Una consulta habitual en las clínicas dentales es la pérdida o retracción de encía. En ocasiones, el paciente observa que la encía se ha ido perdiendo y con ello aparece la raíz. La recesión gingival es el proceso por el cual el margen de la encía que rodea al diente se desplaza hacia la raíz, dejando expuesta una parte de la superficie radicular que normalmente debería estar cubierta. Si has notado que tus dientes parecen más largos que antes o que hay zonas donde la encía se ha «retraído», es posible que estés ante este problema común, pero muchas veces subestimado.
La recesión gingival puede ser localizada o generalizada y estar asociada con una o más superficies. La exposición radicular resultante no es estéticamente agradable y podría conducir a sensibilidad y caries radicular.
¿Por qué se retrae la encía? No hay una sola causa. De hecho, la recesión gingival suele ser consecuencia de varios factores combinados.
Así se solucionan las encías retraídas (recesión gingival)
Causas de la Recesión Gingival
La aparición y severidad de la recesión gingival puede verse condicionada por diversos factores. Entre estos destacan:
- Enfermedad Periodontal: Una de las posibilidades es la propia enfermedad periodontal. Ésta es la responsable de que nuestro nivel de sujeción óseo vaya disminuyendo y en consecuencia la encía lo acompañe. La periodontitis o piorrea es una de las causas más comunes.
- Cepillado Agresivo: Otra posibilidad es el cepillado agresivo, ya sea por cepillo muy rígido o por excesiva presión, o ambas. Esto provoca que la encía se retraiga por traumatismo del cepillo. Aunque parezca contradictorio, querer tener los dientes muy limpios a veces puede jugar en contra.
- Edad: La recesión gingival aumenta con la edad. Su incidencia varía desde 8% en los niños hasta 100% luego de los 50 años de edad.
- Factores Anatómicos: Los factores anatómicos que se han relacionado con la recesión son la fenestración y dehiscencia del hueso alveolar, posición anormal del diente en el arco, patrón aberrante de erupción y forma del diente. Todos estos factores anatómicos están interrelacionados y podrían resultar en un hueso alveolar más delgado que el normal y que podría ser más susceptible a la reabsorción.
- Factores Fisiológicos: Podría incluirse el movimiento de los dientes a posiciones fuera del hueso alveolar labial o lingual produciendo la formación de la dehiscencia.
- Factores Patológicos: Un estudio con ratas demostró un posible mecanismo de recesión gingival mostrando que la pérdida de inserción era el resultado de procesos inflamatorios localizados en el tejido conectivo con la acumulación de células mononucleares.
- Trauma: Además de los factores patológicos pueden jugar un papel en la etiología de la recesión varias formas de trauma tales como cepillado dental enérgico, inserción aberrante del frenillo, daño oclusal, procedimientos operatorios y tabaco de mascar. También se ha descrito un caso inusual de recesión gingival secundaria a un trauma inducido por un piercing labial inferior. El trauma oclusal es el daño que produce cambios en los tejidos del aparato de inserción como resultado de las fuerzas oclusales, puede estar causado por inestabilidad oclusal (discrepancias oclusales, migraciones dentales), hábitos parafuncionales como bruxismo o ambas. Es el fracaso de la estructura de soporte para resistir o adaptarse a estas fuerzas.
- Higiene: En un estudio epidemiológico, la recesión gingival fue positivamente correlacionada con la frecuencia del cepillado dental. La recesión sucede más frecuentemente en los pacientes que tienen una buena higiene oral.
- Inserción Aberrante del Frenillo: También se ha considerado la inserción aberrante del frenillo como una causa de recesión localizada, pero la evidencia no es considerable.
- Pérdida de Soporte Óseo: Como la pérdida de soporte óseo. La encía acompaña el hueso, es decir, debajo de la encía está el hueso. Por lo que, si hay una pérdida de hueso, hay una retracción de la encía.
- Genética: La encía del paciente, genéticamente, puede ser más o menos gruesa. Este factor es muy relevante, ya que las encías gruesas son más estables y las encías finas son más inestables y complicadas de manipular.

¿Qué puede ocurrir cuando aparece una retracción gingival?
- Hipersensibilidad: En primer lugar, aumenta la posibilidad de hipersensibilidad, es decir, la sensación a los cambios térmicos. El simple hecho de tomar agua fría o tomar algo dulce puede provocar desde malestar a dolor. Es entonces cuándo puede aparecer la hipersensibilidad dental, que suele ser un dolor breve y agudo que ocurre, en general, por la presencia de un estímulo térmico (calor o frío).
- Pérdida de Inserción Ósea: Otra es la pérdida de inserción ósea en la zona de retracción, con lo que en esa parte se perderá sujeción.
Diagnóstico de la Recesión Gingival
Es preciso conocer el concepto y la imagen de salud periodontal para poder detectar la presencia de patología. Un periodonto sano consta de un surco gingival, de un epitelio de unión y un tejido conectivo supracrestal sin pérdida de inserción de menos 3 milímetros. Además, debemos observar la inserción del ligamento periodontal.
Para realizar un buen diagnóstico debemos conocer la causa de la enfermedad periodontal, y debemos hacer un buen examen clínico y conocer las causas del trauma oclusal.
Clasificación de Miller
Clínicamente, la clasificación de Miller (3) es probablemente la más usada de forma común para describir la recesión gingival; según la cual se establecen las siguientes clases:
- Clase I: Recesión de los tejidos marginales que no alcanza la línea mucogingival.
