Pérdida de Dientes: Causas, Consecuencias y Prevención

¿Te preguntas qué provoca la caída de los dientes? Hay diversas razones, desde traumatismos hasta enfermedades. Sea cual sea el motivo, hay que entender que esta complicación puede llegar a ser traumática, tanto para niños como para adultos.

La pérdida de dientes o falta de dientes son algunas de las cuestiones bucodentales que más preocupan a los pacientes y que más afectan a su calidad de vida.

A continuación, mencionamos los motivos más comunes por los que puede ocurrir la pérdida de dientes.

Causas Comunes de la Pérdida de Dientes

Las causas de la pérdida de dientes o falta de ellos pueden ser muy diversas, siendo, además, diferentes para niños y adultos. Entre las causas de pérdida de dientes más habituales, detectamos que muchas de ellas están provocadas por la acumulación de placa bacteriana.

La ausencia de dientes no es lo mismo que la pérdida de dientes. La ausencia de dientes, también llamada agenesia dental, es la ausencia del diente desde el nacimiento, es decir, es un diente definitivo que no sustituye al de leche y que nunca llega a nacer. Hablamos de pérdida de dientes cuando el diente ya existía y una causa externa ha provocado la pérdida.

1. Caries Dental

La caries es la enfermedad dental más común y están entre las causas principales de la pérdida dental. Cuando no lavamos bien los dientes y no realizamos un cepillado preciso, tanto de la lengua como de las piezas dentales, pueden aparecer las caries. La placa bacteriana se acumula en nuestros dientes y transforma los azúcares de los alimentos en ácidos que erosionan el esmalte.

Cuando aparece una caries y no es tratada, la estructura del diente comienza a deteriorarse. Al llegar al nervio genera una infección que debilita el diente, hasta que se fractura o, en última instancia, la única solución que queda es extraer la pieza. También puede causarla una caries tan grave que no sea posible salvar el diente con una endodoncia.

2. Enfermedad de las Encías

Otras de las enfermedades de los dientes capaces de provocar la pérdida de una o más piezas son la gingivitis y la periodontitis. Se trata de una enfermedad periodontal que también se caracteriza por una acumulación de la placa bacteriana. Esta enfermedad de las encías tiene un origen multifactorial, además de un componente de ‘mal hábito’ de higiene, también puede influir otros factores, como predisposición genética.

Cuando se comienzan a acumular las bacterias y la placa alrededor del diente aparece la gingivitis. Las señales más claras de la enfermedad gingival son enrojecimiento de las encías, inflamación y dolor. Si no se hace nada para tratar la gingivitis, la placa bacteriana hace que la encía se separe del diente.

De manera que en el espacio que crea se siguen acumulando más bacterias, generando el peligro de infección, lo que se conoce como periodontitis. La infección provoca que se pierda la estructura que da soporte al diente y ahí es donde se produce la pérdida del mismo.

3. Ausencia Congénita y Trastornos Autoinmunes

Hay casos en los que la ausencia del diente se debe a alguna enfermedad congénita. Puede ocurrir que un niño no tenga algún diente permanente para sustituir al primario. Al caer este o extraerlo será posible colocar un implante si no existe un germen dentario.

También hay enfermedades autoinmunes que afectan las defensas. De manera que al producirse una infección en las encías, provoca la perdida de las piezas dentales.

4. Traumatismos

Los traumatismos son una de las causas más comunes de pérdidas de dientes en adultos y niños. Según la Asociación Española de Endodoncia, más de 6 millones de españoles han sufrido algún accidente dental. Se pueden producir por golpes en la cara o en la boca, accidentes o actividades como morder objetos duros.

Y estos provocan daños directos en los dientes, en los tejidos que le rodean o en el hueso. A veces no se nota la afección en el momento, sino cuando comienzan a aparecer las secuelas como oscurecimiento o infección.

Es importante saber que cuando hay pérdida dental por traumatismo es posible recuperarlo si se actúa de inmediato.

5. Bruxismo y Desgaste de los Dientes

Cuando la persona tiene el hábito de rechinar los dientes, conocido como bruxismo, puede causar desgaste en los dientes y daños en las encías. Estos problemas tienden a resquebrajar los dientes y provocar fracturas, que pueden terminar en la caída de estos. Las personas con bruxismo, ya sea diurno, nocturno o con ambos, rechinan los dientes y aprietan con fuerza las mandíbulas de forma involuntaria, provocando un desgaste severo de las piezas que puede derivar en fisuras o fracturas y, que estas, acaben provocando la pérdida de dientes.

