La salud bucal puede afectar nuestra salud general, según la OMS la caries en dientes permanentes no tratada es el problema de salud más frecuente. Aunque un tratamiento a tiempo es efectivo, es preferible evitarlo; de allí la importancia de una adecuada rutina de higiene y otros cuidados para mantener nuestros dientes y boca saludables. Si quieres saber cómo prevenir la caries dental, esta información te resultará muy útil.
Las caries son una de las patologías de la boca más comunes. Es frecuente que todas las personas las padezcan en algún momento de su vida. Aunque el País Vasco es una de las comunidades autónomas más concienciadas con la salud bucodental y con el menor índice de caries (no hay que olvidar que lleva 25 años incorporando fluoración en las aguas de consumo), no hay que descuidarse.
Caries en niños: cómo evitarla y tratamiento
¿Qué son las caries dentales?
Antes de saber cómo prevenir las caries es importante comprender qué es una caries. La caries dental es una enfermedad oral, que afecta a los dientes, provocando daños o destrucción de los tejidos duros y el esmalte. Se trata de una enfermedad infecciosa que daña permanentemente los dientes.
Las caries se forman debido a la acumulación de placa en los dientes, que es una capa pegajosa que se produce por acumulación de bacterias y residuos de comida en la superficie y entre los dientes. Esta placa cuando entra en contacto con el azúcar, carbohidratos y almidones de los alimentos se transforma en ácido, que destruye el esmalte de los dientes, creando pequeñas cavidades conocidas como caries.

Causas de las caries
Las caries aparecen por diversos motivos:
- Nuestra anatomía dental.
- El pH de la saliva.
- Sequedad bucal. Si no tenemos suficiente saliva que sirva como barrera protectora, es probable que desarrollemos más caries.
- Un cepillado deficiente o falta de cepillado. A pesar de la edad muchas personas no saben cómo cepillarse los dientes de manera correcta.
- Inmediatamente después de la ingesta, las bacterias de la placa dental comienzan a generar unos ácidos capaces de dañar los dientes.
La primera señal que nos avisa de la aparición de una caries es una mancha blanca en el diente. Esta se va tornando oscura conforme pasa el tiempo. Por desgracia, las caries no siempre son visibles y a veces no es posible identificarlas a simple vista.
Etapas de las caries dentales
Las caries tienen un proceso de formación, y se divide en cuatro etapas:
- Primera etapa: El esmalte se vuelve poroso, debido a la pérdida de sales y calcio en el esmalte dental.
- Segunda etapa: Se forma un pequeño agujero en el esmalte, lo que provoca sensibilidad en el diente.
- Tercera etapa: La caries sigue avanzando y llega hasta la pulpa del diente, produciendo una infección y fuerte dolor.
- Cuarta etapa: Toda la pulpa del diente se ve afectada, y la infección provoca inflamación en los tejidos. Aquí se produce la muerte del nervio, y probablemente se forme un absceso.
Tipos de Caries
Las caries comienzan erosionando el esmalte dental. Si progresan afectan al tejido del diente que hay bajo el esmalte, la dentina, pudiendo llegar hasta el nervio.
- Caries coronal: Es la más frecuente y aparece desde la infancia. Está asociada a la masticación.
- Caries recurrente: Quizá es la más complicada de curar, ya que es difícil de localizar. Las caries recurrentes aparecen dentro de los dientes que ya han sido tratados.
- Caries radicular: Es común en los pacientes que tienen las raíces de los dientes expuestas. Al ubicarse muy cerca del nervio son las más peligrosas y complejas en su tratamiento.
¿Cómo prevenir la caries dental?
En nuestro día a día debemos adoptar hábitos que nos permitan mejorar nuestra salud. Cuando se trata de la boca, hay que cuidar nuestros dientes y encías, así como la alimentación, sin olvidarnos de visitar de forma regular al dentista. Son muchas las cosas que se pueden hacer para prevenir las caries dentales, incluyendo:

1. Cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos
La recomendación de los expertos es cepillarse al menos dos veces al día. Tiene que ser con una técnica de cepillado adecuada, con el cepillo de dientes correcto y hacerlo por dos minutos para poder eliminar todos los residuos y la placa de los dientes.
Lo mejor es cepillarse luego de cada comida, y sin falta antes de acostarse, para evitar que las bacterias permanezcan en la boca durante toda la noche y formen los ácidos que dañan el esmalte. Aunque parece obvio, no debes olvidar cepillarte bien los dientes, ya que es una de las maneras más fáciles y efectivas de evitar la formación de caries.
