Coulant de Chocolate: Receta Sencilla para un Postre Espectacular

Os presento mi coulant de chocolate, una de las recetas de postre magistrales donde los haya. A pesar de todos los nombres tan ostentosos este postre se reduce a un bizcocho caliente con una estructura crujiente por fuera y chocolate cremoso por dentro, que no deja indiferente.

Quizá este de hoy sea uno de mis postres preferidos, no lo sé, pero lo cierto es que cada vez que lo preparo vuelvo a recordar lo rico que está, y a pesar de que es una pequeña bomba de chocolate y mantequilla, me prometo tener siempre alguno de reserva en mi congelador.

Y lo mejor de todo es que resulta facilísimo hacer un Coulant de chocolate. Lo he preparado varias veces y tiene un gran secreto, os lo escribiré muy bajo: Es un postre muy, pero que muy fácil. Y cuando digo fácil me refiero que hasta un niño puede hacerlo. No tenéis excusas para no quedar como unos grandes chefs de repostería con 15 minutillos de nada.

El coulant de chocolate es uno de los postres más populares de la cocina francesa. Su interior de chocolate ha conquistado a golosos de todo el mundo, conviertiéndose en uno de los postres más populares en una gran variedad de restaurantes. También se le conoce como volcán de chocolate o chocolatísimo y es que el gran espectáculo se da cuando rompemos el esponjoso exterior de bizcocho y dejamos salir su irresistible corazón de chocolate fundido como un auténtico volcán.

Esta es una adaptación sencilla de la receta del gran cocinero Michel Bras. Una auténtica delicia que tiene su origen en Francia de la mano del cocinero Michel Bras, quien lo patentó en 1981. Tras dos años de pruebas consiguió la técnica y la fórmula perfecta, y su tan deseado postre.

El coulant es muy sencillo de preparar, pero tiene su técnica para que salga perfecto. Un truco, hornead uno primero y dependiendo de la textura que consigáis, así ponéis el tiempo para el resto.

Por ser tan fáciles de hacer y la comodidad de poseer disponer de ellos congelados ante cualquier invitado imprevisto me encantan los coulant. Si os gusta tanto como a mí el coulant de dos chocolates lo ideal es preparar el doble de cantidad y congelarlos. Así siempre disponemos de un delicioso postre ante un imprevisto o un antojo chocolatero, para ello taparlos bien con papel de aluminio y darles dos minutos más de horno cuando los vayáis a preparar.

En la última cenita que celebré en casa preparé unos cuantos de más, así que los congelé ya preparados por si hay invitados. Es un postre para los más chocolateros, os aseguro que hasta los paladares más exigentes quedarán satisfechos. No sé que tiene el coulant pero cuando se lo pones delante a la gente se les ponen unos ojitos como los del gato con botas en la película de Shrek.

No os preocupéis si no os sale a la primera, en cuanto cojáis el punto al tamaño de vuestros moldes y el horno, ¡no habrá coulant que se os resista! Por nuestra parte, os dejamos los tiempos y unos trucos muy sencillos al final de la receta para que sea mucho más fácil hacerlos y que siempre os queden perfectos.

Delicioso volcán de chocolate con helado: el postre PERFECTO de Osvaldo Gross | El Gourmet

Ingredientes para 10 personas

  • 250 g de chocolate negro 70% (vuestra marca preferida)
  • 100 g de azúcar blanquilla (el normal) o glass (en polvo)
  • 200 g de mantequilla

Para 10 personas: 0.45€/pers. 345kcal/100g

Los amantes del cacao querrán sumar a su recetario de postres fitness un suculento coulant o volcán de chocolate en versión más saludable. En nuestra versión más fit, más nutritiva, apostamos por eliminar las harinas por completo para que sea apta para dietas sin gluten y quienes quieran reducir más los hidratos.

Hemos usado un plátano ya muy maduro así que no añadimos edulcorante, además nos gusta el chocolate muy negro, pero puedes agregar el que uses en casa si quieres un postre más dulce.

Preparación de los coulants de chocolate

Os voy a explicar como los he preparado, consulté varias recetas en internet, pero la mayoría eran para Thermomix. Lo primero es hacernos con los envases, yo los he comprado en el supermercado. Los típicos para flanes de papel aluminio, vienen 15 y están a 1,35 €.

Primero hay que preparar los moldes (yo uso Ramekins medianos de porcelana, también son conocidos como moldes de pudín o moldes de soufflé). Cubrir bien los moldes con spray antiadherente.

Comenzaremos precalentando el horno a 190 grados. Para su elaboración solo debéis tener la precaución de conocer bien vuestro horno, que ya es mucho, para que el coulant derrita en su interior, pero quede cocida y a la vez tierna su capa exterior.

Precalentar el horno a 170ºC con aire, o 180ºC con calor arriba y abajo. Engrasar unos moldes tipo ramekin con mantequilla o aceite y espolvorear cacao sin azúcar con un colador para cubrirlos bien.

Batimos los huevos con el azúcar glass o azúcar normal hasta que hagan espuma. En un bowl aparte batir los huevos y amarillas de huevo con el azúcar hasta que se obtenga una mezcla densa y pálida (esto se puede hacer con un batidor manual o uno eléctrico).

Añadimos el cacao en polvo, la harina especial repostería (con esta harina subirá un poquito pues lleva levadura o leudante) y un pellizco de sal. Añade el azúcar y sigue batiendo hasta que se mezcle todo bien.

Triturar con batidora todos los ingredientes menos el chocolate negro hasta tener una masa homogénea sin grumos.

