La colocación de un diente con perno es un procedimiento común en odontología restauradora. En odontología, el perno es aquella pieza auxiliar, que se utiliza al colocar coronas dentales. El perno se aplica como medida restaurativa cuando el diente aún cuenta con una raíz funcional, pero carece del resto de la estructura dental. No debe confundirse un perno con un implante, ya que el implante dental es un tornillo, casi siempre de titanio, que se encarga de reemplazar una raíz faltante. El perno, a diferencia, no tiene forma de tornillo, sino de barra, espiga o poste metálico intraradicular, y su trabajo es respaldar la raíz en lugar de reemplazarla.
Este artículo te guiará a través del proceso detallado, desde la evaluación inicial hasta los cuidados posteriores, para que comprendas cada etapa y te sientas más tranquilo si tu dentista te ha recomendado este tratamiento.

¿Cuándo se necesita un perno dental?
Los pernos son medidas de restauración dental posterior, usualmente, a una infección por caries. Los pernos se aplican a menudo en dientes que han sido sometidos a endodoncia, es decir, la extirpación de la pulpa dental con el objetivo de liberar el diente de una infección. Antes de realizar un proceso de restauración dental por pernos, suele realizarse la endodoncia primero. En los casos de dientes que ya han recibido una endodoncia en el pasado, o que bien sufrieron una infección que no se prolongó hacia la pulpa dental, solo se efectúa una limpieza del conducto donde está la raíz, denominado conducto radicular. Después de hacer la endodoncia, el paciente se somete a un proceso de sellado dental.
En este, el dentista rellena la abertura generada por la endodoncia con materiales especiales, denominados gutapercha y cemento sellador. Este proceso evita la entrada de bacterias y la proliferación de caries en el espacio donde se efectuó la endodoncia.
Paso a paso para colocar un diente con perno
La colocación de coronas dentales suele realizarse en varias fases y, por lo general, en dos visitas a la clínica.
1. Evaluación Inicial
Todo comienza con una evaluación inicial. En esta cita, se examina cuidadosamente el diente afectado y su entorno. Se confirma si la corona dental es el tratamiento indicado y si el diente está en condiciones de recibirla. Ejemplo real: Muchos pacientes preguntan si es necesaria una endodoncia previa. No siempre lo es, solo en caso de que el nervio del diente esté dañado o haya infección.
Si el diente lo requiere (por ejemplo, está muy destruido o con el nervio afectado), primero se realiza una endodoncia (tratamiento de conducto) y, tras asegurarse de que el diente esté libre de infección, se sigue adelante con el plan de la corona. En este diagnóstico inicial también se decide el material de la corona más adecuado según el diente (no es lo mismo un incisivo que un molar), las preferencias estéticas y el presupuesto. Se explican las opciones (porcelana, zirconio, etc.) para que juntos tomemos la mejor decisión.
2. Preparación del perno
Con ayuda de una radiografía, el dentista calcula las medidas óptimas para el perno dental, que varían de paciente en paciente. En esta etapa se prepara el material del que estará hecho el perno, la superficie del diente y la perforación del sellado. En esta etapa es fundamental colocar un muñón tallado.
3. Tallado Dental
Ahora llega el momento del tallado dental, que suele ser en la primera visita de tratamiento propiamente dicho. Antes de empezar, siempre se aplica anestesia local para que no sientas dolor. Cuando la zona está bien adormecida, se procede a preparar el diente: se elimina cualquier caries restante, se retiran empastes antiguos defectuosos y se reduce el tamaño del diente alrededor y en la parte superior (esto es el tallado). Se talla lo mínimo indispensable, pero sí, hay que limar el diente para hacer hueco a la funda.
Se da forma de manera que quede un pilar firme y ligeramente cónico. Cuando termina el tallado, se comprueba que la forma y tamaño del muñón dental sean adecuados. Suele quedar un “toconcito” redondeado. Después, se pule la superficie para que esté lisa y facilite la adhesión del cemento de la corona más adelante.
