El diente de león común (Taraxacum officinale, en chino: pugongying) es una planta herbácea vivaz de la familia de las asteráceas. Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte. En China el diente de león también crece salvaje por doquier. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos. El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte (como en «Tristán e Isolda» de Dalí).
Muy fácil de reconocer por su flor, el diente de león es una planta famosa por sus propiedades. Y es que, si de entre la multitud de beneficios para la salud que nos regala la naturaleza, las plantas e hierbas medicinales son de los más apreciados, la también denominada Achicoria Amarga es uno de sus máximos exponentes.

¿Qué es el Diente de León?
La que responde al nombre científico de Taraxacum Officinale, en inglés dandelion y en chino pugongying, es una especie que pertenece a la familia de las compuestas o Asteráceas, una de las plantas con mayores prestaciones en el entorno de los remedios terapéuticos naturales, dados sus innumerables usos en medicina.
Se trata una planta herbácea cuyas raíces y hojas vienen utilizándose desde hace siglos como remedio natural para los trastornos digestivos, entre otros. Resumir su interminable listado de contribuciones sería una especie de misión imposible, aunque los hemos sintetizado en dos aspectos principales:
- Su ubicuidad, al encontrarse en cualquier lugar
- El impresionante repertorio de problemas de salud que aborda con éxito
Características y Reconocimiento
Como curiosidad te contaremos que el diente de león ha sido considerado como una mala hierba. Dicho esto, te interesa saber que se trata de una planta herbácea (o sea de tallo flexible, aunque en realidad se trata de un falso tallo) de ciclo anual y tamaño más bien reducido.
El nombre de diente de león podría provenir del aspecto de sus hojas, semejantes a dientes puntiagudos, a pesar de que existe una amplia variedad en su aspecto, conforme al lugar donde nace y su clima. Crece espontáneamente en terrenos más bien húmedos y es habitual que forme parte del paisaje convencional de jardines urbanos, cunetas de caminos y carreteras, terrenos yermos y hasta las rendijas de construcción de piedra.
En cuanto a sus aparatosas flores, brotan en las partas más distales de los falsos tallos que se disponen de modo alterno sin peciolo (el conocido como “rabito”). De color amarillo, son hermafroditas y, según la familia botánica a la que pertenezcan, se cierran conforme cae la noche, así como en días lluviosos o escasamente iluminados.
Su corola está integrada por cinco pétalos unidos que mantienen un ciclo de alternancia de cierre y apertura que culmina en un cierre definitivo, como preámbulo de su evolución a la fase de fruto (de nombre cipsela), soltando las semillas por la acción del viento, un gesto que posibilita su esparcimiento y el comienzo de la vida de nuevas plantas.
El Tiempo de Recogida es Clave
En lo relativo a las prácticas que deben seguirse para el aprovechamiento de sus bondades y cualidades medicinales, la primavera tardía sería el momento ideal para la recolección de sus hojas tiernas, cara a consumirlas en crudo. En cuanto a su conservación posterior, precisa un embolsamiento hermético, de modo que impida su contaminación por polvo ambiental.
Sus raíces pueden recolectarse en dos momentos del año, en función de la finalidad perseguida:
- Coincidiendo con el auge de la floración (entre mayo y junio), momento en el que presenta la mayor abundancia en látex
- En otoño, cuando se busca su riqueza en el polisacárido insulina, pues en esa época contiene un 40% en contraste con su composición en primavera, que se reduce al 2%. La insulina posee beneficios y propiedades naturales para la salud.
Orígenes e Historia
La protohistoria de esta planta la encontramos en el territorio ocupado por la actual Grecia, desde donde se distribuye espontáneamente por todo el hemisferio norte.
El mérito de detectar dos de sus propiedades más reconocidas a día de hoy, como son la diurética y la colerética (estimulante de la producción de bilis), se atribuye a médicos árabes del siglo X. Pese a ello, no sería hasta seis siglos después cuando se avanzara en el conocimiento de esta planta como remedio multiusos, debido a que el médico y botánico Leonart Duch comenzó a prescribirlo entre sus pacientes a modo de colagogo (un estimulante de la liberación de la bilis que facilita la liberación de la grasas), analgésico estomacal, astringente y regulador del ciclo menstrual.
Añadir que este galeno adoptó la medida de un diente de león como dosis terapéutica de la planta, consagrando entre el pueblo llano la expresión “tomarse un diente de león”.
Usos más Cercanos en la Historia
La medicina tradicional no tardó en tomar buena nota de las excelencias de este remedio natural. Así las cosas y durante varios siglos, ha formado parte del catálogo de remedios preventivos de enfermedades, sobre todo en las parcelas de protector del hígado, depurador orgánico, dado su poderoso efecto diurético y como freno al avance de las verrugas, por la acción de su savia.
