La salud oral es un pilar fundamental para el bienestar general. Una boca sana no solo mejora la calidad de vida, sino que también previene una serie de complicaciones médicas. Entre los diversos problemas que pueden afectar nuestra salud bucal, la candidiasis oral es una de los más comunes y, a menudo, menos considerada. En este artículo, vamos a explicar en detalle qué es la candidiasis oral, cuáles son las causas y soluciones más efectivas para tratar esta afección.

¿Qué es la Candidiasis Bucal?
La candidiasis oral, también conocida como candidiasis bucal o muguet, es una infección fúngica que afecta la mucosa de la boca. Esta afección es causada por el crecimiento excesivo del hongo Candida albicans, que normalmente está presente en la boca en pequeñas cantidades. El hongo Candida albicans es uno de los muchos microbios que viven en nuestro organismo. En condiciones normales, la cantidad de Candida se mantiene bajo control gracias al equilibrio natural de microorganismos en la boca y al sistema inmunológico del cuerpo.
En la mayoría de los casos, este hongo pasa inadvertido, ya que nuestro sistema inmunitario se encarga de combatirlo y de mantener a raya su presencia. La candidiasis oral (o bucal), originada por la bacteria Cándida, no es una enfermedad grave. Pero puede resultar molesta para quien la padece.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer candidiasis oral?
Aunque cualquiera puede desarrollar una candidiasis bucal, los siguientes grupos son más propensos a padecerla:
- Bebés y niños pequeños: Durante los primeros años de vida, tenemos un sistema inmunitario inmaduro (sin anticuerpos ni memoria inmunitaria). En las dos primeras semanas de un recién nacido sano, la candidiasis suele ser bastante común.
- Adultos mayores: En general, el sistema inmunitario se vuelve menos eficaz a medida que envejecemos. Responde de manera más lenta y menos contundente al ataque de bacterias y otros antígenos, por lo que resulta muy vulnerable ante cualquier infección y enfermedad.
- Pacientes con enfermedades inmunodepresoras: Las personas con VIH, cáncer o diabetes no controlada son más propensas por tener un sistema inmune debilitado, así como las que están en tratamiento de quimioterapia o radioterapia.
- Personas con problemas de salud bucal: Si padeces del síndrome de la boca seca, tienes prótesis dentales mal ajustadas o mala higiene bucal, eres más propenso a desarrollar muguet.
- Fumadores: El tabaquismo altera el equilibrio de las bacterias y hongos de la boca, lo que aumenta el riesgo de presentar infecciones bucales como la candidiasis.
- Quienes consumen algunos medicamentos: El uso de antibióticos por tiempo y de corticosteroides generan desequilibrio en las bacterias de la boca, lo que aumenta la proliferación de hongos.
Causas de la Candidiasis Bucal
La candidiasis se produce por una proliferación excesiva de hongos que crecen de manera natural en el organismo, por lo que los mayores, los jóvenes y las personas con sistemas inmunitarios débiles presentan un mayor riesgo de desarrollarla. El tipo de hongo cándida más frecuente es el Candida albicans. Hay varios factores, como el hecho de tener el sistema inmunitario debilitado, que pueden aumentar el riesgo de presentar candidosis oral.

Entre las causas y factores predisponentes encontramos:
- Sistemas inmunitarios debilitados: Es más probable que los bebés o los adultos mayores presenten candidosis oral debido a la reducción de la inmunidad. Algunas enfermedades y tratamientos pueden inhibir el sistema inmunitario, como el cáncer y sus tratamientos, los trasplantes de órganos, los medicamentos que inhiben el sistema y el VIH o sida.
- Uso de medicamentos: Los medicamentos como la prednisona, los corticoesteroides inhalables o los antibióticos que alteran el equilibrio natural de los microorganismos del cuerpo pueden aumentar el riesgo de padecer candidosis oral.
- Diabetes: Si tienes diabetes sin tratar, o si la enfermedad no se controla adecuadamente, es posible que la saliva contenga altas cantidades de azúcar, lo cual favorece el crecimiento de la cándida.
- Candidosis vaginal: La candidosis vaginal es originada por el mismo hongo que provoca la candidosis oral. Es posible que le transmitas la infección a tu bebé.
- Otras afecciones orales: Usar dentadura postiza, en especial, la dentadura superior, o padecer enfermedades que provocan sequedad de boca pueden aumentar el riesgo de tener candidosis oral.
