Ese sonido chirriante que escuchas desde la habitación de tu hijo por la noche puede ser realmente alarmante. Como padres, es natural que nos preocupemos cuando escuchamos a nuestros pequeños rechinar los dientes mientras duermen. La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, este comportamiento es completamente normal y forma parte del desarrollo natural de tu hijo.
Permíteme tranquilizarte desde el primer momento: el bruxismo en niños es extraordinariamente frecuente, especialmente entre los 3 y 10 años de edad. Este proceso aunque no lo creas afecta a entre un 10 a un 20% de la población, incluido niños y adultos.

¿Qué es el Bruxismo Infantil?
El bruxismo infantil es un trastorno en el que los niños aprietan o rechinan los dientes, generalmente durante el sueño. Puede ser leve o severo, y puede causar una serie de problemas dentales y de salud. Al igual que ocurre con los adultos, el bruxismo en niños es el acto completamente involuntario de rechinar los dientes entre sí.
Es el hábito de apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria y que se produce con mayor frecuencia en niños. Lo más habitual es que dicho hábito se manifieste por la noche, mientras la persona duerme. El bruxismo infantil es más prevalente en niños de más de 6 años de edad, cuando entran en la etapa de dentición mixta.
El bruxismo es un problema que puede producirse a cualquier edad, se estima que el 80% de la población infantil tiene signos de haber rechinado los dientes en algún momento. La buena noticia es que tiene una justificación relacionada con el desarrollo de la musculatura y los huesos de la cara. El bruxismo se suele dar por la noche, en la primera parte del sueño de los niños.
Para entender por qué ocurre, imagina que el bruxismo infantil es como un “entrenamiento” del sistema masticatorio. Los músculos de la mandíbula y todo el aparato masticatorio de tu hijo están creciendo y aprendiendo a coordinarse correctamente. Durante este proceso de aprendizaje y desarrollo, es completamente natural que los músculos se ejerciten durante el sueño, y este entrenamiento nocturno simplemente hace un poco de ruido. El desarrollo de la mandíbula y los músculos masticatorios requiere de esta práctica inconsciente.
Además, cuando los dientes de leche empiezan a aflojarse y los dientes permanentes comienzan a erupcionar, los niños rechinan instintivamente para “acomodar” su nueva mordida.
Tipos de Bruxismo infantil
Existen dos tipos de bruxismo infantil: el céntrico y el excéntrico. Si detectas que tu hijo o hija rechina los dientes fuertemente durante la noche puede padecer bruxismo céntrico. Si realiza movimientos con la mandíbula durante el día, hablamos de bruxismo excéntrico.
- Bruxismo céntrico: consiste en solo apretar los dientes.
- Bruxismo excéntrico: en este caso, los pacientes se caracterizan por rechinar los dientes, en donde se frotan los dientes superiores con los inferiores.
Causas del Bruxismo Infantil
Aunque el desarrollo natural es la causa más común, existen otros factores que pueden contribuir al bruxismo en niños. Las causas del bruxismo infantil no están del todo claras, pero se cree que pueden deberse a una combinación de factores, que incluyen:

- Desarrollo y crecimiento natural del sistema masticatorio: En esta etapa, los niños experimentan el crecimiento y la pérdida de dientes, lo que puede causar molestias y llevar al rechinamiento de los dientes como una forma de aliviar la incomodidad.
- Estrés o ansiedad: Los niños, al igual que los adultos, pueden experimentar estrés infantil que se manifiesta de diferentes formas. Situaciones nuevas, como comenzar la escuela o conflictos familiares, pueden desencadenar el bruxismo como una respuesta al estrés. Los niños están sometidos a situaciones que alteran su tranquilidad y desatan un cierto nivel de estrés. Por ejemplo, si tienen problemas en el colegio o la relación de sus padres no va bien.
- Interferencias oclusales: Cuando los dientes no encajan correctamente entre sí, lo que técnicamente llamamos maloclusión, el niño puede intentar “corregir” esa interferencia de forma inconsciente durante el sueño. Este tipo de bruxismo suele ser más específico y localizado. La alineación incorrecta de los dientes (maloclusión) puede causar bruxismo en un intento del cuerpo por corregir la posición de los dientes.
- Respiración oral: La respiración oral causada por problemas como vegetaciones adenoideas, alergias respiratorias, o congestión nasal crónica, también puede contribuir al bruxismo infantil.
- Inquietud o nerviosismo.
- Alteraciones del sueño.
