Si alguna vez te has preguntado qué es un odontograma y cómo afecta tu higiene dental, estás en el lugar correcto. Te estarás preguntando por qué es necesario tener un «mapa» de tus dientes. La respuesta es simple: un odontograma es una herramienta increíblemente útil para mantener tu salud bucal en buen estado.
El odontograma es una herramienta fundamental en la odontología, utilizada para registrar y representar gráficamente el estado de la dentadura de un paciente. Un odontograma (también llamado dentograma, carta dental o diagrama dentario) es una representación esquemática de la boca del paciente, incluyendo todos sus dientes permanentes y temporales.
El odontograma es el esquema de las dos arcadas dentales superior e inferior, en el que se encuentran las características anatómicas de los dientes. Permiten plasmar los datos de examen del paciente ya sea los que tiene hechos o los que tiene que hacer. Tiene una nomenclatura internacional para que pueda ser interpretado y entendido por cualquier profesional odontólogo.
La diferencia entre el odontograma y el periodontograma reside en cómo se quiera centrar la información. El odontograma Principalmente sirve para registrar la información dental de un paciente adulto o niño, en resumen, es una herramienta que permite dar soporte al dentista para diagnosticar y realizar un seguimiento del tratamiento de cada paciente de forma precisa, en caso de la odontología forense puede ser muy útil para identificación de una persona que haya muerto por un accidente y no pueda ser identificado por su rostro, huellas digitales.
El odontograma no solo facilita la comunicación entre dentistas y otros profesionales de la salud, sino que también es crucial para el seguimiento del tratamiento dental. Su correcta interpretación y uso permiten una mejor planificación y seguimiento de los tratamientos dentales, garantizando una atención de calidad y personalizada para cada paciente.
En este caso, el odontograma muestra un diente con una corona, varios dientes con caries, y un diente extraído.
En mi experiencia, el odontograma es como el mapa del tesoro de la salud bucal del paciente. Al revisar uno, puedo ver rápidamente: qué dientes tienen caries, cuáles ya tienen empastes o coronas, qué piezas faltan o fueron extraídas, e incluso el estado de las encías o tratamientos de conductos. Todo esto queda codificado mediante colores y símbolos para que cualquier odontólogo lo entienda de un vistazo.
¿Para qué sirve exactamente un odontograma?
Principalmente para llevar un control exhaustivo del paciente. Los objetivos más importantes del odontograma incluyen conocer los trabajos hechos anteriormente en la boca, identificar al paciente de forma única y facilitar el intercambio de información entre dentistas.
Por ejemplo, si un paciente acude a otro profesional, su odontograma actualizado permite entender al instante qué tratamientos tiene hechos y qué problemas están pendientes. También es invaluable para hacer seguimiento en el tiempo: puedo comparar odontogramas de distintas visitas y ver la evolución de cada diente (si una caries avanza, si un empaste se mantiene, etc.).
Por todo ello, es fundamental mantener el odontograma al día, actualizándolo en cada visita del paciente. En Cherry Health siempre insistimos en este punto al asesorar nuevas clínicas: un odontograma bien llevado es señal de calidad y profesionalidad. Lamentablemente, he visto colegas descuidarlo por falta de tiempo o sistemas poco prácticos, algo que desde Cherry abordamos dotando a la clínica de herramientas digitales y formación para que ningún diente quede sin registrar.
¿Qué es un odontograma? Un odontograma es una imagen esquemática que se usa para representar tu salud dental. Muestra los dientes de una persona y su estado de salud, como si fuera una radiografía. Esta imagen se usa para identificar problemas de salud bucal, como caries, enfermedades periodontales, problemas de encías, infecciones, etc. Esta información es muy útil para el dentista al momento de diagnosticar alguna enfermedad o trastorno dental.
El odontograma es una herramienta indispensable para cualquier profesional dental. Para optimizar su uso, asegúrate de mantenerte actualizado con los códigos y símbolos más recientes, y practica regularmente la interpretación de odontogramas.
El proceso de creación de un odontograma
El proceso de hacer un odontograma es bastante sencillo, aunque requiere precisión y atención al detalle.
- Primero, el dentista realiza un examen visual de tu boca.
- A veces, se necesitan radiografías para obtener una vista más completa. No te preocupes, esto no duele y es completamente seguro.
- Con la información del examen y las radiografías, el dentista dibuja o anota en el odontograma.
- El odontograma no es algo que se haga una sola vez.