Sería en la década de los cuarenta del siglo pasado cuando el Dr. Henri Lecrerc se percató de los avances logrados en el tratamiento de ciertos problemas de la piel, como eczemas, dermatitis y erupciones, apuntando que eran debidos al uso de las infusiones de diente de león. A ello había que unir que tales efectos eran más evidentes en los casos en los que los pacientes aquejados de problemas cutáneos, padecían al mismo tiempo cierto grado de insuficiencia hepática. Pronto se descubrió que la causa era debida al estrecho vínculo entre la integridad de la piel y el funcionamiento del hígado.

Composición y Nutrientes
Llega la hora de hacer un repaso al tipo de sustancias, tanto orgánicas como inorgánicas, que tienen reservadas funciones determinantes en labores de mantenimiento y reparación de tejidos y órganos.
En sus órganos subterráneos:
- Un buen número de polisacáridos, que se encuadran en los grupos denominados glucanos y mananos, pero sobre todo inulina, un componente de lo más interesante que abarca la condición de oligosacárido probiótico (que estimula el crecimiento de las bacterias intestinales beneficiosas para la salud) y de fibra soluble
- Colina, una sustancia que suele incluirse en el grupo de vitaminas B que desarrolla una concienzuda labor protectora del hígado, al ayudar a su detoxificación por todo tipo de sustancias de desecho
- Triterpenos (compuestos orgánicos relacionados con el isopreno, un hidrocarburo de cadena corta) que derivan del látex, entre los que sobresalen el taraxasterol, taraxerol, taraxol, beta-amirina, estigmasterol y beta-sitosterol
- Componentes más residuales, como por ejemplo el ácido cafeico, pectina y mucílagos y resinas.
En las partes verdes del diente de león destaca por su riqueza en:
- Flavonoides (luteína y zeaxantina)
- Cumarinas (como la cichorina y la aesculina)
- Carotenoides, cuya abundancia le permite rivalizar con la mítica zanahoria
- Vitamina A, C y D, tiamina y ácido nicotínico (ambos pertenecientes al grupo de vitaminas B)
- Minerales con preponderancia del potasio (5%), si bien también cabe citar las cantidades notables de hierro, cobre, fósforo y magnesio, que posee
En las raíces y hojas:
Comparten la presencia de sendos compuestos que le confieren un cierto sabor amargo y que reciben el nombre de taraxicina y taraxacerina, que hacen al diente de león depositario de una característica ajena a sus cualidades en medicina, pero de un singular interés alimentario y que no es otra que su capacidad como estimulante del apetito y promotor de la digestión.
Beneficios para la Salud
Algunos de los beneficios de dandelion probablemente te cojan por sorpresa. No en vano, esta planta ha entrado a formar parte de la lista de los superalimentos que van a convertirse en el “boom” de la nutrición sana.
En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares.
En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.

La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio. La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos. Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal. Existen presentaciones por vía oral tanto sólidas como líquidas.
Usos Tradicionales en la Medicina China
La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:
- Temperatura: frío
- Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
- Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
- Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
- Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones
El uso del diente de león como alimento dietético aparece por primera vez en la obra «Nuevo tratado de medicina revisado» (Xinxiu bencao de Su Jing) del año 659.
Cómo Incorporar el Diente de León en tu Dieta
En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático.
En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada. Para ello se retiran los brotes, y las hojas en roseta se protegen de la luz del sol atándolas entre sí. De esta forma las hojas saben especialmente suaves y se digieren bien.
La ensalada tradicional francesa de diente de león contiene dientes de ajo tostados, dados de tocino, nueces y huevos cocidos. El diente de león se puede recolectar todo el año. No obstante, con el comienzo de la floración, las flores saben cada vez más amargas. El mejor momento para recogerlo del campo es el mes de marzo, abril y mayo.
Los que opinan que su sabor es demasiado amargo blanquean las hojas sumergiéndolas en agua caliente o dejándolas reposar previamente cortadas en agua fría durante cierto tiempo. Los capullos aún cerrados se pueden sumergir en vinagre de estragón y utilizarse como alcaparras.

Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. Por ello, las raíces se extraen principalmente en el otoño, se lavan, cortan en rodajas de 0,5 cm de espesor y se secan. A continuación se doran en el horno a 180-200 °C durante unos 20 minutos y se muelen. El polvo resultante se prepara como el café.
De los filamentos carnosos de las raíces se saca en otoño inulina. Este polisacárido soluble en agua puede utilizarse en la alimentación de los diabéticos como sustituto del almidón, ya que no afecta a los niveles de azúcar en sangre. En el recto las bacterias descomponen la inulina formando ácidos grasos de cadena corta que a su vez le sirven de alimento.
