¿Cómo actúan los Brackets en los Dientes? Funcionamiento y Tipos

Los brackets son un elemento clave en algunos aparatos de ortodoncia utilizados para alinear las piezas dentales del paciente. Técnicamente, el término «bracket» se corresponde con cada una de las piezas sujetadas por un arco de metal que se adhiere a la superficie frontal o trasera del diente. Seguro que has oído hablar muchas veces de brackets y ortodoncia. Por ello, es posible que quieras saber más sobre los brackets, qué son exactamente.

Empecemos por decir que los brackets se utilizan en ortodoncia para corregir la posición de los dientes cuando están mal alineados, muy separados o apiñados, problemas en la mordida etc. Son los aparatos fijos que más se emplean en ortodoncia para corregir las malposiciones de los dientes que afectan tanto a la estética como a la función masticatoria de niños y adultos.

Al contrario del tan demandado sistema Invisalign en Barcelona, los brackets son la opción más visible de la ortodoncia, pequeñas piezas de forma cuadrangular que se colocan y adhieren en los dientes. Se diseñan específicamente para cada diente y sobre ellos se coloca un arco metálico que se sujeta mediante las ligaduras. La base del bracket es sobre la que se coloca el cemento especial para adherirlo a la superficie del diente. Para facilitar que este cemento se fije al bracket, lleva incorporado una malla de manera que el cemento penetre a través de esas rugosidades.

Las aletas son las partes que sobresalen hacia el labio. Permiten colocar las ligaduras a su alrededor para fijar el arco. El slot es el espacio que existe entre las aletas. Seguramente también te preguntaras sobre los brackets cómo funcionan y consiguen enderezar los dientes de la manera correcta. Hoy en día los brackets están diseñados de un modo concreto para que se transmita la información en un movimiento preciso. Es decir, son los que llevan la información necesaria para que, a través del arco, se realice el movimiento que el ortodoncista planifica.

Funcionamiento de los Brackets

Tal y como hemos adelantado anteriormente, los brackets son imprescindibles a la hora de corregir la desalineación dental puesto que su función es desplazar, de forma individual, los dientes hacia cualquier dirección. Por otra parte, no hay que olvidar que los brackets están compuestos, biomecánicamente hablando, por dos partes; una de ellas se conoce como la activa y es la que se encarga de generar la fuerza necesaria para corregir la alineación mientras que la otra parte, conocida como pasiva, tiene la función de transmitir la fuerza, siendo necesaria la unión de ambas para conseguir los resultados deseados.

El arco metálico es la parte activa del aparato, la que realmente ejerce la fuerza necesaria para empujar los dientes a la posición que deben ocupar. El bracket sólo es un elemento pasivo pegado al diente que debe conectarse al alambre, que es la parte activa y que genera la fuerza necesaria para corregir la posición de los dientes. Para que se produzca el movimiento dental en ortodoncia es necesario desencadenar un fenómeno inflamatorio alrededor del diente, que se produce por la aplicación de fuerzas que transmite el arco. Las fuerzas que se aplican sobre los dientes con los arcos deben de ser ligeras y controladas por un especialista.

La misión del ortodoncista es, entre otras, hacer una correcta selección de la combinación bracket arco de alambre, de forma que se produzca un movimiento dental de baja fricción, en movimientos en la dirección del arco. Cuando debe hacer movimientos de rotación, o fuerzas mayores, el ortodoncista necesita una alta fricción - gracias al clip que sujeta el alambre dentro de la ranura del vástago- entre arco y bracket, que se traduce en el vector de movimiento deseado.

Según el movimiento dental del paciente, se elige entre tres tipos de fuerzas que permiten a los brackets realizar los ajustes en la dentadura:

  • Las llamadas fuerzas de primer orden son la resultante de la distancia entre la ranura del bracket y la superficie del diente. Proporciona ajustes horizontales.
  • Las de segundo orden son la resultante de la distancia entre la punta del bracket y el eje del diente. Mediante dobleces en el arco hacia arriba o abajo, permite ajustes verticales y correcciones de la inclinación axial de los dientes
  • Las fuerzas de tercer orden o de torque actúan sobre la posición de las raíces respecto a las coronas de los dientes en el sentido labio-palatino.

Las fuerzas ejercidas dependen de la forma de bracket seleccionado así como del arco de alambre empleado.

A través de este artículo hemos podido conocer el funcionamiento de los brackets y lo primero que nos llama la atención es que estamos ante un proceso simple y arcaico que nos propone unos resultados excelentes.

