Clasificación de Spaulding en Odontología: Un Pilar para la Seguridad del Paciente

La desinfección y esterilización del material odontológico son procesos esenciales para asegurar la seguridad y la eficacia en la práctica dental, protegiendo tanto a los pacientes como al personal de salud. La correcta limpieza, desinfección y esterilización ayudan a prevenir las infecciones cruzadas y aseguran que el equipo utilizado esté libre de microorganismos patógenos.

Durante el S. XX se produjo una importante revolución médica con la introducción de las vacunas y el descubrimiento de la penicilina. Durante todo ese periodo diferentes médicos, entre ellos el Dr. Earle H. Spaulding, higienista dental, realizó un estudio sobre la desinfección de los diferentes instrumentales y herramientas quirúrgicas. La clasificación de Spaulding fue propuesta por primera vez por parte de Erle Spaulding. Con el Dr. Spaulding desarrolló un sistema de clasificación basado en el potencial que las diferentes herramientas de quirófano poseen para propagar infecciones.

El objetivo de la clasificación de Spaulding es recoger los diferentes materiales o procedimientos que existen como implantes o endoscopias, entre otros; junto a las diferentes técnicas de limpieza como desinfección de bajo nivel, de alto nivel y esterilización; además de la propia clasificación de materiales críticos, semicríticos y no críticos. La elección de un procedimiento de desinfección u otro estará determinada por los riesgos de infección que el uso de las diferentes herramientas puede suponer para los pacientes.

Este sistema de clasificación tiene como finalidad la de dejar claro al operador qué tipo de tratamiento requiere cada material reprocesable. Estamos convencidos de que el sistema de clasificación del instrumental que realizó el Dr. Spaulding necesita una revisión. Sin embargo, aunque la clasificación de Spaulding sigue siendo útil, es necesario ajustarla a las condiciones actuales. La aparición de nuevos materiales y el surgimiento de nuevas técnicas médicas hacen que apenas exista diferencia entre los elementos críticos y semicríticos.

Clasificación de Spaulding

No todos los instrumentos dentales comportan el mismo riesgo de infección. Lo verás más claro con la clasificación del Dr. E. H. Spaulding:

  1. Críticos: son aquellos elementos que están en contacto con tejido estéril, el sistema vascular o cualquier otro instrumental por el que fluya la sangre del paciente. Ejemplos incluyen agujas y algunos fórceps, así como catéteres vasculares e instrumental quirúrgico. Este tipo de instrumental debe ser limpiado de forma adecuada antes de proceder a su esterilización.
  2. Semicríticos: estos son los que entran en contacto con membranas de mucosas intactas o piel no intacta, pero no penetran tejidos blandos. Esto incluye espejos de exploración y ciertos elementos de instrumental rotatorio, como por ejemplo los endoscopios, equipos de respiración asistida o circuito interno de máquinas de diálisis. También deben esterilizarse tras ser utilizados.
  3. No críticos: materiales que solamente entran en contacto con piel intacta, como ciertas superficies de mobiliario dental, así como aquellas herramientas o equipo de monitorización que sólo entra en contacto con piel intacta y presentan un bajo riesgo de transmitir infecciones. Las lámparas de fotopolimeración, los botones del sillón, los ordenadores, los equipos de rayos intraorales y más entran en esta categoria. Las mangas para la toma de presión y los estetoscopios son dos buenos ejemplos. Todos estos elementos que entran en contacto continuo con el paciente o con aerosoles se consideran no críticos y deben desinfectarse entre pacientes. La limpieza y desinfección con desinfectantes de bajo nivel es suficiente.

En cualquier caso, todos aquellos profesionales que manejan y procesan artículos contaminados deben contar con formación especializada además de realizar capacitaciones de forma periódica. Y todo ello, sin olvidar el uso de equipamiento de protección personal adecuado además de recibir las vacunas profilácticas necesarias.

Procesos de Limpieza, Desinfección y Esterilización

La limpieza, desinfección y esterilización del material odontológico son esenciales para prevenir infecciones y asegurar la salud de pacientes y profesionales.

Limpieza

La limpieza es el primer paso crítico antes de la desinfección y esterilización. Preceden a los procesos de esterilización, ya que es precisa la eliminación tanto de los desechos como de la contaminación del instrumental. Esto se logra ya sea por lavado con un agente tensioactivo (detergente y agua) o por un proceso automatizado (ultrasonido o una lavadora desinfectante con producto de limpieza) utilizando productos químicos. Consiste en la eliminación física de residuos orgánicos e inorgánicos, como sangre y saliva, que pueden interferir con el proceso de desinfección y esterilización.

Si los residuos visibles, tanto de materia orgánica como de materia inorgánica, no se eliminan, pueden interferir con la inactivación microbiana y pueden poner en peligro el proceso de desinfección o esterilización. Debemos colocar el instrumental en un recipiente resistente y en remojo con un detergente desinfectante o un limpiador enzimático, para evitar que se seque el material del paciente y hacer la limpieza más fácil y en menos tiempo.

