Crêpes: La Receta Definitiva para Disfrutar en Cualquier Momento

Prima hermana de gofres, pancakes, tortitas y otras masas que pasamos por la sartén, las crêpes pueden ser dulces o saladas. Esta receta de origen francés es muy fácil de hacer y se trata de una masa fácil que se pasa por la plancha hasta que se crean unas obleas que se rellenan o acompañan de lo que más nos guste.

¿Qué son los crepes y cuál es su origen?

Las crepes o los crepes -ambos géneros son válidos-, del francés crêpe, es una elaboración de origen francés que consiste en una masa fina con forma redonda, preparada con harina de trigo, huevos, leche, mantequilla y sal. Estos ingredientes se mezclan previamente, antes de su cocinado en una sartén o crepera engrasada, generalmente con mantequilla. Normalmente, las crepes se sirven rellenas de diversos ingredientes, que pueden ser tanto dulces como salados.

El origen concreto de las crepes se sitúa en la región francesa de Bretaña, al oeste de Francia, en el siglo XIII, donde son conocidas como krampouezh que significa crepes, en plural.

En España existe una versión gallega, la filloa, y una asturiana, los frixuelos. En Estados Unidos las tortitas o pancakes, aunque estas llevan levadura química y esto les da mayor grosor y esponjosidad.

Ingredientes básicos para unas crepes perfectas

Para preparar la masa de crêpes, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 2 huevos
  • 110 g de harina de repostería
  • 240 ml de leche
  • 15 ml de azúcar (si vas a hacer crêpes dulces)
  • 2 g de sal
  • Ralladura de limón al gusto
  • Esencia de vainilla al gusto
  • Mantequilla o aceite de girasol

Elaboración paso a paso

La masa de crêpes puede prepararse con batidora de varillas o en el vaso de una batidora de las que se emplean para batidos. Con unas varillas corrientes manuales también salen bien. Lo mejor preparar la masa en una jarra grande para poder verterla directamente después sobre la sartén; es mucho más práctico.

  1. Disponer los huevos en el recipiente que usemos y añadir la leche, la sal, el azúcar, la ralladura de limón o vainilla -si usamos- y batir bien.
  2. Añadir la harina tamizada y batir con energía hasta que no queden grumos.
  3. Tapar y dejar reposar como mínimo 30 minutos -mejor una hora-, en la nevera si hace calor o dejamos pasar más tiempo.
  4. Engrasar con aceite neutro o mantequilla derretida una buena sartén antiadherente o crepera. Un buen truco es usar para esto media patata, que usamos para ir engrasando la sarten sin pasarnos.
  5. Calentar hasta que coja buena temperatura.
  6. Echar una porción de masa en el centro (unos 60 ml), sujetando la sartén fuera del fuego con la otra mano, y girar rápidamente para extenderla por toda la superficie.
  7. Bajar un poco la temperatura y dejar cocinar uno o dos minutos, hasta que los bordes se doren y se despeguen.
  8. Dar la vuelta con una espátula fina, con cuidado de no romper la masa, y dorar medio minuto o un minuto más por el otro lado.
  9. Retirar a un plato y continuar con el resto de la masa hasta terminarla.
  10. Mantener tapados con un paño limpio o plástico film para que mantengan el calor y no se resequen.

El único secreto que tiene esta fórmula es que necesitamos refrigerar ligeramente la masa en la nevera durante al menos media hora para que se asiente, así que podríamos hacerla con cierta antelación y sorprender al son de la crepera cuando estemos listos.

Truco rápido con Thermomix

En este caso, con la colaboración de la Thermomix en el amasado, reducimos aún más el tiempo de elaboración de esta merienda que gusta por igual a niños y mayores y que convierte en día de fiesta el momento en que las cocinamos.

  1. Lo primero es triturar todos los ingredientes -menos la mantequilla- en el vaso de la Thermomix a V5 durante dos minutos.
  2. Cuando haya pasado ese tiempo, preparamos una sartén amplia y antiadherente, calentamos ligeramente la superficie y añadimos una pizca de mantequilla.
  3. Cocinamos durante un minuto por un lado, volteamos con cuidado de no rompearla y cocinamos otro medio minuto por el otro lado.
  4. Recuerda desechar la primera crêpe que hagas, que servirá para 'limpiar' la sartén.

En primer lugar, funde la mantequilla introduciéndola en el microondas durante 30 o 40 segundos. Tritura todos los ingredientes hasta conseguir una crema y pasa la mezcla por un colador para eliminar cualquier grumo que pueda tener.

Preparamos una sartén llana y pintamos la base con mantequilla fundida. Vertemos un cazo con la masa de las crepes en la sartén, y acto seguido la extendemos por toda la superficie con movimientos circulares hasta rellenar toda la superficie de la sartén.

