Como dentistas, una de nuestras mayores preocupaciones es la salud bucal de nuestros pacientes. No se trata solo de tener encías sanas en un corto período, sino de mantener una buena educación bucal a largo plazo. Mantener nuestros dientes y encías siempre sanos es fundamental para nuestra salud bucodental. Las encías son las encargadas de cubrir la raíz del diente, protegiéndola y haciendo que permanezca firme, por lo que su limpieza también es importante.

¿Cómo saber si tus encías están sanas?
Muchos de nuestros pacientes se preocupan por conseguir una sonrisa perfecta y la mayoría de ellos se centran en la salud de los dientes. Pero ¿y las encías? ¿Acaso no son importantes? Lo cierto es que sí, y mucho. Su color y su textura pueden indicar en qué estado se encuentran. Es fundamental tener la capacidad de identificar posibles cambios en nuestras encías que puedan requerir atención temprana.
Aquí te contamos algunas maneras sencillas de identificar unas encías normales:
- Color: Las encías sanas tienen un color rosa pálido o coral. El enrojecimiento puede indicar inflamación gingival.
- Textura: Las encías saludables se caracterizan por una textura firme y consistente alrededor de los dientes. No deben presentar áreas blandas o edematosas.
- Contorno: El contorno gingival debe ser uniforme y mostrar un borde bien definido alrededor de cada diente. No deben apreciarse irregularidades ni áreas inflamadas.
- Grosor y forma: Deben tener un espesor adecuado para brindar soporte y protección a los dientes. Además, han de presentar una forma arqueada que se adapte a la anatomía dental.
- Ausencia de sangrado: Un signo relevante de encías sanas es la ausencia de sangrado cuando se llevan a cabo las técnicas de higiene. La presencia de sangrado podría deberse a inflamación.
- Ausencia de recesiones: Las encías cubren adecuadamente la raíz de los dientes, sin mostrar signos de retracción. La recesión gingival puede exponer la raíz dental, causar sensibilidad y aumentar el riesgo de enfermedad periodontal.
- Inserción al diente: Las encías sanas deben adherirse de manera firme y uniforme, sin formar bolsas periodontales o espacios entre la encía y el diente.
Si tus encías cumplen todas estas condiciones es probable que se encuentren en un estado óptimo de salud. Recuerda que las encías son una parte fundamental de nuestra dentadura, ya que ayudan a mantener los dientes en su sitio y, muy especialmente, ofrecen la protección adecuada a las piezas dentales.
Señales de que las encías no están sanas
Si queremos saber si las encías están enfermas, basta con apreciar algunos de los síntomas contrarios a los mencionados anteriormente. Su aspecto puede ser uno de los indicadores principales de la presencia de alguna patología.
Es importante observar en el día a día las encías. Si detectas algún síntoma que pueda indicar un problema es momento de acudir a un profesional.
Algunas señales de alerta incluyen:
- Sangrado de encías: El sangrado de encías durante el cepillado no es algo normal. Como bien avisan los doctores de nuestras clínicas dentales, una encía sana no sangra, igual que no lo hace un brazo o un pie cuando nos los lavamos.
- Encías inflamadas: La apariencia agrandada, hinchada o más prominente de lo habitual de las encías es muy común en toda la población. Estas encías inflamadas suelen estar acompañadas de sangrado y molestias en la masticación.
- Encías retraídas: Los pacientes que tienen este problema han perdido una parte de la encía, dejando la raíz del diente al descubierto.
- Mal aliento: Incluso el olor puede ayudar a determinar si son encías sanas o enfermas. Sí, el mal aliento y encías enfermas pueden tener relación. La acumulación de placa entre los surcos gingivales e interdentales produce mal olor en la cavidad bucal y también afecta a la salud de las encías.
- Cambios de color:
- Encías rojo brillante: Este color determina la inflamación de la encía. Éste suele ser uno de los síntomas de alguna enfermedad periodontal, como la gingivitis o la periodontitis.