- Molestias dentarias: Otra causa del bruxismo es que el niño presenta molestias o dolor en los dientes debido problemas de apiñamiento, erupción de algunos dientes, caries, sensibilidad u otros. Este rechina los dientes para evitar el malestar, disminuirlo o como una forma de desviar su atención.
- Tensión emocional o estrés.
- Factores hereditarios: La predisposición genética puede jugar un papel, ya que los niños con padres que tienen historial de bruxismo tienen mayor probabilidad de desarrollar este trastorno.
Es importante mencionar y desmitificar la creencia popular sobre los parásitos intestinales como causa del bruxismo. Aunque tradicionalmente se ha asociado el rechinamiento con la presencia de lombrices, la evidencia científica actual no respalda esta relación de forma consistente.
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Síntomas del Bruxismo Infantil
Los síntomas del bruxismo infantil pueden variar de leves a severos. Los síntomas más comunes incluyen:
- Rechinar los dientes durante el sueño
- Dolor de cabeza matutino sin causa aparente
- Dolor de mandíbula
- Dolores faciales
- Dolores de oídos que no parecen estar relacionados con infecciones
- Desgaste de los dientes
- Rotura de los dientes
- Problemas de articulación temporomandibular (ATM)
- Inflamación de las encías
El bruxismo no siempre es fácil de detectar, sobre todo si el niño duerme solo o no se queja de molestias. El signo más notorio es el ruido que se produce al rechinar los dientes. Además, otros síntomas de bruxismo infantil pueden incluir inflamación de las encías, dolores recurrentes (en mandíbula, dientes o cabeza) o desgastes en el esmalte de los dientes.

Consecuencias del Bruxismo Infantil
Como padre o madre, es natural que te preguntes si el rechinamiento de dientes puede causar daños a la salud dental de tu hijo. Es posible que observes cierto desgaste en los dientes de leche de tu hijo. Los dientes de leche están diseñados para cumplir su función durante un período limitado. Sin embargo, sí debes estar atento a ciertos síntomas que pueden indicar que el bruxismo está siendo más intenso de lo normal.
Rechinar los dientes o apretarlos de forma constante genera múltiples consecuencias, como:
- Desgaste del esmalte y de la propia pieza dental.
- Fractura de dientes.
- Desarrollo de movilidad en algún diente.
- Inflamación de encías.
- Cansancio constante, ya que muchas veces el bruxismo no le permite al afectado dormir de forma profunda o correcta.
- Desarrollo de trastornos de la articulación temporomandibular, que producen dolor de cabeza, oído o cuello.
- Dolor o molestias al abrir y cerrar la boca.
- Maloclusión dental.
- Modificaciones en la arcada de la boca.
Esta es una preocupación muy común y comprensible. La buena noticia es que el bruxismo en los dientes de leche no suele afectar a la formación o erupción de los dientes permanentes. Los dientes permanentes se desarrollan de forma independiente y están protegidos dentro del hueso hasta su momento de erupción.
¿Cuándo Consultar al Odontopediatra?
La clave para manejar el bruxismo infantil no es alarmarse, sino mantener una supervisión profesional adecuada. Recomiendo consultar con nuestro equipo de odontopediatría en las siguientes situaciones específicas.
- Cuando tu hijo se queje de dolor de dientes, mandíbula o cabeza relacionado con el despertar, especialmente si estos síntomas persisten durante el día o interfieren con sus actividades normales, es importante que lo evaluemos.
- Un aspecto particularmente importante es si el bruxismo continúa una vez que han erupcionado los dientes permanentes.
- ¿El rechinamiento es muy ruidoso y constante?
- ¿Tu hijo se queja de dolor de mandíbula o cabeza por la mañana?
- ¿Has notado un desgaste severo en sus dientes?
- ¿El bruxismo interfiere con su descanso?
- ¿Persiste después de los 6 años con dientes permanentes?
Diagnóstico del Bruxismo Infantil
Como padres, es natural que os preguntéis qué ocurre exactamente durante una consulta por bruxismo infantil en nuestra clínica. El bruxismo infantil generalmente se diagnostica mediante un examen físico y una historia clínica. El dentista puede detectar signos de bruxismo, como desgaste de los dientes, dolor en la mandíbula y músculos faciales tensos.
Durante la consulta, realizamos una inspección visual detallada de todos los dientes de tu hijo, buscando patrones específicos de desgaste que nos revelan información valiosa. No todos los desgastes son iguales: el bruxismo por desarrollo natural deja marcas diferentes al causado por problemas de oclusión o estrés.