Cocinamos cada crepe primero por un lado. Damos la vuelta a la crepe y la cocinamos por el otro lado.

Un truco que te va a cambiar la vida

Este truco va a cambiar tus desayunos para siempre:

  1. Coloca el embudo en la abertura de la botella y vierte en él la harina (dale unos golpecitos para que vaya cayendo). Parte los huevos y hazlos pasar también a través del embudo.
  2. Cierra bien la botella ¡y agita!
  3. Pon a calentar la sartén y, una vez caliente, vierte en ella solo la cantidad necesaria para cubrir el fondo con una película muy fina. En cuanto tome la suficiente consistencia, dale la vuelta y hazlo por el otro lado.

Rellenos para todos los gustos

Las crêpes se pueden rellenar con cualquier cosa que tengamos a mano, y están buenísimas en versión dulce o salada.

Las crepes pueden ser dulces o saladas, dependerá de los rellenos que elijamos. Nosotros, en esta receta, os dejamos el paso a paso para que os salgan unas crepes perfectas y los rellenos los dejamos a vuestra elección, aunque ya os advertimos que quedan deliciosas con chocolate y frutos rojos.

Para servir los crepes, dobla cada uno por la mitad y a continuación de nuevo por la mitad, de modo que quede un triángulo.

Crepes saladas

  • Crêpes saladas de setas y jamón con bechamel.
  • Crêpes de pollo, maíz y puerro.
  • Crêpes de pollo asado con tomate y emmental.
  • Crêpes salados de solomillo, con cebolla caramelizada.
  • Crêpes de jamon y queso provolone.
  • Crêpes de espárragos y queso brie.
  • Crêpes de langostinos y espinacas con aceite de albahaca.
  • Crêpes de gazpacho rellenos de jamón.

Crepes dulces

  • Crêpes suzzette.
  • Crêpes con mascarpone y frambuesa.
  • Crêpes con plátano y mermelada de albaricoque.
  • Crêpes normanda, rellenas de manzana reineta.
  • Crêpes rellenos de crema de chocolate o nutella.
  • Crêpes rellenos de crema catalana.
  • Sushi dulce con masa de crêpes, arroz con leche y relleno de frutas.
  • Crêpes de dulce de leche y nueces.
  • Crêpes de compota de manzana y caramelo salado.

Para los crepes hay muchos tipos de toppings. Podemos hacer por ejemplo crepes salados rellenos, por ejemplo estos crepes de verduras o estos crepes de jamón y queso. Pero si queremos los clásicos crepes dulces lo mejor y lo que más me gusta a mi es la nata montada y algunas frutas por encima. También le puedes poner caramelo líquido o un poco de chocolate fundido.

Crepes para celebrar La Candelaria

La Candelaria es una fiesta que se celebra todos los dos de febrero para conmemorar la presentación de Jesús en el templo. Como todos los fastos, está asociada a diferentes costumbres gastronómicas: en muchos pueblos de Andalucia se encienden hogueras que se aprovechan para asar carne a la brasa, en México se comen tamales y en Francia, uno de los lugares donde más se celebra, es el día de hacer crêpes.

Aunque hoy es una festividad catolíca, la celebración de la Candelaria tiene, como casi todas, orígenes paganos y estaba asociada a creencias campesinas. Se decía que si no se hacían crêpes el día de la Candelaria para usar el trigo sobrante antes de las nuevas cosechas este se pudriría.

Según nos explica Françoise Vielcazat, veterana profesora de francés afincada en España, la tradición manda dar la vuelta a la primera crêpe sujetando el mango de la sartén con una moneda de oro. Es por esta razón por la que muchas familias francesas guardan un Luis o Napoleón de oro que se pasa de generación en generación. Esta primera crêpe no se come, sino que se coloca encima de un armario -colocar o proyectar con la sartén, como hace Vielcazat- hasta el año que viene, pues da buena suerte.

Costumbres esotéricas aparte, hoy es un buen día como cualquier otro para ponerse a hacer crêpes, una elaboración mucho más sencilla de lo que parece. Lo bonito de este plato tradicional francés, con sus variaciones en distintos países, es que parte de una receta muy básica pero tremendamente versátil. Podemos hacerlas al gusto, ajustando el tamaño, el grosor y jugando con ingredientes y aromas. Desayuno, comida, postre, merienda o cena, dulces o salados; las posibilidades son casi infinitas y el límite solo lo pone nuestra imaginación. Una vez se domina la masa básica ya no querrás dejar de hacerlas.

Así que, ¡manos a la obra y a disfrutar de unas deliciosas crêpes!

Receta perfecta de Crepas Dulces 😋 | Hasta la Cocina con Lucía Mena

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