La maloclusión dental también causa presión adicional sobre ciertos dientes, ocasionando el mismo efecto que el bruxismo, es decir, desgaste y eventual pérdida. No se conocen muy bien las causas que provocan bruxismo, pero sí están muy relacionadas con la ansiedad y el estrés.

6. Otras Patologías y Factores

Condiciones como la diabetes, osteoporosis o trastornos inmunológicos pueden afectar la salud bucal, debilitando el soporte del diente. Por ejemplo, las personas con diabetes no controlada tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedad periodontal, ya que afecta la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.

Asimismo, la osteoporosis debilita los huesos y puede afectar la mandíbula, disminuyendo su densidad y haciendo que los dientes se aflojen. El cáncer oral y los tratamientos contra el cáncer pueden debilitar los dientes y las encías.

7. Malos Hábitos y Falta de Higiene Bucal

No cepillarse los dientes regularmente, no usar hilo dental o no visitar al dentista, puede permitir que las bacterias se acumulen, causando un daño irreversible en la salud bucal. La falta de nutrientes esenciales como calcio, vitamina D o vitamina C puede debilitar los dientes y las encías, aumentando el riesgo de caída de los dientes.

Igual que el consumo excesivo de azúcares y alimentos ácidos puede erosionar el esmalte dental y aumentar el riesgo de caries. Asimismo, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol pueden dañar los dientes y las encías con el tiempo.

¿Cuándo Empieza la Caída de los Dientes de Leche?

La caída de los dientes de leche, también conocidos como dientes primarios o temporales de los niños, generalmente comienza alrededor de los 5 o 6 años de edad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta es una edad promedio y puede variar en cada niño, incluso un año antes o después.

El proceso suele comenzar por los incisivos centrales inferiores, luego los superiores. Después caen los incisivos laterales, tanto inferiores como superiores. A estos les siguen los caninos y primeros molares, que suelen caer entre los 9 y 10 años. Mientras que los segundos molares: son los últimos en caer, normalmente alrededor de los 11 años.

Este es un proceso natural, que permite la salida de los dientes permanentes de adultos.

Consecuencias de la Caída de los Dientes

Si le damos un cuidado apropiado a nuestra dentadura, las piezas pueden durar toda la vida. En cambio, si descuidamos la higiene, no tratamos enfermedades a tiempo o enfrentamos algún accidente, es posible que perdamos una o más piezas dentales.

Quizá lo primero que se viene a la mente es el problema estético, pero -aunque es una preocupación genuina- también hay que entender las consecuencias funcionales de la pérdida de dientes.

Cuando faltan una o más piezas dentales, los dientes cercanos tienden a moverse, inclinándose para ocupar el espacio vacío. A esto se le conoce como migración y no ocurre solo con los que se ubican en el mismo maxilar, los opuestos también se mueven.

Es decir, al perder un diente en el maxilar inferior, el del superior tiende a bajar a ese espacio. Las consecuencias de esto son problemas en la mordida y mayor predisposición a la aparición de caries y enfermedad periodontal.

Otra consecuencia es la resorción ósea; lo que significa que el hueso donde se encontraba el diente comienza a perder tamaño. Esto comienza de inmediato y continúa en el tiempo; asimismo, afecta a la encía que lo rodea, en la que se forma una depresión.

Una persona con ausencias dentales no puede masticar bien los alimentos, por lo que debe limitarse a alimentos blandos, y la incomodidad que ello genera. Además, con el deterioro de su función masticatoria, se expone a todo un abanico de problemas digestivos y nutricionales.

Cuando se pierden o dañan varias piezas dentales del maxilar superior y no se acude a la consulta del odontólogo para su reposición o restauración, puede producirse lo que se conoce como síndrome de Kelly, en el que se produce la reabsorción del maxilar superior causando una rotación de la mandíbula que siempre intenta mantener la posición en relación al maxilar superior.

La falta de muelas deforma la cara, ya que cuando se cae una pieza que no se repone con un implante, el hueso dental se reabsorbe. Como consecuencia, las facciones faciales se alteran, puesto que cambia la estructura esquelética.

Las ausencias dentales solían tratarse con prótesis y puentes dentales removibles (las dentaduras postizas de toda lo vida), pero estas soluciones tienen claras limitaciones.

