Calabaza al Horno: Recetas Directo al Paladar

De la calabaza, al igual que sucede con el cerdo, se come todo. Sí, todo. De hecho, ¿sabías que hasta sus pepitas están deliciosas? Toma ya. Y es que esta hortaliza es una de las más versátiles de nuestra gastronomía. Te contamos cómo asar la calabaza en el horno para que le puedas sacar el máximo partido esta temporada. Además de otras riquísimas formas de cocinarla, también compartiremos nuestras recetas estrella (postre incluido). ¿Al lío?

La calabaza es una hortaliza muy amiga del horno. Para que puedas comprobarlo, te mostramos cómo preparar calabaza asada al horno y quede de diez. Te llevará poco tiempo y la recompensa lo vale, pues es una receta deliciosa que podrá servirte como base de otras elaboraciones.

Chips de calabaza en freidora de aire Cosori Air Fryer

Cómo Asar Calabaza al Horno: Receta Paso a Paso

Para que puedas comprobarlo, te mostramos cómo preparar calabaza asada al horno y quede de diez. Te llevará poco tiempo y la recompensa lo vale, pues es una receta deliciosa que podrá servirte como base de otras elaboraciones.

Paso 1. Como de costumbre, empieza comprobando si tienes todos los ingredientes de esta deliciosa receta de calabaza asada, así evitarás sorpresas de última hora. Si te falta alguno, ya sabes dónde encontrarnos. Ahora sí, precalienta el horno a 180ºC.

Paso 2. Lava la calabaza, córtala por la mitad (longitudinalmente) y retira con paciencia las semillas. Para facilitarte la faena, ayúdate con una cuchara. Acto seguido, córtala en rodajas de unos 2 centímetros de ancho aproximadamente.

Paso 3. Dispón las rodajas de calabaza en una bandeja de horno (¡ojo que no se superpongan!) Y condiméntalas con aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y pimienta. Asegúrate que todas las porciones de calabaza queden bien impregnadas.

Paso 4. Hornea la calabaza a 180ºC durante 30 minutos, hasta que observes que está doradita y tierna por dentro. Vigila que no se queme, pues cada horno es un mundo. Para comprobar que la calabaza esté bien asada haz como con las patatas, bastará con que la pinches con un cuchillo y la levantes: si la rodaja de calabaza cae inmediatamente, estará en su punto justo. Por el contrario, si se queda adherida a la hoja del cuchillo es preferible que la dejes unos minutos más.

Paso 5. Preséntala con piel o sin piel, como más te guste.

Chips de Calabaza Asada en Airfryer: Una Alternativa Saludable

Estás de enhorabuena, porque en ALDI somos fans de las recetas en airfryer y te enseñamos cómo preparar unas chips de calabaza asada ricas y saludables en tu freidora de aire, ¡y en un periquete! Qué tiemblen las patatas fritas.

Paso 1. ¿Te contamos un secreto? Es vital que precalientes tu freidora de aire, ya que la calabaza asada y todo lo que cocines quedará mucho mejor. Palabrita de ALDI. Ponla en modo horno, a 180ºC. Mientras tanto, prepara la calabaza: pélala y retírale todas las semillas con la ayuda de una cuchara.

Paso 2. Ahora toca cortar la calabaza como más te guste. En este sentido, hay quien prefiere darle un acabado en forma de palitos o bien como si fueran patatas fritas.

Paso 3. Introduce las chips de calabaza en la cesta de la freidora de aire, de modo que queden bien separadas.

Paso 4. Píntalas bien con un poco de aceite de oliva virgen extra y condiméntalas con sal, pimienta y las especias que más te gusten. Como siempre, imaginación al poder.

Paso 5. Cocina las chips de calabaza a 170ºC, durante 4 minutos más o menos.

>> ALDIconsejo: ¿qué te parece la idea de “dipear” tus chips de calabaza en tus salsas favoritas? Casan muy bien con una mayonesa casera, una buena salsa de tomate o, como no, de queso.

