La caries dental en la superficie de la raíz de los dientes, también conocida como caries de la raíz, es un problema de salud bucal potencialmente perjudicial que requiere tratamiento inmediato para prevenir daños dentales graves. A diferencia de las caries comunes que afectan la corona (la parte visible del diente), la caries radicular se desarrolla en la base del diente, en la zona donde la raíz está expuesta.

Ejemplo de caries radicular en la base de los dientes.
¿Qué es la Caries Radicular?
La caries radicular es un tipo de caries dental que afecta la raíz del diente. A diferencia de las caries comunes que afectan la corona (la parte visible del diente), la caries radicular se desarrolla en la base del diente, en la zona donde la raíz está expuesta. Esto suele ocurrir cuando las encías se retraen, dejando la raíz del diente sin protección.
La superficie de la raíz del diente no tiene una capa de esmalte protectora dura que sea tan gruesa y duradera como la corona del diente. Cuando las encías retroceden por debajo de la línea del esmalte o se separan del diente, la superficie de la raíz queda expuesta. Esta estructura dental desprotegida es mucho más delgada y más vulnerable a las caries.
Causas de la Caries Radicular
La caries de raíz solo puede ocurrir si la raíz del diente está expuesta a través de la recesión del tejido de las encías o la pérdida de unión entre el tejido de las encías y las raíces del diente.
Hay muchas razones por las que puedes experimentar caries de raíz o recesión del tejido de las encías:
- Retracción gingival: Cuando las encías se retraen, la raíz del diente queda expuesta y se vuelve más susceptible a las caries. La raíz del diente no está cubierta por esmalte.
- Enfermedades periodontales: La gingivitis y la periodontitis son las principales causas de la retracción gingival.
- Tabaquismo: El consumo de tabaco continuado es perjudicial para la salud. Daña el esmalte de los dientes, dejándolos desprotegidos de infecciones.
- Fallos en la técnica de cepillado: Si se hace rápido y fuerte puedes dañar las encías y los dientes. Esta fuerza en el cepillado favorece a que se desgasten las encías y acaben retrayéndose, es decir, acaben despegándose de los dientes.
- Higiene oral insuficiente en los laterales: Si no utilizas hilo dental o cepillos interdentales, es fácil que quede placa bacteriana entre las muelas.
- Consumo frecuente de azúcares y carbohidratos: Una dieta alta en dulces, refrescos azucarados o snacks facilita que las bacterias produzcan ácido.
- Fisuras o espacios retentivos: A veces la forma de nuestros dientes tiene pequeños surcos o áreas donde la comida se queda atrapada.
- Falta de flúor: El flúor ayuda a fortalecer el esmalte y prevenir caries.