Se aconseja el cepillado de los dientes tras cada comida durante al menos 3 minutos e insistiendo en las zonas donde aparecen las caries. Este proceso debe realizarse a diario para que sea efectivo. Debemos cepillar cada diente y muela por todas sus caras siendo conscientes de cada movimiento para no olvidarnos de ningún espacio.
2. Usar hilo dental una vez al día
Cepillarse es necesario e indispensable para una buena salud bucal. Pero si esto no es complementado con el uso de hilo dental o cepillos interdentales, por lo menos una vez al día, realmente no estamos limpiando los dientes de forma adecuada. El hilo dental se debe utilizar entre todos los dientes, ya que de esta forma te aseguras de llegar a todos los lugares a los que el cepillo no tiene acceso.
La función del hilo dental es eliminar los residuos de alimentos que se quedan entre los dientes. Los espacios interproximales son los grandes olvidados en la limpieza dental. El uso de cepillos interdentales y la seda dental son el mejor remedio para eliminar los restos de comida y la placa dental que se concentra donde el cepillo de dientes no llega. Cuando se produce una caries entre dos piezas dentales, la única forma de detectarla es a través de la consulta del dentista.
3. Usar una pasta de dientes con flúor
El flúor es un mineral que contienen las pastas dentales y que ayuda a proteger los dientes de los efectos de los ácidos en la boca. Cuando utilizamos pasta de dientes con flúor el esmalte se fortalece y remineraliza, previniendo el deterioro de las piezas dentales. Con ello los dientes se vuelven más resistentes a los ácidos y a los efectos de estos sobre la dentadura. Los enjuagues bucales también son productos para el cuidado e higiene dental que contienen flúor.
Los dentífricos que tienen flúor son de gran ayuda para tratar de evitar las caries. El flúor es uno de los ingredientes principales que encontramos en los dentífricos, colutorios y otros productos de higiene bucodental. La principal función del flúor es la de remineralizar los dientes, endureciendo el esmalte para protegerlos contra la acción de la placa dental. Es beneficioso tanto para niños como para adultos.
4. Evitar los alimentos y bebidas azucaradas
Una buena alimentación, balanceada y nutritiva ayuda a reducir los riesgos de caries. Para ello, hay que reducir la frecuencia con la que se consumen carbohidratos, dulces y bebidas azucaradas. Este tipo de alimentos, además de ser dañinos para la salud y causar aumento de peso, también aumentan las probabilidades de que se formen caries.
Esto debido a que los azúcares que contienen permanecen por mucho tiempo dentro de la boca, y ese contacto continuo con la superficie del diente provoca la placa. Los azúcares como los dulces pegajosos tienen la particularidad de quedarse enganchados entre los dientes, provocando que las bacterias desarrollen y ataquen el esmalte dental. Es recomendable no comer entre horas ya que después no solemos cepillarnos los dientes después de este tipo de comidas.
Lo que implica reducir el consumo de hidratos de carbono, sobre todo de azúcares, y aumentar la ingesta de frutas, verduras, legumbres, carne y pescado. Los pigmentos naturales de las verduras y de la fruta, junto con la vitamina C, previenen la formación de placa dental.
5. Visitar a tu dentista regularmente para limpiezas y chequeos
Es aconsejable visitar al dentista cada 6 meses, de modo que se puedan detectar a tiempo caries u otros problemas de salud bucal, y evitar posibles complicaciones. Los chequeos regulares pueden ayudar a ahorrar tiempo, dinero y dolores o incomodidades. No olvides que realizarte limpiezas dentales permite eliminar placa acumulada en los dientes, y con ello evitar la aparición de caries.
Además, en las visitas al odontólogo recibirás atención personalizada y asesorías sobre el cuidado de tus dientes y encías. El especialista también podrá recomendarte algún tratamiento, como suplementos de fluoruro o selladores dentales, que puedan ayudarte a mejorar la salud de tus dientes y encías.
Si visitamos regularmente al dentista, este podrá examinar el estado de nuestras piezas dentales, controlar si padecemos alguna caries y tratarla en caso de que así sea. La revisión con el especialista, también servirá para controlar el estado de las encías y para observar si existe acumulación de placa bacteriana.
Consejos y trucos para prevenir las caries dentales
Adicional a las formas que ya vimos de cómo prevenir la formación de caries, queremos darte algunos consejos y trucos que te ayudarán a lograrlo de manera más efectiva.

