La endodoncia es un tratamiento dental seguro y efectivo, con una alta tasa de éxito. Sin embargo, como en toda intervención, hay cierta posibilidad de que surjan complicaciones. Por tanto, es importante conocer cuándo este procedimiento no es la opción más adecuada y qué alternativas existen.
Primero de todo queremos decirte que la endodoncia es un tratamiento dental completamente seguro y efectivo, con una alta tasa de éxito. Al igual que con cualquier otro tratamiento dental, debemos saber que la endodoncia no tiene el éxito asegurado. Tiene un 98 % de éxito, pero ¿qué ocurre con ese 2% de fracasos?
La “extracción del nervio”: la endodoncia está basada en el vaciamiento y limpieza total de los conductos donde se alberga el nervio de la pieza, para retirar la infección por bacterias y el posible tejido necrótico/infectado existente, para dejar el conducto limpio, sin bacterias ni tejido infectado.
¿Por qué Fracasa una Endodoncia?
¿Cuales son las razones, motivos o causas que pueden llevar al fracaso del tratamiento de endodoncia? Existen varios motivos o causas que pueden hacer con que este tratamiento fracase y en tal caso tenemos otras opciones. Que tenga éxito o fracase el tratamiento de endodoncia tiene una relación directa con las condiciones del nervio antes de realizarlo.
Según los estudios, el éxito de la endodoncia donde no hay imagen periapical es mayor (cerca del 96%), que cuando hay imagen periapical previa (86%).
Como explicamos anteriormente las causas de fracaso de la endodoncia son debido a las variaciones anatómicas de tu diente. El número y forma de los conductos de la raíz de tu diente, es un factor determinante en la causa de fracasos. Es decir que tu diente puede tener conductos ramificados de difícil acceso para limpiarlos debido a su pequeño tamaño. Los conductos radiculares angostos o muy estrechos, dificultan el trabajo del endodoncista para limpiar y sellarlo.
Por otra parte no solamente el conducto está relacionado en el fracaso de esta intervención puesto que la raíz del diente también juega un papel importante. En otras ocasiones, pueden haber fracturas radiculares que no se han logrado diagnosticar antes del tratamiento. Se produce una fractura en el diente o en la raíz.
Los dientes endodonciados quedan más debilitados, por lo que es importante realizar una corona de manera a protegerlos.
Entre los problemas que pueden surgir en una endodoncia, se incluyen:
- Prolongación del dolor: Esta es la complicación más común en una endodoncia, y esto generalmente sucede cuando quedan conductos del diente sin sellar.
- Sellado corto de los conductos: En caso de que el dentista realice un sellado corto o incompleto de las raíces, existen altas posibilidades de que el tratamiento fracase.
- Perforación radicular: Esto puede surgir mientras se hace la endodoncia y se endurece la búsqueda de conductos radiculares.
- Fractura dental: Es importante saber que los dientes con endodoncias tienen más probabilidad de fractura, puesto que quedan más debilitados una vez vaciado y sellado el conducto del nervio.

Endodoncia mal realizada puede causar dolor e inflamación.
Síntomas de una Endodoncia Mal Realizada
Puedes presentar las siguientes afecciones después de una endodoncia mal realizada:
- Dolor de la pieza dental tras el proceso endodóntico.
- Dolor al rozar o tocar la zona donde se ha realizado la endodoncia.
- Inflamación de la encía cercana al diente tratado.
- Sensibilidad y/o dolor al masticar.
¿Qué Hago si Surgen Complicaciones en una Endodoncia?
Aunque este tratamiento es bastante seguro, si es posible que surjan problemas durante o después del tratamiento. Cómo pudiste ver, algunas de esas complicaciones tienen un riesgo relativamente bajo, en parte porque se pueden solucionar durante el procedimiento.
Sin embargo, en caso de que presentes alguno de los síntomas o afecciones mencionadas en las líneas anteriores, debes acudir al especialista lo más pronto posible. Es un tratamiento bastante común en aquellas personas que han desarrollado una caries que no se ha tratado a tiempo.
Cuando el nervio ya esta infectado de forma irreversible por la caries que ya sea muy profunda. En casos así, el diente es muy vulnerable al frío o calor o incluso en la masticación. La pieza dental también puede cambiar de color y es muy comun que aparezca un flemón.
- Dolores: un diente endodonciado no debe doler, por lo que, si es así, es probable que la endodoncia no se haya realizado adecuadamente.
- Inflamación de encía: otro de los signos a los que debes estar atento es a la inflamación gingival en la zona en la que se encuentra el diente tratado.
- Que no se hayan hecho radiografías durante el proceso de la endodoncia y tampoco se haya planificado la intervención.
