En tiempos pasados, la extracción de las piezas dentales era una práctica común cuando éstas sufrían algún tipo de infección o daño en la pulpa dental. Hoy en día, es posible salvar todo tipo de piezas a través de una técnica conocida como endodoncia.

Anatomía de un diente mostrando la pulpa dental
La endodoncia es uno de los tratamientos más habituales en nuestras clínicas dentales. Esto se debe a que es una de las principales soluciones contra la caries, la enfermedad bucodental más frecuente. Si tienes que recurrir a este tratamiento y quieres conocer más detalles sobre el mismo, sigue leyendo.
¿Qué es la Endodoncia?
Una endodoncia, también conocida como tratamiento de conductos, es un procedimiento que tiene como objetivo extraer la pulpa dental. De forma más técnica, consiste en eliminar la parte profunda del diente (pulpa dental), limpiarlo por dentro y posteriormente rellenarlo con un material apto.
A través del procedimiento de endodoncia, se extrae por completo la pulpa de una pieza dental y se rellenan los conductos de forma tridimensional. La pulpa dental es la parte del diente que cuenta con las terminaciones vasculares y nerviosas que van desde la parte central del diente, hasta el final de la raíz; dando sensibilidad y vitalidad a la dentina.
El tratamiento de la endodoncia suele realizarse en dos sesiones, la primera de ellas para curar los conductos radiculares y la segunda para efectuar la obturación final del diente. Este tratamiento requiere de una alta especialización y mucha experiencia por parte del odontólogo, por lo que corresponde a un especialista en la materia, denominado endodoncista, llevar a cabo esta práctica con éxito.
En Estados Unidos más de 15 millones de dientes son tratados y salvados cada año con el tratamiento de conductos radiculares, o endodoncia. «Endo» es la palabra griega para «interior» y «odont» es «diente» en griego. El tratamiento endodóntico trata el interior del diente.
Para entender el tratamiento endodóntico, ayuda saber algo sobre la anatomía del diente. En el interior del diente, bajo el esmalte blanco y una capa dura llamada dentina, hay un tejido blando llamado pulpa. La pulpa se extiende desde la corona del diente hasta la punta de las raíces, donde se conecta con los tejidos que rodean la raíz. La pulpa es importante durante el crecimiento y desarrollo del diente.
¿Por qué se Realiza una Endodoncia?
Por regla general, la endodoncia se realiza cuando la pulpa del diente se ha visto dañada, por una caries que se ha extendido de forma significativa, creando una infección (pulpitis) o incluso la muerte de la pulpa (necrosis pulpar). También hay casos de traumatismos que provocan una fractura dental grave, donde se expone la pulpa dental.
Al eliminar la pulpa dañada (por cualquiera de los motivos mencionados u otros), conseguimos que no afecte a la pieza dental y así mantener el diente sano y funcional, tanto a nivel estético como masticatorio. Es decir, alargamos la vida de la pieza dental; ya que si no realizamos la endodoncia tendríamos que sacar, extraer, la pieza dental.
El tratamiento endodóntico es necesario cuando la pulpa, el tejido blando del interior del conducto radicular, se inflama o infecta. La inflamación o infección puede tener diversas causas: principalmente caries profundas, repetidos procedimientos dentales en el diente o fractura. Además, una lesión en un diente como un traumatismo, puede causar daños en la pulpa aunque no veamos grietas o caries profundas.
¿Qué es una endodoncia dental? Fácil y rápido
Síntomas que Indican la Necesidad de una Endodoncia
Algunos de los síntomas que pueden avisarnos de que la endodoncia puede ser necesaria:
- Dolor agudo persistente.
- Sensibilidad notable a frío y/o calor.
- Signo de pulpitis, inflamación de la pulpa.
- Inflamación de la encía alrededor del diente dañado.
- Cambio en la coloración del diente (con respecto al resto de piezas).
- Fractura de parte de la corona del diente, siempre que provoque una exposición de la pulpa.
Hay algunos síntomas que significan que es posible que necesite una endodoncia. Pequeños granos blancos en la encía, que a veces supuran.
Diagnóstico y Evaluación Inicial
Antes de hacer una endodoncia es necesario llevar a cabo una evaluación clínica y radiográfica del paciente. Para determinar que un diente debe ser tratado con una endodoncia o también llamado tratamiento de los conductos radiculares, es indispensable hacer un diagnóstico preciso.
Antes de proceder a realizar la endodoncia es fundamental hacer un buen diagnóstico para evaluar la gravedad de los daños causados por la patología en cuestión. Esto suele hacerse mediante una buena anamnesis, una radiografía y algunas pruebas al frío/calor o a ligeros impactos; así sabremos si el diente es vital.
