Aunque casi todo el mundo ha escuchado hablar de las muelas del juicio, no todos saben realmente qué son, cuándo erupcionan y qué problemas pueden generar para el resto de dientes. Las muelas del juicio son un problema para un gran porcentaje de la población. En este post queremos responder a la eterna pregunta: ¿es necesario quitarse las muelas del juicio?

¿Qué son las muelas del juicio?
Cuando hablamos de cordales, nos referimos a las cuatro piezas dentales que salen en la parte posterior de la boca, detrás de los segundos molares. Las muelas del juicio, conocidas como terceros molares, son las últimas piezas dentales en aparecer y las encontramos al final de la boca. Se trata de las últimas muelas en aparecer en tu dentadura, y por lo general lo hacen durante la adolescencia o la edad adulta. Son cuatro muelas en total, de manera que se ubica cada una en la última parte de la encía.
Estas muelas son las últimas en erupcionar y, generalmente, comienzan a aparecer entre los 17 y 25 años, aunque depende de cada persona. Es posible que aparezcan en una edad más temprana o tardía, o incluso no llegar a crecer nunca. Además, como no se rigen por una regla exacta, tampoco tienen por qué erupcionar las cuatro. Por tanto, el número total de dientes que hay en una dentadura adulta variará en función de si cuenta con las muelas del juicio.
Las muelas del juicio son una de las muelas más dolorosas y que mayores complicaciones generan en tu dentadura, por lo que es habitual preguntarse ¿cuántas muelas del juicio hay y cuándo van a acabar de salir? Por esta razón, el día de hoy te contaremos todo lo que debes saber sobre estas piezas dentales, también conocidas como cordales o terceros molares, para qué sepas cómo actuar cuando empiecen a salir.
Normalmente, las muelas del juicio aparecen entre los 16 y 25 años, aunque a veces pueden salir más tarde, llegando a aparecer a los 40 y 50 años. Se forman desde la infancia, pero el momento en que salen depende de factores genéticos.
Es común que los terceros molares salgan en la adolescencia, pero no siempre sucede así. ¿Sabías que puede salir la muela del juicio a los 40 años?
Originalmente, las muelas del juicio estaban diseñadas para ayudarnos a masticar alimentos duros y fibrosos; tales como raíces, carnes crudas y otros alimentos que formaban parte de la dieta de nuestros antepasados.
Entonces, si no siguen una pauta de crecimiento estable en todas las personas, ¿por qué seguimos teniendo muelas del juicio? Los cordales tienen su origen en nuestros antepasados, cuando la raza humana necesitaban unas mandíbulas muy desarrolladas para poder ingerir unos alimentos que requerían mayor masticación.
Factores que influyen en la aparición de las muelas del juicio
Existen varios factores que influyen en la aparición de las muelas del juicio, no es al azar. La herencia o genética es importante, ya que determina si tendrás los terceros molares y cuántos. Estos factores genéticos pueden hacer que las muelas del juicio queden retenidas o que no tengan suficiente espacio para salir como deberían.
Aunque, por lo general, las muelas del juicio aparecen en adolescentes y adultos jóvenes, existen casos donde la erupción se retrasa. Aunque no es lo habitual, la erupción tardía, como a los 40 años, puede pasar debido a que la muela queda atrapada en el hueso durante años.
Problemas y complicaciones de las muelas del juicio
Si la cordal está emergiendo de forma trasversal y no vertical, es habitual que la persona sufra molestias considerables e incluso dolor o inflamación. Esto puede ocurrir porque las cordales no crezcan de manera totalmente vertical, sino que salgan inclinadas o torcidas. La complicación más sintomática de las muelas del juicio es el dolor agudo y persistente en la zona donde está erupcionando. Pero además, pueden dar lugar a otros problemas.
Muchas veces se quedan atrapadas bajo la encía o en el hueso cuando no hay suficiente espacio para que erupcionen, lo que suele causar molestia, inflamación, dolor, dificultad para abrir la boca.
La salida de las muelas del juicio en adultos puede presentarse de varias maneras. Además del dolor de mandíbula y las encías, podrías sufrir de dolor de oído, dificultad para masticar, mal aliento e incluso el apiñamiento de los dientes. Cuando las muelas del juicio aparecen tarde, en especial después de los 25 años, suelen causar varios problemas. Desde apiñamientos, dolor e infecciones.