Tipos de Brackets

Tipos de Ortodoncia actualizado a 2024 ✅

Existen diversos tipos de brackets diseñados para satisfacer diferentes necesidades y preferencias estéticas. A continuación, se describen algunos de los tipos más comunes:

  • Brackets Metálicos: Son los brackets tradicionales, los que más uso han tenido a lo largo de los últimos años gracias a su eficacia para corregir defectos y maloclusiones. Estos brackets están hechos de acero inoxidable y son los más comunes. Son duraderos y efectivos, y ofrecen un enfoque económico para la ortodoncia. Los conocemos también como brackets fijos y están fabricados en acero y titanio. Son visibles ya que se colocan en la parte exterior de los dientes. Además, de los diferentes tipos de ortodoncia que se practican en la actualidad, la utilización de brackets de metal acostumbra a ser la más económica. Requieren de una ligadura de alambre o a base de gomitas para fijar el arco sobre los dientes. Se trata de una ortodoncia muy resistente que aplica una fuerza constante para mover los dientes, siendo ideal para tratamientos en niños y jóvenes, aunque, teniendo en cuenta que para determinados diagnósticos obtienen mejores resultados que otros sistemas, también se utiliza para tratar maloclusiones en adultos a los que no les importa que se vean los aparatos.
  • Brackets de Colores: En realidad los brackets de colores no existen. Lo que les proporciona color son las gomas de colores que se colocan en cada bracket. Son ideales para niños, hacen que la ortodoncia sea algo más divertido y les permite escoger entre sus colores favoritos, los colores del arcoíris, colores fosforitos, etc.
  • Brackets Cerámicos: Este tipo de ortodoncia también se coloca en la parte frontal de los dientes, pero suele pasar desapercibida porque está hecha de materiales como la cerámica, la resina o el zafiro. Los brackets estéticos o transparentes tienen un color similar a los dientes y constituyen la primera alternativa a los metálicos. Normalmente son el tipo de aparatos que utilizamos en mayores de 18 años que quieren una ortodoncia que sea menos visible a simple vista. Además, estas opciones de ortodoncia visible más estética son más económicas que la ortodoncia invisible, que ocupa el escalafón más alto dentro de los tratamientos de ortodoncia. Con los brackets transparentes podemos emplear arcos, ligaduras y gomas de color blanco. Los brackets cerámicos, también conocidos como brackets estéticos o transparentes, son la alternativa más usual a los metálicos. La diferencia es precisamente que son más estéticos al ser menos visibles a simple vista ya que tienen un color similar a los dientes. Los brackets de cerámica de buena calidad, como por ejemplo los Clarity Advanced de 3M, son tan o más resistentes que los convencionales, trabajan mecánicamente igual y no se tiñen. Lo que puede teñirse algunas veces es el elástico que sujeta el alambre al bracket, por lo que es recomendable usar ligaduras de metal recubiertas de teflón blanco que no se manchan. Los alambres están hechos con un material compuesto muy resistente y pueden ser blancos para disimular aún más los brackets de cerámica. Es decir, constituyen una opción de ortodoncia visible más estética, siendo más económica la ortodoncia invisible. Para mayor discreción, dependiendo del tratamiento, arcos, ligaduras y gomas pueden ser blancos.
  • Brackets de Zafiro: Los brackets de zafiro son una opción estética de ortodoncia. Están hechos de cristales de zafiro transparente o de color similar al diente, lo que los hace menos visibles en comparación con los brackets metálicos tradicionales. Los brackets de zafiro son los que estéticamente mejor se mimetizan con el diente al que van cementado ya que son prácticamente transparentes. Sin embargo, tienen un problema importante y es que son extremadamente frágiles. Cuando utilizamos los arcos o alambres más rígidos (aquellos que se emplean a partir del mes 8 de tratamiento), las aletas del bracket de zafiro empiezan a fracturarse. Eso supone un gran inconveniente ya que se deben volver a cementar, retrasando la evolución del tratamiento. Son brackets muy estéticos y que resisten perfectamente los arcos rígidos que colocamos una vez el tratamiento de ortodoncia está avanzado, así como las dobleces o aplicación de torque sin fracturarse.
  • Brackets Autoligables: Los brackets autoligados son una versión avanzada de los brackets tradicionales. En lugar de utilizar ligaduras elásticas (bandas de goma) para sujetar los alambres, los brackets autoligados tienen una puerta o clip que mantiene el alambre en su lugar. Esto permite una menor fricción y facilita los ajustes durante el tratamiento. A diferencia de los brackets convencionales, los brackets autoligables utilizan un mecanismo de clip que sujeta el arco no siendo necesarias las ligaduras y por tanto generan menos fricción dentro de la dentadura. El hecho de no tener que cambiar periódicamente las gomas elásticas hace que se reduzcan las visitas al ortodoncista. Los brackets autoligables reducen el roce entre el bracket y el arco, añadiendo comodidad y facilitando algunas operaciones del tratamiento.
  • Brackets Linguales: Hablamos de una ortodoncia invisible a la vista, ya que se coloca en la parte interior de los dientes. Los brackets linguales se colocan en la parte posterior de los dientes, lo que los hace prácticamente invisibles desde el frente. Los brackets linguales sí son totalmente invisibles ya que se colocan en la parte interior o lingual de los dientes. Se trata de aparatos metálicos fijos que se diseñan a medida para cada diente, por lo que no producen rozaduras ni molestias al comer ni al hablar. Cuanto más pequeños son, más cómodos son para el paciente. Permiten solucionar todo tipo de problemas de alineamiento y mordida al ser muy efectivos para casos en los que es necesario mover las raíces de los dientes. Es uno de los tratamientos más avanzados y por excelencia es la ortodoncia conocida como invisible, por tanto, cuando hablamos de brackets invisibles nos estamos refiriendo a los brackest linguales.

