El cuidado de la salud bucodental comienza en la infancia, pues los dientes y encías de los más pequeños corren el riesgo de sufrir múltiples enfermedades con efectos negativos sobre su salud, al igual que los de los adultos. Desde Laboratorios KIN queremos fomentar la higiene dental infantil y la prevención de la caries en niños.
La caries es la enfermedad crónica infantil más común y puede desarrollarse desde la aparición de los primeros dientes de leche. Cuando no se trata en el momento adecuado, pueden comenzar a formarse pequeñas cavidades, que con el paso del tiempo pueden hacerse más profundas, logrando llegar a capas más internas del diente.
Por muy elevada que sea la dureza del esmalte dental, la acción de las bacterias que forman la placa bacteriana, y los desechos que liberan, van dañando el esmalte de manera irreversible. Conocida como caries del biberón, la acción de la placa bacteriana puede comenzar con la salida de los primeros dientes de leche en el bebé lactante. Es una enfermedad asociada a la ingesta frecuente de azúcares y se relaciona sobre todo con el mal hábito de dormir con el biberón en la boca.
La caries dental es una enfermedad bacteriana que provoca la desmineralización del esmalte dental, debido a los ácidos que genera la placa bacteriana. La caries dental es una enfermedad crónica que causan las bacterias de la placa dental.
Las caries dentales son un problema común en niños de 2 a 5 años, y tratarlas adecuadamente es esencial para asegurar una salud bucal óptima. Las caries en niños pequeños se deben principalmente a la acumulación de placa bacteriana en los dientes. Las bacterias en la boca se combinan con alimentos y bebidas azucaradas, produciendo ácidos que atacan el esmalte dental.
Detectar las caries a tiempo es crucial para evitar complicaciones mayores. Los primeros signos de caries en niños pequeños incluyen manchas blancas en los dientes, que indican una desmineralización del esmalte. A medida que la caries avanza, estas manchas pueden volverse marrones o negras. Los niños también pueden experimentar sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces.
Al principio, el niño puede no presentar ningún síntoma, puesto que las caries suelen avanzar lentamente. Si nos encontramos ante alguno de estos síntomas, es posible que la caries ya esté bastante avanzada.
La formación y actividad de la placa bacteriana sobre los dientes no son fáciles de detectar a simple vista. La primera señal es la aparición de un cambio de color en el diente que se vuelve blanquecino y sin brillo. En una fase más avanzada, se observa un borde amarillo, marrón o negro a nivel de la zona cariada. El avance de las caries suele ser muy lento, por este motivo es tan importante hacer una visita periódica al dentista para poder detectar cualquier daño en su estado incipiente.
Son muchos los factores que influyen en la formación de la caries en dientes de leche. No hacer una limpieza de dientes y encías después de cada comida, o hacerla de manera incorrecta, proporciona el medio idóneo para que las bacterias de la boca puedan desarrollarse y formar la placa bacteriana. Además de esto, el consumo de alimentos ricos en azúcar es otro factor determinante en la caries infantil.
De hecho, aunque el 46 por ciento de los padres piensa que sus hijos no tienen ningún problema bucodental, el 31 por ciento de los niños españoles menores de 6 años tiene caries y, además, entre el 80 y el 90 por ciento de las caries no han recibido el tratamiento necesario.
Estas cifras, extraídas del Libro Blanco Encuesta poblacional: La salud bucodental en España, editado por el Consejo General de Dentistas, reflejan una situación preocupante, ya que los dientes de leche son imprescindibles para la masticación, actúan de guía y guardan el espacio para los dientes permanentes que saldrán más tarde.
Por lo tanto, los dientes temporales se deben cuidar para evitar infecciones y problemas posteriores. Las bacterias de las caries de los dientes de leche podrían afectar a los dientes definitivos y producir caries también en estos.
La caries es una enfermedad multifactorial que se caracteriza por la destrucción de los tejidos duros del diente como consecuencia de la desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa dental. Las bacterias de las caries de los dientes de leche podrían afectar a los dientes definitivos y producir caries también en estos.
