Caries Dental: Clasificación por Profundidad y Tratamientos

Las caries dentales son una de las patologías dentales más comunes entre la población, afectando tanto a niños como a adultos. Tal vez no lo sepas, pero la caries es la enfermedad crónica más común en el mundo. Para poder evitarlas, es importante conocer las técnicas de higiene bucodental necesarias y respetar las pautas que indica el especialista.

Las caries son una lesión de la estructura dental provocada por los ácidos de la placa bacteriana que no se ha eliminado eficazmente. La placa bacteriana es una capa delgada de color transparente que cubre la parte superficial del diente. A ella se adhieren las bacterias presentes en nuestra cavidad oral. Este segundo tipo de placa bacteriana, la cariogénica, es la causante de la formación de caries dental.

Si la caries no se ataja a tiempo, puede seguir desarrollándose hasta llegar a la dentina y, posteriormente, al nervio del diente. En casos de caries muy avanzadas que ya han dañado el nervio, la pieza dental ya no se puede reparar y es muy probable que el paciente acabe perdiendo el diente. Si las bacterias que producen las caries consiguen llegar hasta el nervio del interior del diente, puede acarrear dolores intensos y un proceso irreversible que debe ser tratado cuanto antes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que las enfermedades bucodentales afectan a casi 3.500 millones de personas en todo el mundo. En España, el 94% de los adultos jóvenes tiene caries.

CARIES DENTAL - Causas, prevención y TRATAMIENTO de los dientes picados ©

Clasificación de las Caries Dentales

Existen diferentes tipos de caries en función de su gravedad o de la zona del diente que afecten. Existe una clasificación de los tipos de caries que existen dependiendo de la profundidad del desarrollo de la caries:

  • Inicial
  • Superficial
  • Medio
  • Profundo

Además, las caries se pueden clasificar según:

  • El grado de afectación de la pieza dental y el estado de la infección.
  • La parte del diente que ha sido atacada o destruida.
  • La edad del paciente.

La clasificación de Black se basa en la localización, el grado de afectación del tejido dentario, la pieza dental afectada y la evolución de la lesión cariosa. El propósito principal de la clasificación de Black es proporcionar a los dentistas un sistema estandarizado para describir la ubicación y la gravedad de las caries dentales.

Según la clasificación de Black, existen caries:

  1. En las fosas y fisuras de los dientes posteriores (molares y premolares), así como en las superficies oclusales (de masticación) de los molares y premolares.
  2. En las superficies proximales (entre los dientes) de los molares y premolares.
  3. En las superficies proximales de los incisivos y caninos superiores e inferiores, sin involucrar la cúspide.
  4. En las superficies proximales de los incisivos y caninos superiores e inferiores, que también involucran la cúspide.
  5. En las superficies cervicales (cerca de las encías) de cualquier diente, tanto en la cara vestibular como en la lingual.

Tipos de Caries Según su Ubicación

  • Caries de corona: Son las más habituales entre la población infantil y aparecen normalmente en la superficie masticatoria de las piezas dentales. La caries de corona afecta a la parte superior del diente, aquella visible con la que realizamos la función masticatoria.
  • Caries radicular: Son las que se producen en la raíz del diente y es una de las causas principales de la pérdida dental. La caries radicular es aquella que afecta directamente a la raíz de una pieza dental. Un cepillado demasiado agresivo o la afección de enfermedades periodontales pueden suponer una retracción de las encías. En estas ocasiones, la raíz del diente queda expuesta al ataque de agentes patógenos.
  • Caries interdentales o interproximales: Este tipo de caries afectan al espacio interdental o interproximal, es decir, aparecen entre dos dientes. La caries interproximal es una de las más difíciles de detectar. Se forma en los espacios interdentales -es decir, aquellos presentes entre dos piezas dentales-. Esta caries se produce en el espacio entre dos dientes, donde existe una mayor facilidad para que se acumule placa y sarro dental.
  • Caries secundarias o recurrentes: Afectan a las zonas contiguas en las que ya ha habido una infección previa. Denominamos caries recurrente a aquella que vuelve a aparecer en torno a un empaste dental.
  • Caries de fisura: En este tipo de caries la infección penetra en los tejidos dentales a través de cortes o fisuras. La acumulación de bacterias en las fisuras de los dientes es bastante común, sobre todo si se trata de niños y adolescentes. Como su nombre indica, este tipo de caries se desarrolla en las fisuras y surcos profundos, sobre todo de los dientes posteriores.
  • Caries rampante: Es una caries que evoluciona con mucha rapidez, por lo que puede ser fulminante. La caries rampante es un tipo de lesión fulminante. Se desarrolla con gran rapidez y causa muchos estragos, generalmente relacionados con la estabilidad de la pieza dental afectada.
  • Caries del biberón: La caries del biberón es un problema típico en los bebés. Se produce porque algunos padres ponen el biberón con la leche (a veces con azúcar o miel en la tetina) para que el niño se duerma o se tranquilice.

