En Dental Care Barcelona, nos enorgullece ser una clínica dental cercana, de calidad y con una amplia experiencia avalada por todos los miles de pacientes satisfechos. En este artículo, nos enfocaremos en un problema dental común pero crucial: la fístula dental.

¿Qué es una Fístula Dental?
Una fístula dental es una pequeña abertura o canal anormal que se forma en la encía o en la región cercana a la raíz de un diente infectado. La fístula dental tiene el aspecto de una ampolla llena de pus en la boca, similar a un grano de pus. Llamamos fístula dental al canal que se origina desde la zona infectada de un diente hasta la superficie exterior de la encía. En ese canal se acaba depositando pus y, conforme se llena, se crea una protuberancia o grano próximo a las encías.
Fístula dental vs. Aftas y Abscesos
Aunque las aftas tienen un aspecto similar a las fístulas dentales, su causa es completamente distinta: se producen cuando el sistema inmunitario provoca la muerte del tejido de la mucosa oral. Los puntos amarillos blanquecinos del centro no son pus, sino decoloración. Los abscesos -al igual que las fístulas dentales- están causados por una inflamación bacteriana en el tejido gingival. Sin embargo, a diferencia de las fístulas, el pus que se forma como consecuencia de la inflamación no puede drenar por sí solo de los abscesos porque está completamente encapsulado y no hay ninguna abertura hacia la cavidad bucal. Por lo tanto, un absceso siempre debe abrirse mediante cirugía. Mientras que las aftas y los abscesos también pueden producirse en el paladar, en el interior de las mejillas o en la lengua, las fístulas dentales se forman exclusivamente en las encías, normalmente directamente encima o debajo de un diente o un implante .
Causas de la Fístula Dental
La formación de una fístula dental puede ser el resultado de distintos motivos y causas. La principal causa de una fístula dental es una caries profunda o mal curada. La principal causa de una fístula dental es una caries profunda o mal curada. Otra de las causas más comunes es la enfermedad periodontal. Las fístulas dentales se producen cuando una inflamación de la raíz del diente se extiende al tejido circundante y se extiende más allá. Esto es una fístula dental, o abceso periapical, es una acumulación de pus en un tejido periodontal, que puede abrirse y generar una vía de salida del pus, lo que provoca dolor.
La creación de una fístula dental se produce debido a la propagación de una infección en el diente o en los tejidos circundantes. Normalmente, la infección se origina en el interior del diente, en la pulpa dental, donde se encuentra el tejido blando, los nervios y los vasos sanguíneos. A medida que las bacterias avanzan, destruyen las capas del diente hasta llegar a su estructura interna, afectando al nervio dental o pulpa. Como consecuencia, se produce una infección que da lugar a la pulpitis, localizada en la raíz. Esta es la principal causa de la formación del absceso dentoalveolar o periapical. Por su parte, la piorrea no controlada es la principal causa de los abscesos periodontales, localizados en la encía. Muchas veces un golpe en la boca no deriva en la rotura de un diente. Sin embargo, es probable que las estructuras internas se resientan debido al impacto.
La caries dental es una de las principales causas de las fístulas dentales. Cuando las bacterias presentes en la placa dental interactúan con los azúcares y almidones de los alimentos, producen ácidos que erosionan el esmalte dental. Con el tiempo, esta erosión puede crear orificios en el esmalte, conocidos como caries. Si no se tratan, las caries pueden penetrar en las capas más profundas del diente, llegando a la pulpa dental, donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos. Las infecciones bacterianas en la boca, como la periodontitis o la pulpitis, también pueden provocar la formación de fístulas dentales. La periodontitis es una enfermedad de las encías que afecta los tejidos que rodean y soportan los dientes. Si no se trata, puede provocar la destrucción del tejido óseo y la formación de bolsas periodontales que actúan como reservorios de bacterias. Los traumatismos dentales, como golpes o caídas, también pueden desencadenar la formación de fístulas dentales. Un traumatismo en un diente puede dañar el tejido pulpar y provocar una infección que se propague a través de la raíz del diente hacia los tejidos circundantes.

Síntomas de una Fístula Dental
Una fístula dental puede manifestarse a través de varios síntomas que indican la presencia de una infección en el diente o en los tejidos circundantes. Es importante saber detectar estos síntomas para buscar atención dental inmediata y recibir el tratamiento adecuado.
- Al principio, las encías se inflaman ligeramente y enrojecen.
