Cronología de la Erupción Dental Permanente en Odontopediatría

La erupción dentaria corresponde a la movilización o desplazamiento del diente desde el interior del hueso maxilar o mandibular hasta su posición final dentro de la arcada bucal, culminando con normalidad dicho proceso una vez lograda una correcta oclusión con el antagonista. Conocer su evolución y entender la erupción como un proceso fisiológico es de vital importancia debido a que corresponde una guía para valorar el desarrollo y crecimiento de los niños. Si existen alteraciones a nivel eruptivo se pueden ir coordinando y controlando con el especialista en ortodoncia quien es el encargado de guiar el correcto crecimiento en caso de necesitarlo.

Dentición Mixta y Definitiva

DENTICIÓN MIXTA: Es la transición de la dentición temporal a la definitiva.

DENTICIÓN DEFINITIVA: A medida que los maxilares van aumentando de tamaño se van recambiando los dientes temporales por dientes de mayor tamaño que están diseñados para estar en la boca toda la vida, siempre que no existan problemas de lesiones de caries importantes, infecciones, problemas de encía o traumas, entre otros.

La dentición humana es difiodonta, lo que significa que tenemos dos conjuntos de dientes a lo largo de nuestra vida: una dentición temporal o decidua y una dentición permanente. Cada dentición está adaptada a las distintas etapas y necesidades de alimentación del ser humano. Los dientes de leche comienzan a erupcionar a partir de los 6 meses de edad, y el proceso suele completarse alrededor de los 3 años. Es crucial comenzar con buenos hábitos de higiene dental desde que erupciona el primer diente. Los padres deben instruir a sus hijos en el uso de cepillos dentales y pastas fluoradas. Es esencial mantener una rutina de higiene dental y visitar regularmente al odontopediatra para controlar el crecimiento y la erupción dentaria. Las visitas periódicas al odontopediatra son fundamentales para asegurar un desarrollo dental saludable. ¡Cuidar la salud bucodental de tus hijos es fundamental!

Estudios Sobre la Erupción Dental Permanente

Los primeros estudios en población española son llevados a cabo por Barbería y cols.33 (1988) estudiaron la relación entre la baja altura de niños/as y el retraso de la erupción de la dentición permanente, para establecer dicha asociación la muestra presentaba déficit del crecimiento genético y escasez de la hormona de crecimiento. Concluyeron que la cronología de erupción no se veía alterada como consecuencia del déficit genético, pero cuando la causa era hormonal existía no sólo retraso en el crecimiento sino también en el recambio dentario. No encontraron diferencias estadísticamente significativas al relacionar el peso con el recambio. Además, los pacientes infantiles cuya cronología de erupción era tardía presentaban retraso en su edad ósea en relación con la cronológica.

Abarrategui y cols.34 12 años después determinaron la secuencia de erupción en población infantil, verificando las edades medias de emergencia de la dentición permanente. La población de estudio fue aleatoria con 913 niños de edades comprendidas entre los 4,5 y los 14 años de dos zonas poblacionales del País Vasco. Sus resultados pusieron de manifiesto como la erupción era más temprana en niñas que en niños, siendo estas diferencias estadísticamente significativas cuando se trataba de la emergencia de incisivos laterales superiores, caninos inferiores y segundos molares inferiores. También observaron como en el maxilar el primer diente permanente en erupcionar era el primer molar (6,26 años), seguido del incisivo central (6,95 años) y el incisivo lateral (7,91 años). Posteriormente, erupcionaban el primer premolar (10,56 años), el canino (11,33 años), segundo premolar (11,31 años) y, por último, el segundo molar (12,32 años). En la mandíbula el primer diente en erupcionar fue el incisivo central (6,02 años), seguido del primer molar inferior (6,16 años), el incisivo lateral (7,16 años), el canino (10,24 años), el primer premolar (10,53 años), el segundo premolar (11,32 años) y, finalmente, el segundo molar (11,63 años).