Para la limpieza del instrumental odontológico, se recomienda el uso de agua, detergentes o enzimas especiales que ayudan a eliminar restos biológicos. La limpieza del instrumental dental manualmente es el método menos eficaz y de mayor riesgo para el operador. El agua para la limpieza manual debe estar tibia, ya que el agua caliente favorece la coagulación de las proteínas y el agua fría solidifica a los lípidos presentes en los contaminantes. Se debe emplear un detergente líquido ligeramente alcalino, de buen aclarado y no abrasivo, que es mucho más eficaz que un detergente neutro en la extracción de sangre y sustancias grasas. Los detergentes comunes del hogar no deben ser utilizados, debido a las dificultades para ser aclarados. Finalmente, se debe inspeccionar el material, para asegurar que todas las superficies de todos los instrumentos estén limpias.

La limpieza mecánica del instrumental puede llevarse a cabo en lavadoras de instrumentos o limpiadores ultrasónicos. Las lavadoras de instrumentos son más eficientes en la limpieza pre-esterilización que los limpiadores ultrasónicos. No deben utilizarse como un sustituto para la esterilización.

La jeringa de anestesia y la aguja de punción deben ser desechables o ser desinfectadas rigurosamente si son reutilizables. Sin embargo, se recomienda altamente el uso de sistemas desechables para ambos. Para el instrumental rotatorio, debido a su compleja arquitectura, es crucial asegurarse de que no queden residuos en las unidades operativas.

Desinfección

Es el proceso siguiente, que implica una reducción significativa de los microorganismos presentes. Destrucción térmica o química de patógenos y otros tipos de microorganismos. Elimina la mayor parte de las bacterias, algunos hongos y algunos virus (VHB, VHC y VIH).

El sector sanitario contempla tres niveles de desinfección: bajo, intermedio y alto. El bajo, que se aplica al material no crítico, acaba con hongos y algunas bacterias, pero no extermina esporas recientes o virus. Mientras, el intermedio termina con las bacterias, los hongos y los virus, pero no con las esporas resistentes. Para esta última tarea es vital un procedimiento más completo: la desinfección de alto nivel.

Para los instrumentos odontológicos que resisten la inmersión en soluciones químicas, se utilizan desinfectantes de nivel intermedio a alto. Estos productos suelen ser glutaraldehído, ortoftalaldehído o peróxido de hidrógeno. Para lograr una desinfección óptima de instrumental y superficies, son recomendables las Toallitas Desinfectantes de Superficies Eco-Jet 1 de Cattani, eficaces contra virus, bacterias y hongos. Y también existen otros formatos, como los aerosoles, que poseen una elevada eficacia antimicrobiana, capaces de evaporarse con rapidez sin dejar residuos. También actúa contra bacterias, virus envueltos y hongos el Desinfectante de instrumental dental de Medicaline, sustancia válida para baños ultrasónicos. Además, si lo que quieres es realizar la limpieza de tu instrumental dental como fresas, instrumentos rotatorios o cubetas existen diversos productos para este fin y puedes encontrarlos en nuestra categoría de Limpieza Instrumental Dental.

Esterilización

Este es el paso final y el más riguroso en términos de eliminación de microorganismos, incluyendo esporas bacterianas. Se encargan de destruir todas las formas de vida microscópicas, evitando la transmisión de infecciones a través de herramientas reutilizables.

Los métodos de esterilización pueden ser físicos o químicos. Entre los más conocidos encontramos la radiación ionizante y la esterilización con gas (óxido de etileno). También está la técnica del calor seco, que logra la oxidación de los constituyentes de las células, y la esterilización en un autoclave (una cámara hermética y rígida donde se introducen los objetos) con calor húmedo a través de vapor saturado bajo presión. Estos dos últimos son los más empleados y recomendados en una clínica dental.

Los métodos más comunes de esterilización en odontología incluyen el calor húmedo, mediante autoclave, y el calor seco. Existen diferentes tipos: los de clase S, los de clase N y los de clase B . Son estos últimos los recomendados para una clínica dental. Eliminan el aire del interior de la cámara gracias a una bomba de vacío. Como consecuencia, favorecen una presión negativa que da lugar a la incorporación del vapor. Además, son capaces de esterilizar cargas textiles o elementos porosos con huecos ciegos.

Después de la limpieza del instrumental y otros suministros dentales, éstos deben ser inspeccionados, secados y envasados. Los instrumentos que tienen bisagras son procesados y desbloqueados. Se debe colocar un indicador químico interno en cada paquete; si éste no es visible, se colocará un indicador químico externo. Según la CDC, todos los métodos de esterilización se deben realizar mediante el uso de equipos de esterilización médica aprobados por la FDA. El tiempo de esterilización, las temperaturas y otros parámetros de funcionamiento deben ser los recomendados por el fabricante, así como las instrucciones para el correcto uso de los indicadores químicos y biológicos. Los kits de instrumentos deben permitir el secado en el interior de la cámara del esterilizador antes de retirarse y manipularse.

Consiste en calentar una solución química principalmente de alcohol con 0,23% de formaldehído en un lugar cerrado con una cámara presurizada. El vapor químico no saturado en los instrumentos de acero al carbono (por ejemplo, fresas dentales) causa menos corrosión que la esterilización de vapor, debido al bajo nivel de agua presente durante el ciclo. Los instrumentos deben estar secos antes de la esterilización.