1. Para ello, el endodoncista realiza una serie de pruebas radiográficas, valorando si la pulpa dentaria está infectada y determinando si la endodoncia es el tratamiento adecuado.
2. -La primera prueba necesaria es un estudio radiográfico, para ver el estado del diente en toda su extensión.
3. -Si la afección del nervio no es del todo clara en la radiografía, entonces se procede a valorar la vitalidad del diente.

Radiografía dental mostrando la necesidad de una endodoncia
Preparativos Previos al Tratamiento
Por parte del paciente, es habitual que deba seguir un tratamiento basado en antibióticos previo a la endodoncia para eliminar la infección, para evitar complicaciones posteriores y que la anestesia pueda realizar efecto.
Procedimiento Paso a Paso de la Endodoncia en Molares
En líneas generales, para realizar una endodoncia es necesario acceder al diente, extraer la pulpa y limpiar la zona afectada. Normalmente, la endodoncia se realiza en dos sesiones.
A continuación, se detallan los pasos clave de esta técnica de odontología conservadora, de principio a fin:
- Anestesia Local: Usualmente, se utiliza anestesia local para realizar el procedimiento de endodoncia. Aunque en casos de periodontitis o de necrosis pulpar no es necesario anestesiar ya que la pulpa está muerta. El procedimiento comienza con la aplicación de la anestesia local. Una vez aplicada la anestesia la intervención pasaría a su primera fase que consiste en realizar una cavidad en la corona del diente para así poder acceder a la pulpa y extraerla del diente. Tras las pruebas preliminares, el profesional de odontología de nuestro equipo que te atienda iniciará el proceso, administrándote anestesia local. Con el objetivo de adormecer la zona afectada. De este modo, el paciente no siente nada durante toda la intervención.
- Aislamiento del Diente: El siguiente paso para realizar la endodoncia consistirá en colocar el dique de goma. Acto seguido, una vez que se ha realizado el saneado de la caries de la pieza a tratar, se realiza un aislamiento con un dique de goma y su respectivo clamp, dejando aislada únicamente la pieza a tratar. El dique de goma es un sistema de protección que se coloca alrededor del diente sobre el que se va a trabajar. El aislamiento con dique de goma durante una endodoncia es obligatorio. Se procede al aislamiento absoluto del diente a tratar. Este aislamiento se lleva a cabo con un dique de goma de látex, que es sostenido al diente con un clamp (grapa) metálico. Una endodoncia sin aislamiento absoluto, acabará en fracaso y pérdida del diente, ya que el contacto con la cavidad oral durante el tratamiento, impedirá la desinfección absoluta del interior del mismo.
- Apertura y Acceso a la Pulpa: A continuación se empieza a preparar el diente con la ayuda de una fresa diamantada, intentando darle la amplitud suficiente para poder instrumentar los conductos. A continuación, se realiza una apertura en la corona del diente, concretamente, en la parte superior. Después de anestesiar y aislar la zona a tratar, se practica una pequeña abertura en la corona del diente, accediendo a la pulpa dentaria. Esto se hace utilizando instrumentos rotatorios de alta velocidad. Seguidamente, realizará una apertura en la corona del diente para acceder a los conductos donde se encuentra la pulpa.
- Limpieza y Desinfección de los Conductos: Una vez retirado el tejido pulpar, se utilizan una serie de limas dentales para limpiar y desinfectar los conductos radiculares. En este paso, el endodoncista elimina cuidadosamente la pulpa dental infectada o inflamada. Acto seguido, se limpian los conductos internos irrigando con productos desinfectantes. Usando unos instrumentos muy pequeños llamados limas se limpia y conforma el interior de los conductos radiculares. Con este limado se busca eliminar todo el tejido nervioso y bacteriano contenido dentro de los conductos radiculares. Se extrae con unas limas endodónticas de diferentes calibres. La limpieza y preparación del conducto deben realizarse hasta la región apical, es decir, hasta el extremo o ápice de la raíz del diente. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la longitud exacta hasta la cual se debe limpiar varía según cada caso y puede determinarse mediante técnicas como el uso de localizadores de ápice y radiografías. Actualmente esta preparación se lleva a cabo mediante instrumentos mecanizados, que permitirán que la limpieza y conformación de los conductos sea mucho más eficiente. Los instrumentos que se utilizan se denominan limas y tal como su nombre lo indica, son instrumentos que permiten el limado progresivo del conducto. Con este limado se busca eliminar todo el tejido nervioso y bacteriano contenido dentro de los conductos radiculares. Antiguamente este limado se llevaba a cabo de forma totalmente manual. Aunque en la actualidad lo común es combinar las limas manuales con la limas automatizadas, el procedimiento es mucho más efectivo y rápido. Al mismo tiempo que se van limando los conductos, estos son irrigados con desinfectantes, de forma intercalada con el limado. La irrigación, permitirá arrastrar todos los restos obtenidos mediante el efecto del limado, hacia el exterior del diente. Además ayudará a la desinfección bacteriana de las paredes del conducto radicular.
