A lo largo de la historia, el ser humano ha encontrado en la naturaleza diversas sustancias con efectos psicotrópicos: depresores, perturbadores (alucinógenos, distorsionadores) del sistema nervioso central (SNC) y psicoestimulantes. Debido a sus efectos potenciales, generalmente depresores, el uso reiterado y la capacidad adictiva se han catalogado como drogas de abuso.
El alcohol es la más consumida de una larga lista, entendiendo como abuso el efecto negativo sobre el individuo consumidor o sobre su entorno. Emulando el desarrollo de la industria farmacéutica con la síntesis de innumerables fármacos, se ha desarrollado una industria química clandestina que sintetiza drogas para el consumo no médico, asociadas a ambientes de ocio. Estas drogas se consumen de manera masiva por decenas de miles de usuarios, muchos de ellos adolescentes.
En general, se conocen como drogas de síntesis o de diseño, cuyas sustancias más emblemáticas serían los derivados anfetamínicos y en particular MDMA (3,4-metilenodioxianfetamina) o «éxtasis». La terminología usada: «síntesis», «diseño», «pastillas» supone entre los consumidores una buena novedad en contraposición a lo que se ha establecido como «peligroso» (drogas por vía intravenosa) o «costoso» que precisa grandes plantaciones y una red sofisticada de distribución de narcotráfico.
Las «pastillas» encierran un concepto de felicidad: los antidepresivos nos mejoran, los anticonceptivos nos ofrecen sexo sin riesgo de embarazo, las pastillas son inocuas (en tanto los inyectables duelen) y son fáciles de fabricar, precisan medios modestos, su distribución no es peligrosa, etc.
Además de las drogas de síntesis, existen sustancias "naturales" que se consumen en ambientes festivos o para mejorar el estado físico. Muchas de estas sustancias pueden encontrarse en Internet o en tiendas «especializadas» (smart shops) con la intención de ser alternativas a las sustancias químicas, si bien en ellas pueden encontrarse elementos también usados en medicina.
Smart Drugs, «drogas inteligentes»
Con ellas se pretende potenciar las funciones del cerebro y en la última década han conseguido una gran aceptación. Se pueden dividir en tres grupos:
- Drogas con supuesto efecto psicotropo: piracetam, hydergina, vasopresina, centrophenoxina y DMAE (dimetilaminoetanol).
- Nutrientes sin efecto psicotropo, formados por aminoácidos, vitaminas y antioxidantes, a los que se añaden las bebidas supuestamente estimulantes.
- Hierbas con efectos psicoestimulantes según su naturaleza (herbal drugs).
También conviene saber que en las smart shops existen diversos productos que utilizan la palabra «éxtasis» para su distribución en el mercado. Ello puede dar lugar a confusión entre los poco iniciados ya que, por una parte, «éxtasis» es el nombre con el que se conocen los estimulantes derivados metilenoanfetamínicos conocidos más propiamente como drogas de síntesis. Entre ellas destacan por su mayor difusión la 3, 4-metilenodioximetanfetamina (MDMA) y el denominado «éxtasis líquido», producto de reciente implantación en España y que no tiene nada que ver con el anterior ya que se trata de un sedante, el ácido gammahidroxibutírico (GHB).
Entre los productos que encontramos en las mencionadas tiendas en forma de comprimidos o líquido está el herbal ecstacy, que no contiene productos químicos y cuya base es el Ma-huang, que tiene como elementos la efedrina y otras hierbas estimulantes. La efedrina tomada a altas dosis puede producir efectos psiquiátricos similares a los producidos por las anfetaminas.

Fig. 1. Productos que incorporan el término éxtasis y no relacionados con los derivados anfetamínicos ni con el GHB.
A partir de raíces de arbustos, en algunas discotecas, se pueden encontrar productos como «could 9» y «nirvana plus», que se adquieren por correo desde Australia. A partir de la pulverización de semillas de Piptademia peregrina, un arbusto de la familia de las leguminosas (Antillas, valle del Orinoco) o de Mimosa hostilis (Brasil) se obtiene un alcaloide triptamínico, el DMT (N-dimetiltriptamina), que también se obtiene por síntesis y que provoca trastornos de la percepción con gran rapidez, por lo que se le conoce como blase (una explosión); administrado por vía intravenosa puede provocar reacciones de pánico.
En general, los consumidores esperan de estas sustancias efectos «euforizantes». No se conoce bien la dependencia física/psíquica del individuo a estos productos por no haber sido bien catalogados, por la diversidad en la composición o por la variación a la que los someten los fabricantes. Por ejemplo, ultimate xphoria, uno de los últimos aparecidos, está compuesto de efedrina, seudoefedrina, fenilpropanolamina y cafeína, de los que se conocen sus efectos adversos ante una ingestión abusiva.
