En odontología, algunas afecciones pueden pasar desapercibidas durante meses si no se detectan en una revisión. En el artículo de hoy vamos a hablar sobre los quistes maxilares, una lesión que conviene detectar en sus estadios iniciales para evitar sus posibles consecuencias. ¿Alguna vez has sentido molestias en tu boca y te has preguntado si podría ser algo más que una simple caries? Un quiste maxilar es un problema común, pero a menudo pasa desapercibido.
Un quiste maxilar es una cavidad anómala en el hueso del maxilar (superior o inferior) que está recubierta por una membrana epitelial y puede contener líquido, aire o material semisólido. Es una lesión en forma de bulto, ubicada generalmente en el interior de los huesos maxilares de la boca. Esta lesión o cavidad se llena de líquido o material semi-sólido, caracterizándose por ser semiblando y escamoso al tacto. Un quiste maxilar es una lesión benigna, con forma de bolsa o saco, bien circunscrita y esta recubierta por un epitelio.
Los quistes maxilares no son lesiones orales tan comunes. Estas lesiones pueden destruir el hueso y provocar movimiento dentario.
Eliminación de QUISTE ODONTOGENICO mediante cirugía - Quiste en los DIENTES
Tipos de Quistes Maxilares
Los quistes se clasifican en:
- Quistes odontogénicos.
- Quistes no odontogénicos.
Los quistes odontogénicos se clasifican a su vez en:
- Quiste radicular: apical, lateral, residual.
- Los quistes dentígeros o foliculares son aquellos que se forman en el tejido que bordea un diente en erupción.
- Un queratoquiste o quiste primordial, es también llamado tumor odontogénico queratoquístico, por la manera como evoluciona.
Además, los quistes radiculares pueden ser:
- Es el más común. Suele desarrollarse como consecuencia de una infección no tratada en la raíz de un diente.
- Aparece a lo largo de la raíz de un diente, sin que haya una infección evidente.

Quiste dental.
Causas de los Quistes Maxilares
Algunos quistes tienen una causa genética. Entre ellos están los relacionados con el desarrollo de los maxilares y los dientes en edades tempranas. Otros quistes derivan de caries profundas que han llegado al nervio. Por lo general, las causas del quiste mandibular, puede tener relación con infecciones dentales, y algunos están relacionados con cambios genéticos o síndromes genéticos e incluso alteraciones metabólicas del calcio.
Síntomas de un Quiste Maxilar
Una de las grandes particularidades de un quiste oral es que no duele y por eso en muchas ocasiones pasa desapercibido para el paciente. En fases iniciales, un quiste puede pasar completamente desapercibido. Los quistes maxilares suelen ser indoloros si son pequeños y pueden pasar desapercibidos. Una de las particularidades de un quiste de boca es que durante un tiempo puede no doler y, por este motivo, es difícil identificar esta enfermedad por parte del paciente.
Los síntomas de un quiste maxilar pueden variar dependiendo del tamaño y ubicación del quiste. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor o presión en la mandíbula o el área facial: Sensación de incomodidad constante o presión en la zona de la mandíbula superior.
- Inflamación o hinchazón en la zona afectada: Notable aumento del tamaño en la zona afectada, que puede causar molestias.
- Desplazamiento de los dientes cercanos: Los dientes adyacentes pueden moverse de su posición original debido al crecimiento del quiste.
- Sensación de adormecimiento en la cara o en los labios: Pérdida de sensibilidad en áreas específicas del rostro, como consecuencia de la presión del quiste sobre los nervios.
- Dificultad para abrir la boca: Restricción en la apertura normal de la boca, a menudo acompañada de dolor o rigidez.
- Los síntomas más comunes son: un abombamiento o infección de la estructura ósea, pérdida o disminución de la sensibilidad de los dientes y labio (parestesia), movilidad en los dientes y, en los casos más graves, una fractura patológica de la mandíbula.
Diagnóstico de Quistes Maxilares
En la ortopantomografía (radiografía en 2D de toda la boca) el quiste maxilar se observa como una zona oscura y redondeada en forma de bolsa. Generalmente es necesario realizar una radiografía para diagnosticar esta patología que se manifiesta a través de una zona oscura en el hueso. El principal método para detectar un quiste maxilar es a través de una radiografía, en la que se puede observar una mancha de color oscuro en el hueso.
Una vez que el dentista sepa de la presencia del quiste, es posible que solicite pruebas adicionales, tales como una tomografía computarizada o una biopsia, que le permitan tener una información más completa y detallada sobre el tipo de quiste, la extensión del mismo y sus características. Para poder diferenciar un quiste de otro tipo de lesiones, el dentista debe tener en cuenta los síntomas que presenta el paciente, así como la ubicación del quiste.
Tratamientos para Quistes Maxilares

Tratamiento quiste dental.
Los tratamientos para un quiste maxilar van a depender principalmente del diagnóstico que realice el odontólogo. Dependiendo de la gravedad del quiste, el paciente deberá someterse a un tratamiento u otro. En este caso las opciones de tratamiento varían según el tipo de lesión, la extensión y el crecimiento del quiste. La opción más común para tratar estos quistes suele ser la cirugía, o en algunos casos, con terapia médica o combinando ambas cosas.
