La calavera es un adorno universal que trasciende las fronteras culturales, siendo un símbolo de la muerte en una sociedad y una celebración de la vida en otra. Posee una familiaridad instantánea, ya que es una parte de cada uno de nosotros; su inquietud es inherente pero también lo es su atractivo.

La calavera posee una familiaridad instantánea, ya que es una parte de cada uno de nosotros; su inquietud es inherente pero también lo es su atractivo, una imagen que ahora se encuentra en todo, desde los diales del reloj a las bufandas o a los anillos en ambas manos de uno de los más grandes guitarristas del mundo - Keith Richards de los Rolling Stones.
En este contexto, la calavera con dientes adquiere matices particulares, dependiendo de la cultura y el uso que se le dé.
La Calavera en la Cultura Mexicana
Las calaveras como icono tienen larga tradición en la cultura mexicana. En el Imperio Azteca ya mostraban las cabezas de los guerreros derrotados y, más tarde en México, el Día de los Muertos se ha convertido en uno de sus símbolos nacionales. Las calaveras mexicanas encarnan la muerte, pero con un significado diferente al que conocemos: es la victoria de la vida eterna sobre el fin, sin sentimientos de dolor y sufrimiento. La calavera mexicana simboliza el renacimiento a nueva vida.
Según la leyenda, en el Día de los Muertos, las almas de los niños y adultos muertos descienden del cielo a la tierra y los mexicanos los reciben con baile, diversión y dulces. Calavera, la diosa de la muerte es representada como una niña con un cuerpo elegante, pero en lugar de una cabeza, tiene una calavera con flores en sus ojos. Este es un tatuaje muy popular, pues es sumamente alegre y colorido.

Significados de los Tatuajes de Calaveras
En los tatuajes, la calavera es el diseño que más varía en simbolismo. Si bien puede verse de forma negativa, todos somos calaveras bajo la piel, por lo cual no tiene por qué ser un tattoo siniestro. Todo depende del diseño, del color y de las características del tatuaje. Sin embargo, todos tienen en común un significado filosófico, de vida y muerte.
Los significados varían según las creencias individuales y la historia de cada persona, pero también depende de la cultura, la que suele verse reflejada en el tatuaje.
Algunos de los significados más comunes son:
- Eternidad: trasciende el cuerpo físico y permanece después de la muerte.
- Cambios: en las cartas del tarot, la muerte, simbolizada por una calavera y tibias cruzadas, augura grandes cambios.
- Redención: en un sentido religioso, significa la búsqueda de un camino hacia la salvación.
La Calavera y la Rosa
El tatuaje de una calavera con una rosa significa la unión de los opuestos: el florecimiento del amor y la muerte de los seres vivos. Pero además tiene distintas interpretaciones según donde se encuentre la flor.
- Si la rosa envuelve el cráneo o se encuentra debajo, es un tributo a una persona que ha muerto.
- Si se encuentra en los dientes, significa el deseo de vivir para el propio placer, con coraje.
La Calavera y la Serpiente
Si una serpiente sale de la cuenca del ojo del cráneo, simboliza la sabiduría y la inmortalidad.
La Calavera en la Bandera Pirata
Significa libertad y la resistencia a varios golpes del destino y una sensación de invencibilidad. La bandera pirata indicaba a otros barcos que la tripulación de esa embarcación no seguía las reglas de ningún país y que no se detendrían.
El Cráneo de Cabra
El cráneo de cabra significa abundancia de vitalidad, coraje, bondad y paz.
El Cráneo de Venado
Simboliza la longevidad, la perseverancia y el equilibrio entre la vida y la muerte, así como la transición del estado físico al espiritual.
Un Cuervo en un Cráneo
El tatuaje de un cuervo en un cráneo representa la destrucción y la muerte, pero si es representado con un plumaje brillante, encarna longevidad y sabiduría.
La Calavera en la Moda
Las camisetas con calaveras son todo un clásico, porque desde tiempos inmemoriales el ser humano ha utilizado los cráneos como símbolo. Además, las camisetas con diseños de tatuajes son un estilo en sí mismas.
Si hay un personaje destacable en la moda de las calaveras es el diseñador británico Alexander McQueen, que para muchos expertos, con su rebelde sentido de la estética, es quien las convirtió en tendencia con sus bolsos, bufandas y demás ropas estampadas con calaveras. Y es que, aunque en el mundo de la moda las tendencias cambian de un día para otro, las calaveras, han sido capaces de mantenerse como concepto a lo largo del tiempo.
