Cepillo de Dientes: Definición, Historia y Tipos

El cepillo de dientes es un instrumento esencial de higiene oral que nos ayuda a limpiar la boca, incluyendo dientes y encías. Generalmente, los cepillos de dientes convencionales son de forma recta con una cabeza compuesta por cerdas perpendiculares que ayudan a limpiar las zonas de difícil acceso.

Una buena limpieza bucal requiere el cepillado de los dientes con pasta de dientes, complementado con enjuague bucal e hilo dental.

Tipos de Cepillos de Dientes

En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de cepillos de dientes, por lo que saber cuál es el más adecuado para nuestras necesidades es muy importante para mantener una buena salud bucal.

  • Manuales: El más clásico y utilizado. Existen modelos con diferentes tamaños de cabezales y tipos de cerdas.
  • Eléctricos: Una opción cada vez más popular.
  • Sónicos: Parecido al eléctrico, pero con vibraciones de alta frecuencia.
  • Interdentales: Diseñado para limpiar entre los dientes, donde los cepillos comunes no pueden llegar.
  • Para ortodoncia: Están diseñados específicamente para limpiar fácilmente brackets o aparatos dentales. El cepillo KIN Ortodoncia, con filamentos en forma de “V” que favorecen la limpieza alrededor de los brackets.

Elegir el tipo de cepillo dental perfecto depende principalmente de tus necesidades y preferencias personales. Si tienes encías sensibles, lo ideal es que escojas uno de cerdas suaves, ya que esto evitará dañar el tejido mientras te aseguras una buena limpieza.

Dureza de las Cerdas Dentales

Algo muy importante en los cepillos de dientes es la dureza de las cerdas dentales. Por eso, los cepillos se caracterizan como:

  • Duro: Las cerdas son más fuertes y rígidas. Recomendables para bocas sanas y bien cuidadas ya que no son tan sensibles. ¡Consejo!, no ejercer mucha presión en el cepillado ya que si se hace mucha presión al lavar los dientes podemos dañar las partes blandas (recesión de encía) y el esmalte.
  • Medio: Recomendables para bocas con buena salud bucodental pero su boca no aguanta la presión con las cerdas mas duras.
  • Suave: Son las más blandas y producen menos fricción. Recomendables para bocas más sensibles o que se hayan realizado una cirugía dental.

Existen distintos tipos de cerdas de cepillos de dientes que permiten abarcar las diferentes necesidades de las personas. Su uso, en nuestra opinión, no está justificado, preferimos que nuestros pacientes utilicen cepillos de dureza media o suave, puesto que los cepillos de cerda dura pueden retraer fácilmente la encía y erosionar el esmalte del cuello del diente si el paciente ejerce demasiada presión.

Cepillos Dentales Especializados

  • Cepillo de dientes para niños: Suelen ser de cabeza más pequeña y de cerdas más suaves. Asegurando una limpieza adecuada para los niños entre 2 y 6 años, el cepillo KIN Infantil es la mejor herramienta.
  • Cepillo de dientes para después de cirugía (ultrasensibles): Son cepillos dentales específicos para después de someterse a una cirugía bucal, con cabeza normal y cerdas ultra suaves.
  • Cepillo de dientes para ortodoncia: La hilera central es más corta para limpiar los brackets mejor.
  • Cepillos dentales Interproximales /cepillo de cuello de botella: Para eliminar la placa de las caras proximales del espacio entre dientes. Hay de diferentes grosores y cada uno ha de elegir el que mejor se le adapte.
  • Cepillos dentales de periodoncia: Tienen dos tiras con un mayor espacio entre los penachos (grupo de los dilamentos) del cabezal, para que tenga mejor acceso a los espacios interdentales. Son de filamentos muy suaves.
  • Cepillos dentales eléctricos: Suelen tener 3 tipos de movimientos: horizontal, alternado vertical, arqueado o vibratorio. Son muy útiles ya que al realizar los movimientos ayudan a una higiene bucal muy completa. El cepillo de dientes eléctrico que recomendamos es el aquel que tiene un movimiento oscilante-rotacional, por ser el que más ha demostrado su eficacia. Siempre con cabezales redondos de cerdas suaves y si el paciente tiene tendencia a apretar demasiado al cepillarse, que adquiera aquel que tenga sensor de presión.
  • Cepillos interdentales: Son cepillos recomendados para limpiar los restos de comida y placa bacteriana en los pacientes con espacios interdentales más amplios. Los utilizan las personas con enfermedades periodontales.
  • Cepillos de periodoncia: Solo tienen dos tiras de cerdas con filamentos suaves y sirve para eliminar la placa bacteriana de debajo de las encías. Los adolescentes con ortodoncia también pueden utilizarlos.

