El color de tus dientes es una parte fundamental de tu buena imagen. Un diente en buen estado tiene un color entre blanco y amarillento. Tener en mente la forma es importante, porque si el diente es liso y de forma regular, da una sensación más brillante, mientras que si es irregular, la luz se refleja menos y parece más translúcido.
El color de tus dientes, como a muchas otras personas, puede causarte preocupación. Es algo frecuente, porque el tono muy blanco es deseable, pero no corresponde a lo natural. Las sonrisas deslumbrantes se relacionan con la salud y el atractivo físico, pero distan de ser algo real. El tono que encontramos comúnmente en las personas saludables tiende a ser amarillento, parecido al del marfil. Sin embargo, en muchos casos el color es más oscuro y opaco sin que esto signifique que hay un problema.
Como bien se sabe, el color de un diente natural no es un blanco uniforme sino presenta diferentes grados de luminosidad y tonalidad. En su práctica diaria un dentista tiene que determinar el color del diente casi para todos los tratamientos dentales.
La mejor manera de blanquear los dientes
¿Cómo se forma el color del diente?
El color dental es distinto en cada persona, igual que el color de piel, del pelo o de los ojos, y también es variable de un grupo de dientes a otro e incluso se cambia a lo largo del tiempo. El color de cada diente lo forman dos tipos de tejidos duros que componen el cuerpo del diente. Estos tejidos son la dentina y el esmalte.
La dentina es la capa dental situada debajo del esmalte. Este último es casi transparente y, por lo tanto, el color de la sonrisa es el de la dentina, que no es totalmente blanca. Por ello, el 70 % de las personas se clasifican como A3 en la Guía de Colores Clásica de VITA.

La dentina es el tejido principal del diente y tiene un tono amarillento debido a que en su composición hay más componentes orgánicos y menos inorgánicos, es decir la dentina es un tejido que contiene menos minerales y menos calcio, de allí viene su color más cálido. Otra característica importante de la dentina, relacionada directamente con un menor volumen de componentes minerales en su contenido, es su dureza. La dentina es mucho más blanda que el esmalte.
El esmalte forma una capa blanca, fina y muy dura que cubre la dentina del diente y la protege frente a diferentes estímulos negativos como pueden ser bacterias cariogénicas o cambios bruscos de temperatura que pueden causar una sensibilidad dental en los dientes con una capa del esmalte incompleta, descastada o destruida por gérmenes de la boca.
El esmalte, de hecho es considerado el tejido más duro del cuerpo humano, con el contenido del componente mineral de fosfato cálcico de 94% frente a sólo 4% de la masa orgánica.
Por el contrario, cuanto más liso y uniforme sea el esmalte, compuesto por cristales de hidroxiapatita, sustancia orgánica y agua, más luz reflejará y más brillo proporcionará al diente. Por otra parte, los dientes con más grosor de esmalte también son menos translúcidos y más luminosos. Que sea más translúcido o más opaco también depende de la composición del esmalte del diente. Éste suele estar hecho de materia orgánica, cristales inorgánicos y agua.
Factores que influyen en el color de los dientes
El color de los dientes puede variar por distintos factores, estos pueden ser tanto internos como externos y afectan a su tonalidad y apariencia a lo largo del paso del tiempo.

Factores externos
Los factores externos son aquellos que vienen del exterior y que podemos controlar a través de nuestros hábitos diarios y por nuestro estilo de vida.
- Alimentos y bebidas: Consumir productos como el café, el té, el vino tinto y ciertos refrescos, los cuales contienen altos niveles de cromógenos (sustancias que manchan), puede provocar oscurecimiento del esmalte de los dientes.
- Tabaco: Fumar o masticar tabaco es una de las causas que más pueden afectar a la hora de cambiar el color de los dientes de blanco esmalte a amarillento y opaco.
- Higiene bucal inadecuada: No realizar el cepillado diario, el uso de hilo dental y las visitas regulares al dentista facilita la acumulación de placa y sarro.
Factores internos
Además de los factores externos que acabamos de ver, hay factores internos que pueden influir en el color de nuestros dientes.
- Envejecimiento: Con el paso del tiempo, el esmalte dental se va desgastando, haciendo que la dentina subyacente, que es naturalmente amarillenta, sea más visible.
- Genética: Algunas personas nacen con esmalte más fino o con un tono de dentina más intenso.
- Medicamentos y tratamientos médicos: El uso de ciertos medicamentos, como los antibióticos (especialmente la tetraciclina) durante la infancia, puede provocar manchas en los dientes que persisten en la adultez.
A pesar de la descripción que acabamos de ver, los dientes pueden cambiar de color de forma completa o parcial por el paso del tiempo, pues el desgaste del esmalte debido al uso de los dientes hace más visible la dentina. El tipo de alimentación puede provocar cambios temporales de color, por ejemplo tomar té o café. Cuestiones genéticas.
Las coloraciones dentales se pueden dividir en extrínsecas (causadas por factores externos) o intrínsecas (causadas por factores internos). Entre los factores externos que cambian el color del dente, normalmente hacia un grado más oscuro, se pueden distinguir el consumo prolongado del tabaco y de algunos alimentos con alto poder colorante, como algunas especias (cúrcuma, curry), vino tinto, té negro, café sólo, etc.