- Encías blancas o rosa pálido: Éste podría ser un indicativo de padecer anemia. La disminución de los índices de hemoglobina da como resultado la palidez de las encías.
- Encías oscuras: Pueden aparecer por diferentes causas, como la pigmentación o enfermedad de Addison, la ingesta de antipalúdicos o tratarse de algún tipo de angioma o melanoma.
- Encías amarillas: Otra de las formas de manifestarse la gingivitis es a través del amarilleamiento de las encías.
- Encías grises: El color gris en las encías es un claro síntoma de que el sistema inmune se encuentra debilitado.
Si continuamente están sangrando o notas que se ha acumulado placa y sarro en ellas, lo más probable es que acabe en molestias que pueden desembocar en algo más.
Enfermedades comunes de las encías
Hay que tener cuidado porque si no seguimos estos sencillos consejos, nos podemos enfrentar con problemas y enfermedades que afectan a las encías. Entre las enfermedades más frecuentes que afectan y atacan directamente a las encías nos podemos encontrar la gingivitis y la periodontitis.
- Gingivitis: Unas encías blancas son el inicio de la gingivitis, cuando la placa dental comienza a acumularse.
- Periodontitis: La periodontitis tiene su origen en la placa dental. En este caso, debemos estar muy pendientes de su desarrollo y asegurarnos de visitar a un profesional que nos diagnostique un tratamiento. Esta afección es grave ya que como hemos comentado, puedes acabar perdiendo el diente, sufrir daños en el maxilar y terminar necesitando algún tipo de cirugía para asegurar el diente y cubrir la zona dañada en la encía.
- Candidiasis bucal: Se trata de una enfermedad micótica producida por hongos. Su presencia en la encía se hace visible a través de pequeños puntos o placas de color amarillo.
Factores de riesgo
Los factores externos como el estrés, antecedentes familiares o cambios hormonales también pueden influir decisivamente en el problema de encías. Algunos factores de riesgo adicionales incluyen:
- Tabaquismo: el tabaco enmascara sobre todo el proceso inicial de gingivitis, ya que por su efecto vasoconstrictor, puede no existir sangrado de la encía.
- Embarazo o cambios hormonales: tanto en mujeres como en hombres, las encías son receptoras de las hormonas como la testosterona o la progesterona.
- Estrés: El estrés, las defensas bajas, los antecedentes familiares o los momentos de grandes cambios hormonales como el embarazo o la menopausia pueden acrecentar los problemas en las encías.
Consejos para mantener unas encías sanas
Para tener unas encías sanas es fundamental que estén fortalecidas, y en eso sí que podemos contribuir realizando pequeños hábitos cada día.

¿Cómo mantener tus encías sanas?
Si quieres que tu sonrisa siga siendo especial, debes seguir estos sencillos y prácticos consejos para mantener siempre unas encías sanas:
- Como mínimo 2 veces al día, deberíamos cepillar nuestros dientes y encías con pasta dentífrica. También debes usar la seda dental, los cepillos interproximales y en algunos casos un enjuague bucal o colutorio sin alcohol. Consulta al higienista dental sobre el cepillo y la pasta de dientes más adecuada. Lavarse los dientes de forma diaria es básico si queremos mantener, no solamente unas encías fuertes, sino también una buena salud bucodental general. Mínimo 2 veces al día, especialmente por la noche, con pasta dentífrica.
- Para tener unas encías sanas, no sólo tenemos que extremar la limpieza dental sino hacerla de forma correcta. Es importante elegir un cepillo manual o eléctrico de dureza media y no apretar demasiado en el cepillado porque puede provocar la retracción de las encías y sería necesario al final recurrir al injerto de encía. El uso del hilo dental y/ o los cepillos interdentales, es un complemento fundamental y debe hacerse, a ser posible una vez al día, pero todos los dias. No solamente es importante mantener una buena higiene, sino además hacerlo de la manera correcta con los métodos adecuados. Esto implica usar un cepillo de dureza media y no apretar de forma excesiva durante el cepillado.