Recetas Estrella con Calabaza Asada

Cocinitas, aún hay más. Y es que la calabaza es una hortaliza que da para mucho, como te hemos comentado al inicio del post. Si te gustaría incorporar un toque dulzón a tu recetario, te lo ponemos más que fácil con las siguientes recetas con calabaza asada.

  • Ensalada de calabaza asada con miel, queso, tomates cherry, quinoa… Deja a un lado la pereza, pues está muy sabrosa, la tendrás lista en tan solo 35 minutos.
  • Crema de calabaza asada y zanahoria. Cuando el calendario marca el inicio del otoño es de agradecer una deliciosa crema de calabaza asada y zanahoria, como la que te presentamos a continuación. Puede servirse tanto fría como caliente, como entrante o plato principal. Avisamos: su cremosidad, textura y sabor crea adicción.
  • Bizcocho de calabaza asada. Los postres de calabaza asada también son lo más. Fíjate en esta receta de bizcocho de calabaza asada, un imprescindible para decorar tu mesa de Halloween de forma original. Sigue nuestro paso a paso y deja con la boca abierta a tus invitados, tanto por su vistosidad como por su jugosidad inconfundible.

Calabaza Butternut Asada en Airfryer: Una Opción Rápida y Deliciosa

Muchas veces acabamos usando la calabaza solo en cremas por pura pereza: encender el horno lleva tiempo y gasto energético. Pero con esta receta de calabaza asada en freidora de aire (Airfryer), todo cambia - conseguirás el mismo resultado delicioso en menos tiempo y con un consumo mínimo.

Abajo el mito de que la calabaza es exclusivamente para el otoño, afortunadamente la más habitual que es calabaza Butternut (Cucurbita moschata) es una de las variedades más habituales en los mercados españoles, de piel muy fina, su período de recolección está entre octubre y noviembre, pero la podemos encontrar durante todo el año, así que también la disfrutaremos en elaboraciones estivales como puede ser una ensalada.

¿Para qué usaremos esta calabaza asada?

  • Para guisos
  • Para arroces
  • Para tortilla
  • Para ensaladas
  • Para bizcochos
  • Para flanes
  • Para hacer pan
  • Para hacer bollería
  • Para salsas
  • Para tartas

Si no sonara cursi podría decir que no sabría vivir sin calabaza en la cocina, pero es una verdad a medias, lo cierto es que la uso mucho, me encantan los Bundtcake de calabaza, mi familia adora los Flanes de calabaza y el Pan de calabaza es nuestro preferido para desayunar.

Queda perfecta asada en la freidora de aire, el punto de la pulpa, ideal, cocinada pero entera, la podemos usar tanto en una ensalada como en una crema, un guiso, mezclarla con arroz o usarla para un bizcocho.

Receta de Calabaza Butternut Asada en Airfryer

Ingredientes:

  • 1 calabaza Butternut de 1.400 kg

Preparación:

  1. Partimos la calabaza a la mitad, como es grandecita hay que hacerlo con cuidado, asegurar la tabla sobre un paño de cocina y utilizar un cuchillo que clavaremos en la calabaza y lo iremos girando con cuidado de no cortarnos. Yo utilizo un martillito pequeño para golpear levemente el cuchillo y que se clave mejor. Lo ideal sería tener un serrucho y partirla con él, pero no suele ser habitual en una cocina.Si todo lo anterior te asusta o preocupa, directamente compra la calabaza cortada a la mitad.
  2. En la freidora solo entra una mitad de calabaza, así que le retiraremos las semillas y la pondremos en la freidora con la pulpa hacia abajo y la piel hacia arriba y programamos en BAKE a 190º C durante 40 minutos, pinchamos con una brocheta y debe atravesar la piel de la calabaza sin ofrecer resistencia.
  3. La pulpa debe quedar tierna para comerla tal cual sale de la freidora. Si no fuera así, podríamos añadir algunos minutos más de cocción.
  4. Finalizado el horneado, retiramos la calabaza, la dejamos templar un poco y sobre la tabla, le retiramos la piel.
  5. Una vez pelada, la cortamos en cubos y la usamos para a elaboración que necesitemos.