Hay muchos factores que pueden influir en la salud bucal de las personas, pero, en el caso de los niños pequeños, hay dos culpables clave a la hora de provocar las caries. El principal es el consumo de grandes cantidades de bebidas y alimentos azucarados. Cuando tu hijo come o bebe algo que lleva azúcar, las bacterias en la placa dental descomponen ese azúcar en ácidos que dañan el esmalte. A medida que el esmalte se debilita, comienzan a formarse agujeros. Esos agujeros son las caries.
Por otro lado, consumir azúcar poco a poco durante períodos dilatados de tiempo perjudica más a los dientes que ingerirlo de golpe. En este sentido, las tazas antiderrame o antigoteo para bebés son la segunda causa de caries infantil. Si le das de beber todo el día cualquier cosa que no sea agua en una de estas tazas de aprendizaje, el azúcar se le acumulará lentamente alrededor de los dientes, de modo que los ácidos tendrán aún más tiempo para actuar.
Falta de higiene bucodental: la nula o escasa higiene oral es uno de los factores clave que puede provocar caries dentales. Malos hábitos alimenticios: una dieta rica en azúcares y carbohidratos favorece la aparición de caries. Bacterias cariogénicas: este tipo de bacterias forman parte de la placa dental y se transmiten a través de la saliva.
Para el tratamiento de la caries, el odontólogo tendrá en cuenta el grado de la lesión en el diente.
¿Cómo Enfocamos el Tratamiento de la Caries Infantil?
En la Unidad de Odontopediatría de Clínica Dental Colmenero enfocamos el tratamiento de la caries infantil desde la mínima invasión. Nuestra odontopediatra, la doctora Ana María Wilches, aborda el procedimiento dependiendo del tipo de paciente que estemos tratando y de si está adaptado o no a la consulta.
De este modo, para algunos niños se emplean técnicas no invasivas, utilizando un gel que permite eliminar la caries con una cucharilla, sin necesidad de usar turbina ni anestesia local; mientras que para otros se recurre a la turbina y la anestesia para poder trabajar y evitar así algún tipo de dolor.
Dra. Ana Wilches: “Siempre utilizamos materiales estéticos y que estimulan el proceso de remineralización natural liberando y recargando el calcio, fosfato y fluoruro”
En cualquier caso, siempre insistimos a los padres en lo importante que es en esta etapa inculcar al niño unas pautas de higiene y alimentación.
Los selladores y el flúor son una ayuda para mantener la higiene y reducir las caries, pero lo fundamental es que el niño interiorice estas normas higiénicas y saludables e incorpore a su rutina las visitas periódicas de adaptación y control.
Para ello, se utilizan anestésicos no nocivos como inyecciones de procaína o incluso pequeñas cantidades de gas hilarante. Habla con el dentista de tu hijo para escoger la mejor opción.
Preparar a un niño para una visita al dentista puede ayudar a reducir la ansiedad y hacer que la experiencia sea más positiva. Los padres deben explicar la importancia de la visita y lo que el niño puede esperar durante el tratamiento de manera simple y comprensible. Llevar al niño a una visita de familiarización al consultorio dental antes del tratamiento puede ayudar a que se sienta más cómodo.

Tratamiento de la Caries Infantil
- Remineralización de caries incipientes
El proceso biológico que se produce en los dientes es dinámico: desmineralización-remineralización, lo que implica que es posible controlar la progresión de la enfermedad y hacerla reversible en los primeros estadíos. La fluorización, además de su poder de remineralización, aporta un efecto antibacteriano.
- Sellado de fisuras
El sellador es una capa delgada de resina que se coloca en las superficies de masticación de los molares definitivos, alisándolas para evitar el acumulo de placa y retención de alimentos, previniendo así la caries. Una vez aplicados, los selladores evitan hasta el 80% de las caries. Los niños de 6 a 11 años sin selladores tienen casi tres veces más caries en los primeros molares que los niños con selladores.
- Obturación o empaste
Cuando la lesión cariosa ya no es reversible, pero no afecta al tejido nervioso del diente, hacemos un empaste u obturación del mismo. Para ello se retira el esmalte afectado y se limpia bien toda la zona, aplicando después un protector pulpar y el material restaurador estético.
