La higiene dental es vital para mantener los dientes y encías sanos. Nuestros hábitos de higiene bucal juegan un papel importante en el desarrollo y protección de los dientes y las encías.

La salud de nuestros dientes y encías también depende de nuestra alimentación, por lo cual es recomendable aconsejar sobre la alimentación más recomendable, sobre todo en la edad de formación de los dientes, dándole máxima importancia a elementos esenciales como el calcio, fósforo, flúor, vitamina A, vitamina D y vitaminas del grupo B.
Sin embargo, no muchas personas siguen los mejores hábitos de higiene bucal, lo que resulta en problemas dentales que se agravan si no son tratados adecuadamente por un dentista cualificado.
La importancia del cepillado dental
Cepillarse dos veces al día es el estándar de oro de la higiene bucal. Las bacterias de la boca se alimentan continuamente de la placa, y el cepillado interrumpe estas bacterias para que no se colonicen en la boca.
Por eso es muy recomendable cepillarse después de las comidas para poder evitar que la placa se llegue a depositar en los dientes y erosione el esmalte. Limpiar los dientes antes de acostarse es esencial para eliminar la suciedad y la placa que se acumula a lo largo del día.
Esta práctica también previene las caries y las enfermedades de las encías, especialmente en el caso de las personas propensas a las caries y a las infecciones de las encías. Ten en cuenta que cepillarse los dientes un rato antes de acostarse es incluso mejor, ya que da más tiempo al flúor de la pasta de dientes para fortalecerlos.
Técnica correcta de cepillado
La mejor técnica para cepillar los dientes y cómo usar el hilo/seda dental | ¿Cuál hilo es el mejor?
Conocer la técnica correcta de cepillado también es necesario para evitar dañar las encías, ya que eso generaría más problemas. Se recomienda cepillar durante dos o tres minutos para asegurarse de prestar a cada diente la atención que necesita.
Coloca el cepillo de dientes en un ángulo de 45º paralelo a la línea de las encías y luego muévelo hacia delante y hacia atrás para cada diente. Cepilla detrás de cada diente con la punta del cepillo.

¿Qué tipo de cepillo de dientes debo usar?
Debes usar un cepillo de dientes de cerdas suaves y, preferiblemente, una pasta dentífrica con flúor recomendada por un dentista cualificado. El flúor procede del flúor, que es un elemento de la tierra.
Además de encontrarse de manera natural en la corteza terrestre, el flúor está presente en los sistemas de agua dulce, en los animales y en plantas populares como las espinacas. El esmalte de los dientes absorbe el flúor, donde comienza la remineralización, un proceso de reparación de los dientes mediante la reposición de calcio y fósforo.
El flúor va más allá de blanquear los dientes y tener un gran sabor, ya que mantiene a raya las bacterias dañinas y proporciona una barrera protectora para los dientes.
El uso del hilo dental
El hilo dental ayuda a eliminar las partículas de comida que quedan entre los dientes en las zonas a las que no llega el cepillo. Esta práctica debe ir acompañada de una limpieza dental profesional, un cepillado en casa y el uso de cepillos interdentales para eliminar la placa.
Puede que el uso del hilo dental no llame la atención, pero esta práctica es igual de crucial que el cepillado para mantener los dientes y encías sanos.

Otras recomendaciones para una buena higiene bucal
- Cepillarse los dientes después de cada comida: Por la mañana, después del almuerzo y por la noche.
- Dividir mentalmente tu boca en 4 zonas: Superior derecha, superior izquierda, inferior derecha e inferior izquierda para llevar un orden en tu cepillado.
- Higienizar la lengua y las mejillas: Con el propio cepillo de dientes (para la lengua puedes usar un limpiador lingual) donde se acumulan grandes cantidades de bacterias y desechos.
- Utilizar complementos: Como el hilo dental, enjuague bucal y cepillo interdental (si se precisa) los cuales te ayudarán más satisfactoriamente a completar una higiene correcta.
- Cambiar el cepillo cada tres meses.
- Acudir regularmente al dentista.
“Cuando comemos fuera de casa y no tenemos posibilidad de lavarnos los dientes, los chicles o caramelos con xilitol pueden ayudar a retirar los alimentos y, sobre todo, favorecen la producción de saliva”, explica la Dra.
¿Cómo saber si tus dientes están sanos?
Tener unos dientes sanos es fundamental no solo para mostrar una sonrisa atractiva. Una dentadura completa y sana hace que la dentadura sea funcional, que se pueda masticar y hablar sin dificultades.
En ocasiones se manifiestan algunos síntomas que pueden indicar un deterioro de la salud oral. Son síntomas que no siempre son visibles, pero que sí se perciben de otras formas.
- No hay mal aliento: Una boca con dientes sanos no presenta olor, mucho menos desagradable.
- No hay sangrado al cepillarse: Unos dientes sanos no sangran a la hora de cepillarlos.
- Encías sanas: Si están firmes, rosadas y no duelen al tacto, están sanas.
- No hay sensibilidad dental: Unos dientes sanos no provocan esas molestas punzadas al comer alimentos fríos o calientes.
- Lengua rosácea: En una boca sana, la lengua tiene un color rosáceo.
- Ausencia de caries: Unos dientes sanos son unos dientes sin caries.
Test orientativo de salud oral
¿Quieres saber en qué estado se encuentras tus dientes y encías? Este test no es sustitutivo de un diagnóstico realizado de forma presencial por un dentista, pero puede servirte de guía orientativa para saber si estás cuidando tu salud oral como deberías.
| Pregunta | Posibles respuestas |
|---|---|
| ¿Con qué frecuencia tomas dulces? | Frecuentemente, Ocasionalmente, Raramente |
| ¿Te cepillas los dientes al menos dos veces al día? | Sí, No |
| ¿Usas hilo dental diariamente? | Sí, No |
Resultados posibles:
- Si respondiste "Frecuentemente" y "No" a la mayoría de las preguntas: Es muy probable que tengas algún problema, como caries o enfermedades periodontales. No te cepillas lo suficiente ni pones especial atención en tu rutina de higiene dental.
- Si respondiste "Ocasionalmente" y mezclaste "Sí" y "No": Tienes la teoría, pero necesitas mimar un poco más tu salud oral. Todavía no empleas todas las armas para mantener tu sonrisa en buen estado.
- Si respondiste "Raramente" y "Sí" a la mayoría de las preguntas: Todo indica que tu salud oral se encuentra en muy buenas condiciones. Al menos, parece que tienes una rutina de higiene bucodental correcta y que sigues las instrucciones de tu odontólogo.