Según la OMS, se estima que las enfermedades bucodentales afectan a casi 3.500 millones de personas en todo el mundo. Y una de las más habituales es la caries dental. La caries dental es una enfermedad infecciosa que afecta a los tejidos duros del diente, surge en la superficie de la pieza dental y se puede extender hasta la pulpa. Se trata de una patología multifactorial de origen externo y, además, es una de las más frecuentes que sufre la mayoría de la población. Los problemas de salud bucodental se pueden prevenir en gran medida.

¿Qué es la Caries?
La caries es una enfermedad infecciosa de la boca. Como consecuencia de la fermentación de los azúcares de la dieta, los microorganismos de la placa dental producen ácidos que atacan el componente inorgánico de los tejidos del diente. Esto produce una desmineralización de esos tejidos duros que, si avanza y se perpetúa en el tiempo, puede provocar su destrucción, lo que origina un reblandecimiento y la formación de una cavidad.
La caries reduce la diversidad de especies bacterianas presentes en la boca. Se estima que hay unas 600 especies bacterianas en la placa dental sana, mientras que el número se reduce a 200 cuando la caries se localiza en la dentina (tejido del diente debajo del esmalte) y a 125 especies cuando nos encontramos una lesión inicial en el esmalte.
En su inicio puede observarse una mancha de color blanco, que va oscureciéndose con el paso del tiempo, conforme va avanzando la lesión. Aquellas caries que se esconden en la superficie entre dientes son muy difíciles de identificar a simple vista, por lo que en determinadas ocasiones es necesario realizar radiografías intraorales para poder diagnosticarlas a tiempo.
Tipos de Caries
Las lesiones cariogénicas se pueden clasificar en función del tejido afectado, la localización, el número de caras perjudicadas y la preparación cavitaria. Generalmente, podemos distinguir entre tres tipos de caries:
- Caries coronal: es la más frecuente, especialmente en los niños y adultos jóvenes, y afecta a las partes del diente que realizan la función de masticación.
- Caries radicular: se asocia normalmente a pacientes de mayor edad con problemas periodontales en los que queda expuesta la raíz del diente. Este tipo de caries suele ser más peligrosa (por estar más cercana al nervio) y es más difícil de tratar, por lo que, en los casos más avanzados, muchas veces se requiere de la extracción del diente al no ser posible su restauración.
- Caries recurrente: aquella que aparece debajo de los empastes o de las fundas que se han colocado previamente para el tratamiento de otra caries o en otras circunstancias, como reconstrucción de dientes fracturados, reposición de dientes de ausentes, tratamientos restauradores estéticos etc.
CARIES DENTAL - Causas, prevención y TRATAMIENTO de los dientes picados ©
Clasificación según el tejido afectado
¿Sabías que las caries pueden clasificarse según el tejido afectado?
- Primer grado: Afecta al esmalte. Esta lesión es asintomática, extensa y poco profunda. Suele presentarse en forma de manchas blanquecinas granulosas.
- Segundo grado: Afecta al esmalte y dentina. La caries ya se ha implantado en la dentina, por lo que el proceso carioso evoluciona con mayor rapidez.
- Tercer grado: Afecta al esmalte, dentina y pulpa. La lesión llega hasta la pulpa y, en consecuencia, provoca su inflamación.
- Cuarto grado: Necrosis pulpar. En este grado la pulpa está totalmente destruida. El paciente no padece dolor, pero presenta complicaciones dolorosas.
- Quinto grado: Caries radicular. El cemento queda expuesto por reducción gingival.
¿A quién afecta la caries?
La caries, junto a las enfermedades de las encías, es una de las patologías más frecuentes que afectan al ser humano y es más común a medida que avanza su edad. Se estima que la caries dental afecta al 60-90% de la población infantil en edad escolar y a cerca del 100% de los adultos. En España, más del 90% de la población entre 35-65 años sufre o ha sufrido caries.