- Pulpotomía
Recurrimos a esta técnica cuando la lesión cariosa llega al nervio. Consiste en la eliminación de la parte de la pulpa o nervio dental que ha resultado dañada, conservando la funcionalidad del diente. Evitamos así síntomas como dolor, sensibilidad, inflamación o la reabsorción de la raíz. La pulpotomía no afecta a la erupción del diente definitivo.
- Pulpectomía
Está indicada para lesiones muy avanzadas. Consiste en la eliminación total de la pulpa, incluyendo el interior de la corona y la raíz del diente. Obliga a sellar y reconstruir el diente protegiéndolo de posibles infecciones y, posteriormente, promover el desarrollo sano de las raíces fisiológicas.
Existen varios tratamientos para las caries en niños pequeños, dependiendo de la gravedad del daño. En etapas tempranas, el tratamiento con fluoruro puede ayudar a revertir las caries iniciales al fortalecer el esmalte dental. Para caries más avanzadas, el dentista eliminará la parte dañada del diente y lo rellenará con un material de empaste adecuado para niños pequeños, como resina compuesta.
La pulpotomía es un procedimiento realizado cuando la caries ha alcanzado la pulpa del diente, pero la raíz permanece saludable. Este tratamiento implica la eliminación de la parte dañada de la pulpa, seguida de la aplicación de un medicamento para desinfectar y calmar la pulpa restante. Luego, se coloca una corona para proteger el diente.
Conocido en odontología como obturación, el empaste es una de las opciones más habituales para tratar la caries. Se basa en eliminar la infección producida en el esmalte, así como en rellenar y reconstruir el diente mediante un material biocompatible con el organismo como el composite.
Cuando la caries ha penetrado hasta las capas más internas del diente, afectando a la pulpa dentaria, es necesario llevar a cabo una pulpotomía o una pulpectomía, dependiendo de la gravedad del problema. Estos dos tratamientos son similares a la endodoncia practicada en adultos, pero en dientes de leche.
Es crucial buscar atención profesional ante cualquier señal de caries en lactantes para que el odontólogo pueda estudiar el grado de lesión y determinar el tratamiento de la caries en dientes temporales. El tratamiento de la caries en niños que han mudado los dientes es similar al de los adultos. Si se detecta temprano, se puede hacer un empaste.
Para finalizar, recordemos una vez más que una intervención temprana por parte del odontopediatra puede prevenir la aparición de caries y reducir la necesidad de tratamientos médicos y quirúrgicos complejos.
🦷Cuándo y cómo cepillar los Dientes a tu Bebé: pasta dental, prevención de la caries en niños
Consejos para Prevenir la Caries Infantil
Para evitar la caries en los niños es muy importante mantener unos hábitos adecuados de cepillado dental y de alimentación.
La medida de prevención más importante es la higiene diaria desde la aparición de los primeros dientes. Educar a los niños en una buena higiene bucodental es la clave para que los pequeños de la casa aprendan a cuidar sus dientes.
Realizar una serie de buenos hábitos de higiene oral es importante a la hora de prevenir la caries dental. Disminuir el consumo de azúcares: reduce las probabilidades de sufrir una caries. Higiene bucodental adecuada: hay que enseñar a los niños la importancia de llevar a cabo un cepillado diario después de cada comida, durante, al menos, dos minutos. Acudir al dentista regularmente: al menos, dos veces al año.

Pautas de Higiene Dental para Niños
- Antes de que erupcione el primer diente, se aconseja limpiar las encías del bebé con una gasa humedecida con agua.
- Desde que aparece el primer diente de leche, es muy recomendable empezar a limpiarlos con un cepillo pediátrico, con una cantidad pequeña (grano de arroz) de pasta dentífrica fluorada.
- A partir de los 3 años de edad, deben realizarse, al menos, dos cepillados al día, por la mañana y por la noche, con pasta fluorada (un guisante). Hasta esta edad, el cepillado debe ser efectuado por los padres. Ayuda situarse detrás del niño, frente a un espejo inclinando su cabeza hacia atrás. Es conveniente seguir un orden para limpiar todos los dientes por todas sus caras sin olvidar ninguna parte de la boca.
- Entre los 4 años y los 6, el niño debe aprender a cepillarse bajo supervisión.
- En la etapa de los 6 a los 12 años se completa la dentición permanente, por lo que es muy importante reforzar la higiene dental. Se aconseja cepillar los dientes con pasta fluorada (un garbanzo).
