¿Te gustan los platos de cuchara? Hoy te presentamos una receta tradicional y deliciosa: carillas con chorizo, preparada en olla express para ahorrar tiempo sin sacrificar el sabor auténtico. Este plato, originario de Extremadura y la zona limítrofe con Castilla-La Mancha, es una joya culinaria que te sorprenderá. Las carillas, también conocidas como "judías con careta" por su característica mancha negra, son una legumbre nutritiva y versátil.
Tradicionalmente, las carillas se cultivan en Velada, un pueblo cercano a Talavera de la Reina, donde se ha transmitido esta receta de generación en generación. Afortunadamente, gracias a recetas como esta, podemos disfrutar de este plato en cualquier lugar.

Ingredientes para Carillas con Chorizo
A continuación, te presentamos los ingredientes necesarios para preparar este delicioso plato:
- 300 gr de carillas
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- ½ pimiento rojo
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- 2 dientes de ajo
- 100 g de salsa de tomate
- 1 hoja de laurel
- 1 vaso de vino blanco
- Pimienta
- Pimentón de la Vera
- Aceite de oliva virgen extra
- 320 gr de Chorizo
Preparación de las Carillas con Chorizo en Olla Express
Sigue estos pasos para preparar unas auténticas carillas con chorizo:
- Remojo de las carillas: Pon las carillas a remojo desde la noche anterior, o incluso durante un día entero, cambiando el agua cada 12 horas.
- Preparación de las carillas: Al día siguiente, quítale toda el agua y enjuágalas bien.
- Sofrito inicial: Cubre una olla con aceite y, cuando esté caliente, añade los ajos y pimientos troceados, así como la cebolla.
- Añadir verduras: Una vez sofrito, añade los pimientos, las zanahorias y el puerro, todos ellos también troceados.
- Incorporar las carillas: Remueve todo bien sin dejar que se queme y añade las carillas, que cubrimos con agua.
- Cocción: Cuando empiece a hervir, baja el fuego y añádele el vino, la sal, la hoja de laurel y las especias. El agua debe de estar unos cuatro dedos por encima de las legumbres.
- Olla Express: Si usas olla express, cocina durante unos 40 minutos. En una olla rápida, unos 20 minutos.
- Chorizo: Cortamos en rodajas el chorizo. Cuando estén ligeramente dorados añadimos el chorizo y la zanahoria. Cuando el chorizo haya soltado un poco de color añadimos las alubias. Removemos bien y añadimos el arroz. Sofreímos unos segundos y agregamos agua hasta cubrir el arroz más dos dedos. Condimentamos y cerramos la olla. Dejamos 12-15 min desde que salga vapor.
- Servir: Abrimos la olla cuando pierda la presión y servimos en un plato hondo.

Consejos Adicionales
- Variedad: Siéntete libre de añadir otras verduras de tu gusto, como calabacín o patata.
- Caldo: Utiliza un buen caldo de verduras o pollo para enriquecer el sabor del guiso.
- Presentación: Sirve las carillas bien calientes, acompañadas de un buen trozo de pan.
¡Y a comer! Disfruta de este plato tradicional que te transportará a la cocina de Extremadura.
La Vigna unguiculata, que así se conoce la alubia en el ámbito científico, es una legumbre de origen presumiblemente africano. Su nombre castellano proviene del, anterior, “judía con careta”, dada la mancha negra característica de la alubia, que recuerda, precisamente, a un antifaz.
Aunque las carillas son populares en buena parte de Asia y América, son prácticamente desconocidas en España, donde solo se encuentran en el norte de Extremadura y la zona limítrofe con Castilla-La Mancha, en la región de Talavera de la Reina. Es en un pueblo cercano a la ciudad toledana, Velada, donde se ha cultivado tradicionalmente esta legumbre, y de donde procede la ignota receta que hoy nos ocupa.
Llegamos a ella a través de nuestra compañera Alicia Lagartera, oriunda de la zona, que nos ha facilitado la receta de su madre, María Luz Lagartera, que, nos cuenta, se prepara en todo el pueblo desde vete a saber cuándo. Hoy en día, las carillas solo se plantan en Velada para consumo local.
Las carillas se suelen plantar en abril y se recogen desde agosto, cuando ya están secas. Las auténticas carillas de Velada solo se consiguen conociendo a alguien del pueblo, como es el caso (gracias, Alicia), pero en Extremadura se siguen cultivando comercialmente, y es posible encontrarlas en supermercados.
Antes de abordar la receta, debemos poner las carillas a remojo 12 horas. Cuando estén listas, las colocamos en una olla grande con tres dientes de ajo, las hojas de laural, la oreja entera (también se puede echar ya cortada si la compramos así) y un poco de sal.
Una vez estén listas las judías, las reservamos, pero conservando el agua de la cocción, que necesitaremos más adelante. Hacemos un sofrito con la cebolla, el pimiento rojo y verde picados, los tres dientes de ajos restantes machacados y el tomate triturado.
Cuando esté bien cocinado el sofrito, lo que nos llevará en torno a un cuarto de hora, añadimos un poco de pimentón de la vera y, acto seguido, con cuidado de que no se queme, añadimos la oreja, las judías, y parte del caldo de la cocción, el suficiente para que el guiso quede meloso, pero no demasiado caldoso.
Las carillas de Velada se sirven como primer plato, pero, como todas las legumbres, son lo suficientemente saciantes como para ser plato único. Se pueden acompañar de unas guindillas o piparras y, claro está, de un buen vino tinto o clarete.
Si bien es cierto que no tengo platos favoritos (a ver, tengo cientos, no uno en concreto) siempre siempre tiro hacia los platos de cuchara. Si en algo soy tradicional, es en eso.
Un buen guiso, un buen puchero, calentito… ¡¡Ayayay, me encanta!! Eso sí, siempre con una vuelta de tuerca saludable: mucho remojo, fuego lento, nada de chorizo o carne (así será menos pesado de digerir) y bien lleno de verdurita.
Por cierto… El 99% de las personas dicen que no comen bien porque no tienen tiempo para cocinar. ¿Es tu caso?
Pues ¡problema resuelto! Aquí tienes la solución para no tener que recurrir siempre a la comida rápida o a platos que luego te pesan (en el estómago y en la conciencia).
Las carillas son un plato muy sencillo de preparar, lo único que tienes que tener en cuenta es que estarán bastante tiempo guisándonse (2 horas).

Esta receta es una de mis favoritas desde bien pequeña. Es lo que ahora llaman comfort food, en todos los sentidos: Me hace sentir en casa. Segura. Calentita… Y me trae a la memoria la broma que repetía una y otra vez cuando mi madre me preguntaba: «¿Quieres carillas estofadas para comer mañana?». Yo siempre respondía: «No, mejor baratillas». Fue el punto álgido de mi carrera como humorista.
La carilla es una legumbre o alubia muy típica en Extremadura. Pequeñas y muy finas, también se las conoce como «chiquillos con chaleco» (mi nombre favorito), por el puntito negro que tienen en el embrión.