Causas de la Caries
La destrucción química dental se asocia con la ingesta de azúcares y ácidos presentes, por ejemplo, en ciertas bebidas y alimentos, si bien deben actuar durante un tiempo prolongado. Otros factores relacionados con la aparición de caries son:
- La propia anatomía dental: puede tener un papel crucial en la aparición de caries, ya que la complejidad de la superficie en molares, y su localización (en zonas posteriores) hace que estos dientes retengan más placa dental. También es importante tener en cuenta que si los dientes están mal posicionados o apiñados habrá más zonas retentivas de placa, siendo más difícil realizar una buena higiene y, por ello, más fácil que aparezca caries.
- Algunas bacterias orales: Streptococcus mutans y Lactobacillus acidophilus son más proclives a causar caries, puesto que son capaces de adherirse a las estructuras dentales formando colonias (biofilm). También son relevantes otros microorganismos, como Bifidobacterium dentium y Scardovia wiggsiae (este último asociado con la caries temprana de la infancia).
- La influencia del pH de la saliva: las personas con un pH bajo en la boca tienen más predisposición a sufrir caries. Hay que recordar que el nivel óptimo del pH en nuestra saliva está en torno al 7, de modo que un descenso continuado por debajo de 5,5 puede favorecer la aparición de bacterias cariogénicas.
- Algunas enfermedades: la anorexia nerviosa o la bulimia, debido a los vómitos de repetición o el reflujo gastroesofágico pueden favorecer su aparición.
- La sequedad bucal intensa: es otro factor que favorece la aparición de caries al faltar el papel protector de la saliva.
Factores de Riesgo
Las caries aparecen por la presencia de las bacterias y lo demás son factores que la favorecen. Entre otros muchos aspectos que influyen en su aparición, se incluyen:
- El consumo frecuente de azúcares, bebidas carbonatadas (tipo refrescos, zumos embotellados, bebidas isotónicas ) y abuso de alimentos ricos en ácidos.
- La mala higiene oral: ya sea por un mal cepillado o un cuidado dental insuficiente, sobre todo relacionado con la falta de uso de métodos de limpieza interdental como hilo o cepillos interdentales.
- La herencia genética: aunque la contribución es baja, la genética puede incrementar la susceptibilidad a padecer caries.
- Un pH bucal bajo.
- Ciertos medicamentos: especialmente aquellos que incorporan azúcares añadidos (sacarosa) dentro de sus excipientes o los que reducen el flujo salivar como ansiolíticos, antihistamínicos etc.
- Tener los dientes muy juntos o montados entre ellos.
- Padecer periodontitis: los pacientes con esta afección tienen mayor riesgo de sufrir caries radicular.
Síntomas de la Caries
La caries se inicia generalmente a nivel del esmalte dental o del cemento que cubre la raíz del diente cuando la encía se ha retraído. En el caso de que la caries progrese, afectará a la dentina (tejido del diente debajo del esmalte) e incluso llegar al nervio del diente. Al principio pueden sentirse molestias al beber o comer alimentos dulces y/o fríos, y más adelante también con calientes. Si sigue evolucionando llegará a causar dolor (odontalgia) e incluso, en ocasiones, puede asociarse con la aparición de flemones.
Otros signos y síntomas que se pueden asociar con la presencia de caries son:
- Oscurecimiento del color del diente.
- Mal aliento.
- Presencia de un sabor bucal desagradable.
Diagnóstico
El diagnóstico de la caries se basa en un examen clínico y/o radiográfico. El principal determinante para considerar que la enfermedad está activa es la presencia de lesiones blandas dentro del diente, lesiones que el dentista explorará con una sonda o instrumento específico para tal fin.
