Bruxismo Infantil a los 5 Años: Causas, Síntomas y Tratamientos

El rechinamiento de los dientes es una afección que cada vez tiene más prevalencia entre la población general, incluyendo la infantil. Si pensabas que esta condición solo afectaba a adultos estabas en un error. Desde la Clínica Dental Ruiz de Gopegui te vamos a explicar cuáles son las causas y consecuencias del bruxismo en niños.

¿Qué es el Bruxismo Infantil?

El bruxismo en niños de 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 años es bastante frecuente. De hecho, se estima que un 80% de la población infantil muestra síntomas en su boca de haber bruxado los dientes en algún momento. Se trata de un hábito inconsciente que consiste en apretar o rechinar los dientes. Aunque, en algunos casos, lo que sucede es que se golpea o balancea la mandíbula.

Del mismo modo que ocurre en los adultos, el bruxismo en niños es el acto completamente involuntario de rechinar los dientes entre sí. Como hemos comentado, el bruxismo en niños consiste en el acto involuntario de rechinar o apretar los dientes.

El bruxismo infantil es más prevalente en niños de más de 6 años de edad, cuando entran en la etapa de dentición mixta. Este trastorno suele producirse a partir de los seis años, durante la etapa de dentición mixta, podría ser fisiológico y tiende a desaparecer cuando aparecen los dientes definitivos, aunque, en ocasiones, puede perdurar hasta la edad adulta.

Pese a que este problema se puede dar por el día y por la noche, en el caso de los pacientes pediátricos, es más habitual que suceda mientras están durmiendo. Al ser un hábito nocturno puede pasar desapercibido, pues la mayoría de padres duermen en su propia habitación y no escuchan cuando su hija o hijo rechina los dientes.

En la mayoría de casos no suele ocasionar graves complicaciones, a pesar de que la salud bucodental de los niños pueda verse afectada. El profesional tendrá que valorar las causas y buscar la solución más conveniente para evitar que las piezas dentales sufran daños.

Tipos de bruxismo

Existen dos tipos de bruxismo principalmente que se clasifican en función del momento del día en el que ocurran:

  • Bruxismo diurno: También conocido como bruxismo despierto, ocurre cuando el niño está consciente, durante el día. Este tipo de bruxismo suele estar relacionado con el estrés, la ansiedad o la concentración intensa. Los niños pueden apretar los dientes durante actividades que requieren enfoque, como hacer tareas escolares o jugar videojuegos.
  • Bruxismo nocturno: Se le conoce también como bruxismo del sueño y ocurre mientras el niño duerme. Este tipo es más difícil de controlar debido a su naturaleza involuntaria y puede estar asociado con trastornos del sueño, como apnea del sueño. Este tipo es más común en niños y suele detectarse por el ruido del rechinamiento de los dientes durante la noche.

Detección del Bruxismo Infantil

Es muy importante detectar el bruxismo en niños lo antes posible. Los padres o hermanos del menor detectan un rechinamiento dental anómalo cuando los peques están descansando. Si el bruxismo es intenso, serán los miembros de la familia quienes percibirán el rechinar o apretar de los dientes durante el sueño infantil y, en algunos casos, durante el día.

Pero es probable que las consecuencias por la mañana no sean tan fáciles de pasar por alto, si tu hijo o hija se queja de dolores de cabeza, encías sensibles, dolor en las muelas o en la zona de la mandíbula, te recomendamos estar atento por las noches para verificar si el bruxismo nocturno puede ser la causa.

Además, otros síntomas de bruxismo infantil pueden incluir inflamación de las encías, dolores recurrentes (en mandíbula, dientes o cabeza) o desgastes en el esmalte de los dientes. Es posible que en las revisiones periódicas de odontopediatría se detecte que los dientes del paciente están sufriendo signos de desgaste en el esmalte. Esto es algo que no debería de ocurrir de manera exagerada.

No obstante, estos signos también son compatibles con otras enfermedades o lesiones bucodentales. Por ello, si se detectan, es fundamental acudir al odontopediatra.