Si los dientes comienzan a apiñarse, se dificulta sustancialmente la higiene bucodental, pues el sarro y las bacterias se acumulan en lugares donde el cepillo no puede llegar.
Las posibilidades de las muelas del juicio son múltiples. Es por ello que resulta de gran importancia conocer todas las complicaciones relacionadas con ellas, pues no se comportan de la misma forma en todas las dentaduras.
Ya que no todos las dentaduras tienen el mismo tamaño y las mismas características, también existe la posibilidad de que las muelas del juicio se queden retenidas. Esto ocurre cuando en la boca no existe suficiente espacio para que crezcan de forma normal, de manera que crecen dentro de la encía y generar diversos problemas muy dolorosos.
Las muelas del juicio son de gran tamaño y ejercen bastante presión en la dentadura, una vez empiezan a salir. Esto ocasiona daño en los demás dientes, porque se desalinean y empieza a generar una dentadura torcida y estéticamente desagradable.
Además, las muelas del juicio suelen causar dolor e incomodidad en las encías, de manera que la persona tiene dificultad para tragar y una sensibilidad anormal ante temperaturas muy elevadas, sin importar si se trata del frío o el calor. Lo cierto es que esta sensibilidad puede ir acompañada de inflamación y sangrado en las encías, por lo que puede ser necesario realizar una periodoncia.
En otras ocasiones, las muelas del juicio retenidas generan migrañas crónicas, que no cesan con ningún tipo de analgésico o antiinflamatorio. Cuando estas se encuentran completamente desarrolladas y están dentro de las encías, pueden ejercer presión y generar dolor de cabeza intenso, que dificulta la realización de actividades cotidianas.
Posibles complicaciones relacionadas con las muelas del juicio
- Crecimiento normal con dolor.
- Muelas del juicio retenidas.
- Daño en la dentadura.
- Dolor e incomodidad en las encías.
- Migrañas crónicas.
En la mayoría de ocasiones, el dolor de las muelas se debe a que no tienen espacio para crecer y se colocan en posiciones verticales o diagonales.
Problemas mecánicos: La fuerza que ejercen las muelas en el resto de dientes puede provocar que se muevan y desalineen los dientes ya existentes, con todos los dolores y problemas estéticos que esto puede provocar.
Infecciones: Debido a que en muchas ocasiones las molas del juicio no pueden erupcionar por completo, se forman bolsas y acúmulos de comida que al no poder ser limpiados correctamente, acaban por provocar infecciones.
Caries y dolor: Las muelas del juicio al salir, en muchos casos no cuentan con el espacio necesario y se inclinan empujando el molar que está por delante.
Problemas neuromusculares: La presión ejercida en los molares puede provocar dolores y descompensación a la hora de masticar.
Quistes y tumores: Si las muelas se quedan atrapadas, pueden formarse a su alrededor quistes.
Cuando aparece en la encía solo una parte de la muela y la otra parte se queda dentro, es probable que se inflame el tejido que rodea la muela y se produzca una bolsa. En estos casos, antes de extraer la muela, primero habrá que tratar la infección con unos antibióticos específicos.
Los molares se encuentran en la parte final de la boca, por lo que puede ser complicado cepillar ciertas zonas de estas piezas. Por lo tanto, al ingerir continuamente alimentos y no tener una higiene adecuada, puede favorecer la aparición de bacterias, es decir, las causantes de las caries.
Los quistes pueden aparecer cuando las muelas no han emergido aún y puede provocar la pérdida de hueso de su alrededor. El quiste suele aparecer al lado de la muela afectada, y puede pasar desapercibido. Esto supone un problema porque puede obligar al molar a cambiar su posición.
En algunos casos, estos dientes no tienen espacio para salir adecuadamente. Esto supone un problema para la posición del resto de tus dientes, puesto que, por un lado, puede dañar al diente contiguo, ya que, al no tener espacio, puede estropear las otras piezas dentales.
