Gingivitis y Muelas del Juicio: Causas, Síntomas y Tratamientos

La gingivitis es una forma leve de enfermedad gingival que provoca la inflamación y el sangrado de encías. Seguramente, alguna vez (o varias veces) en tu vida has sufrido gingivitis. Este problema es uno de los más comunes entre los pacientes adultos con independencia de su sexo o hábitos de alimentación.

A continuación, exploraremos en detalle la relación entre la gingivitis y las muelas del juicio, incluyendo sus síntomas, causas y tratamientos disponibles. La mejor manera de prevenirla es manteniendo una buena higiene oral y visitando con frecuencia tu clínica dental de confianza.

🦷 ¿Qué es la Periodontitis o Piorrea? La enfermedad de las encías

¿Qué es la gingivitis dental?

El término técnico para la inflamación de las encías es gingivitis. La gingivitis es lo que comúnmente se conoce como inflamación en las encías, siendo así la primera fase de la enfermedad periodontal o piorrea. Se trata de una infección de las encías por gérmenes de la cavidad bucal.

La gingivitis es una enfermedad leve y tratable pero como casi todas las patologías bucodentales, además es prevenible.

Otras enfermedades de las encías:

  • Periodontitis
  • Encías retraídas
  • Periimplantitis

Síntomas de la Gingivitis: ¿Cómo saber si tengo gingivitis?

Nunca hay que dejar pasar las señales que nos manda nuestro cuerpo acerca de nuestra salud. En el momento en el que sientes que padeces uno o varios de los problemas que te hemos comentado, debes ponerte en marcha y tratar la gingivitis.

El primer signo suele ser el sangrado de las encías: Cuando te cepillas los dientes, la pasta que escupes no es blanca, sino de color rojizo. La gingivitis es una infección de las encías que provoca dolor, enrojecimiento e incluso sangrado de las mismas cuando se está comiendo o hablando.

Ante los primeros síntomas de muelas del juicio infectadas, es muy común experimentar inflamación, enrojecimiento y sensibilidad al tacto en la zona. Además, la hinchazón es bastante evidente y, en la mayoría de personas, puede haber presencia de pus. Cuando esto sucede, estamos ante una infección grave.

Por otro lado, para entender cómo se ve una infección de muela del juicio, debemos mencionar síntomas como dolor agudo, dificultad para masticar, mal aliento y, en casos graves, fiebre. Aunque todo ello puede variar en intensidad de una persona a otra, es crucial acudir a los especialistas ante cualquier cambio o molestia.

Los síntomas comunes incluyen:

  1. Sensibilidad dental
  2. Encías enrojecidas, sensibles o inflamadas
  3. Úlceras bucales
  4. Sangrado de las encías
  5. Mal aliento

Si luego observas la zona sangrante, verás que las encías están rojas e inflamadas. La gingivitis aguda no suele causar dolor y desaparece por sí sola en una o dos semanas si durante este tiempo se presta especial atención a un cuidado dental minucioso.

Si no ha desaparecido, los médicos hablan de gingivitis crónica, que también puede causar dolor. La gingivitis no provoca necesariamente el sangrado de las encías.

Los fumadores, en particular, suelen padecer gingivitis sin que les sangren las encías, ya que la mucosa bucal está menos irrigada de sangre debido a los ingredientes del humo del tabaco.

¿Cuáles son las causas de la gingivitis y cómo se produce?

En primer lugar vamos a aclarar en qué consiste el problema: como te decíamos, surge por una prolongada e importante acumulación de placa bacteriana y sarro en las raíces de los dientes y junto a las encías.

Nuestra cavidad bucal es un auténtico biotopo para innumerables bacterias que se alimentan de restos de comida. Cuantos más restos de comida dejemos en la boca, más rápido se propagarán las bacterias.

La gingivitis se desarrolla por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías.

El riesgo de sufrir infección de muela del juicio es mayor cuando el cordal no ha podido emerger totalmente por falta de espacio. Pero, incluso si han erupcionado bien, estas muelas tienen más posibilidades de sufrir lesiones que el resto.

