El dolor del nervio de una muela es una experiencia común que puede ser causada por diversas razones, más allá de una simple caries profunda. En este artículo, exploraremos en detalle el procedimiento para eliminar el nervio de un diente, conocido como endodoncia, sus causas, beneficios, y cómo se realiza paso a paso para aliviar el dolor y salvar tu diente.

Causas del dolor del nervio de una muela
Para empezar, es importante que sepas a qué puede deberse el dolor de muelas. Aquí te presentamos algunas de las causas más frecuentes:
- Caries profunda: Cuando una caries es superficial no suele dar ningún síntoma, de modo que puede pasar incluso desapercibida. Si el dolor de muelas se vuelve intenso es muy posible que el nervio haya quedado afectado por la caries.
- Desgaste del esmalte: Esta afección está relacionada con un desgaste del esmalte.
- Fracturas dentales: Si has sufrido un impacto en la boca y sientes dolor en alguna pieza dental es posible que hayas tenido una fractura.
- Bruxismo: La costumbre de rechinar o apretar los dientes, conocida como bruxismo, puede ocasionar dolor en sus fases avanzadas a causa del deterioro del esmalte y la presión continuada.
- Enfermedades periodontales: Las enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis) son aquellas que afectan a las estructuras que rodean y dan soporte al diente.
La inflamación de la pulpa, que causa dolor intenso, se conoce como pulpitis dental. En una fase inicial, se trata de una afección leve tratable.
Alivio temporal del dolor
Para aliviar el dolor del nervio de una muela de manera temporal puedes aplicarte compresas frías o realizar enjuagues de agua y sal. En cambio, el dolor que procede del nervio, aunque también es intenso, suele ser más constante. El dolor es siempre un indicador a tener en cuenta, por lo que es recomendable ir al odontólogo al primer aviso. Para diagnosticar esta afección el odontólogo suele realizar una radiografía, la cual confirmaría la gravedad de la caries.
Tratamiento del dolor de muela
El tratamiento del dolor de muela dependerá de la causa del trastorno. Si se trata de una caries leve puede ser suficiente con un empaste. Por otro lado, el bruxismo se debe abordar desde diferentes perspectivas. En estos casos el dentista practicará una endodoncia. En concreto, se elimina la pulpa dental afectada, que incluye el nervio, y se reconstruye la pieza dental. Por lo tanto, este tratamiento permite conservar la funcionalidad del diente.
¿Qué es una endodoncia, y cuándo es necesaria?
¿Qué es la endodoncia?
¿Te suena eso de la ‘endodoncia’? Detrás de este término tan empleado en el campo de la odontología, se encuentra un tratamiento enfocado a matar el nervio de una muela, o de cualquier otra pieza dental. Cuando hablamos de “matar el nervio” de un diente o muela nos referimos a realizar una endodoncia, una sencilla intervención que se realiza en una pieza dental en la que el nervio ha sido afectado por alguna razón. Matar el nervio de una muela o endodoncia es un tratamiento que se aplica a un diente cuando el nervio está inflamado. Este tratamiento consiste en la eliminación de la pulpa dental o nervio afectado para de esa manera tratar de reconstruir el diente y no perderlo.
La endodoncia es un tratamiento que es conocido popularmente como “matar el nervio”. De forma más técnica, consiste en eliminar la parte profunda del diente (pulpa dental), limpiarlo por dentro y posteriormente rellenarlo con un material apto. La pulpa dental es la parte del diente que cuenta con las terminaciones vasculares y nerviosas que van desde la parte central del diente, hasta el final de la raíz; dando sensibilidad y vitalidad a la dentina.
¿Cuándo es necesaria una endodoncia?