Técnicas de Cepillado
- Empezaremos limpiando la superficie masticatoria de las muelas con movimientos de atrás hacia delante.
- Para limpiar la superficie externa e interna del diente colocamos el cepillo en un ángulo de 45º en dirección con la línea de las encías. Haremos movimientos suaves y breves de vaivén, desde la encía hacia el resto del diente. Lo repetiremos en dientes posteriores y anteriores, así como superiores e inferiores.
- Terminar cepillando la lengua.
Es necesario cepillar los dientes durante 2 minutos, al menos dos veces al día (lo ideal es hacerlo 3 veces al día).
La higiene dental diaria es fundamental para prevenir la aparición de caries en los niños, pudiendo reducir su incidencia de forma considerable. Cuando el niño ya esté más crecido, en caso de necesitarlo, se pueden aplicar selladores dentales en los molares permanentes que tengan superficies irregulares.
Los niños de 2 a 5 años deben visitar al dentista al menos dos veces al año para chequeos preventivos. Estas visitas permiten al dentista monitorear la salud dental del niño, realizar limpiezas profesionales y detectar cualquier signo temprano de caries o problemas dentales.
Además de las higienes bucodentales en clínica, el sellado de surcos y fisuras es un tratamiento efectivo para evitar la caries en niños. Se trata de una técnica mínimamente invasiva que consiste en rellenar los surcos y las fisuras ubicados en la superficie de los molares y premolares de leche. Para ello se aplica una capa muy fina de resina sintética, un material especial que ayuda a proteger y evitar la entrada de placa y ácidos.
El flúor es un mineral que previene la caries. Se puede aplicar sobre los dientes de los niños de dos maneras: en forma de dentífricos con fluoruro o mediante la aplicación de un gel sobre los dientes. Esta sustancia es muy útil a la hora de reemplazar los minerales perdidos en el esmalte dental y así prevenir la caries.
Sabemos que la idea de exponer a un hijo a una intervención dental puede dar miedo tanto a los padres como a los pequeños. Por eso, a continuación detallamos algunas medidas fáciles y eficaces que puedes adoptar todos los días para asegurarte de que no tengan que pasar por una operación. Cepillado: al igual que los adultos, los niños deben cepillarse los dientes al menos dos veces al día. Aplica una pequeña cantidad de pasta dentífrica con flúor en un cepillo de dientes infantil. Prueba el cepillo eléctrico Oral-B 3+ o, si te resulta más cómodo, el cepillo manual Oral-B para niños de 3-5 años. Consumo de azúcar con mesura: evita las bebidas y los alimentos azucarados como los caramelos, el chocolate, las galletas o la fruta deshidratada como las uvas pasas. No hace falta restringir estos alimentos por completo, pero sí es conveniente consumirlos ocasionalmente, como un pequeño capricho a la hora de comer, cuando es más probable que la saliva sea capaz de lavar el azúcar y minimizar el daño que causa.
La prevención de la caries en niños es la mejor manera de evitar este tipo de tratamientos. Además, los padres y las madres deben llevar a los niños al dentista para que se les realicen revisiones regulares. Esto ayudará a detectar cualquier problema dental y así poder tratarlo antes de que empeore.

Los dientes de leche necesitan el mismo cuidado y limpieza cotidianos que los permanentes. Si tu hijo tiene caries en los dientes de leche, la misma bacteria atacará los dientes permanentes, lo que aumenta enormemente las probabilidades de que padezca problemas de salud bucal de mayor. Lamentablemente, la caries infantil ha ido en aumento en los últimos años y en la actualidad se ha convertido en la enfermedad crónica más común de la infancia.
La mejor manera de saber si un niño presenta síntomas de caries es mirarle las encías. Si empiezan a estar rojas o inflamadas, es muy probable que tenga bacterias dañinas atrapadas en los dientes. Otro factor al que prestar atención es si sangra: si al acabar de cepillarle los dientes hay sangre en el lavabo, sería conveniente pedir cita con un dentista. Sin embargo, los signos de caries pueden ser muy difíciles de identificar si no se dispone del material adecuado, por lo que deberías llevar a tu hijo al dentista una o dos veces al año.