Anfetaminas
Mecanismo de acción
La anfetamina es un derivado sintético de la ß-feniletila-mina, estructura común a la adrenalina, noradrenalina y dopamina. Se absorbe por vía oral y cruza la barrera hematoencefálica con gran afinidad por el SNC. Tiene un efecto simpaticomimético indirecto al inhibir la recaptación y degradación de las vacuolas de dopaminérgicos en la neurona presináptica, un potente efecto estimulador en el SNC y efectos periféricos alfa y beta (estimula la liberación de 5-HT, inhibe su recaptación y estimula sus receptores, disminuyendo la actividad triptófano hidroxilasa, enzima que impide la formación de serotonina). Si la ingestión de la sustancia es esporádica se recupera el proceso en tanto que si la administración es continua en las 24 h aumentan la toxicidad y los efectos de abuso y dependencia.
Las que han dado el nombre de «drogas de diseño» son derivados metoxi del anillo fenil de la dextroanfetamina y metanfetamina. Existen más de 50 análogos, de los que el más conocido es la 3-4, metilenodioximetanfetamina (MDMA). Para conseguir efecto se precisan entre 75 y 100 mg, según el derivado.
Fue descubierta por los Laboratorios Merck en 1914 y fue usada con fines terapéuticos en psiquiatría, pero se abandonó en la década de los setenta conservando algunas contadas indicaciones. Recientemente se han publicado algunos ensayos exitosos como coadyuvante en logoterapia en la fase de recuperación del accidente cerebrovascular.
Nombre popular
En España mayoritariamente todos sus derivados se conocen como «éxtasis», «pastillas», «pastis» o «rulas», aunque en otros países y ambientes se identifican diversos nombres según el derivado o según la vía de administración, y en ocasiones dos sustancias reciben el mismo nombre en argot. Por lo general, se distribuyen en comprimidos, aunque existen cápsulas («éxtasis en polvo») que se disuelven en la bebida o se consumen por vía sublingual. Se denominan según el dibujo que incorpora cada comprimido (tabla 3), la forma, el color, etc., y existen innumerables presentaciones, concentraciones y combinaciones. Así, por ejemplo, «yang-yang», «polvo de estrellas» y «Buda» contienen unos 65-70 mg de MDMA; snowball, «tapón» y «tulipán», unos 100-115 mg, y bad boy unos 200 mg, por lo que según su dosis podrán presentarse mayores efectos indeseables o tóxicos.
La PMA («Mitsubishi roja») tiene un efecto mayor por miligramo y se encuentra también asociada a MDMA («superman», «E»).
Vía de administración
Se administra por vía oral, esnifada (sulfato de anfetamina o speed), inhalada (clorhidrato de metanfetamina o ice) o intravenosa asociada a opiáceos (metanfetamina con heroína o cocaína). Speed ball es la asociación entre heroína y cocaína, aunque puede asociarse también con la metanfetamina.
La vía oral y la esnifada son más frecuentes en nuestro medio. La sustancia se absorbe a los 30 min, tiene un efecto máximo entre las 2 y las 4 h y disminuye posteriormente. La dosis tóxica varía según el tipo de anfetamina, la dosis ingerida, la vía de administración, la tolerancia del paciente y el efecto idiosincrásico por defectos o retraso en la metabolización hepática del producto.
Por lo general, se consume en la primera parte de la madrugada para poder estar a tono en el baile, y en esta fase no suele consumirse alcohol ya que «corta» el efecto deseable de las pastillas. Para compensar el efecto del calor, la diaforesis y la sequedad de boca se ingiere agua o zumos y, dentro de los usos y costumbres, las botellas de agua se adquieren en las estaciones de servicio próximas o en determinados vehículos estacionados en los aparcamientos de las discotecas, que hacen negocio ya que muchas veces los grifos de las discotecas están cerrados para forzar el consumo de bebidas en la barra. Es tras unas horas de baile, en la segunda parte de la noche, cuando se inicia el consumo de alcohol, que junto con la «bajada» del efecto adrenérgico produce el «colocón», efecto que solo o asociado a otras sustancias aumenta el riesgo de accidentalidad.
Manifestaciones clínicas
Una de sus características principales es ser una sustancia entactógena, es decir, que produce una mejora en la capacidad de comunicación. En general se obtiene una gratificante sensación de bienestar, al eliminar el efecto de la fatiga de la jornada o de la semana y el sueño y con la sensación por parte del consumidor de mayor aceptación (empatía) por parte de los demás. El supuesto efecto afrodisíaco que algunos mencionan se atribuye más a un aumento de la autoestima y de la sensualidad. Todas las sustancias producen al mismo tiempo y relacionados con la dosis o la tolerancia, efectos indeseables menores, como cefalea, náuseas, ansiedad, inquietud y temblor, que en ocasiones asustan al principiante, que acude al servicio de urgencias. Con el consumo más frecuente, los usuarios conocen los efectos y los toleran mejor.