Entre las principales consecuencias de la pérdida de dientes, estarían, la pérdida de hueso, pérdida de encía, empeoramiento de la función masticatoria, que se traduce en una peor deglución de los alimentos y peores digestiones, especialmente en personas mayores que llevan mucho tiempo con prótesis, problemas de fonación… etc.

  • Pérdida de hueso: es una de las principales consecuencias de la pérdida de dientes. Cuando se pierde un diente, la falta de estimulación del hueso residual origina una disminución de la densidad ósea en esa zona.
  • Movilidad dental: Cuando hay un hueco en la mandíbula durante un tiempo, el resto de dientes comienza a desplazarse para ocupar su espacio. En las enfermedades periodontales,cuando se pierden varios dientes de la parte posterior, los dientes delanteros empiezan a sobrecargarse y se abren hacia delante.
  • Problemas de fonación: Por último, problemas en el habla.

Es común pensar que “no pasa nada” por tener una muela menos y esto, en ocasiones, nos lleva hasta el punto de acabar perdiendo todos nuestros dientes.

Cuando perdemos un diente, sino lo reponemos lo antes posible y dejamos que pase mucho tiempo el hueso de la mandíbula y del maxilar deja de tener una función (la de sostener los dientes) y, por consiguiente, se atrofia.Este proceso desencadena un efecto dominó en nuestra boca que conlleva unas consecuencias fatales:

  • Los dientes se mueven y quedan en mala posición.
  • Nuestra limpieza empeora porque los dientes no están correctamente alineados y no podemos cepillarlos con normalidad.
  • Aparecen otras enfermedades como la caries o la enfermedad periodontal.

Si te falta uno o varios dientes en la boca, debes saber que no es un problema menor. Puede que pienses que un diente de menos no es motivo para preocuparse.

Veamos en detalle las consecuencias de la falta de dientes en tu boca. Antes de analizar en detalle las consecuencias de la falta de dientes es importante comprender por qué se pierden los elementos dentarios.

La ausencia de una o más piezas dentarias interfiere en el correcto desempeño de las estructuras orales. La fonación es uno de los procesos que resulta afectado y te impedirá hablar correctamente. Otro de los problemas de la falta de dientes es que perjudica la masticación.

Si tu boca no es capaz de realizar una masticación adecuada podría ocasionar trastornos digestivos. Asimismo, si te faltan muchas muelas del mismo lado, usarás en exceso la región contraria.

El hueso de tus maxilares cambia de manera constante, incluso en la edad adulta. Así disminuye la altura y la densidad del hueso que antes sostenía el diente. Con la colocación de implantes hoy es posible evitar la reabsorción y el desgaste del hueso.

Cuando te falta un diente queda un espacio en la arcada que las demás piezas dentarias de tu boca buscan ocupar. Además, las piezas antagonistas buscan el contacto de mordida con un elemento que ya no está. Si esto te ha sucedido será necesario devolver a tus dientes su posición original, lo que se consigue con un tratamiento de ortodoncia.

Los huecos dejados por la falta de dientes pueden dificultar la higiene oral. También es común que la mucosa gingival que reviste el hueco vacío se lastime durante la masticación. Esta zona de tu boca no está preparada para masticar y contactar con los alimentos.

La falta de dientes y muelas deforma la cara y cambia el aspecto de tu sonrisa. La falta de dientes y la consecuente reabsorción del hueso hacen que tus labios y mejillas pierdan apoyo.

Tener menos dientes le da a tu rostro una apariencia avejentada y descuidada. No sentirse a gusto con la apariencia de la boca es un impulso muy importante para decidir visitarnos ya sea en nuestra clínica dental de Valencia o Silla.

Sonreír es un acto de socialización que transmite alegría, seguridad y confianza. No contar con todos los elementos dentarios en la boca puede llevar a que sientas vergüenza, miedo e inseguridad. Los complejos por el aspecto de tu boca, una menor autoestima y el estrés y ansiedad que la falta de dientes pueden afectar tu salud mental.

¡No! Tu falta de dientes es un problema que debes tomarte en serio. Existen varias opciones para rehabilitar tu boca como los implantes, los puentes y los distintos tipos de prótesis.

Testimonio Jose Luis | Implantes dentales para solucionar la pérdida de dientes🦷

¿Qué hacer para evitar la caída de los dientes?

Lo más importante para evitar cualquier enfermedad dental que provoque la pérdida de piezas es una buena higiene bucal. Esto es cepillarse con una buena técnica dos o tres veces al día.