Relación con la enfermedad periodontal
Aunque la caries y las enfermedades periodontales son patologías de origen infeccioso que se dan en un mismo entorno (la boca o los dientes), existen importantes rasgos diferenciales que hacen que sean patologías completamente distintas. Sin embargo, sí que se ha visto, como hemos comentado, que los pacientes que presentan retracción en las encías, como consecuencia de la enfermedad periodontal, tienen un mayor riesgo de experimentar caries en las raíces de los dientes y que estas son más difíciles de tratar.
Consecuencias de la Caries
Tras la destrucción del esmalte, la caries ataca a la dentina, pudiendo alcanzar incluso la pulpa dentaria que es el interior del órgano dental y lo que rodea la dentina.
10 Consejos para prevenir la caries
- Cepíllate los dientes al menos 2 veces al día durante 2 minutos. Una buena higiene bucal reduce la presencia de gingivitis y el riesgo de desarrollar lesiones de caries.
- Utiliza una pasta que contenga flúor. El flúor previene la caries y también es fundamental para el tratamiento y recuperación de lesiones iniciales ya establecidas.
- No te olvides del hilo dental. Utilízalo de forma diaria para eliminar aquellas bacterias ubicadas entre tus dientes y difíciles de eliminar con tu cepillo habitual.
- Complementa tu higiene bucal con un enjuague oral. Finaliza la limpieza de tu boca con un colutorio adecuado y recomendado por un profesional sanitario.
- Cambia tu cepillo de dientes cada tres meses. A veces, incluso antes si está muy deteriorado y siempre para evitar la acumulación de bacterias en tu cepillo, que se origina con el paso del tiempo.
- Evita el consumo de bebidas y alimentos azucarados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja reducir el consumo de azúcar a menos del 10% del aporte calórico diario con el fin de reducir el riesgo de caries dental.
- Apuesta por una dieta variada y equilibrada. La alimentación juega un papel clave en la prevención de la caries. Consume de manera regular, verduras, legumbres, carne y pescado, sin olvidar los alimentos ricos en vitamina C como la naranja, el kiwi o las fresas.
- Bebe agua tras las comidas. Sobre todo si no tienes posibilidad de cepillarte, ya que ayudarás a eliminar las partículas de glucosa depositadas en los dientes.
- Abandona el tabaco y alcohol. Su consumo no solo es perjudicial para tu organismo sino que, también, favorece la aparición de infecciones bucales.
- Es fundamental conocer y hacer saber a los más pequeños por qué debemos cepillarnos los dientes. Se ha de transmitir la información de que cepillar los dientes sirve para limpiarlos de la placa bacteriana, que es una capa pegajosa de bacterias que se forma sobre los dientes y las encías. La placa produce ácidos que atacan el esmalte de los dientes y que pueden dar lugar a la caries y también irritar las encías (lo que llamamos gingivitis). La mejor manera de eliminar la placa es cepillando los dientes y limpiando entre los dientes cada día.
Flúor y Caries
El flúor (F) es un elemento químico perteneciente al grupo de los halógenos, de bajo peso atómico y de gran electronegatividad, por lo que se combina con cationes tales como el calcio o el sodio para formar compuestos estables (como el fluoruro de calcio o el fluoruro de sodio), que están en la naturaleza (en el agua o los minerales). Desde 1909 se conoce el efecto preventivo del flúor sobre la CD. Los trabajos de Cox, Dean y Armstrong (11) permitieron concluir que el F aumentaba la resistencia a la CD, pero producía manchas en el esmalte y que la concentración de 1 ppm de fluoruro en agua se relacionaba con la máxima reducción de CD y el mínimo porcentaje de moteado dental. Este moteado dental se denominó más tarde fluorosis dental (FD) debido a su relación causal con el F (12).
El flúor actúa mediante diferentes mecanismos:
- Transformación de la hidroxiapatita (HAP) en fluoropatita (FAP), que es más resistente a la descalcificación.
- Inhibición de la desmineralización y catálisis de la remineralización del esmalte desmineralizado.