Reendodoncia: Una Segunda Oportunidad
La reendodoncia es un procedimiento al que se recurre tras el fracaso de una endodoncia. En otras palabras, podemos decir que la reendodoncia consiste en “deshacer” y rehacer el proceso de nuevo. Básicamente el procedimiento es el mismo que en una endodoncia, la gran diferencia es que existe un tratamiento previo.
Por tanto tenemos que acceder a este tratamiento, removerlo, eliminarlo y volver a empezar. Limpiando y desinfectando bien los conductos de todo resto de tratamiento previo, infección por bacterias , posible tejido necrótico restante…. Y volviendo a rellenar con un material adecuado y de una forma tridimensional correcta.

La reendodoncia puede ser necesaria si la endodoncia inicial falla.
Colocando primero un empaste provisional y en una posterior cita, lo más pronto posible, realizar la definitiva, sea un empaste, una incrustación,corona, endocorona….
Sin embargo, hay que tener en cuenta que dicho fracaso no tiene por qué deberse a un mal trabajo del dentista. Y es que, como veremos en este artículo, el pronóstico de una endodoncia depende de diferentes factores.
Antes de realizar una reendodoncia, el dentista lleva a cabo una exploración bucodental del paciente y toma una serie de radiografías (panorámicas, periapicales y TAC). El primer paso del procedimiento consiste en la administración de anestesia local. Se retira el material de obturación y se limpian los conductos radiculares. Tras su limpieza y preparación, los canales o conductos radiculares se rellenan y sellan con un material de relleno conocido como gutapercha.
El tiempo que se tarda en hacer una reendodoncia depende del grado de complejidad del tratamiento. Además, hay que tener en cuenta que, mientras que hay reendodoncias que se realizan en una sola sesión, hay otras que requieren dos visitas al dentista.
Contraindicaciones de la Reendodoncia
Puede darse el caso que no podamos realizar la reendodoncia o sea insuficiente. Porque no podamos llegar al tratamiento previo o porque quede un granuloma residual que necesitemos eliminar y no acaba de desaparecer.
- Raíz con una gran fisura o fracturada: ante esta situación, la pieza dental no podrá ser correctamente sellada.
- Mal pronóstico del diente: esta es otra de las principales contraindicaciones de la reendodoncia.
Hay veces que el odontólogo desaconseja el tratamiento porque sus posibilidades de supervivencia a largo plazo son mínimas.
La realización de una reendodoncia suele ser una de las opciones más comunes para resolver esta situación. En otros casos, la mejor solución será extraer el diente afectado y colocar un implante dental.
La efectividad de la reendodoncia depende de numerosos factores, como la experiencia y habilidad del dentista, el estado del diente y la respuesta individual de cada paciente al tratamiento.
Dicho esto, hay que tener en cuenta que la efectividad del tratamiento también depende de los cuidados que siga el paciente tras la reendodoncia. Además, es fundamental acudir a revisiones con el dentista y someterse a una higiene oral profesional al menos una vez al año.
Factores Adicionales a Considerar
La bibliografía existente sobre el tema de la endodoncia y la salud general es fragmentaria y muy poco sistemática. Sin embargo, en vista del creciente número de pacientes de edad avanzada con múltiples problemas médicos, el tema está adquiriendo cada vez mayor importancia.
Los problemas endodónticos pueden tener repercusiones sistémicas que deben tenerse en cuenta durante el tratamiento endodóntico. A la inversa, las enfermedades sistémicas también pueden interactuar con tratamientos de conductos radiculares, por lo que respecta básicamente a la tasa de éxito, la terapia y la necesidad de una protección antibiótica profiláctica.
Endodoncia y Diabetes Mellitus
Aproximadamente del 9 al 10% de los adultos padecen diabetes, una compleja enfermedad metabólica con segregación reducida de insulina o resistencia a la insulina en el hígado y los músculos. La diabetes mellitus conduce a trastornos en el sistema inmunitario, microangiopatía, disminución de la función granulocítica, alteración del metabolismo tisular y retardo de la cicatrización.
Los pacientes con diabetes del tipo II presentan una prevalencia considerablemente superior de dientes endodonciados y también de lesiones periapicales. Los pacientes con diabetes del tipo I presentan hallazgos similares. La diabetes mellitus se reveló como factor con una mayor incidencia de extracciones postendodónticas. Los diabéticos presentan un mayor número de síntomas perioperatorios («flare-ups») frente a los no diabéticos, sobre todo en presencia de una periodontitis apical.
Las probabilidades de éxito de los tratamientos endodónticos en dientes con periodontitis apical están muy limitadas en los pacientes de diabetes. En un estudio posterior de 10 años con más de 2.000 personas en un grupo de población indio (con una prevalencia de diabetes de 2,8) se reveló que los pacientes con diabetes presentaban una mayor tasa de pérdida de dientes endodonciados y una mayor incidencia de tratamientos de revisión.