CONSERVACIÓN: Una vez cortada en cubos y fría, la guardamos en un tupper en la nevera hasta 4 días.

¡A disfrutar de la CALABAZA ASADA!

Consejos para una Crema de Calabaza Asada Perfecta

Mientras aún haga frío está bien preparar cremas de verdura. Esta de Ottolenghi sirve de muestra para practicar los pasos básicos de una crema exitosa.

El primer paso es: asar las verduras.

¿Te sale bien una crema si las verduras las sofríes en la olla? Sale bien, sí. Aceptable. Pero sale aún mejor si las verduras se asan. Los sabores se concentran, la cocción es más homogénea, y al final es más fácil añadir el líquido necesario.

El segundo paso, válido para olla y horno, es el corte de las verduras.

Si usas olla, es intuitivo que las verduras irán cortadas (aunque ¿cuánto?, es lo que hay que mirar). En el horno, la tentación de echar la calabaza cortada a la mitad, con piel y todo, es fuerte. Se puede hacer, no sale fatal. Pero sale mejor si pelas la calabaza y la cortas en trozos. No grandes, no demasiado pequeños. Unos 3 centímetros de media está bien.

¿Por qué el tamaño importa? Piensa en qué le ocurre a la verdura en el horno: la superficie de la verdura se va dorando (y caramelizando, si es una verdura con mucho azúcar como la calabaza) mientras el interior se va haciendo. Si la calabaza está cortada en trozos grandes, hay menos superficie que se dora y carameliza. Si cortas la calabaza en trozos de 3 centímetros la superficie es mayor, ergo habrá más caramelización. Pero si la cortas en trozos pequeños, 1 centímetro por ejemplo, o incluso picada, te queda solo con superficie, sin casi pulpa: se hará muy rápido, sin llegar a caramelizar bien, o de lo contrario será solo caramelizado al borde del quemado, sin el sabor de la pulpa.

El contraste es importante.

Digamos la verdad, nos gustan las cremas porque le podemos echar picatostes. Los contrastes, en cocina, son importantes, sean de sabor o de textura. Y si hablamos de una crema, entonces, mucho más: por definición, la crema ha sido triturada y todos los ingredientes están mezclados. Puede ser riquísima, pero, sin nada que haga contraste, se puede volver aburrida después de tres cucharadas.

El contraste puede ser una cucharada de yogur, unas gotas de picante o de vinagre, una rallada de queso. Calabaza, cebolla y pipas las doy por descontadas. El sirope de arce lo he sustituido con miel. La harissa de rosas con carne de pimiento choricero. No es exactamente lo mismo, no, pero en mi opinión cumple la función de añadir una capa de sabor y es fácil de encontrar en España (y cuesta menos). La crème fraîche, que en España se encuentra bajo el nombre confuso de nata fresca (por ejemplo la de Président o la de Mercadona) se puede sustituir de forma bastante satisfactoria con yogur griego (natural, claro). No con yogur normal, que es demasiado líquido.

Receta de Crema de Calabaza Asada de Ottolenghi

La receta completa, del Simple de Ottolenghi, puede parecer un poco demasiado elaborada, pero puedes dividirla en pasos distintos (las pipas por un lado, las verduras asadas por otro, la elaboración final de la crema en otro momento).