Un odontograma dental es un esquema gráfico que muestra todas las piezas dentales del paciente. Este esquema permite al odontólogo identificar rápidamente la condición de cada diente, ya sea sano, tratado o afectado por alguna patología. El odontograma incluye tanto la dentición temporal como la permanente, y utiliza una nomenclatura estandarizada que facilita su interpretación por parte de cualquier profesional, sin importar su ubicación geográfica.
Este esquema es parte fundamental de la historia clínica del paciente y sirve como base para el diagnóstico, planificación y seguimiento del tratamiento. Con soluciones como Dendoo, este proceso se automatiza, garantizando exactitud, acceso remoto y facilidad de uso.
Se puede rellenar un odontograma dental simplemente dibujando los tratamientos o las patologías presentes sobre las superficies dentales. Diferenciaremos los odontogramas según los tipos de dentición, de manera que contaremos con un odontograma infantil y uno adulto.
¿Cómo se lee un odontograma?
Un odontograma se lee de forma muy sencilla. La imagen esquemática de un odontograma muestra los dientes de una persona como si fueran una radiografía. Los dentistas usan números para identificarlos. Estos números se usan para indicar la ubicación exacta de los dientes y para describir su estado de salud.
Los números están en orden descendente, desde el lado derecho de la boca hasta el lado izquierdo. Los dientes se representan con diferentes colores para indicar su estado de salud.
¿Qué significa cada color en un odontograma? Los diferentes colores de un odontograma que se usan para indicar el estado de salud de los dientes en un odontograma tienen diferentes significados:
- El color blanco indica que el diente se encuentra en perfectas condiciones.
- El color negro indica que hay caries.
- El color naranja indica que hay una infección en el diente.
- El color rojo indica que hay una enfermedad periodontal o inflamación en las encías.
- El color amarillo indica que el diente está decaído o que hay otro tipo de trastornos en el diente.
Además de los colores, los odontogramas también incluyen otros símbolos que indican los tratamientos que se han realizado en los dientes. Estos símbolos se usan para indicar los tratamientos realizados en el pasado y los tratamientos a realizarse en el futuro.
Por ejemplo, una cruz indica que un diente se ha extraído. Una flecha indica que se realizará un tratamiento en el futuro.
La convención de colores en el odontograma permite indicar si un hallazgo está en buen estado o si requiere atención, entre otras cosas. Al principio, yo también me perdía con tantos colores, pero una vez los aprendes, no concibes trabajar sin este código. Debes saber que existen guías internacionales que recomiendan el uso de determinados colores. Muchas clínicas (y facultades) siguen estas convenciones básicas: tradicionalmente solo se usaban rojo y azul para simplificar, pero con el tiempo se han incorporado más tonos para señalar detalles.
Recuerda: rojo = hay un problema que resolver.
El azul es, podríamos decir, el opuesto complementario del rojo. Representa lo que está en buen estado o ya ha sido tratado correctamente. Por ejemplo, una obturación (empaste) bien hecha la dibujo en color azul sobre el diente correspondiente. Así indico que ese diente tuvo una caries pero ya fue tratada y se encuentra obturada. Coronas, puentes o implantes colocados también los señalo en azul, para dejar claro que son trabajos concluidos. La lógica es: azul = “tranquilo, aquí todo está bien”.
Si combinas bien azul y rojo, tienes una primera capa de información potentísima: azul para lo ya hecho/bien, rojo para lo pendiente o mal.
El verde es otro color que verás en algunos odontogramas, aunque su significado puede variar según la institución o el profesional. En mi caso particular, utilizo el verde para marcar tratamientos temporales o provisionales. Por ejemplo, si dejo un empaste temporal (curación) en una muela para luego reemplazarlo por uno definitivo, lo indico en verde. De esta forma, al repasar la historia del paciente sé que eso es algo temporal que no debemos olvidar retirar o sustituir en la próxima cita.
Lo importante es que si decides usar el verde, definas claramente su propósito. En mi clínica, todo el equipo sabe: verde = “provisorio o en observación”. Y gracias al apoyo de Cherry Health, estandarizamos este criterio desde el inicio.
En resumen, el verde añade una capa de información útil para destacar lo transitorio o incipiente.
El amarillo es un color menos universal en odontogramas, pero algunas clínicas lo emplean para señalar aspectos preventivos o especiales. Yo personalmente utilizo el amarillo para anotar los selladores de fosas y fisuras colocados en molares sanos. ¿Por qué? Porque un sellador es una resina preventiva colocada sobre un diente sin caries, y marcarlo en azul podría confundirse con un empaste (que implicaría caries previa).
No hay una regla estricta universal para el amarillo; más bien entra dentro de esos «algunos odontogramas tienen un código de colores extra» que mencionan en manuales. Lo crucial, una vez más, es la consistencia. Si en tu caso consideras útil el amarillo, adelante, pero define qué significado tendrá.