El primer diente en erupcionar a nivel maxilar fue el primer molar tanto en niños como en niñas a las edades de 6,34 años y 6,17 años, respectivamente. El último diente en emerger fue el segundo molar en ambos sexos a los 12 años en niñas y a los 12, 47 en niños. Con respecto a la secuencia observaron diferencias entre sexos, encontrando una variación entre canino y segundo premolar, erupcionando en ese orden en las niñas, y la emergencia inversa en el grupo de los niños. A nivel inferior, la secuencia descrita por estos autores para ambos sexos fue: incisivo central, primer premolar, incisivo lateral, canino, primer premolar, segundo premolar y molar. El primer diente en erupcionar fue para ambos sexos el incisivo central a las edades de 5,95 en niñas y 6,05 en niños. Mientras que el segundo molar a los 11,32 años en niñas y a los 11,83 en niños, emergió en último lugar.

Hernández y cols.35 en 2002 estudiaron la cronología de erupción de la dentición permanente y su relación con la talla y peso en una población de niños/as de Tona (Barcelona). No encontraron diferencias estadísticamente significativas entre la hemiarcada derecha e izquierda, los resultados que obtuvieron eran acordes a los de otros estudios realizados en España. Pusieron de manifiesto la asociación entre el peso, la talla y el número de dientes erupcionados, es decir un adelanto eruptivo a mayor peso y talla para ambos sexos y para todos los grupos de edades. Asociación ya observada en otros estudios a nivel internacional llevados a cabo por Kohli y cols.36, Anderson y cols.37 y Green y cols.38 que determinaron las edades medias de erupción; siendo el primer diente en erupcionar para ambos sexos el incisivo central mandibular a las edades de 6,27 años y 6 años para niños y niñas respectivamente.

Años más tarde Hernandez y cols.3 (2008), realizaron otro estudio transversal en Barcelona para determinar la cronología y la secuencia de la dentición permanente. La muestra fue de 1123 niños/as con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años y trataron de establecer parámetros que indicaran las edades de erupción. Al comparar en el grupo de los niños y niñas los resultados no revelaron diferencias entre ambos en ningún grupo de edad. Observaron como en ambos sexos el incisivo central inferior izquierdo era el primero en erupcionar a la edad de 5 años y 11 meses en niñas y a los 6 años y 3 meses en niños. El segundo molar superior derecho fue el último en erupcionar a las edades de 12 años y 3 meses y 12 años y 5 meses en niñas y en niños, respectivamente.

Los resultados pusieron de manifiesto que los dientes emergían antes en la mandíbula en ambos sexos, encontrando diferencias estadísticamente significativas cuando el diente que erupcionaba eran los segundos molares, caninos, e incisivos centrales y laterales. Sin embargo, no encontraron significancia entre las hemiarcadas derecha e izquierdas. La secuencia de erupción a nivel mandibular fue igual para ambos sexos siendo ésta: incisivo central, primer molar, incisivo lateral, canino, primer premolar, segundo premolar y segundo molar, al igual que la descrita por Abarrategui y cols.34 La secuencia observada en los niños para la arcada superior fue: primer molar, incisivo central, incisivo lateral, primer premolar, segundo premolar, canino, segundo molar; mientras que para las niñas fue: primer molar, incisivo central, incisivo lateral, primer premolar, canino, segundo premolar y segundo molar, al igual que la descrita por Abarrategui y cols34.

En 2005, Plasencia y cols.39 llevaron a cabo una investigación en Asturias sobre una población de 1616 niños con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. El estudio tenía dos objetivos principales: establecer la edad de erupción de los dientes permanentes y determinar la frecuencia en las distintas secuencias para comprobar la existencia de secuencias polimórficas. Los resultados evidenciaron la emergencia más precoz en el sexo femenino con respecto al masculino. Observando como el primer diente en erupcionar era el incisivo central inferior tanto en niñas como en niños a las edades de 6,07 y 6,13 años, respectivamente; mientras que el último en emerger fue el segundo molar superior para ambos grupos a las edades de 12,21 en niñas y 12,65 años en niños, son los mismos resultados a los que llegaron los estudios previos3,34,35.