- Obturación de los Conductos: Tras la tarea de limpieza y desinfección, los conductos radiculares se rellenan con un material de obturación compatible con el organismo, el cual recibe el nombre de gutapercha. Posteriormente se rellenan los conductos radiculares con un material biocompatible, generalmente un material similar al caucho llamado gutapercha. La gutapercha se coloca con un cemento adhesivo para garantizar el sellado completo de los conductos radiculares. Los conductos dentales deben ser sellados completamente hasta el ápice radicular (extremo de la raíz) para asegurar la efectividad a largo plazo del tratamiento de endodoncia y prevenir futuras infecciones. En este paso, el endodoncista elimina cuidadosamente la pulpa dental infectada o inflamada. Tras eliminar la pulpa infectada, se procede a la obturación y sellado del conducto radicular. Esto implica el uso de un material especial, biocompatible con el organismo, que no genera rechazo ni reacciones alérgicas. Tras la tarea de limpieza y desinfección, los conductos radiculares se rellenan con un material de obturación compatible con el organismo, el cual recibe el nombre de gutapercha.
- Sellado y Restauración del Diente: Posteriormente, se sella la apertura realizada para acceder al diente. Por último, se aplica composite en la apertura creada al inicio del tratamiento, en la parte superior del diente. Sin embargo, en muchos casos, es necesario aportar una protección adicional a la pieza dental. Esto sucede cuando la lesión sufrida por el diente era tan severa que ha obligado a retirar gran parte de su estructura. Una vez finalizada la endodoncia, el diente debe ser restaurado lo antes posible. Por lo general y debido a la gran pérdida de estructura dental, que ha hecho necesario el tratamiento del nervio, se recomienda un tipo de restauración que ofrezca protección del diente, es decir una incrustación de porcelana o una corona protésica. El tipo de restauración definitiva estará determinado por la cantidad de estructura dental perdida. Siempre que se pueda llevar a cabo una incrustación en lugar de una corona, esta debe ser elegida.
- Seguimiento: Unos días después de la endodoncia, el dentista planificará una revisión final. En esta cita, realizará una exploración bucodental y una nueva radiografía intraoral.

Pasos de la endodoncia
¿Duele la Endodoncia?
En general, la endodoncia no se considera un procedimiento doloroso. El tratamiento endodóntico no es doloroso ya que se realiza con anestesia local. Al anestesiarse no habrá dolor durante el tratamiento.
Por tanto, en el caso de que aparezca el dolor, este puede ser tratado prácticamente de inmediato con el uso de medicación. De todas formas, si necesitas hacerte una endodoncia y te preocupa alguna cuestión referente al dolor, te animamos a consultar con nuestros especialistas.
Durante el procedimiento se aplica anestesia local para adormecer el área, por lo que no deberías sentir dolor. En casos de infección severa quizás sientas sensibilidad, debes indicarle al especialista y ajustará la anestesia o tomará medidas adicionales.
Recuperación Después de la Endodoncia
Existe una amplia variedad de procesos postoperatorios. En la mayoría de casos, después de que el entumecimiento fruto de la anestesia desaparezca, pueden haber molestias leves durante los próximos 3 o 7 días.
El endodoncista valorará la necesidad de medicación después de realizar el tratamiento. Después de realizar una endodoncia en dientes posteriores, molares y premolares, se tendrá que realizar un empaste para tapar la cavidad realizada para llegar a la pulpa.
También en Artis, recomendamos hacer unas incrustaciones (como un tapa que se hace a medida en laboratorio que obtura la cavidad) para proteger al diente; ya que estos dientes una vez endodonciados (sin vitalidad) es como si fueran un “árbol seco” y con un golpe fuerte o traumatismo se pueden romper. Por eso recomendamos protegerlos con una incrustación.
Al culminar el procedimiento de extracción de la pulpa, y pasar el efecto de la anestesia local, es posible que sientas algunas molestias, como dolor o sensibilidad al frío o calor, durante los días posteriores a la intervención. El especialista te recetará analgésicos y antibióticos para tratarlas.