Amarillo = “protección” podría ser un lema: lo uso donde realicé algo para proteger el diente (no para reparar).
Puede que hayas escuchado que algunos odontogramas utilizan color negro. En realidad, el negro suele ser el color base del diagrama (muchos formularios de odontograma vienen impresos en negro, mostrando los contornos de los dientes en líneas negras). Pero a la hora de marcar hallazgos, casi nunca se dibuja en negro porque no resaltaría.
Hacer un odontograma de colores no es solo un ejercicio estético; tiene impacto real en la calidad de la atención. Un odontograma bien llevado te permite brindar un mejor seguimiento, comunicarte con otros profesionales sin malentendidos y dejar constancia legal de los tratamientos.
Visión global del paciente: Con el odontograma a colores, en segundos obtengo una radiografía administrativa de la boca. Veo dónde hubo caries, qué se hizo, qué falta hacer. Esto me ayuda a priorizar tratamientos y explicarle al paciente su situación con un apoyo visual. Muchas veces, muestro el odontograma al paciente y le digo: «Mira, en rojo están tus caries activas, en azul lo que ya está arreglado».
Comunicación entre profesionales: Si el paciente cambia de dentista o es derivado a un especialista, el odontograma es nuestro idioma común. Pero esto solo funciona si está claro y actualizado. Por eso es vital completarlo en cada visita. He recibido referencias de pacientes con odontogramas a medio llenar y créeme, es un rompecabezas indescifrable.
Seguridad jurídica y profesional: El odontograma forma parte de la historia clínica, por lo que tiene validez legal. Ante cualquier reclamo o auditoría, un odontograma claro y bien codificado demuestra transparencia sobre lo que se diagnosticó y trató. Si marcas en rojo una caries y luego la dejas en azul cuando la tratas, estás dejando constancia del ciclo completo. Esto protege tanto al paciente como al profesional.
Mejora en la atención y recordatorios: Un beneficio práctico de usar colores es que funciona como recordatorio para el dentista. Si hoy registro algo en verde (por provisional), sé que debo agendar pronto su reemplazo. Si veo mucho rojo junto en un cuadrante, quizás priorice resolver todo eso en una sesión larga. Incluso para el paciente, venir a controles y ver cada vez más azul y menos rojo en su odontograma puede ser motivador: significa que estamos avanzando.
Ahora bien, ¿cómo lograr un odontograma efectivo?
- Establece una leyenda de colores clara: Desde el día uno en tu clínica, define qué color usas para cada cosa y asegúrate de que todo el personal lo sepa. Puedes pegar un pequeño diagrama de referencia en la sala de odontogramas. Por ejemplo: rojo = caries/problema, azul = obturación/listo, verde = temporal, amarillo = sellador. En Cherry Health nos asesoraron hacer esto incluso antes de abrir puertas: tener protocolos escritos.
- Sé consistente y enseña con el ejemplo: Siempre que marques algo, usa el color correcto. Si un día, por prisa, marcas una caries en azul por error, romperás la confianza en tu código. Yo suelo revisar rápidamente el odontograma al final de la consulta para ver si algo quedó mal anotado. Y cuando llega personal nuevo (por ejemplo, un odontólogo junior o una higienista), me tomo el tiempo de explicarle el sistema de colores y revisar juntos algunos casos.
- Actualiza en tiempo real: No dejes la actualización del odontograma «para después». Lo ideal es rellenarlo durante o inmediatamente después de la exploración. Si usas papel, ten tus lápices de colores a mano en el gabinete. Si usas sistema informático, ábrelo durante la consulta. Gracias al software que implementamos (con ayuda de Cherry), puedo ir clicando en dientes y asignando colores en el odontograma digital en vivo. Esto reduce olvidos.
El odontograma digital ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad dentro de la práctica odontológica moderna. Su precisión, facilidad de uso, capacidad de adaptación y mejora en la atención al paciente lo convierten en una herramienta imprescindible en cualquier clínica dental que aspire a ofrecer servicios de alta calidad.
El periodontograma se separa entre el maxilar superior e inferior.
- Movilidad dental: apoyaremos el mango del instrumento tanto por su cara vestibular como palatina/lingual y haremos presión.
- Pronóstico individual: según los valores obtenidos en el resto de casillas.
- Furca: valoramos la exposición de furia y si tiene sondaje completo o parcial.
- Anchura de la encía: cantidad de encía queratinizada adherida. Se mide desde dos mm del margen gingival hasta la línea mucogingival.