Podemos decir que existe una especie de fascinación por lo siniestro y, es ahí, donde entran las calaveras y esqueletos que hoy en día están en todas partes en el mundo de la moda. Si miras a tu alrededor, no solamente las estrellas de la música han utilizado el estilo gótico o siniestro, cualquier persona utiliza ropa o joyas con calaveras. Por no hablar de la moda de Halloween, donde cada mes de octubre nos invaden los esqueletos y las calabazas.
Las Calaveras de Montegrappa
Entre las familias de plumas más exitosas que Montegrappa ha emitido, Fortuna ha tocado la fibra sensible de la clientela joven, la clientela urbana aprecia su combinación de modernidad y clasicismo. La identidad de Fortuna como la encarnación de eventos fortuitos estaba estrechamente ligada la 'Virtus', o la fuerza del carácter. En Montegrappa, creen firmemente que la buena fortuna está indudablemente ligada a la virtud, mientras que la educación es la base sobre la que un individuo desarrolla y nutre sus talentos innatos. Por esta razón, fue creada la colección original Fortuna, con la vista puesta en los que todavía se entregan al placer de la escritura.
Las plumas Fortuna Skull están adornadas con cráneos en todo el cuerpo, con una gran calavera grabada posicionada frente al clip en el capuchón. Un zirconio negro se encuentra en los dientes de la gran calavera. A la vez, la pluma Fortuna Skull es una rareza, pero un comunicador universal.
La serie Fortuna de Montegrappa cuenta con una colección de gemelos en acero inoxidable, grabado con motivos de calaveras. Los gemelos están disponibles en bala, octogonal y forma redonda.

El Tzompantli: El Altar de Cráneos Azteca
«Estos palos hacían muchas aspas por las vigas, y cada tercio de aspa o palo tenía cinco cabezas ensartadas por las sienes. Andrés de Tapia , que me lo dijo, y Gonzalo de Umbría las contaron un día, y hallaron ciento treinta y seis mil calaveras en las vigas y gradas». La descripción que el cronista Francisco López de Gómara (nacido en 1511) hizo del extraño monumento que los hombres de Hernán Cortés descubrieron en Tenochtitlán (la capital del imperio azteca) es esclarecedora y denota por qué llegó a causar pavor entre los conquistadores españoles .
Según se creyó entonces, el tzompantli (la macabra construcción mencionada) se correspondía con un altar en el que se ensartaban los cráneos de enemigos varones para gloria de los dioses. La explicación la hizo en el capítulo 106 de su « Historia de las conquistas de Hernando Cortés ». El mismo que tituló de esta guisa: « Osario que los mexicanos tenían para memoria de la muerte de hombres sacrificados ».
«Fuera del templo, y enfrente de la puerta principal, aunque más de un gran tiro de piedra, estaba un osario de cabezas de hombres presos en guerra y sacrificados a cuchillo. El cual era a manera de teatro más largo que ancho, de cal y canto con sus gradas, en el que estaban ingeridas entre piedra y piedra calaveras con los dientes hacia fuera ».
La crónica no acaba en este punto, sino que en ella señala que este monumento se completaba con dos torres llenas de cabezas . Aunque las columnas estaban elaboradas por cal y por restos humanos. Hasta ahora, la mayoría de historiadores abogaba porque estos monumentos estaban formados exclusivamente por los restos de varones caídos en batalla.
Sin embargo, una investigación basada en los huesos descubiertos apuesta por otra interpretación: que también se construyeron utilizando calaveras de mujeres y niños . Y es que, desde que esta construcción fuese descubierta en las inmediaciones de uno de los edificios más destacados de la antigua Tenochtitlán en 2015 (el denominado Templo Mayor ) los arqueólogos han hallado 657 cráneos enterrados en cal , y muchos de ellos pertenecían también a pequeños y hembras.
« Esperábamos solo hombres , obviamente hombres jóvenes, como guerreros . Lo que sucede con las mujeres y los niños es que, en principio, no iban a la guerra», explica Rodrigo Bolaños (uno de los antropólogos a cargo de la investigación) en declaraciones a la agencia Reuters. El experto no sale de su asombro. Como señala, es algo totalmente nuevo que, en una construcción de este tipo, se usaran también cabezas de mujeres y niños. «Algo ocurrió de lo cual no tenemos registro y esto es realmente algo novedoso , inédito », ha agregado a la mencionada agencia.
Según las teorías de los expertos, la función del altar podría ser meramente ritual y de culto. Con todo, parece que todavía tendrán que trabajar más, ya que esperan hallar todavía muchos cráneos en la zona.
Desde su descubrimiento, los tzompantli se encuentran entre la realidad y la leyenda. La historiadora e investigadora Emilie Carreón Blaine es una de las expertas que ha tratado de desvelar la realidad sobre estos monumentos en dossieres científicos como « Tzompantli, horca y picota ». En el mismo afirma, para empezar, que el término se ha traducido comúnmente al castellano como « Andamio de cráneos », « Altar de cráneos », « Hilera de cabezas » o « Plataforma de calaveras ».
