Las enfermedades de origen respiratorio son más frecuentes de lo que cabría esperar. Entre todas ellas, la sinusitis se ha convertido en una de las patologías más prevalentes a nivel mundial. Esto se debe a que las alergias y los constipados forman parte de las causas de esta afección. La sinusitis maxilar es un motivo de consulta habitual entre las personas que acuden a un médico de atención primaria.
Dada la prevalencia que tiene entre la población, vamos a aclarar qué es la sinusitis maxilar, cuáles son sus síntomas y cómo se cura. La sinusitis maxilar es la inflamación -y obstrucción- de los senos paranasales, que son un conjunto de cavidades comunicadas con las fosas nasales. En cualquier caso, lo que le sucede a una persona que padece sinusitis maxilar es que el aire no pasa con normalidad a través de los senos, ya que las cavidades se bloquean.
Para entender qué es la sinusitis es muy importante que comprendas la anatomía de la zona. A los lados de la nariz se ubican los senos paranasales, entro los que destacan los senos maxilares.
Los senos paranasales son unas cavidades que se encuentran en la cara. Son ocho en total y se sitúan cuatro a cada lado de la nariz. Dichos senos están, a su vez, formados por el seno frontal, el seno etmoidal, el seno maxilar y el seno esfenoidal.

Causas de la Sinusitis Maxilar
Son muchas las causas las que se esconden detrás de la sinusitis. En el caso de la sinusitis de origen odontógeno, la causa está relacionada con la salud bucodental.
La sinusitis maxilar es una dolencia muy común que, en ocasiones, puede tener origen odontológico. Decimos que la sinusitis es odontogénica cuando se produce como respuesta a algún problema dental previo. Con el fin de que entiendas perfectamente el motivo por el que las complicaciones bucodentales pueden provocar estas afecciones respiratorias, vamos a explicarte qué es la sinusitis maxilar.
La sinusitis maxilar surge debido a la inflamación de las mucosas que se encuentran en los senos paranasales. El seno maxilar es uno de ellos. Debido a su lugar de ubicación, es posible que las raíces dentales de las muelas superiores lleguen a rozar los senos paranasales si estos se inflaman.
Entre ellas, la presencia de bacterias, un hongo o una alergia, pero también tras realizar una elevación de seno para colocar implantes dentales. Las raíces dentales pueden aproximarse muchísimo al seno maxilar, permitiendo que la sinusitis dental haga acto de presencia. Se trata, básicamente, de la inflamación de las mucosas de los senos paranasales, generando una obstrucción respiratoria notable.
Aquí hay algunas causas comunes de la sinusitis maxilar:
- Infección vírica:
- Infección bacteriana: En caso de infección bacteriana es común la prescripción de antibióticos.
- Infección fúngica:
- Alergias: Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos.
- Pólipos nasales:
- Desviaciones del tabique nasal, traumatismos: El tabique nasal se divide en dos fosas.
- Factores anatómicos:
- Sinusitis maxilar de origen dental (SMOD):
- Factores externos o ambientales:
- Maxilares, que son los que hoy nos ocupan.
Causas Odontológicas Específicas
Cuando la sinusitis es odontógena se produce a consecuencia de problemas dentales. Estas son algunas de las causas odontológicas más comunes:
- Infecciones en la boca: Tanto las infecciones bacterianas, como las víricas o las fúngicas pueden provocar sinusitis dental. La presencia de estos microorganismos patógenos en los senos maxilares genera daños en la zona, así como un grave riesgo de destrucción dental. La presencia de bacterias orales es clave para el padecimiento de enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. Una de las principales causas de las enfermedades de las encías es la carencia de higiene bucodental. Al no llevar a cabo una buena limpieza de dientes, las bacterias crecen sin control, destruyendo los tejidos que encuentran en la boca. Por ello, con el fin de tener una sonrisa perfecta, es importante que te laves los dientes a diario y acudas al dentista periódicamente. En la consulta dental te realizamos revisiones exhaustivas, además de limpiezas dentales profesionales, que eliminan todas las bacterias y acúmulos de sarro de tu sonrisa. Además, de las infecciones bacterianas, la sinusitis maxilar dental puede estar provocada por otros microorganismos que colonizan la boca.
- Exodoncia: Es poco frecuente que la sinusitis maxilar se deba a un tratamiento de extracción dental. Es posible que durante una extracción dental compleja las raíces dentales se muevan, tocando el seno maxilar. La consecuencia de todo esto es la formación de la patología respiratoria.
- Endodoncia: La endodoncia es un tratamiento de conductos, que realizamos para salvar un diente enfermo a consecuencia de una infección bacteriana grave. Mediante esta técnica de odontología conservadora logramos asegurar la pieza dental natural, evitando su extracción. En el caso de que la endodoncia no se realice correctamente, las raíces dentales pueden verse comprometidas. Esto podría provocar la sinusitis dental. La endodoncia es un procedimiento bucodental enfocado a conservar los dientes enfermos o dañados por caries profundas. Si no se planifica bien el tratamiento, es posible que el resultado no sea el esperado, permitiendo que las raíces dentales queden dañadas.