Tipos de Caries Según el Tejido Afectado

  • Caries de esmalte: En un inicio la caries empieza afectando a la capa externa, la más superficial del diente: el esmalte dental. De todas, ésta es la lesión más frecuente. Se produce cuando la caries empieza a atacar la superficie del esmalte, que protege al diente frente al ataque de agentes externos. Su signo más evidente es la aparición de una mancha blanca en la superficie dental.
  • Caries de dentina: Este tipo de caries son las que afectan a la dentina. La caries de dentina afecta a la capa que subyace tras el esmalte dental.

Caries por Grado de Afectación

  • Primer grado: Afecta al esmalte. Esta lesión es asintomática, extensa y poco profunda. Suele presentarse en forma de manchas blanquecinas granulosas.
  • Segundo grado: Afecta al esmalte y dentina. La caries ya se ha implantado en la dentina, por lo que el proceso carioso evoluciona con mayor rapidez.
  • Tercer grado: Afecta al esmalte, dentina y pulpa. La lesión llega hasta la pulpa y, en consecuencia, provoca su inflamación.
  • Cuarto grado: Necrosis pulpar. En este grado la pulpa está totalmente destruida. El paciente no padece dolor, pero presenta complicaciones dolorosas.
  • Quinto grado: Caries radicular. El cemento queda expuesto por reducción gingival.

Causas de las Caries

La causa principal del desarrollo de caries dentales es una higiene oral deficiente. La causa de la aparición de todas las caries, incluida la profunda, se debe principalmente a una alimentación rica en azúcar y almidón.

Las bacterias que se encuentran en nuestra boca se alimentan de los restos de comida que quedan en nuestros dientes y producen ácidos que al combinarse con la saliva hacen que la placa bacteriana ablande el esmalte dentario primero y la dentina después y los desmineralice provocando la destrucción del diente. Además, la acidez de la saliva también influye en la aparición de caries.

Síntomas de las Caries

En la caries inicial, podrías no ser consciente del daño en el esmalte dental. Las caries normalmente no producen dolor. Cuando duelen es cuando son muy grandes y afectan a los nervios o fracturan el diente.

Entre los síntomas más comunes distinguimos:

  • Fuerte sensibilidad y dolor que ocasionalmente ocurre con cambios de temperatura de frío y calor, al consumir azúcar, y cuando un alimento sólido ingresa dentro de la cavidad del diente.
  • Deformación del diente e imperfecciones estéticas. La caries profunda se diferencia de la normal porque presenta manchas negras o de tonalidad café que pueden apreciarse fácilmente. Se suele oscurecer con el paso del tiempo y se muestra con colores marrones o negros.
  • Dolor persistente, intenso, para el cual es necesario medicarse. Suele ser cuando la caries es ya tan profunda que afecta al nervio.

Tratamientos para las Caries

Las caries se tratan dentro de la especialidad de la odontología conservadora. Los encargados de tratar las caries son los profesionales de la odontología, entre ellos, los dentistas y los higienistas bucodentales. Los higienistas bucodentales, en particular, juegan un papel crucial en la prevención y tratamiento de las caries.

Dependiendo del grado en el que la caries esté desarrollada el dentista optará por seguir un tratamiento u otro.