Causas del Bruxismo en Niños

Son muchas las causas las que propician el desarrollo del bruxismo en niños. Las causas por las un niño de 2 a 3, de 3 a 4 o de 3 a 6 años está apretando los dientes pueden ser varias, y es necesario detectarlas para incidir sobre ellas antes que en el hecho de apretar los dientes, algunas de las causas del bruxismo en niños pueden ser:

  • Estrés: Detectar un posible cuadro de estrés o ansiedad es fundamental, ya que es una de las principales causas de bruxismo en niños. Los niños están sometidos a situaciones que alteran su tranquilidad y desatan un cierto nivel de estrés. Está estrechamente relacionado con factores psicológicos. Por ejemplo, si tienen problemas en el colegio o la relación de sus padres no va bien. Esto genera una tensión en el cuello, los hombros y la mandíbula, que puede derivar en el rechinar de dientes.
  • Alimentación: Con el fin de que los músculos faciales y orales trabajen debidamente es importante que los niños mastiquen correctamente. Cuando un niño o niña mastica desde muy temprana edad alimentos duros, secos y fibrosos (por ej. pan de barra, zanahorias, carne, etc) estimula el crecimiento de su boca, pero la realidad es que la alimentación infantil actual es mayoritariamente blanda (purés, pan de molde, pasta, etc), lo que evita que los niños ejerciten sus mandíbulas adecuadamente, resultando en maxilares poco desarrollados o estrechos con poco espacio para su dentición permanente, esta es la razón por la que lo encontramos beneficioso en esta edad en concreto.
  • Proceso de erupción dental: Hay algunos episodios relacionados con el proceso de erupción que también pueden desencadenar el bruxismo. En esta etapa, los niños experimentan el crecimiento y la pérdida de dientes, lo que puede causar molestias y llevar al rechinamiento de los dientes como una forma de aliviar la incomodidad. Algunos ejemplos de ello son el apiñamiento, la salida de las piezas dentales definitivas, la caída de los dientes de leche, etc.
  • Presencia de parásitos: Las lombrices pueden estar entre las causas del bruxismo en niños. No lo generan ellas directamente, pero el malestar que generan puede desencadenar el hábito de apretar los dientes. Es importante mencionar y desmitificar la creencia popular sobre los parásitos intestinales como causa del bruxismo. Aunque tradicionalmente se ha asociado el rechinamiento con la presencia de lombrices, la evidencia científica actual no respalda esta relación de forma consistente.
  • Alteraciones del sueño: Los hábitos negativos relacionados con el sueño, como dormir pocas horas o la apnea del sueño, también favorecen la aparición de este problema. Los problemas relacionados con el sueño, como apnea del sueño o respiración bucal, pueden estar asociados con el bruxismo nocturno. La calidad del sueño es crucial, y las interrupciones pueden llevar a este comportamiento.
  • Maloclusión: Cuando los dientes no encajan correctamente entre sí, lo que técnicamente llamamos maloclusión, el niño puede intentar “corregir” esa interferencia de forma inconsciente durante el sueño. Este tipo de bruxismo suele ser más específico y localizado. La alineación incorrecta de los dientes (maloclusión) puede causar bruxismo en un intento del cuerpo por corregir la posición de los dientes.
  • Factores hereditarios: La predisposición genética puede jugar un papel, ya que los niños con padres que tienen historial de bruxismo tienen mayor probabilidad de desarrollar este trastorno.

5 EJERCICIOS para tu BRUXISMO

Tratamiento del Bruxismo Infantil

La clave para tratar el bruxismo en niños está en determinar qué está causando el problema. El tratamiento del bruxismo en niños varía dependiendo de la causa subyacente y la gravedad del trastorno. Aquí se presentan algunas estrategias de manejo y tratamiento:

Para tratar el bruxismo infantil, es fundamental prevenir o frenar el desgaste del esmalte dental. Asimismo, será necesario reparar los daños en los dientes, en caso de que se hayan producido. Por todo ello, podemos dividir el tratamiento para el bruxismo en dos ramas. Por un lado, distinguimos los cambios en los hábitos de vida.

En el tratamiento del bruxismo en niños no se suele recomendar la férula de descarga (método al que se recurre cuando el problema afecta a adultos). En este sentido, no existe una evidencia científica clara sobre la efectividad que tienen las férulas oclusales en niños, y se considera que podrían tener efectos nocivos en el crecimiento maxilar y en la erupción de los dientes permanentes.

De ahí que su uso se limite únicamente a los casos más graves y muy específicos. En el resto de casos, resulta más efectivo encontrar la causa que lleva a los niños a bruxar, que generalmente esta relacionada con el bienestar emocional, y aplicar una solución para la misma.

