El embarazo es un momento especial en la vida de toda mujer, y cuidar de tus dientes es fundamental para garantizar el bienestar tanto tuyo como del bebé. En este artículo, aprenderás todo lo que necesitas saber sobre los posibles problemas dentales y los cuidados dentales adecuados durante el embarazo.
Salud Oral y Embarazo - 5 consejos
Durante el embarazo, las mujeres experimentan una serie de cambios fisiológicos que también afectan a la boca y a la salud bucodental. Estos riesgos hacen que la higiene bucal en el embarazo sea una prioridad. Mantener una boca sana contribuye a evitar infecciones que podrían afectar al feto y asegurar que el sistema inmunológico de la madre no se vea comprometido.

¿Por qué es importante cuidar los dientes durante el embarazo?
La salud bucal en el embarazo es crucial no solo para la madre, sino también para el bienestar del bebé en desarrollo. Ya hemos comentado que la salud bucal de la embarazada tiene una importancia significativa y mantener una buena higiene tiene múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé. Una boca sana reduce el riesgo de enfermedades periodontales, que pueden estar relacionadas con complicaciones como el parto prematuro.
Cambios hormonales y su impacto en la salud bucal
Durante la gestación, el cuerpo experimenta cambios hormonales significativos que pueden aumentar el riesgo de enfermedades periodontales, como la gingivitis. Como hemos adelantado, durante el embarazo se segregan una serie de hormonas que facilitan la inflamación y el sangrado de encías. Es lo que se conoce como gingivitis estaciones, que afecta a dos de cada tres embarazas. En algunas mujeres, el embarazo puede ser la causa de problemas dentales como enfermedad de las encías y caries. Dicho de otra manera, las hormonas influyen en las encías y los dientes durante el embarazo.
Problemas dentales comunes durante el embarazo
Durante el embarazo, hay ciertos problemas dentales que pueden presentarse con mayor frecuencia:
- Gingivitis del embarazo: Los cambios hormonales aumentan el flujo de sangre en las encías, lo que las hace más sensibles y propensas a la inflamación y el sangrado. Esta condición, conocida como gingivitis, se caracteriza por encías enrojecidas, hinchadas y que sangran al cepillarse.
- Mayor riesgo de caries: Durante el embarazo, las náuseas pueden provocar un cambio en el pH de la saliva, haciendo que se vuelva más ácido y afecte al esmalte de los dientes, haciéndolos más propensos a la caries.
- Erosión del esmalte: El vómito frecuente, un síntoma común en el primer trimestre, puede llevar a la erosión del esmalte dental. Los ácidos del estómago erosionan la capa protectora de los dientes, aumentando el riesgo de caries.
- Granuloma piógeno: Conocida también como infección de la encía, es más probable que surja durante el segundo trimestre de embarazo.
- Enfermedad periodontal: Esta es una infección que puede presentarse en las encías, ligamentos, o huesos.

Rutina de higiene bucal adecuada para embarazadas
Seguir una rutina adecuada de higiene bucal en embarazadas es fundamental para evitar complicaciones dentales durante la gestación. Ya sabes que el ácido del estómago es malo para los dientes. Si sufres náuseas matutinas, debes enjuagarte la boca con agua después de vomitar y esperar al menos media hora antes de cepillarte los dientes. De lo contrario, corres el riesgo de erosionar aún más el esmalte dental dañado. Lo mismo ocurre si has comido algo dulce o ácido.
Consejos para una higiene bucal óptima
- Cepillado adecuado: Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor es esencial. Presta especial atención a la línea de las encías para eliminar la placa y evitar la gingivitis.
- Uso del hilo dental: Además, el uso del hilo dental una vez al día ayuda a eliminar los restos de alimentos y placa que se acumulan entre los dientes y que el cepillo no puede alcanzar.
- Higiene adecuada tras el vómito: Los vómitos frecuentes, que se dan en muchas mujeres, sobre todo en los primeros meses de embarazo, también pueden dañar el esmalte dental. Si los dientes entran en contacto frecuente con el ácido del estómago, pueden resultar dañados. Por un lado, esto aumenta el riesgo de caries y, por otro, los dientes pueden volverse repentinamente sensibles al dolor. Si el esmalte está dañado, los nervios de la capa subyacente, la dentina, pueden quedar expuestos. Esto puede provocar un dolor de muelas punzante, sobre todo al contacto con alimentos dulces, ácidos, fríos o calientes.
- Alimentos protectores: Para mantener los dientes sanos durante el embarazo, debes someterte a una limpieza dental profesional una o dos veces. Los profesionales dentales pueden utilizar equipos especializados para eliminar la placa y el sarro -la placa endurecida- con especial minuciosidad.
- Alimentos ricos en calcio: Otra manera de cuidar los dientes en el embarazo es incrementando la ingesta de calcio y vitamina D. Intenta incorporar a tu dieta alimentos como leche, queso, y yogur natural, además de leche de almendras.
- Reducción de azúcares: Como ya hemos dicho, es importante limitar los dulces y el picoteo entre horas. Los antojos de alimentos dulces, ácidos y salados son normales durante el embarazo, pero también aumentan el riesgo de caries. En lugar de picar o tomar bebidas dulces todo el día, deberías darte un capricho con un postre dulce o unos trocitos de chocolate una vez durante la comida principal. De esta forma, tus dientes sólo son atacados una vez y no constantemente. Si quieres hacer algo por tu salud dental, debes comer mucha fruta y verdura, preferiblemente cruda.
- Vitaminas esenciales: Puedes obtener vitamina D al exponerse brevemente al sol, y también consumiendo pescados como el salmón, la caballa, o el arenque.
- Hidratación constante: Mantén una rutina de higiene bucal que incluya el cepillado con pasta dental con fluor (nunca menos de 1450ppm) al menos dos veces al día y después de comer o picotear. Utiliza seda dental o cepillos interdentales a diario.