El estudio más reciente (2013) sobre el tema que nos ocupa fue llevado a cabo por Bruna y cols.40 en una muestra de 752 niños/as madrileños con edades comprendidas entre los 5 y los 15 años. Observaron como el primer diente que erupcionaba en ambos sexos era el incisivo central inferior a la edad de 6,99 años en niñas y 7,06 años en niños. El último diente en emerger se correspondía con el segundo molar superior a los 12,81 años en niños y a los 12,45 años en niñas, llegando a los mismos resultados obtenidos también por otros autores3,34,35,39. Observaron el inicio del recambio de las niñas con respecto a los niños anterior en el tiempo a excepción del incisivo lateral superior izquierdo, el primer premolar superior izquierdo y el segundo premolar inferior derecho; aunque en ningún caso los resultados fueron estadísticamente significativos. Los dientes mandibulares emergían antes que los maxilares y dicha diferencia fue estadísticamente significativa a excepción del incisivo lateral derecho, el segundo premolar izquierdo y los primeros molares.

Estos investigadores determinaron que las edades medias de erupción de los dientes tanto maxilares como mandibulares fueron similares, a excepción del estudio de Bruna y cols.40, en el que la cronología de erupción fue en general mucho más retrasada que en el resto de las poblaciones españolas.

Poureslami y cols.43 realizaron el estudio más reciente que existe sobre la relación entre las variaciones en el tiempo de erupción de los dientes permanentes como consecuencia de las desviaciones en el tiempo de la emergencia de los dientes temporales.

💥🦷 Primeros DIENTES DEL BEBÉ: 5 COSAS que deberías saber + cómo aliviar el dolor

Erupción Dental Temporal

En la dentición temporal y a nivel nacional destacan los estudios realizados por Burgueño y cols.4,44,45, con una muestra final de 1.250 sujetos todos de entre 3 y 42 meses, de la Comunidad de Madrid. Determinaron cuatro periodos de erupción:

  1. 1º periodo: erupción de incisivos centrales (superiores e inferiores) y laterales superiores (duración 4, 3 meses).
  2. 2º periodo: duración de 2.65 meses, erupción de los primeros molares (maxilares y mandibular) y los incisivos laterales mandibulares.
  3. 3º periodo: duración 1,2 meses: erupción caninos superiores e inferiores y, por último, el
  4. 4º periodo: erupción de 2º molares superiores e inferiores con una duración de 0,43 meses en el maxilar, mientras que a nivel mandibular erupcionaban simétricamente.

Como resultados obtuvieron que el primer diente temporal (incisivo central inferior derecho) erupcionaba durante el primer período (a 10,96 ± 1,88 meses), justo antes del primer cumpleaños. En el cuarto período, el último diente temporal (segundo superior derecho molar) emergió a los 33,24 ± 4,35 meses. Los incisivos centrales y segundos molares erupcionaron primero en la mandíbula, mientras que los caninos, incisivos laterales y los primeros molares emergieron primero en el maxilar. Se observó la mayor diferencia cronológica entre los incisivos laterales, que erupcionaron 8 meses antes en el maxilar que en la mandíbula. Encontraron diferencias estadísticamente significativas en la emergencia mandícular y maxilar, entre incisivo central y lateral, y en el segundo molar. Con respecto al sexo encontraron en los niños erupción precoz de los caninos, incisivos centrales inferiores y segundos molares. Tanto los primeros molares superiores e inferiores como el incisivo lateral superior emergieron primero en las niñas. Los incisivos laterales inferiores erupcionaron por igual en ambos sexos.

El estudio de Ramirez y cols.46 en una muestra española de 114 niños obtuvo como resultados una tendencia a una erupción más precoz en lado izquierdo, sin encontrar diferencias significativas. Observaron una tendencia de los incisivos centrales y segundos molares para emerger más temprano en la mandíbula, mientras que el resto de los dientes erupcionaron antes en el maxilar. Sin embargo, las diferencias estadísticamente significativas solo se encontraron para los incisivos centrales, incisivos laterales y segundos molares en niñas.