- Aunque no nos parezca muy importante, cada tres meses es necesario renovar nuestro cepillo tanto si es manual como eléctrico. Tenemos la tendencia a pensar que nuestros cepillos de dientes pueden ser eficaces durante años.
- Cada ocho o diez meses debemos acudir a nuestro dentista o especialista periodontal para que nos haga una revisión completa y compruebe que tenemos las encías sanas y no hay ningún problema a la vista. Si hemos tenido con anterioridad una enfermedad periodontal, las visitas deberían ser por lo menos cada seis meses. Como comentamos anteriormente, lo más importante es la prevención. Visitar al odontólogo al menos dos veces al año y realizarse limpiezas dentales profesionales de vez en cuando puede ser de gran ayuda para mantener las encías sanas.
- También debemos tener cuidado con el tabaco, porque es uno de los elementos más peligrosos para la salud bucodental y sobre todo de las encías. Sus componentes tienden a enmascarar algunas enfermedades. Entre otros efectos, el tabaco debilita nuestro sistema inmunológico. Esto favorece la acumulación de placa bacteriana y puede incrementar nuestras probabilidades de desarrollar una enfermedad periodontal.
- Los expertos están convencidos que la dieta habitual influye en la salud periodontal. Por ejemplo, recientemente se ha demostrado la importancia de la vitamina C también en algunos tejidos cómo los epiteliales que se hallan en todo el cuerpo, incluyendo por ejemplo la lengua. Se recomienda ingerir diariamente alimentos saludables ricos en vitamina C como por ejemplo la naranja o el kiwi. Esta fruta contiene vitamina C y aporta otros componentes para las encías cómo son los ácidos grasos omega 3. Además de mantener la higiene, también podemos mantener las encías sanas con una buena alimentación. ¿Sabías que la vitamina C es básica para la lengua? ¿O que los ácidos grasos omega 3 o el calcio favorecen a una buena salud de las encías? Para mantener unas encías sanas también es bueno tomar alimentos que contengan Vitamina C. Evita alimentos muy ricos en azúcares. Los azúcares libres provocan la proliferación de bacterias en nuestra boca y son los principales responsables de la aparición de caries.
- Es fundamental que no descuides nunca el cuidado de tus encías. Además de la higiene dental diaria, con una limpieza bucal profesional cada ocho meses tus encías tendrán unas altas probabilidades de estar siempre sanas. Las revisiones pueden ser clave para detectar a tiempo cualquier complicación y poder establecer un tratamiento.
Tratamientos para las enfermedades de las encías
El tratamiento para eliminar la enfermedad de las encías, es el Raspado y Alisado Radicular, comúnmente conocido como curetaje. El raspado y alisado radicular, solo se debe de realizar en bolsas que sean de más de 4mm de profundidad. Durante el raspado y alisado radicular, se elimina el sarro supra y subgingival con ultrasonidos (que lo despega de la superficie de la raíz del diente) y luego se complementa con el uso de curetas. Estas herramientas, poseen un borde cortante para raspar y alisar (pulido) de la raíz. Este pulido genera que la encía cicatrice y se vuelva a adherir de nuevo al diente. Es muy importante recalcar, que sólo pueden ser prescritos y realizados por el dentista. Normalmente es un procedimiento que no suele molestar después del tratamiento. Si existiera sensibilidad después del raspado y alisado radicular, ésta debe de ir desapareciendo poco a poco, ya que en los primeros días, las raíces quedan al descubierto.
| Tratamiento | Descripción |
|---|---|
| Raspado y Alisado Radicular (Curetaje) | Eliminación del sarro supra y subgingival con ultrasonidos y curetas para permitir que la encía cicatrice y se adhiera al diente. |
| Cirugía Mucogingival | Procedimientos como el injerto de tejido conectivo o el colgajo de reposición coronal para regenerar las encías. |
Ahora que conoces todo lo que necesitas saber sobre unas encías sanas, lo mejor que puedes hacer por ti es cuidarte. Y en caso de que tengas alguna molestia o hayas experimentado alguno de los síntomas que te indicamos anteriormente, no dudes en venir a visitarnos.