- Antibióticos: El consumo de antibióticos es otra de las principales causas de candidiasis oral. El uso de antibióticos es una de las principales causas de la candidiasis oral, ya que no solo matan las bacterias dañinas sino las buenas, lo que permite que los hongos en la boca proliferen.
- Prótesis mal ajustadas e higiene deficiente: Si tienes una mala higiene dental, esto aumenta la proliferación de bacterias, lo que genera desequilibrio en la microbiota de la boca y fomenta la proliferación de los hongos. También debes ser cuidadoso si posees prótesis dentales mal ajustadas, ya que la placa se acumula en estas, generando el ambiente ideal para el desarrollo de candidiasis oral.
- Xerostomía, diabetes, tabaco y VIH: Si existe ausencia de saliva, ya sea por el consumo de tabaco o xerostomía, los hongos como la cándida empiezan a proliferar rápidamente. Es importante mencionar que si la saliva posee exceso de glucosa como en el caso de los pacientes con diabetes, es común que desarrollen candidiasis oral. Y en el caso de padecer enfermedades autoinmunes o VIH debes mantenerte atento, ya que la candidiasis oral suele ser recurrente.
- Lactancia materna: transmisión madre-bebé: La transmisión de candidiasis de madre a hijo, por lo general, se produce cuando la madre tiene candidiasis mamaria no diagnosticada y él bebe, se infecta directamente al tomar pecho.
Síntomas de la Candidiasis Oral
La candidiasis oral se presenta con una variedad de síntomas que pueden variar en severidad. Al principio, es posible que no observe síntomas de candidosis oral. Los síntomas iniciales de la cándida oral consisten principalmente en la alteración del gusto, el enrojecimiento y la presencia de manchas gruesas, blancas y voluminosas en el interior de la boca y la lengua.
Entre los síntomas de la candidiasis oral encontramos:
- Lesiones blancas cremosas: En la lengua, mejillas internas y, a veces, en el techo de la boca, encías y amígdalas. El signo más típico de esta infección son las manchas blancas, también descritas como placas blanquecinas o cremosas, que se observan en la lengua, el interior de las mejillas, el paladar o incluso en las encías. Estas manchas tienen un aspecto similar al requesón o leche cuajada.
- Enrojecimiento, ardor o inflamación: Que pueden ser lo suficientemente graves como para provocar dificultad para comer o tragar. La mucosa de la boca suele estar inflamada y de color rosa intenso. Incluso puede llegar a sangrar. Los pacientes refieren dolor o sensación de quemazón, sobre todo al consumir alimentos muy calientes, ácidos o picantes. Esta irritación también puede dificultar el habla o la deglución, afectando la calidad de vida.
- Pérdida del gusto: Es decir, no se le siente el sabor a las comidas.
- Sensación algodonosa en la boca: La sequedad y sensación de algodón o de tener algo en la boca es común.
- Agrietamiento y enrojecimiento en las comisuras de la boca: (Queilitis angular). Aparecen grietas, boqueras y enrojecimiento en la comisura de los labios.
En casos graves, por lo general, vinculados con el cáncer o un sistema inmunitario debilitado a raíz del VIH o Sida, las lesiones pueden propagarse hacia el esófago, el tubo largo y muscular que se extiende desde la parte posterior de la boca hacia el estómago (esofagitis por cándida). Si esto ocurre, puede presentar dificultad para tragar y dolor o tener la sensación de que los alimentos se quedan atascados en la garganta.

Diferencias entre pseudomembranosa, eritematosa/atrófica e hiperplásica
- La candidiasis pseudomembranosa se caracteriza por presencia de placa blanca cremosa en cualquier parte de la boca.
- Mientras que la atrófica genera manchas rojas, ardor y dolor intenso, es la más sintomática.
- En caso de la Hiperplasica también observarás placas blancas, pero esta no se desprende con un simple raspado. Genera molestias muy leves y aparece en la comisura de los labios, mejillas internas y en los costados de la lengua.
Es importante señalar que algunos adultos, especialmente aquellos con inmunosupresión o enfermedades crónicas, pueden desarrollar candidiasis sin manifestaciones evidentes.
¿Cuándo acudir al dentista/médico?
Es necesario acudir al especialista si los síntomas persisten más de dos semanas, si la infección reaparece con frecuencia o si se presentan signos de infección grave como dolor intenso, fiebre o dificultad para tragar. Si tienes algunos de los síntomas descritos y sospechas que puede tratarse de candidiasis, no dudes en consultarnos.