También evaluamos la articulación temporomandibular mediante palpación suave de los músculos masticatorios y la observación de cómo abre y cierra la boca tu hijo. La anamnesis o historia clínica es igualmente importante. Te haremos preguntas específicas sobre los hábitos de sueño de tu hijo, si ha habido cambios recientes en su vida, cómo maneja el estrés, y si presenta otros síntomas como dolores de cabeza o problemas respiratorios nocturnos.
Finalmente, observamos la oclusión y cómo encajan los dientes entre sí, tanto en reposo como durante los movimientos masticatorios.
Tratamiento del Bruxismo Infantil
En la Clínica Dental Can Parellada, nuestro enfoque es siempre preventivo y conservador. El tratamiento del bruxismo infantil depende de la gravedad del trastorno.

En la mayoría de casos de bruxismo infantil, las férulas de descarga no son necesarias ni recomendables. Los niños están en constante crecimiento y cambio dental, por lo que una férula podría interferir con el desarrollo natural. Sin embargo, si el problema persiste en el tiempo y los niños ya tienen los dientes permanentes, es recomendable consultar con el odontopediatra para evaluar la situación y ofrecer el tratamiento adecuado.
Para tratar el bruxismo infantil, es fundamental prevenir o frenar el desgaste del esmalte dental. Asimismo, será necesario reparar los daños en los dientes, en caso de que se hayan producido. Por todo ello, podemos dividir el tratamiento para el bruxismo en dos ramas.
Opciones de tratamiento:
- Monitoreo y observación: En muchos casos, el bruxismo infantil es transitorio y desaparece por sí solo a medida que el niño crece. Los dentistas pueden recomendar una observación regular para monitorear el desgaste dental y los cambios en el comportamiento.
- Cambios en los hábitos de vida: Es fundamental prevenir o frenar el desgaste del esmalte dental.
- Deporte: Es una de las mejores formas de reducir el estrés infantil.
- Calidad del sueño: Para tratar el bruxismo en niños es esencial revisar sus rutinas de sueño. Por ejemplo, el número de horas que duermen o las actividades que realizan antes de irse a la cama. En este último punto, es conveniente que realicen actividades que les permitan relajarse, como escuchar música o leer un libro.
- Terapia de relajación: La terapia de relajación puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, que pueden ser factores desencadenantes del bruxismo. Dado que el estrés es una causa común de bruxismo, las técnicas de relajación, como ejercicios de respiración, yoga para niños, o sesiones de terapia, pueden ser útiles.
- Dispositivos dentales: En casos severos, los dentistas pueden recomendar protectores bucales nocturnos personalizados para proteger los dientes del desgaste. Estos dispositivos son generalmente cómodos y seguros para los niños. Para ello se pueden considerar la colocación de férula de descarga o protector dental de silicona para proteger los dientes y evitar el desgaste, pero no previenen ni detienen el bruxismo.
- Ajustes dentales: Si el bruxismo es causado por problemas de alineación dental, el dentista puede sugerir tratamientos ortodónticos para corregir la maloclusión.
- Mejoras en la higiene del sueño: Establecer rutinas de sueño saludables puede mejorar la calidad del sueño y reducir el bruxismo. Esto incluye mantener horarios regulares para dormir, crear un ambiente de sueño tranquilo y evitar la exposición a pantallas antes de acostarse.
- Medicamentos: En casos severos, el dentista puede recetar medicamentos para relajar los músculos de la mandíbula.
- Consulta médica: En algunos casos, puede ser necesario consultar a un pediatra o a un especialista en trastornos del sueño para abordar problemas subyacentes más complejos.
- Fisioterapia: Para casos más difíciles la fisioterapia en una gran alternativa. Esta permite que los músculos de la mandíbula y el cuello se relajen, lo que ayuda a disminuir la frecuencia con la que el niño rechina los dientes.
Consejos para Padres
Como padres, tenéis un papel fundamental en ayudar a reducir el estrés infantil que puede contribuir al bruxismo. Las situaciones de estrés o los cambios importantes en la vida de los pequeños pueden provocar ansiedad, y esta ansiedad puede provocar tensión muscular en la mandíbula y el rechinado de dientes. Es cada vez más frecuente que los niños aprieten sus dientes de forma inconsciente, sobre todo entre los 6 y los 10 años. Sin embargo, en principio no debe ser motivo de preocupación. El bruxismo infantil no se considera una patología como en adultos, sino una fase que experimentan los niños por diferentes causas y que tiende a desaparecer con la erupción de los dientes definitivos.