El calor seco se utiliza para esterilizar materiales que podrían ser dañados por el calor húmedo (ej.: fresas y algunos instrumentos de ortodoncia). El tipo de aire forzado también se conoce como una rápida transferencia de calor esterilizador. Es un método para la esterilización de instrumentos no empaquetados y para uso inmediato. Este ciclo opera a una temperatura más alta por un período de tiempo más corto que el ciclo de esterilización normal.

El instrumental crítico y semicrítico sensible al calor y otros dispositivos se puede esterilizar por inmersión en líquidos germicidas químicos registrados por la FDA como esterilizantes. Cuando se utiliza un germicida químico líquido para esterilización, ciertos procedimientos post-esterilización son esenciales. Estos productos químicos se utilizan fundamentalmente en la desinfección de alto nivel, reduciendo los tiempos de inmersión (12-90 minutos) utilizados para alcanzar un alto nivel de desinfección del instrumental semicrítico. Estos productos químicos son de gran alcance ya que son esporicidas (glutaraldehído, ácido peracético y peróxido de hidrógeno).

Estos productos químicos no deben ser utilizados para aplicaciones distintas a las señaladas en las instrucciones del fabricante (malas aplicaciones incluyen el uso como desinfectante de superficies ambientales). Es necesario el cumplimiento de las precauciones apropiadas (contenedores cerrados para limitar la liberación de vapores, guantes y delantales resistentes a químicos, gafas y protectores faciales). Los productos a base de glutaraldehído pueden producir alteraciones dermatológicas, irritación de los ojos, afecciones respiratorias y de la piel. Se ha utilizado ampliamente en los grandes centros de salud.

Los dispositivos dentales semicríticos que entran en contacto con las mucosas que están conectados a líneas de agua y aire de la unidad dental -como son piezas de mano de alta y baja velocidad, ultrasonidos de profilaxis, jeringa de aire y agua- pueden ser contaminados. Ejecutar la descarga de agua, aire o una combinación, un mínimo de 20-30 segundos después de cada paciente. Los métodos de calor pueden esterilizar las piezas de mano y otros dispositivos intraorales conectados a líneas de agua o de aire. En caso necesario, dirigir la punta afilada en sentido contrario a nuestro cuerpo.

Es fundamental, previo a cualquier método que elijamos, realizar una correcta limpieza del instrumental para evitar que queden restos que protejan a los microorganismos, e interfieran en la eficacia del agente esterilizante. Es necesario tener indicadores para confirmar que nuestro método ha sido efectuado correctamente.

En un proceso de esterilización correcto, la introducción del material en el autoclave iría después de la inmersión del material en una cuba con desinfectante, el lavado con cepillos suaves, el aclarado, el secado y el envasado. El último paso es la conservación, que requiere la comprobación de que no existen restos de humedad.

Medidas Adicionales de Protección

La limpieza de superficies, el uso de guantes de látex o nitrilo, mantener las uñas recortadas, y utilizar mascarillas quirúrgicas y gafas de protección son medidas de protección universal para los odontólogos. Estas recomendaciones generales de la autoridad sanitaria son esenciales para garantizar un entorno seguro en la clínica dental.

El lavado de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir la propagación de infecciones. Es fundamental que tanto el odontólogo, el asistente dental, como el resto del personal sanitario, realicen un lavado de manos minucioso durante al menos 60 segundos antes de colocarse los guantes.

Para evitar la contaminación cruzada, los odontólogos además han de prestar atención a elementos específicos como las impresiones. Es crucial esterilizar todos los instrumentos rotatorios después de cada paciente. Los instrumentos deben ser desinfectados adecuadamente para prevenir cualquier riesgo de infección.

Algunos tratamientos dentales generan una gran cantidad de aerosoles, lo que puede aumentar el riesgo de propagación de infecciones. La industria dental está en constante evolución para mejorar la seguridad y la eficiencia de las prácticas de desinfección y esterilización. Mantente informado sobre las últimas tecnologías y métodos para reducir los factores de riesgo en la clínica dental.

Implementar rigurosas prácticas de desinfección y esterilización es esencial para crear un entorno seguro y bioseguro en la clínica dental.

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Tabla Resumen de la Clasificación de Spaulding

Para una mejor comprensión, la siguiente tabla resume la clasificación de Spaulding y los métodos de esterilización recomendados:

Clasificación de Spaulding Riesgo de Infección Ejemplos Método de Esterilización/Desinfección
Críticos Alto Agujas, fórceps, instrumental quirúrgico Esterilización (autoclave, calor seco, esterilización química)
Semicríticos Medio Espejos de exploración, instrumental rotatorio Esterilización o Desinfección de alto nivel
No críticos Bajo Superficies del mobiliario dental, manguitos de presión Desinfección de nivel bajo o intermedio

En conclusión, asegurar la limpieza, desinfección y esterilización del material empleado en odontología es una responsabilidad profesional ineludible para garantizar la seguridad y salud tanto de los pacientes como del personal médico.

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