No existe una edad concreta a la que empiezan a salir las muelas del juicio. Por lo general, ocurre en la edad adulta, iniciándose el proceso entre los 17 y los 25 años. En cada paciente, la salida de las muelas del juicio puede presentar una sintomatología distinta. Al igual que con la erupción del resto de piezas dentales, la encía se suele inflamar y puede sangrar ligeramente. En determinados momentos, aunque no en todos los pacientes sucede, también puede darse fiebre y dolor de cabeza, como síntomas pasajeros que remiten en cuestión de horas o en un par de días.
El dolor y la inflamación de la encía por la erupción de las cordales son síntomas habituales. Este dolor es similar al que produce la erupción de los dientes de leche o los molares en los niños. Su tratamiento es similar al que se recomienda en los niños.
La erupción de una muela del juicio puede variar mucho de una persona a otra. Ni si quiera en la misma persona, la salida de las muelas tardará exactamente lo mismo. En los casos donde los síntomas sean demasiado molestos, es recomendable acudir al dentista para hacer una revisión y seguimiento.
Del mismo modo, si no hay espacio suficiente para que las muelas queden alojadas correctamente en el maxilar, estas se suelen retirar.
No todos los dolores en la zona de las muelas del juicio tienen por qué estar relacionados con ellas.
Muelas del juicio | ¿por qué extraerlas? | OdontologiaConCri
¿Cuándo es necesaria la extracción de las muelas del juicio?
Las muelas del juicio no tienen una misión fundamental en nuestra boca, por ello es habitual extraerlas si presentan o pueden presentar problemas. Como hemos indicado anteriormente, aunque se produzca la erupción de las muelas del juicio, hay personas que no presentan sintomatología si estas crecen sanas y alineadas.

Si las muelas del juicio no erupcionan correctamente, pueden causar molestias como dolor de muelas, hinchazón o incluso enfermedad de las encías. La extracción de las muelas del juicio se recomienda cuando las muelas empiezan a erupcionar y no hay espacio en el maxilar para que lo hagan correctamente. Se sugiere que se realice entre los 17 y 25 años, ya que a esta edad las raíces de las muelas del juicio no están completamente desarrolladas, lo que facilita el proceso de extracción.
A partir de los 40 años, el tratamiento de las muelas del juicio depende de si causan molestias o no. Si están en buen estado no hay necesidad de intervenir, pero si te causan dolor puedes usar analgésicos, antiinflamatorios o, en última instancia, la extracción.
Suele ser necesaria la extracción de las muelas del juicio cuando se tienen complicaciones como dolor constante, apiñamiento de los dientes cercanos, infecciones, dificultad para higienizar la zona o quistes. También se recomienda extraer las muelas impactadas, es decir, que están atrapadas dentro del hueso, para prevenir futuros problemas.
La solución de las muelas del juicio retenidas suele ser sacarlas mediante cirugía oral o maxilofacial, aunque esto se realiza solamente cuando están ocasionando molestia en los demás dientes, en la encía e, inclusive, dolores de cabeza o migrañas, al ejercer presión en los nervios.
En algunos casos, se toma la decisión de operar las muelas del juicio cuando la persona ya presenta sintomatología.
El procedimiento de extracción
Son dos los profesionales encargados de la extracción de una muela del juicio: el odontólogo especializado en cirugía e implantes y un cirujano maxilofacial.
Tu dentista ha valorado el estado de tus muelas del juicio y ha decidido extraerlas. Vamos a contarte cómo será el procedimiento. Las muelas se ubican arriba o debajo de la dentadura, en la parte interior de nuestra boca.
La extracción de las muelas del juicio se realiza mediante cirugía que no implica estancia en el hospital de más de unas horas. Sin embargo, todo depende del estado de tus muelas del juicio.
El procedimiento de sacar una muela del juicio es bastante tedioso: incisión en el tejido dela encía, extracción de la muela y coser.
En los casos más complicados, es decir, cuando la muela todavía este dentro, se puede llegar a usar anestesia general y es necesario hacer una cirugía.
La extracción de las muelas del juicio ha de ser valorada por un dentista profesional ya que cada caso es particular y presenta unas peculiaridades u otras. En cualquier caso, se aplica anestesia local para evitar dolores, ya que además de que la zona está sensible e irritada por el crecimiento de la muela, generalmente hay que abrir la encía para poder extraer la muela. Posteriormente se dan puntos de sutura para su correcta cicatrización.