Composición de los Cepillos de Dientes

Los cepillos de dientes están compuestos principalmente por:

  • Mango de plástico.
  • Cerdas de fibras sintéticas. El mejor material con el que se fabrican los filamentos es Tynex, un nylon de alta calidad, con acabado redondeado para un cepillado suave y agradable. Así proporcionan mayor eficacia en la eliminación de placa bacteriana respetando dientes y encías. Unos filamentos inapropiados podrían dañar nuestra cavidad bucal. La elección de estos filamentos irá en función de cada uno de nosotros y de nuestras preferencias.

Anatomía del Cepillo de Dientes

¿Sabes cuáles son las partes más importantes del cepillo de dientes y para qué sirve cada una?

  • Mango: Es la parte más larga del cepillo de dientes y sirve para sujetarlo con la máxima comodidad en el momento del cepillado. Es muy habitual que tenga una curvatura o angulación en la parte más cercana al cabezal (el cuello), con la intención de que el agarre sea más sencillo para poder realizar una correcto movimiento durante el cepillado.
  • Cabezal: El cabezal del cepillo de dientes es la parte activa del instrumento, con la que realizamos la limpieza. Tiene una medida en torno a los 2-2,5 cm y debe estar sujeto firmemente al mango del cepillo.
  • Cerdas: En ella, se encuentran insertadas los filamentos con las que realizamos la limpieza. Es la parte del cepillo más importante ya que está directamente en contacto con nuestros dientes y encías. Tienen la función de extraer las bacterias y eliminar los restos de alimentos que se nos quedan en la boca después de cada comida.

Historia de los Cepillos de Dientes

La importancia de la higiene bucal es tan antigua que desde la prehistoria ya existían indicios de su práctica.

Los Griegos usaban ramas en forma de lápiz con el extremo blando y fibroso (palas o varas de masticar). El Miswak, en el mundo islámico, se obtenía de una planta llamada ARAK, conocida como el árbol del cepillo de dientes.

En China, se crearon los primeros cepillos de dientes como los conocemos ahora, con cerdas de caballo, jabalí o cerdo, y mangos de hueso de buey, bambú, marfil o madera. Sobre el 1600, el cepillo de dientes llegó a Europa por los mercaderes ingleses que viajaron a China, pero no tuvieron mucho éxito ya que las cerdas de esos cepillos dentales resultaban duras y causaban daño en las encías. Además, no existía la necesidad de utilizarlo a diario, ya que se limpiaban la boca con palillos hechos con plumas de ganso o metal de oro o de plata.

Debido a que las cerdas eran muy duras, se empezó a usar crin de caballo, pero el precio de los cepillos dentales era elevado, por lo que no todo el mundo podía permitírselo.

Alrededor de 1723, hubo una crisis de confianza en la que se cuestionó si la crin de los caballos podría generar enfermedades bucales por ciertas bacterias. También se probó con esponjas naturales, pero se quedaban húmedas e igualmente se podían transmitir enfermedades, por lo que se recomendaba esterilizar el cepillo de dientes hirviéndolo en agua caliente. Sin embargo, las cerdas se estropeaban y se desprendían.

Fue hasta los primeros inicios del siglo XX que apareció el nailon y sustituyó a las cerdas de los animales. El nailon es más resistente, flexible y mejora el cepillado, evitando la contaminación por las bacterias, ya que se seca más rápido. Además, queda mejor adherido al mango del cepillo, evitando que se pierdan cuando se usa.

En 1938 apareció el primer cepillo de dientes parecido al de nuestros días y lo llamaron "cepillo milagro", aunque las cerdas seguían siendo duras y era poco recomendado por los dentistas.

En 1950 apareció el cepillo dental "Park Avenue" de Dupont, que mejoró las cerdas haciéndolas más suaves que del original, facilitando más fácilmente la limpieza de los dientes y sin ninguna molestia, haciendo de este también más barato y accesible para más personas.

Efectos Negativos de Usar Mal el Cepillo de Dientes

  • Si el cepillado es muy brusco podemos crear una recesión gingival que suele se puede arreglar con un injerto de encías.
  • Renovar el cepillo de dientes cada 3 meses ya que se acumulan bacterias y nos podrían provocar enfermedades.
  • Elegir una cerda que se adapte a nuestra boca ya que si es muy dura nos puede lastimar tanto el esmalte como la encía.
  • El cepillado debe ser suave ya que podemos crear recesiones gingivales.
  • Debemos escoger el cepillo con la cerdas que más se adapten a la sensibilidad de nuestra boca. En el caso de ser muy duras podrían desgastar el esmalte de la pieza dental o la encía.
  • El cepillo o cabezal debemos cambiarlo cada tres meses. Una vez transcurre este tiempo las cerdas se han desgastado y dejan de ser tan efectivas. Por otro lado, a medida que lo usamos se acumulan bacterias que podrían crearnos enfermedades.

Independientemente del cepillo que usemos, el principal problema con el que nos encontramos es que no dedicamos el tiempo suficiente a lavarnos los dientes. Suele ser una tarea que realizamos con prisa o sin la técnica adecuada.

Como siempre, es fundamental limpiarnos los dientes después de cada comida .

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