No obstante, también existen estudios en los que no se han observado para pacientes diabéticos diferencias en cuanto a las tasas de éxito en comparación con los pacientes sanos.
Endodoncia y Osteoporosis
Los bifosfonatos se utilizan para el tratamiento de reabsorciones óseas inducidas por malignomas y de la osteoporosis. Impiden la reabsorción ósea (y por ende también la regeneración ósea) y pueden administrarse tanto por vía oral como intravenosa. Su utilización resulta en una mayor frecuencia de necrosis óseas difícilmente tratables tras intervenciones dentales invasivas tales como extracciones o tratamientos de cirugía oral.
Especialmente la administración intravenosa y el tratamiento de larga duración con bifosfonatos orales constituyen factores de riesgo. Las tasas de complicación se incrementan en aproximadamente un 9% por cada año de tratamiento con bifosfonatos.
Las repercusiones de la medicación con bifosfonatos sobre la pulpa y los tejidos perirradiculares todavía no están completamente esclarecidas: En el ensayo con animales, el bifosfonato inhibió la reabsorción ósea y redujo el número de osteoclastos en dientes con periodontitis apical, sin perjudicar a la irrigación vascular de la región.
En un estudio retrospectivo de tratamientos de conductos radiculares en 43 dientes con periodontitis apical en pacientes con tratamiento mediante bifosfonatos orales, la tasa de éxito alcanzó el 73,5%, mientras que 38 dientes de control con periodontitis apical en pacientes sin tratamiento mediante bifosfonatos arrojaron una tasa de éxito del 81,6%; sin embargo, la diferencia no resultó significativa.
El tratamiento endodóntico no quirúrgico es preferible a las intervenciones endodóntico-quirúrgicas o a las extracciones, siendo este principio aplicable también al tratamiento de dientes no restaurables en caso de administración intravenosa de bifosfonato. Durante el tratamiento endodóntico deberían evitarse las irritaciones marginales (ganchos del dique de goma) así como apicales (sobreinstrumentación, sobreobturación) de la mucosa y del hueso.
Endodoncia y Radioterapia
La irradiación en la zona de la cabeza y el cuello puede conducir a alteraciones de las propiedades del tejido dental duro, así como a alteraciones tisulares de la pulpa en forma de fibrosis o atrofia y en última instancia a la necrosis pulpar. Se producen lesiones inducidas por la radiación de los vasos en regiones capilares, que pueden llegar al cierre capilar total.
Debido al riesgo de osteorradionecrosis, el tratamiento de conductos radiculares constituye el tipo de terapia más respetuoso y seguro en comparación con la extracción. La opción más segura es un tratamiento de los conductos radiculares antes de la radioterapia, siendo conveniente un establecimiento generoso de la indicación de la extracción de dientes fuertemente destruidos o pronósticamente cuestionables.
Durante los tratamientos endodónticos tras la irradiación deberían evitarse estrictamente la sobreinstrumentación y la contaminación del hueso. En todos los casos es aconsejable llevar a cabo un tratamiento antibiótico durante los tratamientos endodónticos.
Endodoncia y Quimioterapia
Como consecuencia de una terapia citostática se debilita la respuesta inmunitaria de los pacientes afectados. Los dientes con necrosis pulpar o periodontitis apical deberían tratarse o extraerse antes de la terapia como focos de inflamación potenciales. No se conocen otras interacciones.
Endodoncia y VIH
Cabe distinguir tres estadios de la infección por VIH: la infección primaria, la fase de latencia clínica y el SIDA manifiesto. La defensa inmunológica comprometida de este grupo de pacientes comporta un mayor riesgo de exacerbación aguda de inflamaciones perirradiculares, por lo cual conviene tratar éstas siempre inmediatamente después de diagnosticarlas.
En la misma medida se incrementa el riesgo de problemas agudos y trastornos de la cicatrización tras una extracción, de modo que el tratamiento de conductos radiculares suele constituir la intervención más respetuosa. Tomando en consideración el grado de destrucción y las posibilidades de restauración del diente, así como el estado general del paciente, debe decidirse si un intento de conservación es aconsejable y tiene perspectivas de éxito.
La existencia de una infección por VIH no constituye contraindicación alguna para un tratamiento de conductos radiculares. A partir del recuento de granulocitos en la sangre puede decidirse si es necesario y conveniente un tratamiento antibiótico preoperatorio: Si el valor se sitúa por encima de 500/μl sangre no es necesario un tratamiento antibiótico, mientras que en caso de SIDA manifiesto o de un recuento de granulocitos inferior a 500/μl sangre debería procederse a una protección antibiótica.
