El bruxismo en niños es una afección bastante común que puede producirse a cualquier edad, incluso en bebés. Independientemente de la edad, este trastorno lo sufre más de un 20% de la población. En el artículo de hoy nos vamos a centrar en el bruxismo a edades tempranas, con el objetivo de informar a los padres sobre las formas de detectarlo y de abordarlo.
El bruxismo infantil es un trastorno dental común que se caracteriza especialmente por apretar los dientes, o incluso rechinarlos. Al igual que ocurre con los adultos, el bruxismo en niños es el acto involuntario que consiste en rechinar y apretar los dientes. Lo más habitual es que dicho hábito se manifieste por la noche, mientras la persona duerme.
Como hemos mencionado, el bruxismo infantil es un problema en auge que, normalmente, aparece en niños de entre seis y diez años. Este trastorno suele producirse a partir de los seis años, durante la etapa de dentición mixta, podría ser fisiológico y tiende a desaparecer cuando aparecen los dientes definitivos, aunque, en ocasiones, puede perdurar hasta la edad adulta.
El bruxismo puede presentarse en la vigilia (generalmente durante del día) mientras la persona está despierta. Por lo general una de las causas puede ser excesivo estrés/ansiedad o emocional. Cada vez es más común escuchar de estos síntomas en adultos, pero ¿es posible que los niños presenten bruxismo? Pues la respuesta es si.

¿Qué es el bruxismo en niños?
El bruxismo en niños de 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 años es bastante frecuente. De hecho, se estima que un 80% de la población infantil muestra síntomas en su boca de haber bruxado los dientes en algún momento. Se trata de un hábito inconsciente que consiste en apretar o rechinar los dientes. Aunque, en algunos casos, lo que sucede es que se golpea o balancea la mandíbula.
No obstante, y aunque puede parecer una hábito preocupante, podemos decir que a estas edades el bruxismo es beneficioso a nivel dental pues supone un desgaste benéfico que promueve el crecimiento transversal del maxilar (anchura de la boca) y, por ende, mejor función en un futuro, te lo explicamos a continuación.
Cuando un niño o niña mastica desde muy temprana edad alimentos duros, secos y fibrosos (por ej. pan de barra, zanahorias, carne, etc) estimula el crecimiento de su boca, pero la realidad es que la alimentación infantil actual es mayoritariamente blanda (purés, pan de molde, pasta, etc), lo que evita que los niños ejerciten sus mandíbulas adecuadamente, resultando en maxilares poco desarrollados o estrechos con poco espacio para su dentición permanente, esta es la razón por la que lo encontramos beneficioso en esta edad en concreto.
Tipos de bruxismo infantil
Como hemos comentado anteriormente, el bruxismo puede manifestarse en cualquier momento, es por ello que se divide en dos categorías: el bruxismo diurno y el bruxismo nocturno.
- Bruxismo diurno: El primero ocurre mientras el niño está despierto, generalmente suele ser una respuesta a situaciones que le provoquen un alto nivel de estrés, o incluso ansiedad.
- Bruxismo nocturno: El más común y natural a esta edad es el bruxismo nocturno. Al ser un hábito nocturno puede pasar desapercibido, pues la mayoría de padres duermen en su propia habitación y no escuchan cuando su hija o hijo rechina los dientes.
Existen dos tipos de bruxismo infantil: el céntrico y el excéntrico.
- Bruxismo céntrico: Si detectas que tu hijo o hija rechina los dientes fuertemente durante la noche puede padecer bruxismo céntrico.
- Bruxismo excéntrico: Si realiza movimientos con la mandíbula durante el día, hablamos de bruxismo excéntrico. En este caso, los pacientes se caracterizan por rechinar los dientes.
Causas del bruxismo en niños
Las causas por las un niño de 2 a 3, de 3 a 4 o de 3 a 6 años está apretando los dientes pueden ser varias, y es necesario detectarlas para incidir sobre ellas antes que en el hecho de apretar los dientes, algunas de las causas del bruxismo en niños pueden ser:
- Estrés: detectar un posible cuadro de estrés o ansiedad es fundamental, ya que es una de las principales causas de bruxismo en niños. Los niños también experimentan situaciones de gran estrés que no saben gestionar correctamente, entre las causas más comunes del estrés infantil nos encontramos el propio miedo a ir al dentista, la situación en la escuela, la relación con sus amistades, la situación familiar o cambios en su vida que le estén provocando dicha tensión. Estrés: está estrechamente relacionado con factores psicológicos.
- Inquietud o nerviosismo. Los niños están sometidos a situaciones que alteran su tranquilidad y desatan un cierto nivel de estrés. Por ejemplo, si tienen problemas en el colegio o la relación de sus padres no va bien. Esto genera una tensión en el cuello, los hombros y la mandíbula, que puede derivar en el rechinar de dientes.