Puedes establecer una rutina relajante estructurada que comience al menos una hora antes de dormir. Un ejemplo efectivo sería dedicar 15 minutos a la lectura compartida de un cuento, seguido de ejercicios de respiración simples y divertidos. Puedes enseñar a tu hijo a “inflar y desinflar la barriga como un globo”, inspirando lentamente mientras hace que su abdomen se expanda, y luego exhalando suavemente mientras lo contrae.
Es fundamental evitar pantallas (televisión, tablets, móviles) al menos una hora antes de acostarse, ya que la luz azul que emiten interfiere con la producción natural de melatonina y mantiene el cerebro en estado de alerta. Un baño tibio 30 minutos antes de dormir también puede ser muy efectivo, ya que el cambio de temperatura corporal que ocurre al salir del baño envía señales naturales al cerebro para prepararse para el sueño.
Otros consejos para mitigar los efectos del bruxismo infantil en tus hijos:
- Mantenga a su hijo relajado: El estrés es un factor desencadenante común del bruxismo.
- Disminuye la actividad física justo antes de ir a la cama, les ayudará a relajarse y por tanto a no apretar los dientes. Te recomendamos baños aromaterápicos, leer cuentos o técnicas de relajación.
- Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente: La fatiga puede empeorar el bruxismo.
- Evite que su hijo consuma alimentos o bebidas estimulantes: Los estimulantes, como la cafeína y el alcohol, pueden empeorar el bruxismo.
- Evitar que se duerma con la televisión o cualquier aparato encendido, los ruidos de fondo alteran el sueño y pueden provocar ansiedad que puede convertirse en un rechinado de dientes nocturno.
- Evita conductas nerviosas como morderse las uñas, los labios o lápices para desestresarse, ya que provoca mayor tensión en la mandíbula.
- Si cree que su hijo puede tener bruxismo infantil, puede seguir estos consejos para ayudar a reducir el hábito:
- Evite que su hijo consuma alimentos duros o crujientes: Estos alimentos pueden provocar que su hijo apriete los dientes.
- Mastique chicle sin azúcar: Masticar chicle puede ayudar a relajar los músculos de la mandíbula.
- Haga ejercicios de relajación con su hijo: Los ejercicios de relajación, como la respiración profunda y la meditación, pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad.
- Es importante que los niños realicen actividades que les relajen, como deporte, lectura, escuchar música.
- Limitar el acceso a televisión, videojuegos u ordenador para no sobrexcitar.
- En cuanto la alimentación, limitar el consumo de azúcares y otros excitantes.
- Cenas de digestión ligera.
- Antes de dormir, dar un masaje suave o leer un cuento para conseguir un estado más relajado.
- También te recomendamos que evites darle alimentos azucarados al niño después de las 5 de la tarde y que le brindes una buena alimentación.
Ante cualquier señal de que tu hijo o hija aprieta los dientes o aparecen de desgaste dental, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para programar una visita a nuestra clínica. Así podremos ofrecerte un diagnóstico completo. ¡Sus pequeños dientes lo agradecerán!
Duración del Bruxismo Infantil
El bruxismo infantil puede aparecer tan pronto como los primeros dientes empiezan a erupcionar, alrededor de los 6 meses de edad. Sin embargo, es más común y notable entre los 3 y 6 años, cuando los niños tienen la dentición temporal completa. La mayoría de casos de bruxismo infantil se resuelven espontáneamente.
En los niños pequeños, suele disminuir significativamente alrededor de los 6 años cuando comienza el recambio dental. En la dentición mixta, puede persistir hasta que se complete la erupción de los dientes permanentes, generalmente entre los 11 y 13 años.
¿Es Peligroso el Bruxismo Infantil?
En la mayoría de los casos, rechinar los dientes durante la noche no es malo ni peligroso. Es una actividad parafuncional muy común que forma parte del desarrollo normal del sistema masticatorio. Sin embargo, debemos estar atentos si se vuelve muy intenso, causa dolor, o genera un desgaste dental severo.
En la mayoría de casos de bruxismo infantil, las férulas de descarga no son necesarias ni recomendables. Los niños están en constante crecimiento y cambio dental, por lo que una férula podría interferir con el desarrollo natural.
Conclusión
El bruxismo infantil es, en la gran mayoría de los casos, una fase completamente normal del desarrollo que tiende a desaparecer espontáneamente conforme tu hijo crece. No es algo que deba causarte noches de insomnio o preocupación constante. Recuerda que cada niño es único y su desarrollo sigue su propio ritmo.
La tranquilidad de saber que la salud dental de tu hijo está en buenas manos no tiene precio. Si el bruxismo infantil te preocupa o si ha llegado el momento de su revisión periódica, te invitamos a pedir una cita en la Clínica Dental Can Parellada.