También hay que acompañar el cepillado con el uso de seda dental para eliminar los restos de alimentos que quedan entre los dientes. Así como enjuague bucal. De igual manera, hay que visitar al odontólogo con frecuencia, al menos una vez al año, para revisiones y limpiezas.

En especial si aparece alguna señal de enfermedad gingival, como encías sangrantes, dientes flojos o dolor. Y en caso de tener un accidente dental, acudir de inmediato.

Mantener una buena alimentación también es básico para una buena salud dental. Consume alimentos ricos en calcio y proteínas. Evita el tabaco y el alcohol.

Además, si sufres de bruxismo, utiliza férulas de descarga; y si prácticas deportes de contacto, utiliza protectores bucales.

¿Qué hacer si se caen los dientes?

Cuando se cae un diente es preciso actuar lo antes posible para evitar que esto genere otros problemas. Si se trata de un traumatismo y se ha podido recuperar la pieza o la sección del diente que se ha perdido, lávalo con agua y colócalo en su lugar o mantenlo en la boca.

De no ser posible, sumérgelo en leche y llévalo así al odontólogo en menos de una hora. Es importante tomar el diente por la corona y nunca por la raíz. Si la atención es inmediata, existe la probabilidad de colocar de nuevo el diente en su lugar.

Pero si no es posible o la pérdida se debe a otros motivos, como enfermedad dental, hay otros métodos disponibles para sustituir la o las piezas. Se puede colocar un puente fijo para sustituir uno o varios dientes. Si el caso lo amerita, entonces se recurre a colocar una dentadura completa. Para ello debe haber soporte suficiente en los maxilares.

En cualquier caso, será el dentista quien recomiende el mejor método después de evaluar al paciente.

Opciones de Tratamiento para la Pérdida de Dientes

El mejor tratamiento para las ausencias son los implantes dentales. Con un implante dental que el paciente note en ningún momento una diferencia con un diente natural.

Sustituir el diente con un implante dental devolverá la funcionalidad de la boca y solucionará esos problemas estéticos que hemos comentado anteriormente. En ese sentido, si buscas una clínica de implantes dentales en Sevilla, te invitamos a pedir cita en Dobleese.

Los implantes dentales son nuestra primera recomendación para solucionar el problema de falta de dientes, pero, no siempre es la más adecuada y dependerá de cada paciente.

Para nosotros, la mejor solución para reponer un diente perdido es colocarte uno o varios implantes dentales que sustituyan a la pieza o piezas perdidas. Entendemos que no todo el mundo quiere o puede ponerse implantes, ya sea porque el hueso está muy afectado o porque se busque una solución más económica.

Sin embargo, de entre las posibles soluciones que hay, la colocación de implantes es la mejor, por ser la más definitiva, resistente, práctica e incluso, estética. Nosotros realizamos esta técnica en nuestra clínica y los pacientes quedan muy satisfechos con los resultados.

Otra solución sería la colocación de un puente. Si vives en Sevilla y buscas soluciones para la pérdida o falta de dientes, llama ahora y solicita tu cita en Dobleese. Clínica dental Sevilla y Dos Hermanas. Especialistas en implantes dentales y estética dental, garantizando en cada tratamiento una salud dental plena.

Este tratamiento consiste en colocar un tornillo en el interior de tu maxilar para que actúe como si fuera la raíz del diente. Así tendrás un nuevo elemento artificial muy estable y con una apariencia similar a tus piezas naturales.

Con los nuevos avances en implantología las cirugías son cada vez más rápidas, sencillas, precisas e indoloras. No dudes en visitarnos en la Clínica Dental del Doctor Lorente de Valencia o Silla. Colegiado nº 28008689 . Practica la Odontología desde 2007. Experta en implantología dental.

La pérdida ósea se puede prevenir colocando dientes de reemplazo con una raíz que pueda ejercer la misma presión o una presión similar a la de los dientes naturales. Un implante de un solo diente o un puente dental con tres o cuatro dientes sostenidos por dos implantes proporcionan un poder de masticación del 99% de la fuerza de mordida natural.

En los casos en los que ya se ha perdido hueso, es posible que se necesite un injerto de hueso para proporcionar una base ósea suficiente para la colocación de implantes dentales. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.

Cuando se han extraído los molares superiores, el hueso de la cresta se reabsorbe y la cavidad sinusal se expande, de modo que finalmente el hueso que separa la cavidad sinusal y la cavidad oral es muy delgado.

Los implantes dentales no se pueden colocar en huesos tan delgados y en estos casos hay que realizar una elevación de los senos nasales. El seno se eleva empujando suavemente hacia arriba la membrana que recubre el seno y empaquetando material de injerto óseo en el espacio donde estaba la cavidad del seno.

