restos atrapados en la línea de fusión | Epitelio atrapado durante la formación del paladar |
| Tamaño | Mayores | Pequeños |
| Tratamiento | No requiere, desaparecen solos | No requiere, desaparecen solos |
Tratamientos para los bultos en las encías
El tratamiento para un bulto en la encía depende de la causa subyacente. El tratamiento varía según la causa y puede incluir antibióticos, empastes, endodoncias, limpiezas profundas o, en algunos casos, cirugía.
- Absceso dental: Para un absceso dental, el dentista puede realizar un drenaje para eliminar el pus y aliviar la presión y el dolor.
- Quistes y fibromas: Los quistes y fibromas pueden requerir una pequeña intervención quirúrgica para ser removidos. Esta cirugía es generalmente rápida y se realiza bajo anestesia local. La única forma de eliminar un fibroma es mediante extirpación quirúrgica, removiéndolo completamente. Es una cirugía menor que puede hacerse con bisturí o con láser, generalmente bajo anestesia local.
- Infecciones menores o irritaciones: En casos de infecciones menores o irritaciones, el dentista puede recetar enjuagues bucales antibacterianos o antiinflamatorios para reducir la inflamación y prevenir infecciones adicionales.
- Bultitos infecciosos por periodontitis: Para abordar los bultitos infecciosos ocasionados por la periodontitis, el dentista procederá a realizar una limpieza exhaustiva de la boca mediante un curetaje dental. En este caso, el dentista deberá recurrir a antibióticos para tratar la infección.
En el caso de que una caries no se trata mediante un empaste, avanzará hasta la pulpa (parte más interna del diente). El tratamiento más habitual es el empaste u obturación.
¿Cómo aliviar las encías inflamadas de mi bebé?
La dentición es un proceso que debemos dejar seguir su curso, aunque cause cierto malestar en nuestro hijo. Como padres no podemos hacer nada para evitar que les cause dolor, pero sí que podemos aliviar los síntomas que experimentan durante el proceso.
Desde Galván Kids, te dejamos 3 consejos que aliviarán el malestar provocado por la encía inflamada en el bebé:
- Frotar suavemente las encías infamadas de nuestro bebé: ayudará a aliviar el dolor acusado por la erupción de los dientes de leche. Evita ejercer una fricción fuerte sobre las encías, ya que podría provocar el efecto contrario y aumentar el malestar de tu pequeño.
- Aplicar frío en la zona ayuda a insensibilizarla. Se puede aplicar frío mediante la refrigeración de un anillo mordedor apropiado para la nevera o, si no tienes mordedores, puedes refrigerar una cucharilla de café y colocarla con cuidado en la encía del bebé. ¡Mucho cuidado con aplicar hielo u objetos extremadamente fríos sobre las encías! Esto puede llegar a perjudicar su inflamación.
- Recomendamos evitar el uso de remedios caseros más agresivos o de medicamentos que no estén sujetos a prescripción médica. Si notas que tu bebé tiene dificultades para comer o dormir por la inflamación de las encías, lo mejor es acudir al odontopediatra.
Prevención de bultos en las encías
Prevenir la aparición de bultos en las encías es posible con buenos hábitos de higiene oral y cuidados preventivos. Por otro lado, es importante realizar chequeos dentales regulares, al menos cada seis meses, permite a tu dentista detectar y tratar problemas en etapas tempranas. Además, si usas prótesis dentales, asegúrate de que estén bien ajustadas y no causen irritación.
Para evitar nuevos mucoceles, hay que reducir el trauma en la mucosa oral. Si sueles morderte el labio por estrés o costumbre, intenta estar consciente de ello y romper ese hábito. En caso de llevar ortodoncia que te roce, puedes usar cera de ortodoncia en los brackets para proteger la zona (un consejo clásico en consultas de higiene bucal). También evita morder bolígrafos u objetos duros, y procura usar protector bucal si practicas deportes de contacto.
La clave para que el fibroma no vuelva a salir es eliminar el factor irritante. En consulta, después de extirparlo, siempre investigamos la causa: por ejemplo, si descubrimos que el fibroma se formó por el roce de una dentadura desajustada, habrá que ajustar esa prótesis; si fue por morderse constantemente en épocas de estrés, trabajaremos contigo para reducir ese hábito (incluso recomendamos protectores nocturnos si te muerdes durmiendo, aunque si es consciente tendrás que poner de tu parte).
Para evitar la fístula dental, mantén una excelente higiene bucal (las fístulas a menudo están asociadas a caries o enfermedad periodontal por placa bacteriana) y acude a tus limpiezas dentales semestrales.