Consulte con el médico o el dentista si usted o su hijo presentan lesiones blancas en la boca. La candidiasis oral es poco frecuente en los niños mayores, los adolescentes y los adultos sanos; por lo tanto, si presenta candidiasis, consulte con su médico para determinar si se requiere una evaluación adicional para verificar la existencia de una afección no diagnosticada u otra causa.
- Si sospechas que tienes candidiasis por la aparición de úlceras o parches blancos en la boca.
- Presentas dificultad o dolor para tragar, ardor en zonas de la boca o sensación de algodón.
- Si tienes el sistema inmunológico debilitado por enfermedades o medicamentos y presentas síntomas de candidiasis o infección bucal.
- Si los síntomas son severos y presentas fiebre.
- La infección es recurrente.
Diagnóstico de la Candidiasis Bucal
Un examen riguroso de la boca y lengua por un odontólogo o estomatólogo puede ser suficiente para comprobar si aparecen los síntomas habituales. La mayoría de los médicos o dentistas pueden diagnosticar candidiasis examinando las manchas; no obstante, si tú o tu médico o dentista sospecháis que la candidiasis podría estar asociada a un problema médico subyacente, es importante someterte a una evaluación médica y un análisis de sangre para identificar el problema.
El diagnóstico se basa en:
- Diagnóstico clínico (raspado de placas): El dentista o especialista observa las características de lesiones y realiza un raspado de las mismas. Si la placa blanca se desprende con facilidad y deja una base roja, el diagnóstico es candidiasis. Si no, es necesario realizar otras pruebas para obtener un diagnóstico más exacto.
- Confirmación: cultivo/biopsia: Cuando no se puede realizar un diagnóstico por pruebas comunes, realizan un cultivo micológico. Para esto toma una muestra con un hisopo, se siembra el cultivo y se evalúa la especia exacta de hongo para recetar un tratamiento efectivo.
Tratamiento de la Candidiasis Bucal
El objetivo de tratar la candidiasis es impedir que la infección se propague. El objetivo de cualquier tratamiento de candidiosis oral es detener la propagación rápida de hongos, pero el mejor enfoque puede depender de la edad, el estado de salud general y la causa de la infección. Eliminar las causas de fondo, cuando sea posible, puede prevenir la recurrencia.
¿Cuál es el tratamiento para la candidiasis bucal?
El tratamiento habitual incluye antifúngicos tópicos (gel o enjuagues) o en casos más severos antifúngicos orales recetados por el médico. Para tratar la candidiasis oral de manera efectiva, es fundamental seguir las indicaciones de un profesional dental.

El tratamiento actualizado incluye:
- Antifúngicos tópicos: Se usan para casos leves y moderamos de candidiasis oral.
- Nistatina: Si usas la suspensión oral debes enjuagarte la boca durante varios minutos y luego tragarte el medicamento. Mientras que con el comprimido solo debes mantenerlo en la boca hasta que disuelva completamente.
- Miconazol: Es un gel oral que se aplica directamente sobre las zonas afectadas.
- Clotrimazol: La presentación recomendada es en pastillas o comprimidos. Este último se chupan hasta que se disuelven completamente en la boca.
- Antifúngicos sistémicos:
- Fluconazol: Se toma por lo general una vez al día por vía oral como comprimido o cápsula.
- Itraconazol: Es recomendado para pacientes con resistencia o intolerancia al fluconazol.
- Manejo en lactantes y madres lactantes: En estos casos se tratan ambos tipos de candidiasis de forma simultánea. Por lo general, al bebe se le aplica un gel oral de miconazol, mientras que para la madre se recomienda aplicar crema antimicótica en los pezones y tomar fluconazol oral.
- Revisión de medicación y control de comorbilidades: El médico o dentista revisa minuciosamente todos los medicamentos que consume el paciente, ya que muchos de estos podrían alterar la microbiota de la boca provocando la candidiasis. Y en caso de que el paciente presente una enfermedad subyacente como diabetes o VIH, es importante mantenerla controlada para evitar recaídas.
Cuidados e Higiene para Prevenir Recidivas
Para prevenir la aparición o reaparición de la candidiasis, sigue una rutina de higiene bucal constante y añade yogur con cultivos activos vivos a tu dieta, especialmente si tomas antibióticos para tratar una enfermedad crónica.
