Cómo eliminar el mal olor de los brackets y mantener una higiene bucal óptima

En un tratamiento de ortodoncia, la higiene bucal es uno de los factores más importantes para garantizar el buen progreso del tratamiento y evitar complicaciones. Ya sean brackets tradicionales u ortodoncia invisible, mantener unos hábitos de limpieza adecuados es fundamental para que los aparatos cumplan su función alineadora y que los dientes y encías se mantengan sanos. No podemos olvidar que la ortodoncia nos va a acompañar durante varios meses, así que debemos tomar las medidas necesarias para limpiar bien la dentadura y evitar la aparición de sarro y placa bacteriana en los espacios de difícil acceso.

El propósito de una higiene bucal adecuada no es solo tener una dentadura bonita. Es la clave para prevenir problemas dentales comunes como la gingivitis, el sarro y la desmineralización. Una limpieza bucal exhaustiva es más difícil con aparato, por lo que llevarlo crea una mayor propensión a desarrollar estos problemas que no llevarlo. Estos problemas dentales ya son desagradables por sí solos, pero si no se tratan también pueden derivar en trastornos de salud bucal más graves. Además, pueden prolongar el tratamiento con aparato. En algunos casos de enfermedad periodontal u otros problemas de salud bucal, el ortodoncista puede incluso quitar el aparato, esperar a que las encías y la boca se curen y, después, volver a ponerlo.

¿Qué problemas puede causar llevar aparato?

Llevar aparatos de ortodoncia puede aumentar el riesgo de desarrollar varios problemas dentales si no se mantiene una higiene bucal adecuada. A continuación, se describen algunos de los problemas más comunes:

  • Desmineralización: Este problema se produce cuando los restos de comida que quedan en los dientes entran en contacto con bacterias, lo que crea ácido. Este ácido extrae calcio y fosfato de los dientes, lo que provoca descalcificación y la aparición de «manchas blancas». Desafortunadamente, estas manchas por desmineralización suelen ser permanentes y pueden provocar caries.
  • Gingivitis: La gingivitis se produce cuando los tejidos que rodean los dientes se inflaman y es la fase inicial de la enfermedad periodontal. Quienes la desarrollan pueden sufrir sangrado, dolor, enrojecimiento o inflamación. La gingivitis es reversible, pero debes tratarla. También puede prolongar el tiempo que los niños necesitan llevar aparato.
  • Sensibilidad: La sensibilidad puede producirse cuando la capa subyacente de la dentadura queda expuesta como resultado de la recesión del tejido gingival. Las raíces de los dientes, que no están protegidas por esmalte duro, contienen miles de pequeños túbulos que conducen al centro del nervio del diente (la pulpa). Cuando quedan expuestos, estos túbulos permiten que estímulos como los alimentos calientes o fríos activen el nervio del diente y es esta estimulación lo que causa el dolor.
  • Placa: La placa es una capa bacteriana incolora y viscosa que se forma constantemente en la boca. Se produce como resultado de la combinación de saliva y partículas de comida. La placa se combina con azúcares para formar un ácido que es perjudicial para los dientes y las encías, ya que causa caries, enfermedad periodontal, formación de sarro y otros problemas dentales.
  • Sarro: El sarro, a veces denominado cálculo, es placa endurecida que se forma en la superficie del diente. Se trata de un depósito en forma de costra que puede retener las manchas en los dientes y causar decoloración. El sarro puede empezar a desarrollarse transcurridas solo 24 horas y puede dificultar la eliminación de placa recién formada.
  • Mal aliento: El mal aliento, conocido también como halitosis, suele ser consecuencia de una higiene bucal deficiente, problemas médicos o hábitos como el tabaquismo o el consumo de determinados alimentos. No obstante, el mal aliento que se produce únicamente después de ponerse aparato viene causado casi con toda probabilidad por una higiene bucal deficiente. Las bacterias que se alimentan de los restos de comida presentes en la boca son las causantes del mal olor.

El aparato contiene numerosos espacios pequeños en los que pueden quedar atrapados restos de alimentos, por lo que los hábitos que funcionaban bien a la hora de lavarte los dientes antes de ponerte aparato podrían ya no ser suficientes. Es importante cepillarse los dientes inmediatamente después de comer o picar o, como mínimo, enjuagarse bien los dientes con agua o colutorio si no es posible cepillarse. El olor y las bacterias causantes del mal aliento también se pueden adherir a un aparato no fijo (como los retenedores o alineadores transparentes), así que asegúrate de quitártelo antes de comer aunque solo vayas a comer un poco.

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Cómo mantener una buena higiene con brackets tradicionales

Los brackets son un elemento extraño en la boca en el que es fácil que se acumulen restos de comida. Si no los limpiamos bien, pueden favorecer la aparición de placa bacteriana y, por tanto, ser un riesgo para la salud bucodental. La buena noticia es que mantener una buena higiene de los aparatos de ortodoncia es sencillo; únicamente requiere constancia y cierto grado de meticulosidad.

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta en la limpieza de la ortodoncia. Existen kits de higiene específicos, que incluyen cepillos interdentales y especiales para los aparatos, colutorios e incluso cera dental, pero lo más importante, lo que no podemos descuidar de ningún modo, es el cepillado tradicional de los dientes. El proceso requiere la misma atención que si no lleváramos aparatos, con la dificultad añadida de que vamos a encontrar obstáculos que también hay que limpiar a conciencia.