- Dientes incluidos: Los dientes retenidos bajo la línea de las encías también pueden generar inflamación en los senos maxilares. Otra de las causas de la sinusitis de origen dental es la presencia de dientes que no han llegado a erupcionar perfectamente y quedan bajo la línea de las encías.
- Implantología dental: Los tratamientos de implantes dentales requieren de experiencia y pericia por parte del implantólogo. Por último, los tratamientos mediante implantes dentales son una de las causas de la sinusitis maxilar más frecuentes. Si la calidad y cantidad del hueso que hay en el maxilar no es suficiente, el procedimiento implantológico debe de realizarse con cuidado y tras una perfecta planificación a medida.
- Cirugía oral: Las intervenciones de elevación de seno en las que se realiza un injerto óseo pueden tener como consecuencia el padecimiento de sinusitis dental.
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
Si padeces esta enfermedad respiratoria, seguro que sabes cómo son las molestias que conlleva todo el proceso. Los síntomas más comunes que presenta la sinusitis maxilar son fácilmente identificables. Si bien los signos de la sinusitis maxilar son bastante claros, sí es cierto que para confirmar el diagnóstico -y seguir un tratamiento adecuado- es necesario acudir a nuestro médico. Los síntomas pueden durar hasta cuatro semanas. Al contrario de lo que ocurre en el caso anterior, la sintomatología persiste en el tiempo y dura más de tres meses.
Durante una sinusitis, los senos maxilares pueden llenarse de moco y experimentar una inflamación de la mucosa que los recubre.
La sinusitis de los senos maxilares por infección dental ocurre cuando una infección dental se propaga a través de los tejidos circundantes y alcanza los senos maxilares.
Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor facial: Se experimenta dolor y sensibilidad en la zona afectada, generalmente en las mejillas y alrededor de los dientes superiores.
- Alteraciones de la ventilación sinusal como la sensación de aire.
Sinusitis: causas, síntomas y tratamiento
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
En función del origen de la sinusitis el tratamiento puede variar considerablemente.
El tratamiento de la sinusitis de los senos maxilares por infección dental implica abordar tanto la infección dental como la sinusitis.
El tratamiento de la sinusitis maxilar de origen dental dependerá de la causa específica que la ha provocado. En muchos casos, la sinusitis maxilar odontogénica puede resolverse sin la necesidad de extraer dientes.
Aquí hay algunas opciones de tratamiento:
- Tratamiento dental: Es esencial tratar la infección dental subyacente.
- Tratamiento de la sinusitis: Se pueden recetar descongestionantes nasales, irrigaciones nasales con solución salina y analgésicos para aliviar la congestión, el dolor y los síntomas asociados. Cuando se trata de un problema provocado por una infección previa, el tratamiento farmacológico es esencial.
- Cirugía: En casos graves o recurrentes de sinusitis maxilar, puede ser necesaria una cirugía para drenar y limpiar los senos maxilares y corregir cualquier obstrucción nasal. Es importante consultar con un otorrinolaringólogo. Éste puede realizar una cirugía endoscópica de los senos paranasales: En casos crónicos o recurrentes de sinusitis del seno maxilar, se puede considerar una cirugía endoscópica de los senos paranasales. Es posible que, para tratar la sinusitis, se deba de planificar una cirugía. No obstante, esto no siempre está indicado.
Si la sinusitis está relacionada con una infección bacteriana derivada de un problema dental, el tratamiento puede incluir antibióticos específicos y drenaje del área afectada.
Enfermedades periodontales avanzadas, como la periodontitis, pueden ser un factor de riesgo en la aparición de sinusitis maxilar. Para tratar esta afección, es fundamental realizar una limpieza profunda de las encías, eliminar el sarro acumulado y, en algunos casos, aplicar tratamientos regenerativos para recuperar la salud periodontal.
Cuando la sinusitis maxilar ha avanzado considerablemente y el daño en las estructuras óseas o dentales es significativo, puede ser necesario recurrir a la cirugía bucal.
Comunicación Bucosinusal (CBS)
La comunicación bucosinusal (CBS) es una conexión patológica entre la cavidad oral y el seno maxilar, generalmente ocasionada por procesos inflamatorios, quirúrgicos o traumáticos que afectan la integridad de la pared sinusal.
La CBS es una complicación de la extracción dental que favorece la contaminación microbiana desde la cavidad oral hacia el interior del seno maxilar. Si esta comunicación se mantiene abierta a la cavidad oral o continúa la infección durante un largo tiempo, puede dar lugar a una una inflamación crónica de la membrana sinusal y la epitelización permanente de la fístula bucosinusal, lo cual agrava bastante el riesgo de sinusitis.