No todos los problemas dentales requieren una endodoncia. Entonces, ¿en qué situaciones “hay que matar el nervio” de un diente? Principalmente cuando la pulpa dental (donde está el nervio) se ve afectada de forma irreversible, ya sea por caries muy profunda, traumatismo u otra causa. La causa más frecuente es una caries que ha avanzado tanto que alcanza la pulpa del diente. Al principio, una caries superficial puede no doler. Pero si no se trata a tiempo, las bacterias van perforando el esmalte y la dentina, llegando al nervio. Cuando la infección alcanza la pulpa, se produce una inflamación muy dolorosa llamada pulpitis.
Siempre que la pulpa dental esté inflamada o infectada de forma irreversible (ya sea por caries, traumatismo u otras causas), se debe realizar una endodoncia. El dentista confirmará el diagnóstico con una exploración y, normalmente, una radiografía dental.
Algunas de las situaciones en las que es necesario aplicar el tratamiento para matar el nervio de la muela, con la endodoncia son:
- Caries: si la caries no se detecta a tiempo habrá problemas, porque las bacterias llegan al nervio del diente. Ahí es cuando pueden causar un dolor insoportable, que se acentúa al comer.
- Hipersensibilidad dental: En ocasiones por diferentes afecciones como caries o gingivitis se puede sufrir de hipersensibilidad dental. Esta puede agravarse al masticar y allí es cuando hay que hacer este procedimiento.
- Fracturas dentales: En ocasiones alguna lesión o golpe fuerte en nuestros dientes puede ocasionar una fractura, a tal punto que queda el nervio dañado. Esa situación genera mucho dolor y el dentista debe evaluar si es necesario aplicar una endodoncia.
En aquellos casos en los que el paciente presente hipersensibilidad en una pieza dental. Siempre que la caries ha penetrado hasta el nervio, es aconsejable retirar el nervio dental afectado.
¿Cómo se realiza la endodoncia?
El procedimiento de la endodoncia es muy sencillo. En este procedimiento se elimina la pulpa dental (nervio) afectada para tratar de reconstruir la pieza dental y no perderla. Una vez finalizado este proceso se aplica un material de relleno biocompatible que rellenará el hueco del interior de la raíz.
Tras las pruebas diagnósticas realizadas por tu dentista, se realiza una primera sesión en la que, tras aplicar anestesia local, se quita la caries que provoca la infección y se desvitaliza el nervio. En segundo lugar, hay que desinfectar y eliminar las bacterias de la zona en la que realizaremos la intervención y llevar a cabo la extracción de la pulpa dental afectada.
A continuación, se detallan los pasos del procedimiento:
- Anestesia local: El dentista administra anestesia para adormecer la zona afectada y evitar cualquier molestia durante el tratamiento. De esta forma, aunque a principio pueda sonar como un tratamiento intimidante, se resuelve sin dolor para el paciente.
- Aislamiento de la pieza dental: Se realiza un aislamiento de la pieza dental dañada con un dique de goma y clamp.
- Acceso a la pulpa: Se realiza una cavidad en la corona del diente para así poder acceder a la pulpa y extraerla del diente. Se extrae con unas limas endodónticas de diferentes calibres.
- Limpieza y desinfección: Los conductos radiculares se limpian y desinfectan minuciosamente para eliminar cualquier resto de bacterias o tejido muerto.
- Sellado de los conductos: Una vez limpios y desinfectados, los conductos se rellenan con un cemento especial, que sella el espacio y evita futuras infecciones.
- Restauración del diente: Pasado este tiempo, y valorando que la endodoncia haya resultado exitosa, se procede a la reconstrucción definitiva del diente afectado.

¿Duele matar el nervio de un diente?
Una de las preocupaciones más comunes de los pacientes es si la endodoncia duele. Antes de comenzar la endodoncia, el dentista administra anestesia local para adormecer la zona afectada. Esto asegura que el paciente no sienta dolor durante la intervención. Algunos pacientes pueden sentir una leve presión o molestia, pero no dolor.
Es normal experimentar algo de sensibilidad o molestia en los días posteriores al tratamiento. Este malestar suele ser leve y puede ser manejado con analgésicos de venta libre, como ibuprofeno o paracetamol. La principal consecuencia de someterse a una endodoncia es que se acaba la infección.