La retracción de encías puede exponer la raíz del diente, haciéndola vulnerable a la caries.
Síntomas de la Caries Radicular
Es importante estar atento a los síntomas de la caries radicular, ya que detectar el problema a tiempo puede prevenir complicaciones más graves. En algunos casos, los pacientes no presentan ningún síntoma relacionado con la pudrición de la raíz.
Las caries en la raíz no siempre son visibles a simple vista. Sin embargo, hay ciertas señales que pueden ponerte en alerta:
- Dolor o sensibilidad en dientes y encías.
- Encías inflamadas o rojizas.
- Cambios en la apariencia del diente.
- Sensibilidad al comer o beber: Al tomar algo frío, caliente o muy dulce, puedes sentir una punzada de sensibilidad en la muela afectada.
- Dolor localizado: Un dolor de muela que aparece al masticar o al hacer presión en cierta pieza es un signo clásico.
- Mancha u orificio visible: Si logras mirar con un espejo, quizás veas una manchita marrón u oscura en el lateral de la muela, cerca del borde de la encía o entre los dientes.
- Mal aliento o sabor desagradable: Una muela con caries puede producir halitosis.
- Inflamación de encía cercana: En ocasiones la encía junto a la caries se irrita.
Tratamiento de la Caries Radicular
El tratamiento adecuado de la retracción de las encías y la caries de raíz depende del motivo de la recesión de los tejidos blandos y de la extensión y gravedad de la caries dental.
- Tratamiento periodontal: Si la recesión de las encías es causada por una enfermedad periodontal, el paciente necesitará un tratamiento periodontal por parte de tu dentista, que generalmente comienza con el raspado y alisado de la raíz. La placa y el sarro se eliminan de las superficies de la raíz del diente. El tratamiento periodontal puede ayudar a que los tejidos de las encías sanen y se vuelvan a unir a la superficie del diente.
- Injerto quirúrgico: Si la recesión de las encías está avanzada, se puede indicar un injerto de encías donde el tejido de las encías ha retrocedido.
- Antibióticos: Podemos usar antibióticos orales y / o tópicos para tratar la infección en el tejido de las encías y el absceso dental. El tratamiento con antibióticos también puede ser una parte esencial del proceso de terapia periodontal para reducir la cantidad de bacterias orales que producen placa ácida que puede dañar los tejidos blandos y debilitar o deteriorar el esmalte.
- Tratamiento de conducto radicular: Cuando la caries en las raíces de los dientes llega al interior del diente (la pulpa), donde se aloja el nervio del diente, es posible que necesitemos realizar un conducto radicular para eliminar la pulpa dental dañada y evitar que el diente se extraiga.
- Extracción e implantes dentales: Si un diente no se puede reparar, debido al daño extenso de la caries de la raíz, es posible que debamos recomendar la extracción y el reemplazo de dientes.
- Colgajo movilizado coronalmente: Consiste en estirar la encía hasta cubrir la raíz del diente.
- Empaste dental: Un empaste dental es la solución más habitual si la caries no es muy extensa. También se le llama obturación o «relleno». Consiste en remover toda la parte del diente picada (el tejido cariado) con instrumental rotatorio y luego rellenar el hueco con un material.
- Corona: La corona es una «fundita» a medida, hecha de porcelana, zirconio u otro material, que cubre todo el diente. Actúa como un casco protegiendo lo que queda de la muela.
Prevención de la Caries Radicular
Para mantener una sonrisa sana es importante cuidar las encías. Son las protectoras de los dientes, ya que cubren su raíz para evitar el contacto con distintas bacterias que desencadenen alguna infección. Si se descuida la salud de las encías, se verá afectada la salud completa de la boca.
Puedes prevenir la caries radicular con las siguientes medidas:
- Cuida tu higiene bucodental. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor y usar hilo dental diariamente ayuda a reducir las probabilidades de sufrir caries dentales. Recuerda que debes utilizar un cepillo de dientes de celdas suaves.
- Revisiones regulares en el dentista.
- Mantener una dieta saludable.
- Higiene interdental diaria: Ahora soy muy disciplinado con el hilo dental cada noche. También puedes usar cepillos interdentales o irrigadores de agua, lo que mejor se adapte a ti.
- Cepillado con fluoruro: Usa una pasta dental con flúor para ayudar a remineralizar el esmalte.
- Dieta baja en azúcar y ácido: He reducido mucho las golosinas y bebidas carbonatadas. Intenta limitar la cantidad de azúcares que consumes.
- Sellantes y flúor tópico: Si tienes tendencia a caries, pregunta a tu odontólogo por los sellantes dentales o aplicaciones de flúor en consulta.

En caso de notar un bulto en la encía debes acudir a tu dentista de confianza para que realice una exploración para determinar el origen con certeza. Un fibroma es un tipo de bulto que suele ser duro o rígido al tacto y tiene una forma redondeada. Aparece como consecuencia de una irritación constante, roce o un impacto.
Si necesitas contactar con la Clínica Ocampo puedes llamarnos al 925 82 06 34 o visitarnos en la dirección Avda. de la Constitución 4 - Local. Talavera de la Reina.