- Los problemas emocionales también son una causa probable de la aparición del bruxismo infantil. El bruxismo es común en niños con trastornos como TDAH, trastorno obsesivo compulsivo, depresión, etc.
- Presencia de parásitos. Las lombrices pueden estar entre las causas del bruxismo en niños. No lo generan ellas directamente, pero el malestar que generan puede desencadenar el hábito de apretar los dientes.
- Alteraciones del sueño. Los hábitos negativos relacionados con el sueño, como dormir pocas horas o la apnea del sueño, también favorecen la aparición de este problema.
- Las anomalías en la alineación dental o la mordida también afectan a la aparición del bruxismo.
- Proceso de erupción dental: hay algunos episodios relacionados con el proceso de erupción que también pueden desencadenar el bruxismo. Algunos ejemplos de ello son el apiñamiento, la salida de las piezas dentales definitivas, la caída de los dientes de leche, etc.
- Por último, también debemos tener en cuenta la predisposición genética. Los antecedentes familiares son relevantes a la hora de comprender las causas del bruxismo. Si hay antecedentes de esta afección en la familia, es más probable que otros miembros también la desarrollen.
- Otras causas. Hay otras razones para el bruxismo en niños. Por ejemplo, una cuestión genética, la hiperactividad, el proceso de erupción dental o problemas de oclusión.

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Síntomas del bruxismo infantil
El bruxismo es una condición que puede ser difícil de observar, ya que se realiza dentro de la cavidad bucal. Además, este suele darse durante el sueño, por lo que dificulta más aún su detección. Sin embargo, es probable que las consecuencias por la mañana no sean tan fáciles de pasar por alto, si tu hijo o hija se queja de dolores de cabeza, encías sensibles, dolor en las muelas o en la zona de la mandíbula, te recomendamos estar atento por las noches para verificar si el bruxismo nocturno puede ser la causa.
El signo más notorio es el ruido que se produce al rechinar los dientes. Además, otros síntomas de bruxismo infantil pueden incluir inflamación de las encías, dolores recurrentes (en mandíbula, dientes o cabeza) o desgastes en el esmalte de los dientes. No obstante, estos signos también son compatibles con otras enfermedades o lesiones bucodentales.
Los síntomas del bruxismo infantil pueden variar de leves a severos. Los síntomas más comunes incluyen:
- Rechinar los dientes durante el sueño
- Dolor de cabeza
- Dolor de mandíbula
- Dolores faciales
- Desgaste de los dientes
- Rotura de los dientes
- Problemas de articulación temporomandibular (ATM)
El primer síntoma y del que más hemos hablado hasta el momento es el rechinamiento dental. Otro de los síntomas, sería el dolor dental. El hecho de apretar fuertemente la mandíbula puede causar dolor en los dientes y las encías, así como sensibilidad dental. Los niños pueden quejarse de dolor en la mandíbula o incluso en la cabeza.
Diagnóstico del bruxismo infantil
El diagnóstico del bruxismo en niños habitualmente se realiza durante una revisión dental de rutina. Durante la consulta, el dentista puede realizar varias evaluaciones para determinar si el niño sufre de bruxismo. El bruxismo infantil generalmente se diagnostica mediante un examen físico y una historia clínica. El dentista puede detectar signos de bruxismo, como desgaste de los dientes, dolor en la mandíbula y músculos faciales tensos. Por ello, si se detectan, es fundamental acudir al odontopediatra.
Tratamiento del bruxismo infantil
Para tratar el bruxismo infantil, es fundamental prevenir o frenar el desgaste del esmalte dental. Asimismo, será necesario reparar los daños en los dientes, en caso de que se hayan producido. Por todo ello, podemos dividir el tratamiento para el bruxismo en dos ramas. Por un lado, distinguimos los cambios en los hábitos de vida.
El tratamiento del bruxismo infantil depende de la gravedad del trastorno. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Cambios en los hábitos de vida.
- Mejorar los hábitos de sueño. Hay que establecer una rutina nocturna que favorezca el descanso de los niños y les permita dormir todo lo que necesitan.
- Reducir los estímulos. Muy especialmente una hora antes de irse a la cama. Es momento de retirar tablets, móviles y televisión.
- Hacer actividades relajantes. Esa hora se puede dedicar a actividades relajantes que, además, favorecen el sueño. Como leer o escuchar un poco de música.
- Respirar profundo. Aprender a respirar profundamente y relajarse al hacerlo es un hábito que practicado diariamente que ayuda a rebajar el nivel de estrés.
- Deporte: es una de las mejores formas de reducir el estrés infantil.
