Amalgama Dental: Composición, Propiedades y Consideraciones Actuales

La amalgama dental, comúnmente conocida como "empaste de plata" por su apariencia, ha sido uno de los materiales más utilizados en la clínica dental durante más de siglo y medio. A pesar de las controversias por la presencia de mercurio en su composición, se sigue utilizando en algunos países por su bajo costo y gran durabilidad.

En este artículo, exploraremos a fondo este material dental, abarcando su composición, propiedades, consideraciones sobre toxicidad y las recomendaciones actuales sobre su uso. Además, abordaremos cómo remover y eliminar la amalgama de forma segura para los pacientes, profesionales y el medio ambiente.

EMPASTES METÁLICOS de AMALGAMA DENTAL con MERCURIO ¿Son seguros?

Historia y Uso de la Amalgama Dental

La historia de la amalgama dental se remonta al siglo XIX. Fue desarrollada por primera vez por el dentista francés Louis Nicolas Regnart en la década de 1820. Sin embargo, fue el dentista inglés, John Tomes, quien perfeccionó su uso y lo popularizó en la década de 1840. Se utiliza como material restaurador desde el siglo XIX y se sigue utilizando todavía en algunos lugares del mundo, aunque en los países más desarrollados está gradualmente en desuso.

Las obturaciones de amalgama contribuyeron de forma decisiva a la odontología restauradora al permitir reconstruir dientes posteriores dañados por caries de manera funcional y duradera. En la actualidad, sin embargo, el uso de la amalgama dental ha disminuido de forma notable, desplazado en muchos casos por materiales estéticos del color del diente (como las resinas compuestas) y por preocupaciones relacionadas con la presencia de mercurio.

Sus propiedades de resistencia, durabilidad y facilidad de adaptación a las cavidades han hecho de la amalgama un material óptimo, a pesar de que no es estética ni adhesiva y de que contiene mercurio en su composición.

Composición de la Amalgama Dental

La amalgama dental es una aleación metálica de uso odontológico obtenida al mezclar mercurio elemental líquido con otros metales (principalmente plata, estaño, cobre y a veces zinc) para formar un material sólido que rellena cavidades causadas por caries. Este material contiene aproximadamente un 50% de mercurio en peso combinado con partículas pulverizadas de aleación de plata-estaño-cobre, lo que le permite fraguar dentro del diente y restaurar su forma y función.

Componentes Principales:

  • Mercurio: Esencial para formar la amalgama, une los demás metales.
  • Plata: Reacciona con el mercurio para producir el endurecimiento y confiere rigidez al producto final.
  • Estaño: Hace que la mezcla sea soluble y fluida, es el responsable de formar la fase gamma II (corrosión).
  • Cobre: Mejora la resistencia y la dureza, reacciona químicamente con el estaño para mejorar las propiedades de resistencia a la corrosión.
  • Zinc: Evita que la plata y el cobre se oxiden.

En las formulaciones clásicas de amalgama (llamadas de bajo contenido en cobre, utilizadas hasta finales del siglo XX), la aleación presentaba aproximadamente un 65% de plata, 25-30% de estaño, 5-8% de cobre y trazas de zinc u otros metales.

Posteriormente, a partir de la década de 1970 se introdujeron las amalgamas de alto contenido en cobre, modificando la composición para aumentar el cobre hasta cerca del 12-30% y ajustar la proporción de plata (~40%) y estaño (~30%). Este cambio metalúrgico tuvo un efecto significativo: eliminó casi por completo la fase denominada gamma-2 (compuesto intermetálico de estaño-mercurio responsable de la corrosión y fragilidad en las amalgamas antiguas), lo que mejoró la resistencia a la corrosión y las propiedades mecánicas del material.

Clasificación de las Amalgamas Dentales

Las amalgamas dentales se pueden clasificar en:

  • Grupo I: Convencionales o de bajo contenido de cobre.
  • Grupo II: Alto contenido de cobre.
  • Grupo III: Contenido eutéctico plata-cobre.

Propiedades Físicas y Mecánicas

La amalgama fresca se presenta como una pasta maleable de color plateado-gris que endurece progresivamente tras su colocación. A diferencia de las resinas compuestas (que polimerizan mediante reacciones orgánicas), la amalgama solidifica por cristalización metálica sin apenas generar calor, alcanzando su dureza máxima varias horas después de insertada.

Una vez fraguada, la amalgama es esencialmente un material metálico rígido de alta resistencia a la compresión (del orden de 300-450 MPa, comparable o incluso superior a la de otros materiales dentales directos) pero con resistencia menor a la tracción y a la flexión.