- Con el tiempo, la fístula dental se llena de pus y aparece un dolor punzante.
- Si se aplica mucha presión, el pus drena hacia la cavidad oral.
El dolor es uno de los síntomas más característicos de una fístula dental. Puede manifestarse como un dolor punzante, pulsátil o constante en el área del diente afectado. Este dolor puede empeorar al masticar, hablar o aplicar presión sobre el diente comprometido. Un absceso dental es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana en el tejido dental. En el caso de una fístula dental, el absceso puede manifestarse como una protuberancia roja y dolorosa en las encías cerca del diente afectado. Esta protuberancia puede estar acompañada de sensibilidad al tacto y al calor, así como de hinchazón en el área circundante. Los pacientes con fístulas dentales también pueden experimentar cambios en el sabor y olor de la saliva. Esto se debe a la presencia de pus y desechos bacterianos que se acumulan en el conducto de la fístula y se mezclan con la saliva.
¿Fístula dental sin dolor?
Cabe señalar que puedes padecer una fístula dental sin dolor. Son protuberancias que salen en la zona de las encías y que, aunque se inflaman, no siempre duelen.
Diagnóstico de la Fístula Dental
Durante el examen, el dentista examinará detenidamente su boca y buscará hinchazón, enrojecimiento, lesiones y otras anomalías en las encías. A continuación, realiza una prueba de frío para comprobar si la raíz o el nervio del diente siguen siendo plenamente funcionales o ya han muerto. Si el diente está sano, al paciente le resultará desagradable el frío y reaccionará en consecuencia. A continuación, se realiza una radiografía de la mandíbula para que el dentista pueda reconocer si los huesos maxilares ya están afectados por la inflamación y dónde se encuentra exactamente el foco inflamatorio.
Tratamientos para la Fístula Dental
🔴 𝗙𝗜𝗦𝗧𝗨𝗟𝗔 𝗔𝗡𝗔𝗟 Síntomas, Causas y Tratamiento
Lo primero que se debe hacer es frenar la infección para que desaparezca el problema que está causando la fístula. Con el tratamiento para el absceso pretendemos erradicar la infección, devolviendo la salud al diente y encía, y evitar la caída de la pieza afectada.
Si te han diagnosticado una fístula dental, el dentista suele recetarte antibióticos para eliminar las bacterias que han causado la inflamación. Si la inflamación es claramente limitada y ya se ha eliminado la causa, es posible que tu dentista no quiera tratar la fístula dental con antibióticos, sino que te pida que utilices un colutorio antibacteriano. Si siente un dolor intenso y necesita acortar el tiempo de espera hasta la cita con el dentista, puede tomar analgésicos sin receta que contengan el principio activo Ibuprofeno . Estos analgésicos tienen un efecto antiinflamatorio.
Dependiendo de lo avanzada que esté la fístula dental, el dentista puede recomendar distintos tratamientos. En los casos menos graves de fístula dental, es posible que el enfoque inicial sea un tratamiento conservador. El dentista puede realizar un drenaje incidiendo el absceso para permitir que el pus y los desechos se eliminen del área afectada. Cuando la infección ha alcanzado la pulpa dental y amenaza la salud del diente, se puede recomendar un tratamiento endodóntico, también conocido como tratamiento de conducto radicular. Una vez que los conductos están limpios, se rellenan con un material de obturación para prevenir futuras infecciones. En casos graves de fístula dental, donde el daño al diente es extenso o el tratamiento endodóntico no es posible, puede ser necesario extraer el diente afectado.
El médico suele recetar antibióticos para eliminar las bacterias que causan la inflamación. A esto puede seguir una intervención quirúrgica en la que el dentista abre la fístula dental con un bisturí. Si es necesario, hay que extirpar la punta inflamada de la raíz del diente o extraer el diente entero.
Estos son algunos tratamientos comunes:
- Realizar una incisión en el absceso: El objetivo será drenar el pus que se ha ido generando y que no se expulsa.
- Aplicar un tratamiento de conducto: El dentista perfora el diente infectado, lo drena y lo sella.
- Extraer el diente infectado.
Además, recordemos que una fístula dental es una infección y si no se elimina correctamente, puede propagarse. Para prevenir esa expansión de la bacteria lo normal es que tu dentista te recete antibióticos. Gracias al antibiótico mejorará la sintomatología pero no se tratará la causa que originó el problema.