Se pueden extraer las muelas del juicio de una en una o en caso de ser necesario, hacer varias extracciones en la misma intervención. Esto dependerá del paciente y el dentista encargado de llevar a cabo la intervención. Hay que valorar distintos factores y se ha de procurar siempre que el paciente no sufra dolores.
Recuperación después de la extracción
Una vez ha terminado la intervención, el paciente necesitará un tiempo de recuperación que también variará en función de cómo haya sido la cirugía. En primer lugar, debe esperar a que se pase el efecto de la sedación. El profesional que ha practicado la cirugía recetará algún medicamento para aliviar el dolor.
Luego de extraer las muelas del juicio, para que tengas una recuperación exitosa, se recomienda controlar el sangrado con gasa, usar hielo para reducir la hinchazón, cuidar el coágulo evitando enjuagues fuertes, comer alimentos blandos, y mantener una buena higiene dental.
Podrás sufrir hinchazones en la parte exterior de la cara. También pueden aparecer moratones y zonas con más volumen que otras. Tras una cirugía, cualquier paciente necesita seguir unas recomendaciones para que el proceso de cura sea el adecuado. No queremos que la herida se infecte. Tampoco que sufras consecuencias adversas por no seguir los consejos del personal médico.
Recomendaciones para una recuperación exitosa
- Controlar el sangrado con gasa.
- Usar hielo para reducir la hinchazón.
- Cuidar el coágulo evitando enjuagues fuertes.
- Comer alimentos blandos.
- Mantener una buena higiene dental.
Aliviar el dolor. Sigue las instrucciones de tu médico o dentista. Toma las cantidades recetadas de analgésicos y no te automediques.
Higiene bucal. Esto es primordial. Al igual que un blanqueamiento dental, la extracción de las muelas del juicio, necesita un postratamiento higiénico muy exhaustivo.
Descanso y reposo. El mismo día de la cirugía no planees nada. Deberás descansar y evitar cualquier movimiento.
Alimentación. Adiós a los duros mínimo una semana. Los primeros días los alimentos blandos serán tus mejores aliados. Dependiendo de la evolución de tus heridas podrás tomar alimentos semiblandos. Consejo: los alimentos muy fríos o muy calientes harán que tu color aumente.
Tabaco. No recomendamos fumar nunca, aunque si es tu caso, los profesionales bucodentales suelen aconsejar que esperes mínimo 72 horas después de la cirugía.
Los primeros días, probablemente puedes sangrar, por lo que te indicarán que al principio debes de evitar escupir o cepillar la zona para permitir que la herida cicatrice.
Es muy importante que evites actividades muy intensas, como deportes de alta intensidad, para evitar que tu herida pueda volver a abrirse.
Evita comidas calientes y muy duras.
Mantenimiento y prevención
Mantener una buena higiene dental con cepillo, pasta con flúor, hilo dental y enjuague bucal es esencial para prevenir infecciones y complicaciones en las muelas del juicio.
Las revisiones dentales de forma periódica son clave para identificar a tiempo problemas relacionados con las muelas del juicio como caries, gingivitis, desgaste, impactaciones y alteraciones de la mordida, evitando complicaciones mayores.
Si tienes dudas de si debes sacar tus muelas del juicio, en Clínica Beltrán te recomendamos que acudas a tu clínica para que valoren tu situación. Nosotros somos partidarios de la segunda opinión, por eso tenemos este servicio para valorar de manera personalizada a cada paciente.
Si sientes dolor o inflamación en la zona de las muelas del juicio, no dudes en contactar con nuestro equipo o acudir a nuestra clínica dental en Logroño.
Recuerda que ni las muelas del juicio ni la cirugía tienen las mismas consecuencias de un paciente a otro, por lo que es necesario que consultes con tu odontólogo o cirujano maxilofacial las pautas adecuadas en tu caso.
Ya sabes que el tiempo de recuperación puede variar dependiendo de cada caso. Por eso, te recomendamos tener paciencia, mantener cerca de ti todo lo que necesites para que no tengas que hacer esfuerzos.