El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales. El jugo del diente de león se combina bien con el jugo de ortiga y de apio. Para estimular y favorecer la función hepática es adecuada la combinación de jugo de diente de león con jugo de alcachofa y rábano picante.
Diente de león, cuándo y cómo tomarlo. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales
Formas de Consumir el Diente de León
A la hora de plantearte cómo tomar el diente de león, tenemos muchas ideas que darte:
Diente de león en cápsulas
Si estás buscando una forma sencilla y práctica de tomar diente de león sin tener que estar pendiente de preparaciones de ningún tipo, apuesta por las cápsulas, un recurso idóneo para aquellos que quieren beneficiarse de sus formidables propiedades terapéuticas con solo un gesto.
En el capítulo de su dosificación, sigue las recomendaciones indicadas en el envase, pues va a depender de la cantidad de extracto seco contenida en las cápsulas, si bien la dosis habitual es la de dos cápsulas con cada una de las tres comidas principales.
Por vía tópica
La raíz de diente de león viene siendo empleada como materia prima para la obtención de un aceite de masaje con reconocidas bondades para el tratamiento de reumatismos y artritis, alardeando de extraordinarias propiedades antiinflamatorias. Asimismo, sirve de ayuda a la absorción de los coágulos que dan lugar a los moratones, productos de golpes.
Con fines estéticos
Son distintas las funciones que diente de león cumple dentro de la industria estética.
- Planta cara a la celulitis o piel de naranja. Evita la retención de líquidos y ayuda a expurgar las toxinas que predisponen su función. En este sentido, estamos ante uno de los mejores remedios para este antiestético problema.
- Corrige las ojeras. Las temidas ojeras, que tantos estragos causan en el rostro, traen causa, en muchos casos, en la retención de líquidos
- Controla la aparición de pecas y manchas propias de la edad, siempre que achicoria amarga sea tomada en forma de infusión, como hábito constante
- Contribuye a generar un pelo sano, libre de anormalidades, como puedan el cabello graso y el seco o frágil, con tal de practicar con asiduidad un lavado de cabello a base de infusión
- Reduce la película grasa de la piel, con un uso tópico
En forma de tintura
Una opción similar en nivel de comodidad a las cápsulas, es la de la tintura de diente de león. De venta en establecimientos especializados, su forma de consumo es muy sencilla, pues se trata simplemente de añadir unas gotas de la misma a un vaso grande de agua o zumo. Con vistas a que desarrolle una labor desintoxicante, basta con ingerir 30 gotas de tintura madre con agua tres veces al día. ¿Estás embarazada o en período de lactancia? En ese caso, descarta el consumo de tintura de dandelion, por su alto nivel de alcohol.
Dandelion en infusión
Si este formato es de tu agrado, te invitamos a que pruebes el diente de león en infusión. Asimismo, puedes combinarlo con otros ingredientes naturales, contribuyendo al remedio de innumerables problemas en la salud. Sobre todo resulta especialmente eficaz si tomas diente de león para adelgazar.
Precauciones e Interacciones
Quizás te estés preguntando qué ocurre con la combinación de diente de león y medicamentos. Haces bien en plantearte esta cuestión, pues hay una serie de precauciones al respecto que debes observar:
- Con litio: La achicoria amarga impide la excreción de este metal, cuya acumulación en sangre puede desencadenar una intoxicación a medio o largo plazo.
- Con potasio: Es posible que los niveles séricos de potasio puedan verse disparados cuando, por razón de hipertensión o de otra índole, se recibe un tratamiento a base del mismo y, a la par, se adopta la pauta de ingerir con regularidad dandelion.
- Con anticoagulantes (como la aspirina) y bloqueantes de acción neuromuscular (como la succilnilcolina o la toxina botulínica): Si tomas algunos de estos medicamentos recuerda la absoluta obligatoriedad de consultar con tu médico sobre la conveniencia de ingerir o no diente de león.
- Con antibióticos: Existe la posibilidad de que esta planta restrinja la absorción intestinal de los mismos, un efecto que cabe esperar con mayor frecuencia en el caso de los fármacos denominados quinolonas, entre las que destacan norfloxacina, ciprofloxacina, enoxacina, esparfloxacina y trovafloxacina.
- Con otros diuréticos: Dado el poder diurético que de por sí muestra Taraxacum Officinale se desaconseja su ingesta de manera paralela a la de otros fármacos de similar naturaleza, por aquellos de que en conjunto pudieran desencadenar un episodio de deshidratación por pérdida excesiva de líquido.