Presenta un leve cambio dimensional posterior al fraguado (expansión del ~0,1% en las primeras horas) debido a la cristalización interna, lo cual favorece en parte el sellado marginal ya que el empaste tiende a ocluir microscopicamente la interfase con el diente. Esta capacidad de formar un sello hermético es una ventaja clínicamente apreciada: la amalgama bien condensada puede ayudar a prevenir la microfiltración de bacterias en los bordes de la restauración, reduciendo el riesgo de caries recurrente adyacente.

Por otro lado, la amalgama tiene alta dureza y excelente resistencia al desgaste, cualidades necesarias para soportar las fuertes cargas masticatorias en molares y premolares sin deformarse. Sin embargo, su apariencia plateada y opaca la hace poco estética frente a materiales del color del diente.

Características Principales:

  • Ópticamente opaca: No es estética.
  • Buena conductora térmica y eléctrica: Puede causar sensibilidad.
  • Alto módulo de elasticidad: Resistente a la deformación.
  • Excelente resistencia compresiva: Soporta fuerzas masticatorias.
  • Valores menores de resistencia traccional y flexural: Frágil.

Reacción Química de Amalgamación

El proceso de fraguado de la amalgama es el resultado de una serie de reacciones de disolución y precipitación cristalina entre el mercurio y los metales de la aleación. Al triturar el mercurio líquido con el polvo de plata-estaño-cobre, este disuelve la capa superficial de las partículas de aleación y forma nuevos compuestos intermetálicos que cristalizan progresivamente, endureciendo la mezcla.

En las amalgamas convencionales (baja concentración de Cu) se forman principalmente cristales de Ag₂Hg₃ (fase gamma-1, que constituye la matriz resistente principal) y de Sn₇₋₈Hg (fase gamma-2, más blanda y propensa a corrosión), quedando también partículas originales Ag₃Sn sin reaccionar (fase gamma) embebidas en la matriz.

En cambio, en las amalgamas de alto cobre el cobre reacciona preferentemente con el estaño libre generando compuestos Cu-Sn (como Cu₆Sn₅, fase eta’), consumiendo el estaño disponible e impidiendo la formación de la fase gamma-2 de estaño-mercurio.

Liberación de Mercurio y Biodisponibilidad

Debido a que el mercurio elemental es volátil a temperatura ambiente, las restauraciones de amalgama emiten trazas de vapor de mercurio continuamente mientras permanecen en la boca. La cantidad liberada es muy baja en condiciones estáticas, y tiende a aumentar transitoriamente durante ciertas actividades como la masticación vigorosa, el cepillado dental o el rechinar de dientes (bruxismo), puesto que la fricción y el calor superficial favorecen una mayor volatilización momentánea.

Se estima que un individuo con varias amalgamas en boca puede absorber en promedio entre ~2 a 17 microgramos de mercurio por día debido a sus empastes, según mediciones intraorales en condiciones habituales. Esta contribución representa solo una fracción mínima del mercurio total contenido en la amalgama (cada empaste suele contener del orden de 120-570 mg de Hg metálico en su totalidad).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que, si bien las amalgamas dentales constituyen una de las principales fuentes de exposición al mercurio en la población general, por lo general dicha exposición ocurre a niveles muy bajos y lejos de los umbrales de toxicidad conocidos.

Efectos Inmunológicos y Toxicidad Potencial

Localmente la amalgama es bien tolerada por los tejidos dentarios: no causa daño pulpar significativo ni inflamación crónica en la dentina adyacente cuando la técnica es apropiada. En casos de restauraciones muy profundas sin protección de base, puede observarse inicialmente una ligera respuesta inflamatoria reversible de la pulpa (una pulpitits leve) debido tanto a la cercanía del procedimiento como a la conductividad térmica del metal, pero normalmente la pulpa se recupera y forma dentina de reparación sin mayores consecuencias.

En raras ocasiones, individuos sensibilizados pueden desarrollar una respuesta inmunológica frente a componentes de la amalgama: por ejemplo, reacciones de tipo alérgico de contacto o lesiones lichenoides orales en la mucosa en contacto con la obturación metálica.

Bajo condiciones normales de uso, la toxicidad sistémica del mercurio liberado por las amalgamas es muy baja. La cantidad de mercurio absorbida diariamente por un paciente con obturaciones de amalgama típicamente se encuentra por debajo de los niveles que producen daño en humanos.

Diversas investigaciones han concluido que los empastes de amalgama son seguros para la gran mayoría de las personas, sin asociación con enfermedades sistémicas discernibles. En 2019, por ejemplo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) revisó más de 100 estudios sobre la exposición al mercurio dental y concluyó que las pequeñas cantidades provenientes de empastes de amalgama no implican riesgo apreciable para la salud general de la población.

Consideraciones y Regulaciones Actuales

Hoy en día existe mucha controversia respecto al uso de la amalgama dental debido a la emisión de contaminantes del mercurio. Una vez colocada, la amalgama puede liberar vapor de mercurio en pequeñas cantidades. Durante el proceso de eliminación de las restauraciones de amalgama se libera vapor de mercurio que puede ser absorbido en mayor medida por parte del paciente.