Hasta la fecha apenas se dispone de datos clínicos acerca del tratamiento y el pronóstico de éxito de pacientes VIH positivos. La tasa de complicaciones en tratamientos endodónticos se sitúa, con un 2%, claramente por debajo que en las extracciones (3 al 22%).
Alley et al.1 no observaron ninguna diferencia en la tasa de éxito del tratamiento endodóntico en pacientes con VIH/SIDA y un grupo de control con 50 dientes tratados en ambos grupos. En un estudio posterior se analizó retrospectivamente, al cabo de un tiempo de control mínimo de seis meses, el resultado de tratamientos endodónticos de 60 dientes de pacientes infectados con VIH, el 88% de los cuales presentaban menos de 500 células T CD4+. El estudio clínico arrojó una tasa de éxito del 88%, y el examen radiológico reveló en el 80% de los casos un estado periapical sano o bien una reducción sustancial de la lesión periapical.
Sin embargo, durante la fase inicial de la HAART muchos participantes desarrollan infecciones intraorales, lo cual podría constituir uno de los motivos de la mayor necesidad de tratamiento de este grupo de pacientes.
Durante el tratamiento de personas infectadas por VIH adquiere una importancia capital la protección del personal. Los virus VIH se encuentran no solo en la saliva y la sangre de los pacientes, sino también en el tejido pulpar y en el tejido de granulación periapical. No se debe denegar el tratamiento a pacientes infectados por VIH haciendo alusión a la enfermedad. El tratamiento propiamente dicho no presenta particularidades.
Endodoncia y Alergias
Entre los alérgenos más extendidos que se utilizan también en la endodoncia se cuenta el látex, contenido en los guantes de goma y en el dique de goma. Además de reacciones alérgicas sistémicas del tipo I (alergia a proteínas del látex mediada por IgE), puede aparecer una dermatitis de contacto alérgica localizada (tipo IV, hipersensibilidad) y una dermatitis de contacto no alérgica (irritaciones cutáneas).
Si bien la gutapercha presenta similitudes estructurales con el látex, no existen -salvo en dos informes de casos6,20- indicios de alergias cruzadas a la gutapercha. Por lo tanto es posible la obturación de conductos radiculares con gutapercha aunque exista una alergia al látex.
Además de al látex y en casos aislados a la gutapercha, durante un tratamiento endodóntico pueden aparecer reaccione...
Pros y Contras de la Endodoncia
La endodoncia es un procedimiento dental que a menudo genera dudas y preocupaciones en los pacientes. Aunque la endodoncia ha demostrado ser una técnica efectiva para preservar la salud bucal, también tiene sus pros y contras.
- Salva Dientes Naturales: Uno de los principales beneficios de la endodoncia es que permite salvar dientes naturales que de otro modo tendrían que ser extraídos.
- Alivio del Dolor: Los dientes con infecciones o daños en la pulpa a menudo causan un dolor intenso.
- Mejora la Apariencia: Al conservar los dientes naturales, la endodoncia contribuye a mantener una sonrisa completa y saludable.
- Procedimiento Rutinario: Aunque la endodoncia a veces se percibe como un procedimiento complejo, los avances en la odontología han hecho que sea más rutinaria y menos invasiva que antes.
- Costo: Uno de los principales inconvenientes de la endodoncia es su costo.
- Tiempo y Múltiples Visitas: La endodoncia suele requerir múltiples visitas al dentista, lo que puede ser inconveniente para algunas personas.
- Posibles Complicaciones: Aunque la endodoncia es generalmente segura, existen riesgos de complicaciones, como la fractura del diente tratado o la persistencia de la infección.
- Desgaste del Diente: Después de la endodoncia, el diente puede volverse más frágil y susceptible a la fractura.
La endodoncia es una herramienta valiosa en la odontología que puede salvar dientes naturales y aliviar el dolor de manera efectiva. La elección entre la endodoncia y la extracción dental dependerá de varios factores, como la salud general del paciente, el costo, el tiempo disponible y la opinión del dentista. En última instancia, la clave para tomar una decisión informada es consultar con un dentista de confianza.
Proceso de Toma de Decisiones
- Evaluación de la Infección o Daño: En primer lugar, su dentista llevará a cabo una evaluación exhaustiva para determinar la gravedad de la infección o el daño en el diente.
- Estado General de Salud: La salud general del paciente también es un factor importante.
- Costo y Seguro Dental: Como se mencionó anteriormente, el costo de la endodoncia puede ser significativo. Es importante verificar si su seguro dental cubre este procedimiento y cuál será su copago.
En definitiva es importante evitar la necesidad de este tratamiento a través de una correcta higiene dental. Así como también acudir de forma periódica al dentista, para tratar el diente en fases precoces sin que el nervio se vea afectado.