- Margen gingival: posición del margen gingival respecto a la línea amelocementaria.
Odontograma - 📝🎨🦷 Primera parte

Tipos de odontogramas
Existen diferentes tipos de odontograma, cada uno con su propia lógica de representación y codificación.
- Sistema Universal: Es el más usado en Estados Unidos desde 1968. Cada pieza dental tiene un número del 1 al 32, comenzando por el tercer molar inferior derecho.
- Sistema de la Federación Dental Internacional (FDI): También llamado sistema FDI (Fédération Dentaire Internationale), es uno de los sistemas más extendidos a nivel mundial. Divide la cavidad bucal en cuadrantes, cada uno con su número (del 1 al 4 en adultos). La pieza se identifica por su número dentro del cuadrante.
- Sistema de Zsigmondy: Común en América Latina y Europa, se basa en números del 1 al 8 combinados con símbolos en forma de L (┘└ ┐┌) para indicar el cuadrante.
- Sistema de Signos: Este método asigna un signo positivo (+) para las piezas de la arcada superior y negativo (−) para las de la arcada inferior.

La importancia de la nomenclatura en los odontogramas
A la hora de completar un odontograma puede surgir cierta controversia debido a las distintas maneras de completarlo. Hay que señalar que existen distintas nomenclaturas y formas de diligenciar que alimentan esta polémica.
Las nomenclaturas son herramientas muy útiles para los profesionales a la hora de referirse a una pieza dental concreta. Dependiendo del tipo de odontograma al que nos refiramos presentará una nomenclatura concreta. Las nomenclaturas más conocidas son:
- Nomenclatura por nombre y ubicación: se les identifica según el nombre, la ubicación y el tipo de la pieza dental
- Nombre: Incisivo central/lateral; canino; primer/segundo premolar; Primer/segundo/tercer molar.
- Ubicación: Cuadrante superior derecho, superior izquierdo inferior derecho e inferior izquierdo
- Tipo: Permanente, temporal o deciduo
- Nomenclatura FDI: Utiliza dos dígitos para identificar la tipología de la pieza dental
- Dentición permanente: Se enumeran del 1 al 8
- El primer dígito: Se divide la boca en cuatro cuatro cuadrantes siguiendo la primera línea media interincisal. De modo que los cuatro cuadrantes quedarían así:
- Superior derecho
- Superior izquierdo
- Inferior izquierdo
- Inferior derecho
- Segundo dígito: se refiere a las piezas que forman a la hemiarcada partiendo de la línea medias, y estos se enumeran del 1 al 8.
- Incisivo central
- Incisivo lateral
- Canino
- Primer premolar
- Segundo premolar
- Primer molar
- Segundo molar
- Tercer molar
- El primer dígito: Se divide la boca en cuatro cuatro cuadrantes siguiendo la primera línea media interincisal. De modo que los cuatro cuadrantes quedarían así:
- Dentición temporal: Se enumeran del 5 al 8, continuando con la permanente.
- Primer dígito:
- -5- superior derecho
- -6- superior izquierdo
- -7- inferior izquierdo
- -8- inferior derecho
- Segundo dígito:
- -1- incisivo central
- -2- incisivo lateral
- -3- canino
- -4- primer molar
- -5- segundo molar.
- Primer dígito:
- Dentición permanente: Se enumeran del 1 al 8
- Nomenclatura por cuadrante de palmer:
- Esta nomenclatura utiliza un ángulo de 90º en dirección del cuadrante (“L” es el superior izquierdo; “Γ” es el inferior izquierdo).
- Numeración del “1-8” (piezas permanentes); Letras de la “a-e” (piezas temporales). Se debe de poner el número o la letra correspondiente a continuación del ángulo, es decir, “L6 es el primer molar superior izquierdo permanente; Γe es el segundo molar inferior izquierdo temporal”
- Nomenclatura continua
- Esta terminología consiste en la asignación de un número o letra a cada diente según el tipo de dentición. Se enumeran del 1 al 32
No obstante, en cualquiera de los casos mencionados anteriormente, se usa una nomenclatura internacional para facilitar la comprensión del “mapa” por cualquier odontólogo. En definitiva, el odontograma es una herramienta de gran utilidad para los dentistas ya que permiten tener un conocimiento rápido y certero del estado de la boca del paciente. Permitiendo conocer tanto el estado actual como los tratamientos que el paciente ha seguido.

Espero que este artículo te haya ayudado a entender qué es un odontograma y por qué es relevante. Si tienes más preguntas o necesitas una cita dental, ¡no dudes en contactarnos!
tags: #como #llenar #odontograma #dental