Cambios en los hábitos de vida:

  • Mejorar la calidad de sueño: Presta atención al sueño de los pequeños: mejorar su calidad de sueño es fundamental. Es conveniente limitar el uso de pantallas (televisión, aparatos electrónicos, etc.) antes de dormir. Para ello, puedes limitar el uso de pantallas antes de dormir, con el fin de mejorar su descanso.
  • Actividades relajantes: Es conveniente realizar actividades relajantes antes de que el niño se retire a dormir. Para tratar el bruxismo en niños es esencial revisar sus rutinas de sueño. En este último punto, es conveniente que realicen actividades que les permitan relajarse, como escuchar música o leer un libro.
  • Deporte: Es una de las mejores formas de reducir el estrés infantil.
  • Respirar profundo: Aprender a respirar profundamente y relajarse al hacerlo es un hábito que practicado diariamente que ayuda a rebajar el nivel de estrés
  • Alimentación: En cuanto la alimentación, limitar el consumo de azúcares y otros excitantes. Cenas de digestión ligera.
  • Monitoreo y observación: En muchos casos, el bruxismo infantil es transitorio y desaparece por sí solo a medida que el niño crece. Los dentistas pueden recomendar una observación regular para monitorear el desgaste dental y los cambios en el comportamiento.
  • Terapia de reducción de estrés: Dado que el estrés es una causa común de bruxismo, las técnicas de relajación, como ejercicios de respiración, yoga para niños, o sesiones de terapia, pueden ser útiles.
  • Mejoras en la higiene del sueño: Establecer rutinas de sueño saludables puede mejorar la calidad del sueño y reducir el bruxismo. Esto incluye mantener horarios regulares para dormir, crear un ambiente de sueño tranquilo y evitar la exposición a pantallas antes de acostarse.
  • Consulta médica: En algunos casos, puede ser necesario consultar a un pediatra o a un especialista en trastornos del sueño para abordar problemas subyacentes más complejos.

Otros tratamientos:

  • Férula de descarga: Además, en nuestra clínica odontológica podemos ofrecerte la férula de descarga infantil. Lo que hace este aparato es limitar los daños que el bruxismo está generando en los dientes de los peques. Las férulas de descarga son rígidas, con un grosor de aproximadamente 2mm, y se confeccionan a medida de cada paciente. Ejercen su función durante noche, ya que se colocan justo antes de ir a dormir para que el niño pueda relajar los músculos e impedir, así, que rechine los dientes.
  • Dispositivos dentales: En casos severos, los dentistas pueden recomendar protectores bucales nocturnos personalizados para proteger los dientes del desgaste. Estos dispositivos son generalmente cómodos y seguros para los niños.
  • Ajustes dentales: Si el bruxismo es causado por problemas de alineación dental, el dentista puede sugerir tratamientos ortodónticos para corregir la maloclusión.
  • Fisioterapia: Para casos más difíciles la fisioterapia en una gran alternativa. Esta permite que los músculos de la mandíbula y el cuello se relajen, lo que ayuda a disminuir la frecuencia con la que el niño rechina los dientes.

Consecuencias del Bruxismo Infantil

Rechinar los dientes o apretarlos de forma constante genera múltiples consecuencias, como:

  • Desgaste del esmalte y de la propia pieza dental.
  • Fractura de dientes.
  • Desarrollo de movilidad en algún diente.
  • Inflamación de encías.
  • Cansancio constante, ya que muchas veces el bruxismo no le permite al afectado dormir de forma profunda o correcta.
  • Desarrollo de trastornos de la articulación temporomandibular, que producen dolor de cabeza, oído o cuello.
  • Dolor o molestias al abrir y cerrar la boca.
  • Maloclusión dental.
  • Modificaciones en la arcada de la boca.

Recuerda que el bruxismo es una de las causas comunes del dolor de mandíbula. Es importante mencionar que estas consecuencias pueden presentarlas tanto niños como adultos.

¿Cuándo acudir al odontopediatra?

Si estás ante un caso de bruxismo infantil es conveniente que lleves al niño al odontopediatra, ya que es el profesional más indicado para solventar este tipo de situaciones. Como padres, tenéis un papel fundamental en ayudar a reducir el estrés infantil que puede contribuir al bruxismo. Puedes establecer una rutina relajante estructurada que comience al menos una hora antes de dormir.

tags: #bruxismo #infantil #5 #anos