A nivel internacional existe una amplia bibliografía al respecto, destaca el estudio de Cogan y cols.47 en 2018 con una muestra de 584 niños del sur Turquía en menores de 36 meses. Obtuvieron como resultados que el primer diente temporal erupcionó como media, a 208 días y el último diente temporal a los 741 días. El incisivo central mandibular derecho fue el primer diente en emerger con una media de 208 (110-383) días. El incisivo central mandibular izquierdo erupcionó a los 212 días de media (128-368) y el último en hacerse visible en la cavidad fue el segundo molar maxilar izquierdo a los 741 (432-840) días. Los dientes mandibulares, por lo general, erupcionaron antes que los maxilares y los dientes inferiores derechos antes que los izquierdos.

Poureslami y cols.43 examinaron 267 participantes infantiles. Compararon la erupción de los dientes temporales con los permanentes, obteniendo como resultado de su investigación que el tiempo de erupción del primer diente temporal fue significativamente más precoz en las niñas que en los niños, mientras que este valor no fue significativo entre sexos para el primer diente permanente. El tiempo de emergencia del primer diente temporal fue de 8,5 ± 3,2 meses para los niños, y de 6,9 ± 2,9 meses para las niñas (promedio general, 7,8 ± 3,2 meses). Los primeros dientes temporales en erupcionar fueron, en orden respectivo, incisivos centrales mandibulares (83,1%), incisivos centrales superiores (13,5%) e incisivos laterales mandibulares (3,4%;). El tiempo de erupción del primer diente permanente fue 87,9 ± 15,2 meses para los niños y 82,7 ± 15,6 meses para las niñas (promedio general, 85,4 ± 15,5 meses). En la dentición permanente, los primeros dientes en erupcionar fueron los primeros molares mandibulares (65,2%) seguidos de los incisivos centrales mandibulares (34,8%). Los hallazgos del presente estudio revelaron que las variaciones en el tiempo de emergencia de la dentición permanente como consecuencia de las desviaciones en el tiempo de erupción de los dientes temporales se expanden en un período cronológico más largo.

Soliman y cols.49, realizaron un estudio transversal con 1132 niños/as egipcios de 4 a 36 meses. Los incisivos centrales mandibulares izquierdo y derecho fueron los primeros en erupcionar a una edad promedio de 8 meses y 7,9 meses en niños y niñas respectivamente. Los incisivos centrales superiores emergieron después (9,8 y 9,9 meses), seguidos por los incisivos laterales (12 y 13,2 meses). Posteriormente, erupcionaron los primeros molares mandibulares (17 y 16,7 meses) y maxilares (17,1 y 17 meses), seguidos de los caninos maxilares (19,4 y 19,8 meses) y mandibulares (20,3 y 19,6 meses) y, por ultimo, los segundos molares superiores (a los 25,4 y 28,9 meses) y los inferiores (25,6 y 28,1 meses). Todos los dientes superiores erupcionaron antes que los antagonistas mandibulares, excepto los incisivos centrales inferiores. El incisivo lateral superior, canino y segundo molar mostraron fechas de emergencia más tempranas que en la mandíbula, pero no fueron resultados significativos. Generalmente, en los niños la dentición del lado izquierdo mostró una emergencia significativamente más temprana, a excepción del segundo molar superior. En las niñas los tiempos de erupción de la dentición del lado izquierdo y derecho eran diferentes a la de los chicos, pero no significativamente. Todos los dientes derechos mandibulares emergieron antes que los izquierdos.

Por último, Zadzinska y cols.50, llevaron a cabo una investigación con una muestra de 931 niños de 3 a 36 meses (469 niñas y 462 niños). Primer diente en erupcionar de la dentición temporal fue el incisivo central inferior con una edad promedio de 6,24 meses en los niños y 7,07 meses en las niñas (diferencia estadísticamente significativa), siendo el último diente temporal en emerger el segundo mandibular molar a los 24,75 meses en las niñas y a los 24,21 meses en los niños. Todos los dientes a excepción de los segundos molares mandibulares erupcionaron antes en niños.