Ingredientes:

  • Para las pipas:
    • 80 gramos pipas de calabaza
    • ¼ cucharadita cayena molida
    • ¼ cucharadita sal
    • 2 cucharadas miel
  • Para la crema:
    • una calabaza violín o cacahuete

Preparación:

  1. Prepara las pipas:
    • Calienta el horno a 170 °C.
    • En un bol mezcla las pipas con la cayena, la sal y la miel.
    • Forra la bandeja del horno con una hoja de papel sulfurizado y esparce las pipas encima.
    • Hornea 15 minutos.
    • Separa las pipas y resérvalas en un bote.
  2. Prepara las verduras:
    • Calienta el horno a 220 °C.
    • Pela la calabaza, elimina las semillas y córtala en dados grandes (2-3 centímetros).
    • Pela las cebollas y córtalas en gajos anchos 2-3 centímetros.
    • En un bol mezcla la calabaza, la cebolla, el aceite de oliva y sal.
    • Forra la bandeja del horno con una hoja de papel sulfurizado (o reutiliza la de las pipas) y distribuye las verduras.
    • Hornea 30-40 minutos.
  3. Para acabar la crema:
    • En una olla pon el caldo, la carne de pimiento choricero, el azafrán y la ralladura de naranja. Lleva a hervor.
    • Cuando esté hirviendo, añade las verduras asadas y deja cocer a fuego bajo unos 5 minutos.
    • Apaga el fuego, añade la crème fraîche y tritura todo.
    • Pica el cilantro.
    • Sirve la crema en cada plato con unas pipas caramelizadas y un poco de cilantro picado.

Consejos Adicionales para Asar Calabaza

Aunque podemos encontrarlas en el mercado todo el año, el otoño es la época de disfrutar de la calabaza por excelencia. Esta cucurbitácea está llena de vitaminas antioxidantes, fibra e hidratos de carbono de calidad, y es un sustituto perfecto de la patata para dar más variedad a nuestros menús.

Preparar la calabaza al horno para acompañar y completar cualquier menú es de lo más fácil. Lo único que exige algo de trabajo es pelarla, algo que solo exige dedicarle un poco de tiempo usando un buen cuchillo de hoja ancha afilado, para abrirla, y un pelador manual de Y.

Añadiendo un poco de queso parmesano durante el horneado, mezclado con levadura de cerveza o levadura nutricional, le damos un toque extra de sabor delicioso, otra textura y un punto añadido de caramelizado al fundirse el queso.

Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo y forrar una bandeja con papel de aluminio o de hornear. Regar con un poco de aceite de oliva virgen extra, espolvorear con hierbas provenzales y salpimentar ligeramente.

Añadir queso parmesano o similar rallado fino, con un poco de levadura nutricional (de cerveza en copos), y devolver al horno unos pocos minutos más.

Esta sencilla pero sabrosísima receta de calabaza es una guarnición estupenda para cualquier plato principal, especialmente para carnes al horno como un pollo asado o para pescados, como una dorada abierta.

Ensalada de Calabaza Asada: Una Opción Festiva y Deliciosa

GLUTENDENCE te trae una ensalada de calabaza asada, con balsámico y miel. Un entrante espectacular para la comida de estas fiestas. ¡Un plato con el que triunfarás sin duda! Y como es tan fácil de preparar, podrás estar con los tuyos en lugar de pasarte el día entre fogones.

Yo siempre había pensado que con calabaza no se podía hacer más que crema de calabaza. O tallar caras de monstruos en Halloween. La verdad es que no me parecía ni llamativa ni apetitosa.

Cómo no era capaz de decidirme por una de ellas, decidí no renunciar a ninguna. ¡Pero quién se va a quedar sin aliento eres tú cuando la pruebes! Quién me iba a decir a mí que de una cosa tan grotesca, podía salir algo tan delicado. ¡Vamos!

Ingredientes:

  • 500gr de calabaza
  • 100 gr. de rúcula
  • 25 gr. de nueces
  • 100 gr.
  • 2 cuch. sopera de miel
  • 3 cuch. sopera de vinagre balsámico
  • 3 cuch.

Preparación:

  1. Corta la calabaza en cubos de 1 centímetro.
  2. En un bowl grande, vierte un poco de aceite y embadurna la calabaza.
  3. Calienta el horno a 200ºC en posición ventilador e introduce la calabaza a altura media.
  4. Saca del horno y deja enfriar.
  5. Lava y seca la rúcula.
  6. Prepara el aliño. En un vaso, mezcla la miel, el vinagre balsámico, el aceite y la sal.
  7. En una fuente de ensalada, o en platos separados, coloca la rúcula y encima la calabaza.
  8. Justo antes de comer, vierte el aliño y remueve la ensalada.