1. Usa un cepillo de dientes de cerdas suaves
Al utilizar cepillos con cerdas duras se puede dañar el esmalte de los dientes, y con ello aumentar el riesgo de tener caries. En cambio, cuando el cepillo tiene cerdas más suaves, igual se elimina la placa y los desechos en la boca, sin provocar daños; ya que son más sutiles con los dientes y las encías. Prefiere que sea un cepillo de cabeza pequeña, y cómodo de sostener. Igualmente, recuerda cepillarte sin hacer demasiada presión con movimientos ligeros y circulares.
2. Cambia tu cepillo de dientes cada tres meses
Los cepillos tienen una vida útil de tres meses, puesto que con el tiempo y el uso se desgastan las cerdas y ya no cumplen con su función, entonces no eliminan la placa ni los desechos de forma adecuada. Lo mismo sucede si el cepillo está roto o doblado. Cambiar el cepillo con regularidad permite tener dientes más sanos y prevenir la formación de caries.
Los expertos recomiendan cambiar de cepillo de dientes cada tres meses para evitar que se acumulen las bacterias.
3. Usa un enjuague bucal antiséptico
El enjuague bucal antiséptico sirve para eliminar las bacterias de la boca. Reducen la formación de placa y ayudan a prevenir el mal aliento. Es un complemento para el cepillado y el uso de hilo dental, y resulta muy útil para la higiene bucal y el cuidado de los dientes y encías. Prefiere un enjuague bucal con flúor, y al usarlo mantenlo en tu boca durante al menos 30 segundos. Ten cuidado de no tragarlo.
Es conveniente solicitar consejo a nuestro dentista porque hay algunos enjuagues bucales que tiñen los dientes y afectan al esmalte.
4. No comas bocadillos azucarados entre las comidas
Consumir bocadillos azucarados varias veces al día le ofrece a las bacterias de la boca, un constante suministro de azúcar. El resultado de la unión entre el azúcar, bacterias y saliva es la formación de placa y, por consiguiente, de caries. Cuando la ingesta de este tipo de alimentos es muy frecuente, las probabilidades aumentan cada vez más. Esto se debe a que la saliva no tendrá tiempo para neutralizar los ácidos en la boca.
Es preferible optar por comida saludable y balanceadas, que cuidan tu salud general al mismo tiempo que la de tu boca.
5. Bebe agua en lugar de bebidas azucaradas
Al igual que los bocadillos azucarados, las bebidas con exceso de azúcar tienen un efecto negativo en la salud de nuestra boca. La placa dental se forma gracias a estos azúcares que contienen las bebidas. En cambio, si tomamos agua natural no estaremos consumiendo azúcar ni se formarán ácido, por el contrario, contribuimos a la generación de saliva que nos ayuda a limpiar los dientes y las encías.
Si deseas tomar bebidas como té o café, evita agregar azúcar; y en caso de hacerlo debes enjuagarte la boca al menos 30 minutos después.
Para una correcta hidratación lo adecuado es beber, como mínimo, 2,5 litros de agua al día. Además, si nos acostumbramos a beber tras las comidas, ayudaremos a eliminar las partículas de glucosa que se adhieren a los dientes.
6. Evita fumar
Fumar tiene efectos negativos en la salud de todo el cuerpo, pero en específico en la boca puede:
- Causar daño en el esmalte, debilitándolo y haciéndolo más susceptible a las caries.
- Provocar enfermedades en las encías. La periodontitis puede afectar la salud general, así cómo provocar infecciones y caída de los dientes.
- Aumentar el riesgo de desarrollar caries, gracias a que el tabaco contribuye a la formación de placa.
Eliminar el consumo de alcohol y tabaco no solo protege a nuestro organismo.
7. Cuida tu dieta general
Una dieta saludable tiene efecto positivo en la salud general. Comer balanceado y sano nos permite tener dientes saludables y fuertes, y reduce el riesgo de tener caries. Incluye en tu dieta diaria alimentos ricos en calcio y fósforo, bebe suficiente agua y disminuye el consumo de productos procesados y azucarados.

Como ves, existen muchos trucos con los que prevenir la aparición de caries. Es conveniente prestar especial atención a la higiene bucal de los más pequeños. Si aplicamos unas correctas normas desde la infancia les resultará más fácil mantenerlas el resto de su vida. Si sigues estas recomendaciones para evitar las caries, tu boca estará más sana. No olvides que un cepillado correcto y una alimentación sana y equilibrada, son los pilares para conseguir una sonrisa perfecta. Igualmente, recuerda que hacer un seguimiento dental adecuado te evitará problemas mayores.