Una buena planificación mediante la realización de un buen estudio a través de la obtención de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico, permite ver los dientes, los maxilares y las estructuras relacionadas en una vista completa de 360º.

Tipos de Prótesis para Reemplazar Dientes Perdidos

  • Prótesis completa removible: Se trata de un aparato de quita y pon hecho de resina, un material plástico. Se suele conocer como “dentadura postiza” y va colocado sobre las encías, sin ningún tipo de sujeción.
    • No es la opción más recomendable, ya que el hueso seguirá sin tener una función y su atrofia irá empeorando con el tiempo.
    • No es una prótesis cómoda porque al no tener fijación se suelen mover.
    • Conllevan un tiempo de adaptación para poder hablar, comer etc.
  • Prótesis removible sobre implantes: Se trata de un aparato hecho de resina (parecido a la prótesis completa removible) pero en este caso va fijado con 4 implantes. Se trata de un sistema semi-fijo: actúa como una prótesis fija, pero hay que retirarla para poderla higienizar correctamente.
    • Es una buena opción para el hueso, ya que, al haber implantes, el hueso recuperará su función (en lugar de sostener los dientes, sostendrá los implantes) y no continuará su desgaste.
    • La prótesis es cómoda, porque va fijada a los implantes y permite comer todo tipo de alimentos con normalidad.
    • Conlleva un tiempo de adaptación para poder hablar, comer etc.
  • Prótesis fija sobre implantes: Es una prótesis hecha de cerámica (porcelana) y va fijada con 6 implantes. Es una prótesis totalmente fija que no podrá ser retirada por el paciente. Es la mejor opción de tratamiento en todos los aspectos.

A priori, la opción de tratamiento más recomendable para pacientes edéntulos, es decir, para aquellos pacientes que necesitan reponer todos los dientes de la boca es la opción de prótesis fija sobre implantes dentales, por ser el tratamiento más estético y funcionalmente más parecido a los dientes naturales que se han perdido.

No obstante, es primordial hacer un estudio en profundidad de cada caso y analizarlo de manera individualizada, ya que no siempre todas las opciones de tratamiento comentadas son viables.

A la hora de elegir qué opción de tratamiento es la más adecuada influyen varios factores, entre ellos:

  • Disponibilidad ósea: en ocasiones el paciente no tiene hueso suficiente (en cantidad o en calidad) y esto nos limita las opciones de tratamiento.
  • Estado de salud general del paciente: se tienen que considerar los problemas médicos que pueda tener el paciente, si toma algunos medicamentos, tiene alergias etc. previamente a decantarnos por una opción de tratamiento.
  • Expectativas del paciente: tener en cuenta las circunstancias de cada paciente es uno de los puntos más importantes para decidir un plan de tratamiento. Valorar qué necesita y qué quiere el paciente, cuáles son sus deseos estéticos, sus limitaciones económicas etc.
  • Mantenimiento: cualquier opción de tratamiento requiere un mantenimiento por parte del paciente para asegurar su éxito.

Ante una decisión tan importante como es reponer todos los dientes de tu boca, es conveniente que busques el sitio más adecuado para hacerlo. Para ello, se deberían tener en cuenta algunos aspectos importantes como pueden ser:

  • Experiencia y formación del doctor: No todos los dentistas están especializados en implantología. Asegúrate que el doctor que va a realizar tu tratamiento de implantes tenga la mayor titulación en la materia, en este caso el título de máster universitario en cirugía oral e implantología.
  • Clínica multidisciplinar: Es importante que la clínica donde vayas a realizarte el tratamiento de implantes cuente con todas las especialidades odontológicas, ya que puedes necesitar algún otro tratamiento complementario.
  • Radiología 3D: Hoy en día para la colocación de un implante dental se recomienda utilizar la radiología en tres dimensiones ya que es la única manera de poder analizar bien el hueso donde se colocará el implante.
  • Sedación: Extraer todos los dientes y poner un gran número de implantes dentales con anestesia local suele ser molesto e incómodo para el paciente.

Este tratamiento consiste en colocar un tornillo en el interior de tu maxilar para que actúe como si fuera la raíz del diente. Así tendrás un nuevo elemento artificial muy estable y con una apariencia similar a tus piezas naturales.

Con los nuevos avances en implantología las cirugías son cada vez más rápidas, sencillas, precisas e indoloras.

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