Calabaza Asada con Col Rizada o Kale: Una Guarnición Versátil

Confieso que lo primero que me llamó la atención de esta receta de calabaza asada con col rizada o kale fue la col, pues esta variedad no la había probado. La poca guarnición que sobro me la comí para cenar y fría estaba igual de buena. Además es una receta que da mucho juego, pues pueden añadirse otros ingredientes, como más verduras, que enriquezcan el resultado final.

Preparación:

  1. Empezamos precalentando el horno a 200º.
  2. Engrasamos ligeramente con aceite una bandeja de horno.
  3. Troceamos la calabaza, no demasiado pequeña, y la ponemos en la bandeja.
  4. La rociamos de aceite, salamos y la espolvoreamos con el ajo y el perejil.
  5. Mientras tanto, ponemos la almendra, las nueces, aceite y sal en un robot de cocina o procesador de alimentos y lo trituramos todo, tiene quedar una salsa espesa.
  6. Cuando la calabaza esté tierna, la retiramos del horno y reducimos la temperatura a 180º.

Lo más complicado para preparar esta receta de calabaza asada con col rizada o kale es preparar la calabaza, pelándola y cortándola, para poder asarla, así que id con cuidado de no cortaros para realizar estas tareas.

Es una guarnición estupenda para acompañar una parrillada de carne.

Técnicas de Corte para Asar Calabaza

La calabaza tiene la virtud de ser una hortaliza, en general, firme y densa, que se vuelve extremadamente tierna y cremosa al cocinarse. Esto la convierte en la verdura otoñal idónea para cremas, sopas y guisos, pero al horno cuando consigue desarrollar todo su potencial.

Asar verduras siempre es una buena idea, un recurso infalible cuando no sabes muy bien qué hacer con ellas. Aunque el término solo hace referencia a la técnica de cocinar un alimento a altas temperaturas durante un tiempo indeterminado, hoy en día se entiende, popularmente, a su cocinado en el horno.

El asado concentra y potencia los sabores, desarrollando matices nuevos, creando constrastes de texturas y caramelizando los exteriores. La calabaza, en particular, es una hortaliza que se presta como pocas para el horneado.

Quizá tenga que ver con la época, las primeras semanas de frío y los días más grises y oscuros, cuando el calor del horno reconforta el hogar y los estómagos.

Asar la calabaza entera

Asando la calabaza completamente entera nos ahorramos tener que pelarla y aseguramos una pulpa jugosa, tierna y de sabores y jugos concentrados. Tardará más, especialmente con ejemplares muy grandes, pero el trabajo es mínimo.

Precalentar el horno a 220ºC, lavar bien la calabaza y pinchar por varias partes con un cuchillo afilado para dejar salir el vapor. Colocar en una bandeja o fuente refractaria, con papel antiadherente o de aluminio si preferimos no manchar, y hornear durante unos 30-45 minutos.

El tiempo final dependerá del tipo de calabaza, su tamaño, el horno o el punto de cocción deseado. Opcionalmente, girar la calabaza a mitad de cocción para que se ase de manera más homogénea.

Si la calabaza es de piel muy fina, no es descabellado comerla. Una pequeña cata nos dará la pista de si es agradable o si tendremos que quitarla.

La carne tierna la podemos tomar tal cual, bien aliñada, o añadirla a salsas, rellenos, guisos, platos de pasta... Y si lo trituramos bien para que no queden fibras, escurriendo después el agua durante toda la noche sobre una estameña o paño, obtendremos el puré de calabaza perfecto para recetas de repostería y panadería.