- Clase II: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival sin pérdida de inserción periodontal (hueso o tejidos blandos) en el área interdental.
- Clase III: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida de la inserción periodontal en el área interdental o mala posición dentaria.
- Clase IV: Recesión de los tejidos marginales que se extiende o va más allá de la unión mucogingival con pérdida severa de hueso o tejido blando en el área interdental y/o severa malposición dental.
Tratamiento de la Recesión Gingival
El tratamiento de estas lesiones tiene siempre dos fases: el tratamiento etiológico y el tratamiento restaurador. El tratamiento etiológico busca eliminar o corregir los factores predisponentes, como el cepillado traumático, la inflamación asociada a placa, otros factores iatrogénicos, etc. Tras esta fase etiológica se debe realizar una reevaluación donde se realizará un examen clínico de los tejidos evaluando el estado de salud de estos tejidos, la presencia de síntomas por parte del paciente y la decisión de realizar o no el tratamiento quirúrgico correctivo.
El factor determinante para valorar el pronóstico de una técnica de cobertura radicular es la posición del tejido interproximal, de forma que, si se observa pérdida de altura de las papilas interdentarias en el diente a tratar, nunca se podrá conseguir una cobertura radicular completa.
Para tratar las recesiones es fundamental saber cuál es el origen de estas para intentar que no vuelvan a aparecer en vez de taparla. Si solo se tapan y no se corrige el defecto que la ha provocado, es posible que, al cabo de un tiempo, vuelvan a surgir. Por lo tanto, el tratamiento consta de dos fases; corregir la causa y corregir las consecuencias.
Las indicaciones de tratamiento de las recesiones gingivales localizadas mediante cirugía plástica periodontal son habitualmente las siguientes:
- Indicación estética demandada por el paciente.
- Recesión progresiva (se ha constatado su evolución en el tiempo).
- Hiperestesia dentinaria o sensibilidad gingival.
- Lesión cariosa superficial de la superficie radicular.
Tipos de Tratamientos Quirúrgicos
Los tratamientos quirúrgicos cuyo objetivo es el tratamiento de las recesiones gingivales localizadas se clasifican en los siguientes:
- Injertos de Tejido Conectivo Subepitelial: Esta técnica quirúrgica es considerada en la actualidad como el camino más efectivo para la obtención de una cobertura radicular predecible con un alto nivel cosmético. Esta técnica combina un colgajo que recubre el injerto y un lecho vascular asegurando así la nutrición del injerto. Esta técnica consigue el recubrimiento radicular con gran predictibilidad. Las molestias y complicaciones postoperatorias de la zona donante disminuyen con respecto al injerto gingival libre. Presenta la ventaja de que a veces se puede obtener el tejido conectivo sobrante de una cirugía de reposición apical convencional. Consiste en tomar tejido del paladar (la parte más interna del techo de la boca) y colocarlo en la zona afectada. Aquí también se usa tejido del paladar, pero solo la capa interna, lo que lo hace más estético.
- Injertos de Encía Libre: Aunque el injerto de encía libre no es rutinariamente utilizado como el tratamiento de elección para los procedimientos de cobertura radicular, alguna regeneración periodontal ha sido descrita con esta técnica.
- Colgajos Pediculados: Claramente, si los tejidos son adecuados y el incremento de la encía queratinizada no es un logro de la cirugía, los procedimientos de colgajos pediculados sin un injerto son una opción de tratamiento seria.
- Regeneración Tisular Guiada: Técnicamente se demanda la Regeneración Tisular Guiada y cuando se ejecuta correctamente se puede conseguir una regeneración periodontal importante.

Otros Tratamientos
- Tratamiento periodontal básico: Se hace cuando la encía se encuentre inflamada, sangrante o presente sarro en el surco gingival. Se realiza un raspado y alisado radicular de la raíz para eliminar el sarro y conseguir la desinflamación de la encía.
- Ortodoncia: Si la recesión gingival es causada por una maloclusión, se puede considerar la ortodoncia. Esto implica el uso de alineadores invisibles o brackets para corregir la posición de los dientes y estabilizar la oclusión.
Trauma Oclusal
Existen dos tipos de trauma oclusal:
- Primario: lesión del aparato de inserción, provocada por fuerzas oclusales excesivas sobre un diente o dientes con soporte periodontal normal.
- Secundario: lesión en el aparato de inserción, provocada por fuerzas oclusales normales o excesivas aplicadas sobre un diente o dientes con soporte periodontal reducido. La enfermedad periodontal se puede asociar a un trauma oclusal secundario como puede ser el bruxismo.
Consejos Prácticos para la Prevención
Para prevenir y cuidar las recesiones gingivales, es importante adoptar hábitos de higiene bucal adecuados.
- Cepillarse los dientes dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental fluorada.
- Utilizar hilo dental diariamente para eliminar la placa bacteriana.
- Evitar el consumo excesivo de alimentos y bebidas ácidas.
- Evitar el tabaco.
- Visitar regularmente al dentista para limpiezas profesionales y evaluaciones periódicas.
Conclusión
En resumen, las recesiones gingivales son un problema común que afecta a muchas personas. Conocer las causas, los tratamientos y las medidas preventivas es fundamental para mantener una buena salud bucal.