En muchos casos, las tinciones dentales externas se eliminan con una limpieza dental profesional combinada con un pulido profundo tipo Air Flow o con un tratamiento de blanqueamiento dental Granada. Pero en casos más resistentes, se recomienda combinar el blanqueamiento dental profesional con posterior colocación de carillas de porcelana.
Las manchas intrínsecas y tinciones del diente, causadas por un factor interno, no se pueden eliminar con una limpieza o pulido dental. Los dientes de tetraciclina son un claro ejemplo de este tipo de coloración dental permanente. Otro ejemplo, son manchas y tinciones en los dientes causadas por una hipoplasia del esmalte o una fluorosis dental. Estas tinciones varían en grado de color, desde un blanco hasta un marrón oscuro, y en tamaño de las manchas.
También podemos destacar el cambio de color del diente, producido por tratamientos dentales como endodoncias o a causa de la edad, cuando con el paso de los años los dientes se oscurecen de forma natural.
Escala de color de los dientes
La escala o la guía de color es un instrumento esencial para poder determinar el color del diente. Se trata de una gama variada y ordenada de colores en función de las tres dimensiones del color: el valor, la matriz y el croma.
- El valor o luminosidad hace referencia a la cantidad de claridad o brillo que existe. En este valor se determina la cantidad de luz reflejada por un color en concreto. Así, pues se obtiene la toma de color de una tonalidad más clara o más oscura.
- La matriz se corresponde al color en sí. Los dientes no son blancos sino que tienen tonalidades más amarillentas, grisáceas, rojizas entre otras. Este valor determina la longitud de onda reflejada en el diente.
- Finalmente, el croma es definido como el grado de saturación que tiene el diente. Es decir, la cantidad de pigmento o colorante dentro del diente.
La escala de tonos dentales más utilizada en la actualidad es la escala VITA clásica. Esta escala en concreto clasifica los colores según la matriz en A, B, C o D, y según el valor, su luminosidad, en 1, 2, 3, 4. La letra A corresponde a una tonalidad marrón amarillenta, el B a una tonalidad amarrilla, la letra C a un color más grisáceo y finalmente el D, a un color rojizo suave.
Se trata de una herramienta que utilizamos para determinar de una forma muy aproximada el color de los dientes de cada paciente. En el momento de utilizar la Guía Vita, es conveniente hacerlo con luz natural o empleando una lámpara de luz diurna. Se comparan las muestras de la guía con los dientes del paciente para escoger el más cercano. Como te explicamos anteriormente, los colores más bonitos son el A1 y especialmente el B1, poco frecuentes.
Para usar dicha guía, simplemente hay que combinar el color del diente actual con el color correspondiente en la tabla. No todo en la vida es de un color o de otro. Para utilizar esta guía, simplemente compare el color natural de su diente con el color correspondiente en la guía.
Tratamientos para mejorar el color de los dientes
Gracias a los tratamientos de estética dental como el blanqueamiento dental profesional que realizamos en nuestra clínica dental en Granada, o las rehabilitaciones con carillas dentales de porcelana o coronas de zirconio podemos cambiar el color de los dientes de nuestros pacientes obteniendo un tono uniforme, blanco y luminoso esto se consigue mediante e uso de una escala de color de los dientes.
Actualmente, muchas personas quieren que sus dientes se vean más blancos y brillantes y quieren que su tonalidad mejore en color. Con la introducción de productos blanqueadores, el tono natural se ha vuelto mucho más claro, existiendo colores aún más claros que el tono B1.
- Blanqueamiento dental: El blanqueamiento es un tratamiento que ayuda a eliminar manchas y a aclarar el color de los dientes. Existen tratamientos en el consultorio y opciones caseras supervisadas por el dentista.
- Carillas dentales: Las carillas son una excelente opción para aquellos que desean cambiar el color de sus dientes de manera más permanente. Se colocan una capa fina de porcelana o composite sobre los dientes, permitiendo corregir no solo el color, sino también la forma y el tamaño.
En ambos casos, contribuyen a mantener la dentadura de un color más claro y brillante. En tu rutina bucodental diaria, recuerda cepillar tus dientes al menos dos veces al día. Utiliza el hilo dental o los irrigadores para desprender las partículas de alimento entre los dientes. Trata de evitar alimentos y bebidas como el té, el café y entre los alimentos, las bayas, el ruibarbo y el cacao.
Así mismo, es posible que tu odontólogo te recomiende un tratamiento de blanqueamiento dental. Son procedimientos seguros, que renuevan el aspecto de la sonrisa durante un tiempo prolongado.
Mantener una buena salud bucodental no solo ayuda a prevenir problemas dentales comunes como las caries o la gingivitis, sino que también es un hábito muy importante que ayuda a conservar el color natural de los dientes. Estos hábitos saludables, como la correcta higiene bucal y una dieta equilibrada, pueden ayudar a reducir el riesgo de manchas y a mantener los dientes más blancos.
Si tienes más dudas sobre el color de los dientes o crees que podemos ayudarte a devolver a tus dientes el color natural que deberían tener, puedes contactar con nosotros para agendar una primera visita sin compromiso.