El procedimiento de limpieza de los brackets empieza con un enjuague de la boca con agua para retirar los restos de alimentos que hayan podido quedar atrapados entre los alambres y los dientes, así como en los otros elementos que componen la ortodoncia. A continuación, cepillamos con movimientos circulares, cubriendo toda la superficie de cada pieza dental que no tapan los brackets.

Ahora llega el momento de detenernos en los aparatos. Para ello, disponemos de cepillos interdentales, que, gracias a un cabezal alargado y estrecho, permiten eliminar la suciedad de los espacios menos accesibles. También existen cepillos especiales para ortodoncia, pequeños, con perfil en forma de V, que facilitan la limpieza de los brackets y el resto de elementos de la ortodoncia fija. El cabezal es flexible y las cerdas del cepillo tienen la suavidad necesaria para llevar a cabo una higiene precisa y a la vez delicada con los aparatos.

Para completar una limpieza meticulosa, es recomendable usar un hilo dental, indicado específicamente para la limpieza interdental de personas que llevan ortodoncia. Ayúdate con un irrigador y seda dental con cera para terminar de limpiar en profundidad tus brackets.

Cómo limpiar la ortodoncia invisible

La ortodoncia invisible se ha convertido en una opción popular para corregir la sonrisa sin las incomodidades de los brackets tradicionales. Sin embargo, mantener los alineadores limpios y transparentes es crucial para su efectividad y para evitar problemas de salud bucal.

Los alineadores que se utilizan en los tratamientos de ortodoncia invisible son removibles, lo cual permite cepillar los dientes a la manera tradicional, sin tener que invertir el extra de atención que requiere la higiene de la boca con brackets. Obviamente, el cepillado es imprescindible después de cada comida, pero no basta con ello, pues las férulas también deben mantenerse libres de cualquier resto que pueda perjudicar su función y afectar a la salud de dientes y encías.

Los aparatos de ortodoncia invisible han de limpiarse al menos una vez al día, con cuidado de no utilizar productos agresivos que puedan deteriorarlos. El método más recomendable es el de toda la vida: agua y jabón suave, con PH neutro. Luego hay que enjuagarlos bien con agua y, cuando no los estemos usando, guardarlos en su funda, que también debemos mantener limpia.

En el mercado existen productos específicos para la limpieza de los alineadores de ortodoncia invisibles. Se trata de soluciones líquidas que contienen ingredientes como proteasa y peróxido de hidrógeno y que eliminan los microorganismos perjudiciales. También podemos usar bicarbonato de sodio diluido en agua, o bien pastillas para la limpieza de la ortodoncia. Son comprimidos efervescentes que eliminan las bacterias causantes del mal olor y de la formación de placa. Se colocan en un recipiente con agua y lo único que hay que hacer es sumergir en él los alineadores durante unos 15 minutos y después aclararlos con agua.

Ya hemos visto que hay varias formas sencillas e inocuas de limpiar los aparatos de ortodoncia invisible. En cambio, debemos evitar recurrir a productos agresivos, como limpiadores de dentaduras postizas, enjuagues bucales con alcohol, jabones perfumados o con colorantes añadidos, pasta dental o cepillos de cerdas rígidas o gruesas, ya que pueden deteriorar los alineadores.

Aquí hay algunas opciones para mantener tus alineadores limpios:

  • Jabón antibacterial transparente: Sumerge la férula en agua tibia con jabón antibacterial durante 20 minutos.
  • Bicarbonato de sodio: Mezcla bicarbonato con agua tibia y deja Invisalign en la solución durante 20 minutos.
  • Peróxido de hidrógeno: Remoja los alineadores en una solución de agua tibia con peróxido de hidrógeno durante 30 minutos.
  • Cristales de limpieza Invisalign: Utiliza los cristales diseñados para la limpieza de los alineadores.

Consejos adicionales para el cuidado de tu salud bucal con ortodoncia

  • Limpia tu lengua para evitar que se acumulen bacterias sobre ella y revisa el color de tus encías.
  • Enjuágate con un colutorio después del cepillado durante 1 minuto y no ingieras ninguna bebida o comida en los siguientes 30 minutos para potenciar sus efectos.
  • Evita consumir alcohol y tabaco. Este tipo de consumo es muy dañino para ti y tus dientes.
  • Mantén una buena hidratación todos los días.

Tipos de retenedores de ortodoncia y sus cuidados

Una vez finalizado el tratamiento de ortodoncia, es crucial mantener el resultado obtenido con retenedores. Existen diferentes tipos de retenedores, cada uno con cuidados específicos:

  1. Retenedores fijos (alambres linguales):
    • Se cementan en la cara interna de los dientes.
    • Requieren comprobar que no se despeguen y mantener una correcta higiene para evitar la acumulación de sarro.
  2. Retenedores removibles (Essix o férulas de ortodoncia):
    • Son complementarios a los retenedores fijos.
    • Se deben lavar cada vez que se retiran con agua fría y jabón neutro.
    • Retirarlos para comer y guardarlos en una caja cuando no estén en uso.
  3. Retenedor Vivera:
    • Innovación de Invisalign que evita el uso de retención fija.
    • Adaptación precisa mediante escáner intraoral.
    • Incluye varios pares de retenedores.

A continuación, se presenta una tabla comparativa de los diferentes tipos de retenedores y sus cuidados:

Tipo de Retenedor Descripción Cuidados
Fijos (Alambres Linguales) Alambre cementado en la cara interna de los dientes Verificar que no se despegue, higiene para evitar sarro
Removibles (Essix) Férulas transparentes removibles Lavar con jabón neutro, retirar para comer, guardar en caja
Vivera Retenedores removibles de Invisalign Adaptación precisa, múltiples pares, mismos cuidados que Essix

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