¿Cuánto tarda en cerrar una fístula dental?
El tiempo que tarda en cerrar una fístula dental depende del tratamiento realizado y de la respuesta individual del paciente. Después de una endodoncia u otro tratamiento dental, la fístula puede empezar a cerrarse en unos pocos días, pero la curación completa puede tardar varias semanas.
Remedios Caseros y Cuidados Posteriores
No existe ningún remedio casero que pueda combatir la causa de las fístulas dentales, es decir, una raíz dental inflamada. Sólo un tratamiento dental puede hacerlo. No obstante, puede utilizar remedios caseros para usted o para su hijo que le ayuden a aliviar los síntomas. Algunas personas confían en los enjuagues bucales con té de manzanilla frío. También se dice que el aceite de clavo y el aceite de árbol de té ayudan con los síntomas de las fístulas dentales. Puedes enjuagarte la boca varias veces al día con agua tibia mezclada con dos o tres gotas de aceite. El ajo y la cebolla tienen un efecto antibacteriano, antimicrobiano y antiinflamatorio. Puedes cortarlos en trozos pequeños y colocarlos sobre la zona afectada durante unos minutos para que se absorban. Al igual que los remedios caseros, puede utilizar remedios homeopáticos como los glóbulos y las sales de Schüssler para complementar el tratamiento dental. Sin embargo, nunca pueden sustituir al tratamiento con cirugía y/o antibióticos.
Tras el tratamiento, recomendamos aplicar frío localmente para reducir la hinchazón. Es importante cuidar la alimentación y evitar irritantes como tabaco, alcohol y alimentos picantes o ácidos.
Recomendaciones adicionales:
- Aplicar frío en la zona de la protuberancia y por fuera de la boca.
- Tomando los antibióticos recetados por un especialista, y en función de la gravedad de la infección, el absceso puede durar entre 1 y 5 días. En este tiempo, irán desapareciendo los síntomas asociados. Una vez controlada la infección, la endodoncia se realiza en una sola sesión.
- Existen métodos que puedes poner en práctica en casa para minimizar el dolor de muelas u otras piezas, pero no suponen un tratamiento efectivo contra el absceso dental. Por tanto, son consejos para aminorar las molestias hasta que puedas acudir a la consulta del dentista.
Prevención de las Fístulas Dentales
Prevenir la formación de fístulas dentales es fundamental para mantener una salud bucal óptima. Afortunadamente, tú mismo puedes hacer algo para prevenir la aparición de fístulas dentales. Las infecciones bacterianas responsables del desarrollo de fístulas dentales suelen estar causadas por una higiene bucal deficiente, ya que la placa no se elimina con regularidad o con la suficiente profundidad. Afortunadamente, tú tienes todo el control: puedes prevenir la caries, la gingivitis y la periodontitis prestando especial atención a una higiene bucal completa.
Una buena higiene oral es la base para prevenir una amplia gama de problemas dentales, incluidas las fístulas. Las visitas regulares al dentista son esenciales para detectar y tratar problemas dentales en etapas tempranas, antes de que se conviertan en afecciones más graves como las fístulas dentales. El tratamiento oportuno de caries y enfermedades periodontales es crucial para prevenir la formación de fístulas dentales.
Aquí hay algunos consejos para prevenir las fístulas dentales:
- Cuida la higiene de tu boca y no te limites al uso del cepillo.
- Hazte una higiene profesional cada 8 o 10 meses en caso de tener una boca sana.
- Si has tenido previamente gingivitis o periodontitis, la recomendación es hacer una profilaxis cada 4 o 6 meses.
- Al menor síntoma, actúa.
- Si la gingivitis, la caries y la periodontitis se tratan a tiempo, no se formarán fístulas dentales.
- También puedes someterte a una limpieza dental profesional una o dos veces al año.
- Dado que los fumadores tienen un mayor riesgo de sufrir fístulas dentales, ahora es un buen momento para dejar de fumar e iniciar un estilo de vida más saludable. Esto incluye una dieta sana con abundantes alimentos antiinflamatorios, como fruta y verdura, especialmente jengibre, cúrcuma, guindilla, cebolla y ajo. Debe evitar en gran medida el azúcar y los llamados carbohidratos "rápidos" (como los que se encuentran en la harina blanca) porque favorecen la inflamación.
En BLASI Clínica Dental Barcelona, creemos firmemente en la prevención.

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