Aparte del consumo de líquidos para contrarrestar algunos efectos (calor, sudación, boca seca), se suele masticar chicle o llevar un caramelo con palo o en forma de chupete, o llevar chupetes de diseño para adultos, para contrarrestar el efecto de la tensión mandibular y rechinar de los dientes o bruxismo.
La intoxicación moderada ocasiona hipertensión, taquipnea, taquicardia, sudación profusa, confusión, alucinaciones táctiles o micropsias, aumento del tono muscular, presencia de calambres y contracturas musculares de intensidad menor o mayor según la dosis (algunos suelen iniciar ya la toma con dos o tres comprimidos), la reiteración de la ingestión, el cansancio, el grado de deshidratación tanto por el baile como por el calor en las discotecas y la propia diaforesis anfetamínica, etc. La ansiedad, la inquietud y los trastornos psiquiátricos son el mayor motivo de consulta en los servicios de urgencia.
Aunque los trastornos mayores son menos frecuentes, se han descrito diversas muertes en relación con el consumo de estas sustancias, la mayoría por arritmias graves, hipertermia maligna con los mecanismos fisiopatológicos asociados, hemorragia cerebral en relación con hipertensión grave, etc.
La rabdomiólisis secundaria a la actividad simpática, el ejercicio físico, las contracturas musculares, etc., y que según la intensidad pueden contribuir a las alteraciones fisiopatológicas graves debe buscarse en los exámenes biológicos (determinación de creatinfosfocinasas [CPK]).
Bruxismo Inducido por Drogas
El bruxismo, o rechinar y apretar los dientes, es un efecto secundario común del consumo de drogas como el MDMA (éxtasis). Esta acción refleja es causada por una discrepancia entre la percepción de una mordida óptima y la mordida real. El MDMA inunda el cerebro con serotonina, lo que disminuye la dopamina y reduce el autocontrol sobre los reflejos.
Otras sustancias psicoactivas mezcladas con el éxtasis pueden agravar este efecto. El bruxismo inducido por MDMA puede volverse crónico, llevando a problemas dentales y mandibulares a largo plazo.

Férula de descarga para proteger los dientes del bruxismo.
Efectos del Bruxismo:
- Desgaste dentario.
- Dolor facial, de cabeza o cuello.
- Lesiones en el cuello de los dientes.
Tratamiento del Bruxismo
El tratamiento del bruxismo se enfoca en minimizar sus efectos perjudiciales y conseguir una oclusión dental estable. Los tratamientos más comunes son:
- Férulas de descarga: Se utilizan principalmente durante el sueño para proteger los dientes.
- Reparación de desgaste: Si ya existe un desgaste significativo de los dientes, es crucial repararlo.
- Ajustes dentales: Conseguir una oclusión estable puede requerir ajustes en la alineación de los dientes.
- Medicamentos: En casos severos, se pueden utilizar medicamentos como el triptizol, que alteran las fases del sueño.
- Inyecciones de Toxina Botulínica tipo A (TB-A): Induce la relajación muscular en los músculos maseteros, disminuyendo la contracción muscular excesiva.
Todo sobre BRUXISMO - Síntomas, tratamientos y consecuencias de APRETAR los dientes | Dentalk! ©
La TB-A se inyecta en cada masetero de forma bilateral. Las dosis totales varían de 30 a 95 Unidades Speywood (US) por paciente. Los resultados del tratamiento con TB-A muestran una mejoría significativa en la reducción del bruxismo.
Tabla 1: Resultados del Tratamiento con TB-A
| Medición | Antes del Tratamiento | 2 Semanas Después | 4 Meses Después |
|---|---|---|---|
| Masetero en Relajación (mm) | 1.21 +/- 0.23 | 1.06 +/- 0.24 | 1.08 +/- 0.19 |
| Masetero en Contracción (mm) | 1.53 +/- 0.24 | 1.25 +/- 0.28 | 1.29 +/- 0.20 |
| Diámetro Bigonial (mm) | 122.8 +/- 5.6 | 119.1 +/- 5.6 | 119.4 +/- 6.0 |
Posibles efectos secundarios del tratamiento con TB-A:
- Dolor leve durante la inyección.
- Equimosis (hematomas) transitoria.
- Edema leve.
El tratamiento temprano del bruxismo es deseable para prevenir alteraciones tanto estéticas como funcionales a corto, medio y largo plazo.
Medidas Preventivas
- Masticar chicle: Ayuda a mantener la mandíbula en movimiento y reduce la tensión.
- Suplementos de magnesio: Aumentan los niveles de dopamina en el cerebro.
- Control del estrés y la ansiedad: Técnicas de relajación y terapias cognitivo-conductuales pueden ser útiles.
- Evitar el consumo excesivo de drogas y alcohol: Estas sustancias pueden exacerbar el bruxismo.