En definitiva, el proceso de desmineralización y remineralización dental sería un proceso dinámico que duraría toda la vida del diente. La reversibilidad de este mecanismo justifica, por un lado, la recomendación del empleo de flúor durante toda la vida y no sólo durante la infancia.

Administración de Flúor
La administración de flúor puede realizarse de forma sistémica o tópica. La administración sistémica puede, a su vez, hacerse de modo colectivo (fluoración del agua potable) o individual.
La fluoración artificial del agua de consumo público ha sido la medida más eficaz y económica para la profilaxis colectiva de la CD, ya que no necesita cooperación diaria y consciente de los interesados. Aprobada por numerosas organizaciones internacionales, tales como la OMS y la Federación Dental Internacional, entre otras, ha sido utilizada en más de 39 países desde los años 40, beneficiándose cerca de 246 millones de personas. Actualmente se sigue estimando que el nivel apropiado de flúor en el agua de consumo público debe estar entre 0,7 y 1,2 mg/l en función de la ingesta máxima media de la población en cuestión, ya que la ingesta total de flúor depende del nivel de ingesta hídrica.
Cuando no se fluorura el agua de consumo público por no haber una red centralizada del agua, se puede recurrir a la fluoración de la sal común (200 mg F/kg), medida poco útil en la infancia ante la necesidad de realizar una prevención global de las enfermedades cardiovasculares (36). Asimismo, la fluoración del agua de las escuelas se ha empleado en el caso de viviendas aisladas.
Los suplementos orales de fluoruro (SOF) se establecieron para ofrecer F a comunidades donde no se podía fluorar el agua. Por ello, la cantidad de suplemento administrada se realiza en función de la concentración de ión F del agua de consumo. El fluoruro sódico (FNa) se absorbe entre un 90 y un 97 % si se toma sin alimentos. La biodisponibilidad desciende hasta un 53,7 % cuando se toma con leche y otros productos lácteos. Se distribuye, tanto de forma libre, como unido a proteínas y se deposita en los dientes, así como en el tejido óseo. La semivida de distribución es de 1 hora. Se excreta fundamentalmente a nivel renal (11,12).
Caries en Niños
La caries dental es la enfermedad infantil crónica más común, pero es prevenible y curable. Las dolencias bucodentales, tanto en niños como en adultos, tienden a ser más frecuentes entre los grupos pobres y desfavorecidos.
Es fundamental conocer y hacer saber a los más pequeños por qué debemos cepillarnos los dientes. Se ha de transmitir la información de que cepillar los dientes sirve para limpiarlos de la placa bacteriana, que es una capa pegajosa de bacterias que se forma sobre los dientes y las encías. La placa produce ácidos que atacan el esmalte de los dientes y que pueden dar lugar a la caries y también irritar las encías (lo que llamamos gingivitis). La mejor manera de eliminar la placa es cepillando los dientes y limpiando entre los dientes cada día. Durante los primeros seis años de vida los niños deben ser ayudados por sus padres. Para ayudar correctamente a los hijos, primero han de aprender los adultos.
Según las recomendaciones actuales de 20185, de 0 a 3 años de edad pasta dental con 1000 partes por millón (ppm) de flúor (cantidad como un grano de arroz).
Tabla 1. Dosis de flúor recomendadas según la edad.
| Edad | Cantidad de flúor |
|---|---|
| 0-3 años | 1000 ppm (cantidad como un grano de arroz) |
Conclusiones de un estudio sobre caries en niños
En un estudio observacional realizado en 130 escolares de edades comprendidas entre 3 y 12 años se observa una prevalencia de los niños con caries del 33%. Hay una relación estadísticamente significativa ( p <0,05) entre la caries y la nacionalidad ( p = 0,004) y el nivel de estudios de los padres ( p = 0,005). También existe una asociación estadísticamente significativa entre la caries y la presencia de placa ( p = 0,002), el tiempo de cepillado ( p = 0,005), el uso de chupete con azúcar ( p = 0,015) y el bruxismo ( p = 0,025).