Es posible que los tejidos contiguos a la pieza dental tratada puedan haber quedado inflamados, experimentando dolor durante varios días posteriores luego de realizar la endodoncia. En caso de dolor intenso e inflamación, es indispensable seguir al pie de la letra las indicaciones dictadas por el odontólogo.
En caso de dolor intenso e inflamación, es indispensable seguir al pie de la letra las indicaciones dictadas por el odontólogo.
Cuidados Posteriores al Tratamiento
El cuidado de la pieza dental tratada con una endodoncia deberá ser estricto hasta que el dentista lo indique. La asistencia a los controles posteriores al procedimiento de endodoncia es muy importante a fin de evitar cualquier complicación futura. Se deberá continuar con la tarea habitual de higiene bucal, teniendo especial cuidado con el diente tratado.
El cuidado posterior a la endodoncia es muy importante para asegurar una recuperación exitosa y evitar complicaciones:
- Evita masticar por el lado tratado los primeros días, especialmente si son comidas duras o pegajosas, ya que el diente puede estar debilitado hasta la colocación de la restauración definitiva.
- Tampoco consumas alimentos muy calientes, fríos, ácidos o duros.
- No fumas ni consumas alcohol, ya que esto retrasa el proceso de cicatrización.
- Si sientes dolor toma los medicamentos recetados por el dentista, no te automediques.
- Mantén una buena higiene oral. Cepíllate suavemente alrededor del diente tratado, usa hilo dental con cuidado alrededor de la zona y recuerda el enjuague bucal.
- Asiste a las citas de seguimiento con tu dentista para colocar la restauración temporal y luego la permanente. Así aseguras un tratamiento exitoso.
Después de una endodoncia, trate de comer alimentos blandos que requieran muy poca masticación, como puré de manzana, yogur, huevos y pescado. Evite los alimentos duros.
No debe masticar ni morder el diente tratado hasta que su dentista se lo haya restaurado. El diente sin restaurar es susceptible de fracturarse, por lo que debe acudir a su dentista para que le haga una restauración completa lo antes posible.
Éxito del Tratamiento y Alternativas
La endodoncia es un tratamiento muy exitoso, con tasas de éxito superiores al 90% para los dientes. Obviamente, algunos casos fallan, más comúnmente cuando los dientes están muy dañados o tienen una estructura radicular inusualmente compleja.
El fallo también puede ocurrir, cuando los conductos radiculares están infectados con bacterias que son resistentes a los tratamientos antibacterianos que se utilizan. Para casos de este tipo se podría realizar una reendodoncia. Una reendodoncia es el tratamiento de los conductos radiculares de un diente cuando el primer tratamiento de endodoncia no ha funcionado.
Consiste en retirar el material que se había colocado en los conductos ya tratados durante la endodoncia y volverlos a limpiar, eliminando el nervio de todos los conductos. Posteriormente, se sella la pieza dental.
Hoy por hoy, no existen alternativas técnicas a la endodoncia. Lo más similar sería extraer el diente y sustituirlo por un implante; pero obviamente esto implicaría perder la pieza natural y muchas veces, si es posible, es preferible conservarla practicando la endodoncia.
Posibles Complicaciones y Riesgos
Las complicaciones y riesgos comunes de la endodoncia son:
- Dolor temporal debido a la inflamación de los tejidos que rodean el diente.
- Un diente más oscuro, aunque hay procedimientos que pueden aclararlos.
- Fractura del diente, porque tiene menos fuerza y resistencia.
- Riesgos menos comunes incluyen infecciones, fallas en el tratamiento, dolor persistente.
Si no se trata, la infección del diente puede extenderse a otras partes del cuerpo y, en algunos casos, tener consecuencias serias.
Precio de una Endodoncia
El precio de una endodoncia varía según el tipo de diente, número de conductos, complejidad del caso, tecnología utilizada, entre otros. El rango de precios es de 200 a 700 euros por diente.
Toma en cuenta los tratamientos adicionales, como reconstrucción del diente -bien sea por empaste o incrustación-, o la colocación de una corona dental que sería aún más costosa.
Consulta si tu seguro dental cubre este tratamiento, porque en general la seguridad social no lo cubre, salvo casos muy específicos.
Conclusión
En la actualidad, es posible salvar una pieza dental dañada a través de la endodoncia, evitando su extracción; de hecho, el índice de éxito de este procedimiento es de alrededor del 95%, representando un tratamiento muy seguro a largo plazo.
tags: #como #hacer #endodoncia #en #molares