Las siguientes medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer infecciones por cándida:
- Higiene bucal y de prótesis: Cepilla tus dientes por lo menos dos veces al día, usa hilo dental y enjuague bucal para eliminar la mayor cantidad de bacterias posibles. Si tienes prótesis dental no olvides limpiarla muy bien diariamente y retirarla por las noches.
- Dieta: La Cándida se alimenta de glucosa y sacarosa. Por eso es importante reducir el consumo de azúcar y carbohidratos para prevenir la proliferación del hongo dentro de la boca.
- Enjuagues: Otra forma de prevenir su aparición es enjuagando tu boca con bicarbonato de sodio con agua, sal con agua o enjuagues con probióticos.
- Desinfección de tetinas/chupetes; rutinas en lactantes: Para eliminar por completo los hongos y evitar una reinfección, desinfecta los chupetes y tetina con frecuencia. Puede ser con vapor, ebullición o aplicando solución estéril. También esteriliza los juguetes y baberos. Y asegúrate de que la madre lave sus manos y pezones antes de amamantar.
- Enjuágese la boca: Si tiene que usar un inhalador corticoesteroide, asegúrese de enjuagarse la boca con agua o cepillarse los dientes después de tomar el medicamento.
- Cepíllese los dientes: Al menos dos veces por día y use hilo dental a diario o con la frecuencia que recomiende su dentista.
- Controle su dentadura postiza: Quítese la dentadura postiza durante la noche. Asegúrese esta se ajuste adecuadamente y de que no provoque irritación. Limpie su dentadura postiza a diario. Pregúntele a su dentista la mejor manera de limpiar el tipo de dentadura postiza que usa.
- Consulte con su dentista: Regularmente, especialmente si tiene diabetes o usa dentadura postiza. Pregúntele con qué frecuencia necesita visitarlo.
- Preste atención a lo que coma: Pruebe a limitar el consumo de alimentos que contienen azúcar. Hable con el médico acerca de cómo evitar o tratar la sequedad de boca.
También es recomendable:
- Cambia de cepillo de dientes más a menudo. Aunque se suele recomendar cambiar de cepillo cada tres meses, en tu caso debes hacerlo con más frecuencia. Una vez que desaparezca la infección por candidiasis, podrás usar tu cepillo de dientes durante tres meses o hasta que parezca desgastado.
- Elige cualquier hilo dental. En caso de candidiasis, siempre que emplees una técnica adecuada para usarlo, puedes optar por cualquier tipo de hilo o cinta dental como parte de tu rutina de higiene bucal. También puedes usar hilo dental eléctrico.
¿Cuándo sospechar complicaciones o enfermedad sistémica?
Si tienes muchas dificultades o mucho dolor al tragar es una señal de que la infección está extendiéndose al esófago. Esto puede causar deshidratación y desnutrición debido a las molestias que genera ingerir cualquier alimento o bebida. Asimismo, la placa del hongo puede volverse gruesa y obstruir parcialmente las vías aéreas, ocasionando dificultad para respirar.
Por su parte, la candidiasis oral recurrente puede ser un indicador de una condición o enfermedad subyacente. Y si hay fiebre y malestar general, esto indica que se desarrolló una infección más severa y es posible que el hongo entrará en el torrente sanguíneo.
Prevención de la Candidiasis Oral
Prevenir la candidiasis oral es fundamental para mantener una buena salud bucal y evitar las molestias asociadas a esta infección. Reconocer los síntomas a tiempo y adoptar hábitos saludables es clave para evitar complicaciones y recaídas.

Las siguientes medidas pueden ayudar a prevenir la candidiasis oral:
- Higiene oral adecuada: Mantener una buena higiene oral es esencial. Cepilla tus dientes al menos dos veces al día con una pasta dental que contenga flúor y usa hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de alimentos.
- Revisiones dentales regulares: Visitar al dentista regularmente para chequeos y limpiezas profesionales es crucial para prevenir la candidiasis oral.
- Hábitos de vida saludables: Adoptar un estilo de vida saludable puede ayudar a prevenir la candidiasis oral. Esto incluye llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas, limitar el consumo de azúcares y alimentos procesados, evitar el tabaco y reducir la ingesta de alcohol.
Conclusión
La candidiasis oral es una infección que si se trata a tiempo no genera daños importantes en la salud bucal. Puedes prevenirla con una dieta balanceada, cuidando tu sistema inmune y manteniendo una buena higiene bucal. Si notas alguno de los primeros síntomas no dudes en visitar a tu dentista y en caso de ser recurrente te recomendamos que consultes a un médico.
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