Asar la calabaza por la mitad

Es la forma más habitual de asar calabaza para los mismos usos que en el caso anterior, con la salvedad de que obtendremos una textura distinta en la cara cortada de la hortaliza. Para tomarla como guarnición es mejor colocar las mitades boca arriba, bien aliñadas y sazonadas, dejando precisamente que se gratinen, conservando la carne más interior muy jugosa y sabrosa.

La calabaza se cortará mejor retirando primero el pedúnculo del extremo superior. Hay que emplear un cuchillo muy afilado de hoja grande, una tabla amplia, y extremar las precauciones. Las semillas y filamentos se pueden retirar en crudo, aunque será más fácil hacerlo una vez asada.

Calabaza rellena

Al practicar un corte en la dirección contraria al anterior, separaremos el extremo más alargado de las tipo cacahuete, dejando la base más redondeada y hueca. Según la forma concreta y el tamaño, también encontraremos calabazas cacahuete aptas para rellenar con un corte longitudinal; suelen ser más adecuadas las de tamaño más pequeño.

Si no tienen hueco suficiente en el interior, podemos asarlas primero para sacar la pulpa y combinarla, total o parcialmente, con el relleno. Así podemos rellenar la calabaza y usarla como cuenco, al estilo de los pimientos, tomates o calabacines luna.

Las calabazas más alargadas presentan cuerpos sólidos antes de llegar a la base, más hueca y con las semillas.

Rodajas de calabaza

Una manera rápida, fácil y práctica de cortarla para asarla es mediante rodajas, peladas o no previamente. Hay que procurar que tengan el mismo grosor o no quedarán cocinadas uniformemente. Son ideales para aprovecharlas a modo de base de tosta o canapé, y también para hacer falsas pizzas.

Chips de calabaza

Ya sean con forma de rodaja o tiras, cortándolas extremadamente finas podemos simular chips más saludables que los fritos. Para potenciar el crujiente, hay que dejarlas reposando con un buen puñado de sal sobre un colador, y después secarlas muy, muy bien. Se hornean a unos 160º-170ºC con ventilador -si es posible-, durante unos 15-20 minutos, vigilándolas bien para que no se quemen.

Gajos de calabaza

Este corte es perfecto cuando queremos servirla de guarnición pero nos da pereza -o miedo- pelarla. Además, la piel ayudará a que tenga mejor sabor, y es muy fácil de retirar una vez los gajos están asados y tiernos. Para darle más sabor, solo hay que agregar unas ramas de hierbas aromáticas frescas, como romero o tomillo, rodajas de limón, pimienta en grano, dientes de ajo enteros o unas chalotas sin pelar.

Bastones de calabaza

Para cortar una calabaza en bastones alargados necesitaremos algo más de maña con el cuchillo. Primero deberemos pelarla bien, para después ir separando piezas grandes que podamos dividir para ir sacando los palitos. Lo ideal es que tengan un tamaño y grosor homogéneo, al estilo de estos bastones de boniato o unas patatas fritas corrientes. Se asarán rápidamente, a 190-200ºC.

Cubos de calabaza

El corte clásico de guarnición, también para añadir a otras recetas posteriores. Para una guarnición querremos cubos del tamaño de un bocado, que pueden ser aún más pequeños si buscamos una presentación más fina. De nuevo, ganarán en sabor al asarlos con otros ingredientes aromáticos: hierbas, especias, ajos enteros, chiles, salsa de soja, etc. Para una guarnición muy otoñal, podemos agregar trozos de manzana y/o pera, castañas cocidas o semillas y frutos secos variados.

Calabaza hasselback

Las variedades alargadas y más finas se prestan de maravilla para replicar el corte de las patatas hasselback. Como en crudo es muy dura, nos facilitará la tarea asarla brevemente primero, colocando boca abajo las dos mitades en la bandeja, solo hasta que empiece a estar tierna. A continuación hay que regarla con aceite de oliva o repartir lascas de mantequilla, aderezarla con generosidad usando hierbas o especias, y darle, al gusto, un toque de queso o miel. Finalmente se vuelve a hornear hasta que está en su punto.

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