4. Impresiones Dentales
Con el diente ya tallado, se pasa a tomar impresiones. Este paso puede hacerse de dos maneras: la tradicional, usando una cubeta con una silicona o pasta blanda, o mediante escáner intraoral digital. Si usamos el método tradicional, colocamos una cubeta con material de impresión sobre el diente. Se pedirá que muerdas durante unos segundos hasta que el material endurezca y copie la forma de tus dientes. Si contamos con tecnología digital, mejor: pasamos un escáner intraoral, una pequeña camarita, por tu boca. Este escáner captura miles de fotografías y crea una imagen 3D digital de tus dientes. El resultado, ya sea un molde físico o un archivo digital, lo enviamos al laboratorio dental. Allí, los técnicos protesistas fabricarán tu corona personalizada.
5. Corona Temporal
Al terminar la impresión en esa primera visita, se coloca una corona temporal de inmediato. ¿Por qué es necesaria? Porque el diente tallado ha perdido su capa externa de esmalte y dentina, pudiendo quedar sensible; además, estéticamente puede verse feo si es un diente anterior. Estas coronas temporales suelen estar hechas de resina acrílica o composite, materiales plásticos más blandos que la porcelana. Las fijo con un cemento provisional, que es un adhesivo más débil: esto facilita retirarla después sin dañar nada. No te preocupes si la temporal no es perfecta en color o forma; su función es provisional.
6. Colocación de la Corona Definitiva
Llegó la segunda visita: ¡por fin tenemos tu corona hecha a medida en el laboratorio! Lo primero que se hace es retirar con cuidado la corona temporal (fácil gracias al cemento débil) y probar la corona definitiva sobre tu diente.
- Ajuste: Se comprueba que la corona sienta bien sobre el diente tallado, que bordea correctamente la encía y no queda espacio ni sobresale.
- Oclusión (mordida): Se pedirá que muerdas suave sobre un papel de articular. Así vemos si la altura de la corona es correcta respecto a los dientes contrarios. Si está muy alta (chocas antes con ella) o muy baja (no contacta), lo ajusto.
- Color y forma: Se evalúa juntos el aspecto estético. La corona definitiva se habrá fabricado del color elegido que más se aproxima al resto de tus dientes. Se comprueba bajo la luz que el tono sea armonioso. Aquí me gusta involucrarte: te daré un espejo para que veas cómo quedó. Tu opinión es importante. Si sientes que algo no se ve o siente bien, este es el momento de decírmelo.
Ajustar una corona es un trabajo delicado: a veces implica quitarla, limarla un poco y volver a probar. Puede llevar unos minutos adicionales, pero quiero que quedes 100% satisfecho/a antes del cementado.
7. Cementado Definitivo
Cuando tú y yo ya estamos conformes con el ajuste y la estética, pasamos al cementado definitivo. Se vuelve a retirar la corona, se limpia y seco bien el diente, y preparo la superficie con un adhesivo especial si el procedimiento lo requiere. Se aplica entonces el cemento dental definitivo, que es un tipo de «pegamento» médico muy fuerte. El cemento comienza a fraguar (endurecer) rápidamente. Antes de que esté completamente duro, se retira con instrumental cualquier exceso de cemento alrededor de la corona, sobre todo cerca de la encía, para que no quede atrapado allí (ese sobrante podría generar irritación o placa si no se quita). Finalmente, pulimos la corona y verificamos la mordida por última vez. ¡Listo! La corona queda fija en tu diente; has recuperado la forma, función y apariencia de esa pieza dental. Puedes masticar normalmente con ella (aunque recomiendo empezar suave y probar primero con cosas blandas ese día).
8. Sellado y Fijación Final
Finalmente, la corona dental se pega o sella encima del perno, con la ayuda de material de sellamiento, como cemento dental. Estos pernos son más estrechos que el conducto radicular, de modo que en el espacio vacío restante, se solidifique el cemento del sellado dental para fijar el perno. Tienen una longitud mayor, por lo que son menos estrechos y más gruesos que los demás tipos de perno.
Los pernos roscados son gruesos y calzan con mucha exactitud en el conducto radicular, pero en lugar de trabajar con fuerzas de fricción, emplean fuerzas mecánicas de retención.