Cuidados posteriores al tratamiento
Después del tratamiento, el paciente puede sentir algo de sensibilidad o malestar leve en el diente, que puede tratarse con antinflamatorios. Una vez pasado el efecto puede aparecer alguna molestia, sobre todo al masticar debido a una pequeña inflamación de los tejidos que rodean el diente.
El cuidado posterior a la endodoncia es muy importante para asegurar una recuperación exitosa y evitar complicaciones:
- Evita masticar por el lado tratado los primeros días, especialmente si son comidas duras o pegajosas, ya que el diente puede estar debilitado hasta la colocación de la restauración definitiva.
- Tampoco consumas alimentos muy calientes, fríos, ácidos o duros.
- No fumas ni consumas alcohol, ya que esto retrasa el proceso de cicatrización.
- Si sientes dolor toma los medicamentos recetados por el dentista, no te automediques.
- Mantén una buena higiene oral.
- Asiste a las citas de seguimiento con tu dentista para colocar la restauración temporal y luego la permanente.
Alternativas a la endodoncia
Hoy por hoy, no existen alternativas técnicas a la endodoncia. Lo más similar sería extraer el diente y sustituirlo por un implante; pero obviamente esto implicaría perder la pieza natural y muchas veces, si es posible, es preferible conservarla practicando la endodoncia.
Éxito del tratamiento
La endodoncia es un tratamiento muy exitoso, con tasas de éxito superiores al 90% para los dientes. Obviamente, algunos casos fallan, más comúnmente cuando los dientes están muy dañados o tienen una estructura radicular inusualmente compleja. El fallo también puede ocurrir, cuando los conductos radiculares están infectados con bacterias que son resistentes a los tratamientos antibacterianos que se utilizan. Para casos de este tipo se podría realizar una reendodoncia.
Mitos sobre la endodoncia
A pesar de los avances en la odontología, persisten algunos mitos sobre la endodoncia. Uno de los más comunes es que es extremadamente dolorosa. La endodoncia es un procedimiento seguro y efectivo para tratar dientes dañados o infectados.
Remedios caseros para el dolor de muelas
Sé que cuando el dolor arrecia, más de uno busca desesperadamente cómo matar el nervio del diente en casa para obtener alivio inmediato. Internet está lleno de supuestos remedios caseros para el dolor de muelas y hasta circulan por ahí ideas peligrosas como aplicarse ácido o alcohol directo en la muela enferma. ¡Mucho ojo con esto! Entiendo tu urgencia, pero intentar matar el nervio dental en casa NO es seguro ni efectivo.
Lo que sí puedes (y debes) hacer es aliviar el dolor de muela temporalmente mientras logras ir al dentista:
- Analgesia oral: Toma un analgésico/antiinflamatorio de venta libre.
- Enjuague de agua con sal: Mezcla media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y haz buches suaves en la boca durante 30 segundos, luego escupe.
- Compresas frías o calientes: Aplica sobre la cara, a la altura de la muela que duele, una bolsa de hielo envuelta en un paño (frío) durante 10-15 minutos.
- Clavo de olor (aceite de clavo): El clavo contiene eugenol, un compuesto con efecto anestésico local y antibacteriano suave.
Precio de una endodoncia
El precio de una endodoncia varía según el tipo de diente, número de conductos, complejidad del caso, tecnología utilizada, entre otros. El rango de precios es de 200 a 700 euros por diente. Toma en cuenta los tratamientos adicionales, como reconstrucción del diente -bien sea por empaste o incrustación-, o la colocación de una corona dental que sería aún más costosa.
Conclusión
En resumen, “matar el nervio» de una muela no debe ser motivo de temor. Gracias a la tecnología y a los métodos actuales, podemos asegurar que el proceso será lo menos invasivo y doloroso posible. No dudes en contactar a tu dentista para más información o para agendar una cita.