Visitas al dentista durante el embarazo
Aunque muchas mujeres piensan que deben evitar el dentista durante el embarazo, en realidad, es más importante que nunca. Las visitas regulares al dentista permiten detectar y tratar problemas bucales a tiempo, evitando que se conviertan en complicaciones mayores. Si estás embarazada, te recomendamos que acudas a una revisión bucodental e informes a tu dentista de tu estado. Lo mejor es visitar al dentista al principio del embarazo e informarle sobre la gestación. La clínica prenatal también recomienda una consulta de salud bucodental.
Tratamientos dentales y radiografías durante el embarazo
Los dentistas suelen desaconsejar los tratamientos dentales en el primer y tercer trimestre porque pueden alterar la formación de los órganos del bebé en el primer trimestre y el estrés puede provocar un parto prematuro en el tercero. Por eso, los tratamientos dentales necesarios suelen realizarse en el segundo trimestre. Sin embargo, esto sólo se aplica a los tratamientos menores o de necesidad aguda. Los tratamientos invasivos complejos suelen posponerse hasta después del parto, si es posible. Sin embargo, las revisiones son útiles tanto en el primer como en el tercer trimestre.
El embarazo es un periodo de especial precaución para realizar radiografías por la repercusión que pudiera tener en el feto. Si estás embarazada o crees que pudieras estarlo avisa de tu estado antes de realizarte una radiografía. En el caso de las radiografías para detectar problemas de la boca comenta a tu dentista que estás embarazada porque, aunque la radiación utilizada es mínima, podrá proteger tu abdomen y cuello con material adecuado. No son peligrosas, siempre y cuando se adopten las medidas necesarias. Con esta protección la radiografía dental puede realizarse con una muy alta seguridad y no hay que preocuparse por potenciales efectos adversos. En la primera etapa, la que incluye los tres primeros meses de gestación, no es aconsejable.
Limpiezas dentales y empastes durante el embarazo
Durante una limpieza dental profesional, la placa y el sarro -y las bacterias que contienen- se eliminan cuidadosamente. Si experimenta dolor o sensibilidad dental después de la limpieza, no debe preocuparse. Estos síntomas suelen remitir rápidamente. Las caries evidentes que causan dolor también pueden tratarse durante el embarazo. Sí, en el segundo trimestre se pueden realizar empastes con vistas a que las caries no avancen más y no tener que dejarlo para después del parto. Sin embargo, desde julio de 2018, los empastes de amalgama ya no pueden utilizarse en mujeres embarazadas en la UE porque contienen mercurio y su compatibilidad es controvertida. Por tanto, en este caso la caja de enfermedad obligatoria paga un empaste de plástico. En caso de caries leves que no causen dolor, el tratamiento también puede posponerse hasta después del parto.
Anestesia y medicamentos durante el embarazo
Si es necesario un tratamiento dental durante el embarazo, no tiene por qué soportarlo con dolor. La anestesia local también es posible durante el embarazo. No hay pruebas de que la anestesia local pueda ser perjudicial para el niño. Durante el embarazo deben evitarse los procedimientos invasivos graves, como las extracciones dentales o los tratamientos de conductos. Sin embargo, estos procedimientos pueden ser necesarios porque, de lo contrario, la madre sufriría un dolor de muelas extremo.
Tomar medicamentos puede tener efectos negativos en el desarrollo del niño. Algunos antibióticos, por ejemplo, pueden decolorar los dientes. En determinadas circunstancias, los analgésicos pueden provocar daños renales u oclusión vascular en el corazón del feto. También es importante: si vas a someterte a un tratamiento dental, tu dentista debe saber que estás embarazada para que pueda utilizar el enjuague adecuado durante el tratamiento: Los desinfectantes con clorhexidina son seguros durante el embarazo. Sin embargo, deben evitarse los enjuagues con yodo o neomicina.
Aún no está claro si el blanqueamiento dental profesional puede dañar o no al feto. Durante el embarazo también debes evitar remedios caseros como cepillarte los dientes con sal, levadura en polvo o zumo de limón. Estos métodos dañan aún más el esmalte dental, que ya está muy estresado durante el embarazo. También debes evitar el uso de remedios caseros para aliviar el dolor de muelas durante el embarazo.
Ortodoncia y embarazo
Desde el punto de vista de la salud no hay motivos que desaconsejen los tratamientos de ortodoncia durante la gestación. Ahora bien, considerando que la duración suele ser prolongada y que no son tratamientos que requieran atención urgente, siempre es mejor esperar al nacimiento del niño.
Precauciones adicionales
- No fumes: Además de afectar a tu embarazo, perjudica la salud de tus dientes.
- No tomes medicación sin prescripción: Ante la presencia de dolor utiliza preferiblemente paracetamol.

Conclusión
En definitiva, el cuidado bucal en el embarazo es un aspecto fundamental que no debe ser descuidado. Con pequeñas acciones diarias y visitas regulares al dentista, puedes prevenir problemas y mantener una salud bucodental óptima.