Contraindicaciones
Desde HSN siempre invitamos al consumo responsable de los complementos dietéticos. A partir de ahí, estamos en condiciones de indicar que el diente de león, si se toma en cantidades moderadas, apenas produce efectos secundarios, resultando prácticamente inocuo.
¡Ojo! Entraña un pequeño riesgo, primordialmente en sus hojas, debido a que si las comes en su estado natural, podrían aportarte un exceso de oxalatos que pudiera causar serios problemas de salud, en la medida que “secuestran” los átomos de ciertos minerales esenciales como el hierro, el magnesio y el calcio, que provocan una inhibición de su absorción.
En el apartado del tallo, también es posible que encierre cierto nivel de toxicidad, sobre todo para los niños, debido a su abundancia de látex.
Al ser un potente estimulante de la producción de la bilis en la vesícula, a las personas con cálculos biliares se les recomienda que eviten su consumo, por la posibilidad de que les ocasiones cólicos.
Algo similar ocurre en el aparato excretor, dado que los mencionados oxalatos de la parte foliar del Taraxacum Officinale pueden aumentar la presencia de cálculos renales, los cuales están compuestos mayoritariamente por estas sales.
De forma análoga, podríamos hablar de, que por razón de su capacidad de estimular la producción de jugos gástricos, no es conveniente tomar esta planta por quienes padecen de acidez o úlcera de estómago. Esto se hace extensible a ciertas patologías digestivas como la colitis ulcerosa o el síndrome del colon irritable.
Cabe añadir que existe la posibilidad de que ciertas preparaciones de las que se comercializan incorporen alcohol en su composición, por lo que no serían aptas para su ingesta por parte de niños, embarazadas y madres lactantes. A esto habría que sumar, en los dos últimos casos, el hecho de que al diente de león se le atribuyen propiedades hormonales. Mención especial merece el caso de las personas diabéticas. Piensa que el diente de león puede disminuir el nivel de glucosa en sangre, si se compagina con la toma de fármacos destinados al control de la diabetes, dando lugar a un cuadro típico de hipoglucemia que incluye visión borrosa, vértigo, hormigueos, taquicardia o temblores, entre otros síntomas. Podrías sufrir una reacción alérgica.
El Diente de León en la Alimentación
El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta medicinal y comestible que muchas personas consumen en su alimentación, por ejemplo, en ensaladas silvestres. Se trata de una verdura que forma parte de la alimentación del Hombre desde tiempos inmemoriales, y que tiene un valor nutricional que supera a todas las verduras de hoja que se cultivan actualmente.
Podemos encontrarla en suelos ricos, huertas y jardines, pero también es habitual verlas crecer en los bordes de campos, al pie de una pared, o a un lado del camino. Se consumen los capítulos florales, las flores y las hojas. Incluso las raíces, tostadas y molidas, se pueden utilizar como sustitutivo del café.
Además, se puede utilizar para alimentar a los conejos y las gallinas.
Valor Nutricional del Diente de León
El diente de león es una fuente rica de varios nutrientes esenciales:
- Betacarotenos: Es la verdura más rica en vitamina A, esencial para la vista y la piel.
- Vitaminas C y Ácido Fólico: Antioxidantes y protectores del feto contra malformaciones.
- Minerales: Destaca su contenido en potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y cobre.
Tabla de Composición Nutricional del Diente de León
| Nutriente | Cantidad por 100g |
|---|---|
| Calorías | 16 kcal |
| Vitamina A | 14.000 UI |
| Calcio | 187 mg |
| Hierro | 3.1 mg |
| Potasio | mg |
Cómo Consumir el Diente de León
Además de la planta fresca, también se pueden consumir las flores y hojas secas, tomadas mediante tisanas. Siendo bastante rico en vitamina C y ácido fólico, dos vitaminas hidrosolubles y muy solubles en el hervido, conviene consumir el diente de león como una verdura fresca más en ensaladas. De esta manera conservamos todas sus vitaminas y minerales, todas las propiedades vistas anteriormente.
Además suministra a las ensaladas un toque de sabor amargo muy interesante, tanto más si la mezclamos con otras hierbas silvestres comestibles, como el berro, o el mastuerzo, por ejemplo.
En las herboristerías y tiendas de dietética podemos adquirir zumos de esta planta que resultan ideales para realizar curas de primavera. Tampoco debemos olvidar que se trata de una verdura que puede encontrarse en estado salvaje, pero que cada vez con mayor frecuencia aparece en los mercados procedente de cultivos en la huerta.
Diente de León como Sustitutivo del Café
Con las raíces del diente de león, tostadas y molidas se puede realizar un sustitutivo del café, bastante delicioso pero sin los inconvenientes que presenta la bebida original.