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Materiales para coronas dentales
No todas las coronas dentales son iguales; el material con el que están hechas influye en su aspecto, durabilidad y precio.
- Porcelana: Imitan de forma excelente el aspecto de un diente natural. Son la opción preferida para dientes frontales o zonas estéticas visibles.
- Zirconio: Extremadamente resistentes y duraderas; soportan muy bien la fuerza de la masticación, por lo que son ideales para molares o pacientes con bruxismo.
- Metal-cerámicas: Son muy fuertes y duraderas gracias a su base metálica, soportan bien la masticación intensa y suelen costar algo menos que las de cerámica pura o zirconio.
- Resina o acrílico: Se emplean sobre todo de forma provisional. Son más económicas, pero no muy duraderas.
Cada material tiene indicaciones específicas. Porcelana y zirconio brillan en estética y durabilidad respectivamente; la metal-cerámica equilibra fuerza y estética con años de respaldo clínico; el metal puro (como el oro) ofrece longevidad máxima en zonas no visibles; y la resina se usa básicamente para temporales o soluciones cortas.
| Material | Ventajas | Desventajas | Indicaciones |
|---|---|---|---|
| Porcelana | Excelente estética | Menos resistente | Dientes frontales |
| Zirconio | Alta resistencia y durabilidad | Precio elevado | Molares, bruxismo |
| Metal-cerámica | Fuerza y durabilidad | Estética limitada | Sectores posteriores |
| Resina | Económica | Poca durabilidad | Coronas temporales |
Cuidados posteriores a la colocación de un diente con perno
- Higiene oral rigurosa: Cepilla tus dientes al menos dos veces al día con pasta fluorada, prestando atención especial a la zona de la corona. Usa hilo dental o cepillos interdentales diariamente.
- Cuidado al masticar los primeros días: Tras el cementado, espera a que pase completamente el efecto de la anestesia antes de comer. Al principio, prueba alimentos blandos y ve introduciendo tu dieta normal gradualmente.
- Protege la corona si aprietas los dientes: Si sufres bruxismo (rechinas o aprietas los dientes, sobre todo de noche), coméntalo con tu dentista. Es posible que te indiquemos usar una férula nocturna (protector bucal) para evitar ejercer demasiada presión sobre la corona mientras duermes.
- Evita hábitos perjudiciales: No uses tus dientes (ni tu nueva corona) para abrir paquetes, morder bolígrafos, destapar botellas ni nada que no sea comida.
- Observa y acude a tus revisiones: En días posteriores, fíjate si notas algo inusual: ¿la mordida sigue rara?, ¿sientes el diente alto o dolor al morder?, ¿hay sensibilidad prolongada al frío/calor? Un leve ajuste es normal, pero si algo te molesta varios días, visita a tu dentista para un ajuste.

Duración de una corona dental
La duración de una corona dental depende de varios factores, pero en términos generales suele ser de entre 10 y 15 años. Por supuesto, muchas coronas bien cuidadas pueden durar bastante más.
Factores que influyen en la duración:
- La ubicación y función
- Tus hábitos e higiene
- La calidad de la elaboración
Debes saber que, aunque las coronas dentales son muy duraderas, ninguna es eterna. Con el paso de los años, los materiales pueden sufrir desgaste natural, el cemento de fijación puede debilitarse ligeramente, o tus encías y hueso pueden cambiar (por ejemplo, ligera retracción de encía que exponga un borde). La buena noticia es que cuando una corona está desgastada o envejecida, puede sustituirse por una nueva reutilizando muchas veces el mismo diente pilar, siempre que esté sano.
¿Duele el procedimiento?
No, el procedimiento de colocar una corona dental no duele gracias a la anestesia.
Recuerda, además, cepillar nuestros dientes dos veces al día y nuestra pasta dental debe ser fluorada, preferiblemente aquella recomendada por el dentista. Asimismo, también se debe evitar el bruxismo, y los alimentos duros como caramelos o hielos, debido a que podrían dañar la corona dental.