La caries dental es una enfermedad infecciosa que afecta los tejidos duros del diente, como el esmalte y la dentina, y se origina en la superficie del diente, extendiéndose hacia la pulpa. Según la Organización Mundial de la Salud, la caries provoca la descomposición del tejido duro del diente y eventualmente lleva a la formación de una cavidad. Tal vez no lo sepas, pero la caries es la enfermedad crónica más común en el mundo. No obstante, que sea común no significa que no tenga consecuencias negativas para la salud.
En España, el 94% de los adultos jóvenes tiene caries. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 3.500 millones de personas en el mundo padecen enfermedades bucodentales. Los encargados de tratar las caries son los profesionales de la odontología, entre ellos, los dentistas y los higienistas bucodentales. Los higienistas bucodentales, en particular, juegan un papel crucial en la prevención y tratamiento de las caries.

Clasificación de Black
La clasificación de Black es un sistema estandarizado utilizado en odontología para clasificar las cavidades dentales, también conocidas como caries. El propósito principal de la clasificación de Black es proporcionar a los dentistas un sistema estandarizado para describir la ubicación y la gravedad de las caries dentales. La clasificación de Black se basa en la localización, el grado de afectación del tejido dentario, la pieza dental afectada y la evolución de la lesión cariosa.
Este sistema, desarrollado por el Dr. G.V. Black, permite categorizar las caries dentales según su ubicación y forma. Comprender este tipo de clasificaciones es clave para identificar y tratar adecuadamente los problemas dentales desde una etapa temprana. La clasificación de Black divide las caries en cinco clases, cada una con características y localizaciones.
A continuación, se describen las clases de caries según la clasificación de Black:
- Clase I: Las caries de Clase I afectan las fosas y fisuras de los dientes posteriores, como molares y premolares, así como en las superficies oclusales (de masticación) de los molares y premolares.
- Clase II: Las caries de Clase II se localizan en las superficies proximales (entre los dientes) de molares y premolares.
- Clase III: Las caries de Clase III afectan las superficies proximales de los dientes anteriores, como los incisivos y caninos, pero sin involucrar la cúspide.
- Clase IV: En la Clase IV, las caries afectan las superficies proximales de los dientes anteriores (incisivos y caninos) y también involucran la cúspide. Caries en las superficies proximales de los incisivos y caninos superiores e inferiores, que también involucran la cúspide, tal y como explica la clasificación de Black.
- Clase V: Las caries de Clase V afectan las superficies cervicales de los dientes, cerca de las encías. Caries en las superficies cervicales (cerca de las encías) de cualquier diente, tanto en la cara vestibular como en la lingual.

La clasificación de Black no solo organiza las caries según su localización, sino que también influye directamente en el tipo de tratamiento que un odontólogo debe aplicar. Cada clase de Black tiene un impacto específico sobre los procedimientos, desde empastes sencillos hasta intervenciones más complejas, como coronas o tratamientos de conductos radiculares.
Caries Clase IV: Características y Tratamiento
Las caries de Clase IV son más complejas, ya que afectan las superficies proximales de los incisivos y caninos e involucran la cúspide del diente. Las caries de esta clase sí que afectan del borde incisal. En la Clase IV, las caries afectan las superficies proximales de los dientes anteriores (incisivos y caninos) y también involucran la cúspide.
El mayor riesgo de no tratar la caries a tiempo es que afecte a la dentina pudiendo llegar a dañarla. Por ello, es recomendable acudir periódicamente al dentista para realizarse una revisión, y una limpieza bucal.
El tratamiento para la caries de Clase IV generalmente implica la eliminación del tejido cariado y la restauración del diente con materiales estéticos como resina compuesta. Este tipo de restauración busca restaurar la forma, función y estética del diente afectado. En casos donde la caries ha comprometido una gran parte del diente, puede ser necesario un tratamiento de conducto y la colocación de una corona.
Tratamiento de la Caries Clase IV
Tras la preparación cavitaria, llega el momento de la restauración, y para ello vamos a necesitar materiales que aíslen y rellenen el interior de la cavidad, y protejan la pieza completa de forma duradera y efectiva.
- Selladores dentinarios: Son recubrimientos que podemos usar para sellar los túbulos dentinatarios, logrando reducir o evitar la hipersensibilidad dental, además del paso constate de toxinas y bacterias. Su espesor suele ser de micrones.
- Fondos cavitarios: Este tipo de recubrimiento son especiales porque ayudan a:
- Aislar de manera idónea las bacterias.
- Permiten la liberación de fluoruros.
- Facilitan la reparación de la dentina.
Estos recubrimientos tienen un espesor de apenas micrones. Se utilizan en áreas pequeñas pero profundas de la cavidad. Las bases cavitarias son cementos o resinas que se colocan para espesores superiores a 1mm.
Algunas de las bases cavitarias que podemos encontrar y usar son:
- El fosfato de zinc: Esta se destaca, además de lo que ya hemos mencionado, por su respuesta biomecánica que es idónea. El fosfato de zinc ha sido durante mucho tiempo una base cavitaria de referencia, por su excelente respuesta biomecánica.
- El ionómero de vidrio: Es una de las soluciones más buscadas y utilizadas en el presente, especialmente por su rápido endurecimiento y por la capacidad de adhesión en la resina y en el diente, lo cual permite la liberación de fluoruros.
- El cemento de policarboxilato: Si bien puede ser complejo de manejar para los profesionales de la salud oral, cuenta con propiedades excelentes.
- El óxido de zin-eugenol: Algo similar al punto anterior pasa con esta base cavitaria. Aquí es importante mencionar que no debe usarse para realizar restauraciones profundas, esto debido a que puede provocar algún tipo de irritación en la pulpa.

El consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar y almidón también aumenta el riesgo de producir caries. Para prevenir las caries se recomienda mantener una higiene bucal y dental adecuada. Esta higiene consiste en una limpieza bucal cada 6 meses, cepillarse los dientes al menos 6 veces al día y usar hilo dental habitualmente.
Prevención de Caries
La causa principal de una caries es la formación de placa, adherida a los dientes. Esta placa, cuando no se elimina, se convierte en sarro.
Para prevenir las caries se recomienda mantener una higiene bucal y dental adecuada. Esta higiene consiste en una limpieza bucal cada 6 meses, cepillarse los dientes al menos 6 veces al día y usar hilo dental habitualmente.
Asimismo, el consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar y almidón también aumenta el riesgo de producir caries.
En sus fases iniciales, el tratamiento puede ayudar a impedir que el daño en el diente sea mayor. En el caso de que exista dolor, se recetan analgésicos para aliviarlo. Los especialistas en maxilofacial aconsejan tratarse la caries lo antes posible.