La erupción es un proceso fisiológico, por el cual el diente se desplaza desde su posición inicial en los maxilares hasta su posición en boca. Los primeros molares suelen preceder a los incisivos centrales inferiores. A los diez años se inicia la segunda fase del recambio dentario con la erupción de los premolares y caninos. En la arcada inferior hace erupción antes el canino y primer premolar que el segundo premolar. En la arcada superior el primer premolar es el dientes que antes hace erupción, seguida del segundo premolar y/o el canino. Se ha dicho, incluso, que por cada mes de adelantamiento o retraso en la erupción del primer diente temporal se adelantará o retrasará un año la salida de los incisivos permanentes.

Fases de la Erupción Dental

  • Fase preeruptiva: una vez iniciada la calcificación de la corona dentaria, el germen dentario en su conjunto se desplaza de modo centrífugo dentro de los maxilares.
  • Fase eruptiva prefuncional: cuando ya está formado entre el 50 y el 75% de la raíz dentaria, se produce la emergencia clínica del diente a la boca. Se establece un área de enrojecimiento de la mucosa oral que luego se isquemiza y, acto seguido, se produce la unión del epitelio oral y dental.
  • Fase eruptiva funcional: cuando el diente entra en contacto con su antagonista se detiene su desplazamiento vertical.

Igualmente, debemos considerar que un niño que “se retrasa” en la erupción de sus dientes temporales en algún mes respecto de la media, lo hará también en la dentición definitiva, sin que ello produzca menoscabo alguno. Por lo general, los dientes inferiores preceden a los superiores -quizá la excepción sería el incisivo lateral-, sin que existan variaciones intersexuales.

La erupción de los dientes suele acompañarse de una tendencia al frotamiento gingival, ya sea con la mano o con algún mordedor, que va a provocar a su vez un babeo acusado y la consiguiente irritación perioral. En algunos casos se produce un acúmulo líquido dentro del folículo dentario, que se encuentra a presión y próximo a erupcionar y que da lugar a las manchas azuladas; si bien, en ocasiones, puede tener un tamaño algo mayor y conocerse como quistes de erupción que, si son de contenido hemático se conocen como hematomas de erupción.

La cronopatología de la erupción puede obedecer a factores sistémicos o locales, afectar a la dentición temporal o a la definitiva y ser por adelanto o retraso. La erupción precoz localizada se limita a los centrales inferiores, pudiendo ser dientes connatales, si ya están presentes en el momento del nacimiento del niño o neonatales si el diente erupciona en las primeras semanas de vida. Estos dientes pueden crear un problema local de erosión en la lengua del lactante y en el pezón materno que dificultará la alimentación. Como además tienen una raíz todavía no formada, su grado de movilidad es importante, con el riesgo de exfoliación espontánea y aspiración. Sin embargo, sí es frecuente la erupción precoz de dientes definitivos aislados cuando el temporal que les corresponde se ha perdido, ya sea por un traumatismo o por caries.

Factores que Afectan la Erupción Dental

El correcto alineamiento de los dientes en las arcadas dentarias y, por tanto, la óptima fisiología del aparato estomatognático van a depender en gran medida de la correcta relación entre el espacio óseo disponible en los maxilares para alojar los dientes y el tamaño de estos. Esta discrepancia entre el contenido y el continente, conocida como discrepancia óseo-dentaria y que aquí recogemos genéricamente como falta de espacio en la arcada, es la causa más frecuente de retraso eruptivo en la dentición permanente.

Las pérdidas prematuras de los dientes temporales pueden ser causa de trastornos de la erupción de los definitivos, ya que pueden, como se ha comentado, acelerar o retrasar la erupción de estos en función del grado de maduración radicular del definitivo cuando se pierde el temporal. Un ejemplo típico de este problema es la migración anterior o mesial del primer molar definitivo, al haber perdido prematuramente el segundo molar temporal.

tags: #cronologia #de #erupcion #dental #permanente