Preparamos en un bol el chocolate y la mantequilla. Derretir el chocolate y la mantequilla a Baño María*.o en el microondas en intervalos de 30 segundos. Lo introducimos en el micro durante 3 minutos a temperatura baja, mirando cada minuto como va para que no se nos queme. Tiene que quedar totalmente derretido.

Funde el chocolate a fuego suave o al baño maría. Añade la mantequilla a dados poco a poco. Cuando esté todo fundido, retira del fuego y deja templar.

Una vez que se funda incorporamos la mantequilla, mezclamos y apartamos del fuego. Retirar del calor y remover hasta que se obtenga una crema de chocolate y mantequilla totalmente homogénea.

Luego batimos la mezcla con unas varillas hasta que quede una crema homogénea y bien integrada. Cuando el chocolate esté templado, viértelo al bol de los huevos y bate con las varillas hasta que esté bien incorporado.

Una vez que la mantequilla y el chocolate los tenemos fundidos vamos añadiéndolo poco a poco a la mezcla de huevo, removiendo para integrarlo. Cuando el chocolate esté templado, viértelo al bol de los huevos y bate hasta que esté bien incorporado.

Añade la harina y mezcla.

Metemos toda la crema del coulant en una manga pastelera, así será más fácil rellenar los envases. Sino tenéis manga usad una cuchara con cuidado. No rellenéis todo el envase puesto que el bizcocho crece en el horno, dejad como 1 cm.

Forra los moldes con papel de horno (en la base y en los bordes) y rellénalos con la crema de chocolate (sin rellenar hasta arriba, se debe dejar 1-2 cm hasta el borde).

Engrasamos ligeramente seis moldes tipo flanera o moldes desechables de aluminio, repartimos la mezcla y horneamos entre 8 a 10 minutos.

Repartir en los moldes y dar unos golpes para romper las burbujas. Conviene engrasar bien los moldes para que sean más fáciles de desmoldar si queremos servirlos en un plato, pues es una masa delicada al no llevar nada de gluten, y tiene que hacerse en caliente.

Coulant de chocolate listo para servir.

Horneado

Esta es la parte más importante de la receta, el horneado. Cada horno es un mundo, las marcas y tipos de horno seguramente no coinciden con el mío. Para que os salgan perfectos es necesario que hagáis una pequeña prueba con uno de ellos antes que lleguen vuestros invitados/as. Queremos que quedé líquido por dentro y esponjoso por fuera.

Precalentamos el horno a 200º C, opción calor arriba y abajo. Sacar de la nevera y colocar los moldes encima de una bandeja apta para horno y hornear por 10 a 12 minutos, hasta que la parte superior haya formado una “costra” o se vea cocida y las orillas se han comenzado a separar de los moldes.

Si congelamos las flaneras o moldes con masa coulant. Introducimos en el horno durante aproximadamente 11-12 minutos. Si la masa de coulant está recién hecha, metemos los moldes de coulant al horno durante 8-9 minutos.

Hornear a media altura hasta que esté sólido por arriba, unos 12-15 minutos, y al pinchar en la parte cercana al borde con un palillo salga prácticamente limpio.

Para que queden en su punto justo no es conveniente pasarse con la cocción del horno, pues sino pierden la gracia al cuajarse por dentro. Así que si dudáis de cuánto tiempo le llevará en el vuestro, siempre podéis probar con uno solo para después aplicarle esos minutos a los demás.

Presentación

Dejamos enfriar un par de minutos y desmoldamos en un plato de color claro, queda muy bien el contraste.

Saca del horno, desmolda y sirve caliente, sin darle tiempo que el interior se cuaje con el propio calor que mantiene del horno.

Sacamos del horno, desmoldamos con cuidado y servimos en el plato donde vayamos a presentar nuestro coulant de chocolate.

Desmolda y sirve el coulant de chocolate.

Retira el coulant de chocolate del molde y sírvelo enseguida, este postre se toma caliente.

Hay que tomarlo inmediatamente, caliente, por lo que podéis acompañarlo de una bola de helado (prueba nuestro helado de vainilla casero), el contraste de frío y caliente será espectacular.

Puedes espolvorear un poco de cacao en polvo o azúcar glass. Podemos espolvorearlo con un poco de azúcar glass o con cacao en polvo.

Para rematar el coulant podemos espolvorear cacao sin azúcar por encima, coco rallado, unos pistachos o nueces picadas. Si queremos, podemos también preparar una salsa de frutos rojos rápida, cociendo a fuego lento unos arándanos o frambuesas -o mezcla- con un poco de zumo de naranja natural o agua.

Puedes acompañarlo con una bola de helado de vainilla o el sabor que más te guste. ¡Insuperable! También puedes acompañar con una bola de helado ahora que apetece algo fresco.

Podríamos acompañarlo con nata montada o una bola de helado, pero, sinceramente, no necesita nada más para triunfar.

Y para los más atrevidos puede cubrirse con más chocolate caliente.

Los podéis servir en las flaneras, pero si los dejáis reposar unos minutos quedan más bonitos desmoldados ya que así se verterá el chocolate al hundir la cuchara.

Estos coulant de chocolate y ron, son ideales para acompañarse de una bola de helado de vainilla.

Cuanto más cacao tenga el chocolate menos esponjoso será el coulant, por eso es importante controlar el tipo de chocolate que vayáis a emplear.

Es perfecto para cualquier celebración y no queremos perder tiempo en la comida principal.

Porque se puede tener preparado con antelación ya que congela perfectamente.

tags: #coulant #de #chocolate #directo #al #paladar