De forma independiente a su significado literal, o a cómo haya evolucionado, lo que se ha podido contrastar gracias a las representaciones de la época es que el tzompantli estaba habitualmente formado por una plataforma baja de piedra que hacía de base. Esta, según determina el arqueólogo Robert H. Cobean en su obra « Tula », no solía tener « más de 50 metros de largo » y contaba (a veces) con una escalinata central y alfarada . Cobean es de la misma opinión al determinar que era un «armazón para exhibir cráneos».
Carreón, tras señalar la falta de consenso que existe con respecto a este tema, explica que su función ha sido en cierto modo pervertida por la visión occidental de los conquistadores españoles. Tan cierto como eso es que existen decenas de posibilidades. Y la mayoría de ellas han sido tratadas por expertos.
El historiador Agustín García Márquez , por ejemplo, explica en su libro « Los aztecas en el centro de Veracruz » que este altar está ligado íntimamente al culto a la muerte. Los cronistas lo veían de esta forma, además de como una construcción en la que los nativos sacrificaban víctimas a los dioses . Tampoco faltan los que lo comparan con un osario . Es decir, con un emplazamiento habilitado en los cementerios para reunir los huesos que se extraen de las sepulturas antes de que vuelvan a ser enterrados.
Finalmente, los conquistadores españoles también lo vieron en su momento como un lugar sobre el que ejercer el castigo. «Las horcas o las picotas se identifican en ocasiones como tzompantli», determina Carreón. Y es que, para ellos exponer a los fallecidos tenía una clara función disuasoria.
Con todo, la teoría que se está barajando en la actualidad es que podría haber sido un altar en el que se ofrecían a las deidades (principalmente, al dios del sol -atendiendo a los expertos citados por Reuters-) calaveras de hombres, mujeres y niños.
El tzompantli que fue desenterrado en 2015 era uno de los ocho que se hallaban dentro del Templo Mayor de Tenochtitlán . El mismo que el historiador mexicano Alfredo López Austin define en su dossier « El templo mayor de México según los informantes indígenas » como «el más elevado de todos los edificios del recinto». Cada uno de estos lugares de culto estaba dedicado a una deidad concreta y, en él, se solían ubicar las cabezas de los sacrificados. En algunas, como en el caso del altar destinado al dios Tezcatlipoca , se usaba una calavera que representaba a dicha deidad en la Tierra.
Entre todos ellos había un tzompantli más importante que el resto. Al menos, según afirma el misionero franciscano Bernardino de Sahagún en su crónicas « Suma indiana »: «El cuadragésimo primer edificio se llamaba Hueitzompantli ; era el edificio que estaba delante del cu de Huitzilopochtili , donde estaban las cabezas de los cautivos que allí mataban».
Más conocido a día de hoy como Huy tzompantli , en él se desarrollaban múltiples rituales y ceremonias a lo largo de todo el año. Este emplazamiento es, precisamente, el que creen los arqueólogos que descubrieron en 2015.
Ese año fue localizado cerca del Centro Histórico de la Ciudad de México -y a dos metros de profundidad- una plataforma rectangular de 34 metros de longitud sobre la que había ubicada un elemento circular elaborado a base de cráneos. Posteriormente, las excavaciones en la zona sacaron a la luz una sección de este altar de unos 45 centímetros de alto, 13 metros de largo y 6 metros de ancho .
«Es un muro de tezontle con un recubrimiento de estuco y piso de lajas, orientado de norte a sur, que presentaba asociados mandíbulas y fragmentos de cráneos dispersos sobre la plataforma y un elemento circular elaborado de cráneos humanos unidos con argamasa, de los cuales preliminarmente pueden observarse 35, pero consideramos que deben ser muchos más», explicó por entonces Raúl Barrera, director del Programa de Arqueología Urbana.
De momento, todavía no se ha desenterrado la base del altar de forma total, por lo que la extensión del mismo permanece en cierto modo oculta. Con todo, los arqueólogos dicen estar totalmente seguros de que este es el Huy tzompantli del que hablan las crónicas escritas por los conquistadores españoles.

La Resistencia de los Dientes a la Alteración Post Mortem
Tras la muerte, los dientes poseen una resistencia a la alteración muy superior a la del hueso, debido a su riqueza en combinaciones inorgánicas; de hecho, en ocasiones son el único medio de que disponemos para la identificación de un cadáver. Sin embargo, es frecuente la ausencia de incisivos y caninos en esqueletos, ya que es muy fácil que los dientes con una única raíz salgan de sus alvéolos.