  • Tratamiento con flúor: Cuando la caries no está muy avanzada se utiliza un tratamiento con flúor que ayuda a restaurar el esmalte del diente y a revertir la caries. Además del flúor, es conveniente utilizar una pasta bi-fluorada como Fluocaril bi-fluoré 250 mg. El flúor se aplica mediante el uso de cubetas que se colocan en la boca. Se espera unos dos minutos para que haga su efecto.
  • Obturación o empaste: En cambio, si se encuentra más avanzada y ya se ha producido la destrucción del esmalte y la dentina, se realiza un empaste para restaurar la pieza dental. Un empaste dental es el tratamiento idóneo para tratar caries superficiales que afectan al esmalte e incluso a la dentina. Este tratamiento consiste en la eliminación del tejido dañado gracias al empleo de un instrumento de cabeza rotatoria que facilita la extracción. En estos casos se puede realizar una obturación o empaste. En este procedimiento, el dentista eliminará el tejido dental dañado y rellenará el hueco resultante con un material de obturación. Mediante este método se consigue restaurar la forma del diente y cerrar la cavidad utilizando varios materiales como resinas, porcelana o amalgama dental.
  • Endodoncia: Si existe una muela con caries profunda el tratamiento tendrá una manipulación más difícil. Si la caries es tan profunda que ha afectado al nervio dentario, generalmente, se optará por realizar una endodoncia. La endodoncia se lleva a cabo en aquellos casos en los que la caries ha dañado el nervio dental. Este tratamiento consiste en eliminar y matar el nervio infectado o necrosado del interior de un diente producido por una caries profunda, un traumatismo o una enfermedad periodontal. Consiste en la eliminación del nervio necrosado y se termina con un sellado de la zona afectada a través de una incrustación o corona dental. El fin es eliminar el dolor, salvar la pieza dental y evitar su extracción mediante la eliminación de la pulpa infectada junto con una limpieza de la infección y el relleno hermético con un material biocompatible.
  • Extracción dental: En otros casos, la caries puede ser tan grave y haber destruido hasta tal punto la estructura del diente, que requiera la extracción del mismo. Si esto ocurre, se deja un hueco que podría hacer que los dientes se desplacen y que la función masticatoria se modifique o empeore, por lo que es recomendable reemplazar el diente faltante con un puente o implante dental. Este tratamiento sólo se realiza cuando una caries daña un diente de leche. En los casos más severos, el odontólogo no puede hacer nada por preservar la pieza dental en boca. En estas ocasiones, el paciente ha sufrido una pérdida notable de estructura dentaria y el nervio dental se ha necrosado.

Los tratamientos para los distintos tipos de caries se realizan mediante anestesia local.

Cómo Prevenir las Caries

Las caries se pueden evitar a través de una higiene bucodental rigurosa. Para poder evitar la acumulación de placa bacteriana y, por ende, las caries dentales, es esencial mantener unas rutinas de higiene oral adecuadas. La única manera de evitar la acumulación de bacterias y de ácidos en la boca es el cepillado dental tras cada comida y la utilización de hilo dental para eliminar los residuos que se pueden quedar entre los dientes.

Para prevenir la aparición de caries es necesario mantener un buen cuidado de nuestra higiene bucal. Esto incluye:

  • Cepillando los dientes cuidadosamente después de cada comida para evitar la acumulación de alimentos y reducir la cantidad de bacterias que podrían agravar la caries. Se recomienda un cepillado después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y las bacterias de la boca.
  • Cepillarte los dientes al menos 3 veces al día.
  • Además también se aconseja el uso de la seda dental o los cepillos interproximales para evitar la formación de caries interdentales. Para evitar las caries, hay que impedir que se queden restos de comida en los dientes, también en los espacios que hay entre ellos.
  • Emplear colutorio, hilo dental y cepillos interdentales.
  • Realizarte además 2 limpiezas profesionales al año.
  • También es importante acudir al dentista periódicamente para poder controlar la aparición de caries o de cualquier otra patología bucodental.
  • Bebiendo agua.
  • Evitando el excesivo consumo de azúcar refinada, ya que las caries se desarrollan por la acción de las bacterias. Asimismo, el consumo excesivo de alimentos y bebidas ricos en azúcar y almidón también aumenta el riesgo de producir caries.
  • Masticando chicle sin azúcar con xilitol.
  • Además, es importante que te mantengas hidratado a lo largo del día.

Es importante recordar que una caries no se cura por sí sola y que frenar su avance no es lo mismo que curarla.

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