No hay un tipo de brackets que sea considerado universalmente como el “mejor”. Muchas veces los brackets son elegidos según preferencias estéticas y es que, según los hábitos alimenticios de una persona, puede ser que se recomiende un material sobre otro. Lo que no siempre se tiene en cuenta con respecto al material de los brackets es que con el paso del tiempo algunos cambian de color por la alimentación e ingesta de líquidos como el café o bebidas con colorante. Por lo mismo, es importante tener un total conocimiento de los tipos de brackets que existen para poder elegir el que más se adecue a tus necesidades y gustos.

Beneficios de los Brackets

La ortodoncia es una disciplina de la odontología que se encarga de corregir y alinear los dientes y la mandíbula para lograr una sonrisa equilibrada y una correcta función dental. Los brackets son pequeñas piezas metálicas o cerámicas que se adhieren a la superficie de los dientes. Estos brackets actúan como anclajes para los arcos metálicos que aplican presión gradual para mover los dientes a su posición deseada.

  • Versatilidad en el tratamiento: Los brackets son capaces de corregir una amplia gama de problemas de alineación dental, incluyendo dientes apiñados, separados, torcidos y problemas de mordida.
  • Resultados precisos y controlados: Los brackets permiten un mayor control y precisión en el movimiento de los dientes.
  • Efectividad comprobada: Los brackets son una opción de tratamiento ortodóntico probada y confiable.
  • Eliminan apiñamientos y alinean los dientes, lo que facilita la higiene en la zona de la dentadura.
  • Mejoran la masticación, eliminando las molestias asociadas con problemas de mordida.
  • Reducen problemas periodontales.
  • Reducen las lesiones musculares y articulares de la boca. Está comprobado que los dientes mal alineados provocan dolores articulares y tensiones en el cuello que podrían resolverse con una ortodoncia adecuada.
  • Evitan el desgaste dental, especialmente a partir de cierta edad en la que los dientes comienzan a erosionarse, haciendo que unas piezas dentales trabajen más que otras.

Fases del Tratamiento de Ortodoncia

En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice:

  1. Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral. Fotografías extraorales e intraorales para analizar la simetría facial y malposiciones dentarias, entre otras.
  2. Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco. Actualmente los brackets se adhieren al diente mediante un cementado con resinas e ionómeros de vidrio, y esos son los llamados brackets de adhesión directa. Sin embargo, cuando esta adhesión se realiza por la cara invisible de los dientes -la que mira a la lengua- estamos haciendo una ortodoncia lingual.
  3. Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
  4. Cierre de los espacios dentales: Ya que, tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
  5. Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
  6. Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.

Duración del Tratamiento y Alimentos a Evitar

La duración del tratamiento con brackets varía según el caso y la complejidad de la corrección necesaria. En general, el uso de brackets puede durar de 6 meses a 3 años. Durante este período, aplican presión constante sobre los dientes para moverlos a su posición correcta.

Durante el tratamiento con brackets, es importante evitar ciertos alimentos que puedan dañar los brackets o dificultar el proceso de corrección. El profesional te proporcionará una lista completa de alimentos que debes evitar y te brindará pautas alimentarias específicas durante el tratamiento con brackets.

Con todo lo anterior seguramente te preguntarás si necesitas ortodoncia y qué tratamiento de ortodoncia elegir. Mi consejo es que si piensas que tus dientes no están correctamente alineados o tu dentista te lo recomienda, visites a un ortodoncista con máster de ortodoncia de 3 años de duración para que estudie tu caso y te haga un diagnóstico.

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