En Europa, a partir del 1 de enero de 2019, solo se utiliza amalgama dental en su forma de cápsulas predosificadas. A partir del 1 de julio de 2018, la amalgama dental no se utiliza para tratamientos en dentición primaria, menores de 15 años, mujeres embarazadas o lactantes, excepto cuando el profesional dental lo considere estrictamente necesario.

También, desde esta misma fecha, los operadores de los gabinetes dentales deben garantizar que sus clínicas cuentan con separadores de amalgama para retener y recoger las partículas que se generen, incluidas las contenidas en el agua usada. Estos separadores de amalgama deben garantizar, como mínimo, la retención del 95% de las partículas de la aleación.

Los profesionales dentales deben garantizar que los residuos de amalgama, incluidos los restos, las partículas y los empastes de amalgama y los dientes o partes de estos contaminados por la amalgama dental, sean tratados y recogidos por un establecimiento o empresa de gestión de residuos autorizado.

¿Cómo Remover una Restauración de Amalgama de Forma Segura?

Si bien se ha hablado mucho desde el Tratado global de Minamata (Japón) sobre la reducción de las emisiones de mercurio para proteger la salud de las personas y el medioambiente, poco se ha mencionado sobre las formas responsables y seguras de remover una restauración, protegiendo de la inhalación de vapores de mercurio al paciente, al odontólogo y al personal de la clínica dental.

Te aconsejamos utilizar succión intraoral (con filtro) y extraoral de alto volumen. Además, es importante que el ambiente en el hagas el procedimiento esté ventilado. Protégete a ti y a tu asistente con un EPI completo, que incluya ropa clínica, gorro, gafas de protección, mascarilla y guantes.

Protege también al paciente con una barrera impermeable, un campo quirúrgico sobre su cara y gafas de protección. Si tienes la posibilidad de utilizar una cánula de oxígeno para tu paciente, es muy recomendable. Utiliza siempre aislamiento absoluto con dique de goma.

Asegúrate de utilizar fresas nuevas y de que tu turbina tenga una refrigeración altamente eficiente para mantener la amalgama fría durante todo el procedimiento. A ser posible evita extraer amalgamas a pacientes embarazadas o en periodo de lactancia. Lo mismo aplica para ti y el personal de tu clínica dental.

Alternativas a la Amalgama Dental

En la odontología moderna, existen diversas alternativas al uso de amalgamas dentales que no contienen mercurio y son igualmente efectivas para el tratamiento de caries y restauración de dientes. Los materiales de obturación sin mercurio son una excelente opción para aquellos pacientes que desean evitar el uso de amalgamas.

  • Resinas compuestas: Se personalizan en el color del diente, logrando una apariencia natural y estética.
  • Rellenos de cerámica: Alternativa libre de metal y altamente resistente.
  • Vidrio ionómero: Otro material que se utiliza a menudo en restauraciones dentales.
  • Carillas de porcelana: Láminas delgadas hechas a medida que se adhieren a la superficie frontal de los dientes.
  • Coronas de cerámica: Fundas que cubren completamente el diente.

La elección del material adecuado para un relleno dental es una decisión importante que puede tener un impacto significativo en la apariencia, la durabilidad y el confort de la restauración. Para muchos pacientes, la estética es un factor clave en la elección del material de relleno dental.

Si el empaste se coloca en un diente visible, como los dientes frontales, los materiales estéticos, como las resinas compuestas o las incrustaciones de porcelana, pueden ser la opción que deberían considerar por su mayor apariencia. La durabilidad de cada uno de los materiales es otro de los aspectos importantes, especialmente en aquellas restauraciones que se realizan en los dientes posteriores que soportan una gran carga masticatoria.

Las amalgamas de plata y las incrustaciones de porcelana son opciones que son más duraderas y que pueden soportar el desgaste diario sin deteriorarse de manera fácil. El presupuesto es, naturalmente, un factor muy importante para muchos pacientes.

Tabla Comparativa de Materiales de Restauración Dental

Material Ventajas Desventajas Durabilidad Estética Costo
Amalgama Alta durabilidad, bajo costo, resistente a la compresión No estética, contiene mercurio, puede causar galvanismo 10-15 años Baja Bajo
Resina Compuesta Estética, se adhiere al diente, menor eliminación de tejido Menor durabilidad que la amalgama, puede contraerse 5-7 años Alta Medio
Cerámica Excelente estética, alta durabilidad, biocompatible Mayor costo, requiere varias citas 10-15 años o más Alta Alto
Vidrio Ionómero Libera flúor, se adhiere al diente Baja resistencia al desgaste, no muy estético 5 años Media Bajo

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