La forma más común de tratar un quiste maxilar es la extirpación del mismo a través de una cirugía, que debe ser realizada por un especialista como lo es un cirujano maxilofacial. El cirujano que opera estos quistes suele ser un cirujano maxilofacial. Durante la intervención el cirujano extirpa el quiste maxilar, aplicando al paciente anestesia . Después de la extirpación, el cirujano debe limpiar exhaustivamente la cavidad quística para que la pieza dental no sufra ningún daño. En el momento en el que la cavidad quística queda totalmente limpia, en la mayoría de los casos, no es necesario aplicar técnicas de regeneración ósea. No obstante, en ocasiones puntuales, esta extirpación puede incluir la extracción de algún diente, tejido y hueso maxilar cercano si también estuvieran dañados.
La extracción de un quiste dental se conoce como quistectomia. El procedimiento suele ser sencillo e indoloro bajo anestesia local. Es importante recordar que la extracción de un quiste maxilar es un procedimiento quirúrgico que debe llevarse a cabo por un profesional de la salud oral con experiencia. No obstante, la cirugía suele ser la primera opción para combatir este tipo de lesión, y a menudo la única necesaria.
Otros tratamientos
Cuando el quiste es producto de una infección, el dentista puede recurrir a una endodoncia para eliminar la materia infectada que se produjo dentro del diente. Esto significa eliminar todas las bacterias de la raíz dental, llamado comúnmente “matar el nervio” y/o extirpar la punta de la raíz junto al quiste (cirugía apical). En el caso de quistes pequeños, solo con la endodoncia será suficiente para eliminarlo (tratamiento menos invasivo), en cambio hay otros casos en los que se debe realizar la cirugía apical o ambas intervenciones.
En el caso de quistes extensos, de crecimiento rápido o que producen síntomas al paciente, la técnica que se realiza es la enucleación y consiste en eliminarlo en su totalidad (junto a la bolsa que lo encapsula) para que no vuelva a aparecer. La enucleación, tratamiento habitual de todos los quistes, consiste en la extirpación de una lesión despegándola del hueso. Posteriormente, el quiste se analiza en el laboratorio.
La marsupialización del quiste resulta una técnica menos invasiva y con menor riesgo de complicaciones que los tratamientos tradicionales.
¿Qué ocurre si no se retira un quiste dental?
Si no se retira un quiste dental, pueden ocurrir varios problemas en el área afectada:
- Dolor y molestias: Los quistes dentales pueden causar dolor y molestias en el área afectada.
- Infección: Los quistes dentales a menudo están asociados con infecciones dentales crónicas.
Además de la extirpación del quiste, es posible que sea necesario extraer el diente o los dientes afectados por el quiste. Lo importante es evitar que el quiste vuelva a producirse.
Recuperación después de la cirugía
La operación de quiste mandibular normalmente conlleva un postoperatorio indoloro, aunque puede aparecer algún edema unos días después de la intervención. La inflamación variará dependiendo del tipo y del tamaño del quiste extirpado. Durante el postoperatorio, es fundamental que el paciente lleve a cabo una higiene oral muy estricta, ya que tener una buena limpieza es lo más importante para evitar infecciones en la zona intervenida. Además, es crucial que el paciente siga las indicaciones y recomendaciones del cirujano, así como acudir a los controles postoperatorios para evitar cualquier contratiempo y, por supuesto, verificar que la recuperación sea satisfactoria.
Luego de 24 horas se puede comenzar la higiene de la boca teniendo cuidado con la zona de la cirugía. Los primeros cuidados deben incluir control del dolor y de la inflamación, que es una consecuencia normal de la cirugía.
En el caso de que durante la cirugía se haya tenido que extirpar algún diente, hueso y tejido habrá que esperar a que la zona regenere para proceder al implante de un nuevo diente. A continuación hay que recuperar esa o esas piezas dentales, los implantes son la solución más eficaz y cómoda. Gracias a su estructura metálica, permite sustituir la raíz de los dientes y devolver toda la funcionalidad y el aspecto físico de la boca.
Prevención de Quistes Maxilares
En Clínica Birbe aconsejamos a nuestros pacientes mantener una buena salud bucodental y eliminar los cordales y otros dientes incluidos, para reducir la posibilidad de tener quistes y, también, otras patologías como caries, infecciones o deterioro de dientes y encías. No olvides que una buena higiene dental es el camino para una mejor salud bucal.
Acudir a un dentista especializado como un cirujano maxilofacial en Madrid, tanto si detectas alguno de los síntomas o para los chequeos anuales que se recomiendan, permite un diagnóstico temprano y preciso. Los controles dentales regulares en la Clínica Maxilofacial Madrid o en tu centro de atención más cercano son fundamentales en estos casos, puesto que estas lesiones suelen pasar inadvertidas.
Los quistes dentales son una condición común que requiere atención y comprensión. Conocer sus tipos, síntomas y tratamientos es esencial para mantener una boca sana.