- Calidad del sueño: para tratar el bruxismo en niños es esencial revisar sus rutinas de sueño. Por ejemplo, el número de horas que duermen o las actividades que realizan antes de irse a la cama. En este último punto, es conveniente que realicen actividades que les permitan relajarse, como escuchar música o leer un libro.
- Férulas de descarga: Las férulas de descarga son dispositivos que se colocan en los dientes para protegerlos del desgaste. Además, en nuestra clínica odontológica podemos ofrecerte la férula de descarga infantil. Lo que hace este aparato es limitar los daños que el bruxismo está generando en los dientes de los peques.
- Terapia de relajación: La terapia de relajación puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, que pueden ser factores desencadenantes del bruxismo.
- Medicamentos: En casos severos, el dentista puede recetar medicamentos para relajar los músculos de la mandíbula.
Además, uno de los posibles tratamientos para evitar el bruxismo en niños es la férula de descarga. Las férulas de descarga son rígidas, con un grosor de aproximadamente 2mm, y se confeccionan a medida de cada paciente. Ejercen su función durante noche, ya que se colocan justo antes de ir a dormir para que el niño pueda relajar los músculos e impedir, así, que rechine los dientes. Férula de descarga: es la manera más habitual de corregir el bruxismo.

¿Cómo evitar el bruxismo en niños?
Cuando se trata de cómo evitar el bruxismo en niños, no hay una única solución. Lo ideal es consultarlo con un especialista en salud infantil para personalizar su tratamiento, algunas de las opciones que pueden ayudar son:
- Mejorar los hábitos de sueño. Hay que establecer una rutina nocturna que favorezca el descanso de los niños y les permita dormir todo lo que necesitan.
- Reducir los estímulos. Muy especialmente una hora antes de irse a la cama. Es momento de retirar tablets, móviles y televisión.
- Hacer actividades relajantes. Esa hora se puede dedicar a actividades relajantes que, además, favorecen el sueño. Como leer o escuchar un poco de música.
- Respirar profundo. Aprender a respirar profundamente y relajarse al hacerlo es un hábito que practicado diariamente que ayuda a rebajar el nivel de estrés.
Prevención del bruxismo infantil
No obstante, la prevención y el tratamiento preventivo es primordial, ya que un desgaste prematuro de los dientes puede desembocar en complicaciones como dolores de cabeza y de oído. Desde CRISTINA VIYUELA + CO te contamos algunos consejos para mitigar los efectos del bruxismo infantil en tus hijos, para ayudar a prevenirlo, puedes seguir estos consejos:
- Mantenga a su hijo relajado: El estrés es un factor desencadenante común del bruxismo.
- Disminuye la actividad física justo antes de ir a la cama, les ayudará a relajarse y por tanto a no apretar los dientes. Te recomendamos baños aromaterápicos, leer cuentos o técnicas de relajación.
- Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente: La fatiga puede empeorar el bruxismo.
- Evite que su hijo consuma alimentos o bebidas estimulantes: Los estimulantes, como la cafeína y el alcohol, pueden empeorar el bruxismo.
- Use una férula de descarga: Una férula de descarga puede ayudar a proteger los dientes de su hijo del desgaste.
- Evitar que se duerma con la televisión o cualquier aparato encendido, los ruidos de fondo alteran el sueño y pueden provocar ansiedad que puede convertirse en un rechinado de dientes nocturno.
- Evita conductas nerviosas como morderse las uñas, los labios o lápices para desestresarse, ya que provoca mayor tensión en la mandíbula.
Consejos para padres
Si cree que su hijo puede tener bruxismo infantil, puede seguir estos consejos para ayudar a reducir el hábito:
- Evite que su hijo consuma alimentos duros o crujientes: Estos alimentos pueden provocar que su hijo apriete los dientes.
- Mastique chicle sin azúcar: Masticar chicle puede ayudar a relajar los músculos de la mandíbula.
- Haga ejercicios de relajación con su hijo: Los ejercicios de relajación, como la respiración profunda y la meditación, pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad.
- Hable con su odontopediatra: Su odontopediatra puede ayudarlo a desarrollar un plan de tratamiento para su hijo.
El bruxismo infantil puede desaparecer por sí mismo con el paso del tiempo, sin embargo. El protector bucal es una genial opción en aquellos casos en los que el bruxismo está causando un desgaste significativo en los dientes o dolor, un dentista puede recomendar el uso de un protector bucal o férula dental.
En la mayoría de casos no suele ocasionar graves complicaciones, a pesar de que la salud bucodental de los niños pueda verse afectada. El profesional tendrá que valorar las causas y buscar la solución más conveniente para evitar que las piezas dentales sufran daños.