Una comunicación bucosinusal (CBS) es una situación patológica que se caracteriza por la existencia de una solución de continuidad entre la cavidad bucal y el seno maxilar, como consecuencia de la pérdida de los tejidos blandos y de los tejidos duros que los separan (1). En el caso de que la CBS se mantenga abierta a la cavidad bucal o persista la infección durante un largo periodo de tiempo, se puede producir una inflamación crónica de la membrana sinusal (3,4) y la epitelización permanente de la fístula bucosinusal, lo que aumenta todavía más el riesgo de sinusitis (5-7).
Cuando una CBS es reciente, sus bordes son edematosos y tumefactos, por lo que su cicatrización espontánea depende únicamente de la existencia de un coágulo normal, estable y no infectado, y de que éste pueda recubrirse con el epitelio ciliado de la mucosa sinusal y del epitelio escamoso de la mucosa bucal (4-6).
Periimplantitis y CBS
La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que afecta los tejidos periimplantarios, caracterizada por la pérdida progresiva del soporte óseo alrededor de los implantes dentales. Como hemos visto en otros artículos de este blog, la etiología de la periimplantitis es multifactorial, pero, principalmente, se relaciona con la acumulación de biopelícula bacteriana en las superficies del implante a consecuencia de una incorrecta higiene bucodental.
Existen además otros factores como el diseño y/o materiales de los implantes, la calidad del tejido blando circundante a los mismos o el mantenimiento inadecuado de prótesis e implantes por parte del paciente. El desarrollo de una CBS en el contexto de la periimplantitis puede manifestarse clínicamente con síntomas como dolor en la región maxilar, drenaje purulento hacia la cavidad oral, sensación de presión facial, obstrucción nasal e incluso sinusitis recurrente.
Más allá de la sintomatología, el abordaje diagnóstico de una comunicación bucosinusal incluye una exploración clínica exhaustiva, así como ortopantomografías o tomografías computarizadas.
El tratamiento de la CBS asociada a periimplantitis varía según la extensión del daño y el estado de los implantes afectados. En general, el manejo implica la eliminación de los implantes comprometidos, la desinfección minuciosa del área y la reparación quirúrgica del defecto mediante técnicas como el cierre primario con colgajos mucoperiósticos o el uso de injertos óseos y membranas regenerativas.
En algunos casos, la pérdida ósea provocada por la periimplantitis puede hacer necesarias técnicas avanzadas de implantología como la colocación de implantes anclados en arbotantes anatómicos como los implantes pterigoideos.
Por otro lado, para prevenir una comunicación bucosinusal causada por periimplantitis es imprescindible una perfecta planificación de la intervención de implantes, llevar una control periódico de los tejidos periimplantarios y promover la educación del paciente acerca de la importancia del mantenimiento de los implantes y las prótesis.
Incidencia de Comunicación Bucosinusal tras Extracción de Terceros Molares Superiores
Un estudio realizado sobre 389 extracciones de terceros molares superiores reveló que únicamente el 5.1% de las extracciones quirúrgicas provocaron una CBS. El riesgo de producir una CBS fue similar en todos los grupos de edad, y aumentó con la profundidad de inclusión del tercer molar, la complejidad de la técnica quirúrgica y al efectuar ostectomía.
La causa más frecuente de presentación de esta entidad patológica es la extracción quirúrgica del segundo premolar superior, así como las del primer y del segundo molares superiores (este último también denominado "diente antral") (2,6,8,9). Esto se debe a la escasa distancia entre sus ápices y dicha cavidad (2,5,6,10,11), que oscila entre 1-7 mm (5), o a la protrusión de las raíces en el suelo del seno maxilar debido al elevado grado de neumatización de éste (11). El grosor de las paredes laterales del seno maxilar no es constante, y oscila entre 2-3 mm en la zona que conforma su suelo (8).
Un estudio realizado por Killey y Kay (citados por Punwutikorn y cols. (10)) en 250 pacientes, expone que más de la mitad de las fístulas bucosinusales ocurren tras la extracción del primer molar superior y aproximadamente la cuarta parte tras la del segundo molar superior.
También puede aparecer esta complicación en los casos de las extracciones de los cordales superiores, cuando se efectúa una técnica quirúrgica agresiva, un legrado alveolar postextracción desmesurado o cuando el paciente, durante el postoperatorio inmediato, hace maniobras en las que aumenta la presión intrasinusal (1,6).
Existen otros factores que pueden producir una perforación de la membrana sinusal y una CBS, como son los traumatismos, otras extracciones dentarias, la cirugía implantológica y la irradiación de cabeza y cuello. También se puede incluir la patología infecciosa e inflamatoria del maxilar superior, los quistes originados a partir de la mucosa del seno maxilar, las neoplasias sinusales benignas o malignas e infecciones específicas como la sífilis o la tuberculosis (4,6,12-14).
No conocemos la frecuencia de CBS en los pacientes a los que se extrae el tercer molar superior, ni tampoco qué pacientes presentan mayor riesgo de padecer esta complicación. Por este motivo el objetivo de nuestro estudio fue identificar la incidencia de las CBS tras la extracción de los cordales superiores en una Unidad de Cirugía Bucal, y además determinar cuál fue su evolución y qué factores pre e intraoperatorios se asociaron a la aparición de CBS.