Las mujeres que están pasando por cambios hormonales, bien sea durante el ciclo menstrual o el embarazo también tienen mayor tendencia a sufrir de gingivitis.

Las causas más comunes de la gingivitis son:

  1. Acumulación de placa bacteriana por higiene bucal insuficiente
  2. Pericoronaritis
  3. Candidiasis oral
  4. Infecciones víricas

A continuación veremos las dos causas más comunes de infección en la muela del juicio.

Pericoronaritis: Inflamación del tejido que rodea la muela del juicio.

1) Infección en la muela del juicio por pericoronaritis

Es una inflamación del tejido que rodea a la muela del juicio, que es más común cuando la muela no ha erupcionado del todo. La razón es que alrededor de ella se crea una capa de tejido blando que suele acumular restos de alimentos.

En consecuencia, se convierte en un nido para las bacterias que suele derivar en infecciones. Un problema que puede producirse incluso si el cordal todavía continúa totalmente debajo de la encía.

2) Infección en la muela del juicio por una mala higiene

La forma y posición de las muelas del juicio dificulta mucho su limpieza. Al situarse tan al fondo de la boca, limpiar totalmente la superficie del diente, e incluso pasar el hilo dental entre las muelas, se vuelve algo complicado.

La falta de una buena limpieza incrementa las posibilidades de que acaben apareciendo caries y, con ellas, molestias que pueden derivar en una infección más o menos grave.

Complicaciones de la infección dental en una muela del juicio

Es importante destacar que las muelas infectadas pueden progresar y causar complicaciones graves, como la propagación de la infección a otras áreas del cuerpo. En estos casos, la aparición de la infección puede además provocar dolor de oídos y/o garganta, por lo que puede llevar a confusión sobre su diagnóstico.

Por ello, cuando aparece dolor en las muelas o bien enrojecimiento o inflamación, es importante acudir al especialista. Al comer, hay alimentos que se retienen en esa bolsa, ya que la higiene no se realiza correctamente al ser una zona de difícil acceso.

La infección dental en una muela del juicio puede propagarse a los tejidos circundantes, lo que puede dar lugar a una serie de complicaciones locales, como la formación de un absceso dental.

Posibles complicaciones incluyen:

  • Extensión Local: La infección dental en una muela del juicio puede propagarse a los tejidos circundantes.
  • Infección de los Tejidos Vecinos: La infección puede extenderse a los tejidos adyacentes, como las encías, los dientes cercanos y los huesos maxilares.
  • Infección de las Articulaciones Temporomandibulares (ATM): En casos graves, la infección puede llegar a las articulaciones temporomandibulares, que están ubicadas en la mandíbula y permiten el movimiento de la boca.
  • Infección Sistémica: En casos extremadamente raros y graves, la infección de las muelas del juicio puede propagarse a la sangre, lo que se conoce como bacteriemia.

Tratamiento de la gingivitis dental ¿cómo tratarla y prevenirla?

La gingivitis es una enfermedad leve y tratable pero como casi todas las patologías bucodentales, además es prevenible.

Si a lo anterior le sumas una buena higiene dental y el uso de una técnica de cepillado correcta, en alrededor de diez días tus encías volverán a estar sanas.

Si crees que padeces gingivitis lo mejor es que lo consultes con un odontólogo que valore la necesidad de un tratamiento y vea la gravedad del problema.

El tratamiento de una muela del juicio infectada generalmente se enfoca en eliminar la infección, aliviar el dolor y prevenir complicaciones posteriores. El tipo de tratamiento dependerá de la gravedad de la infección, la posición de la muela del juicio y la salud general del paciente.

Lo primero que debes hacer es acudir a la consulta de tu dentista para que te programe una limpieza profesional de las encías (también conocida como profilaxis dental). El objetivo de este tratamiento es eliminar todas las bacterias acumuladas y también el sarro que puedas tener entre los dientes.

Tras el paso por la consulta toca aplicar algunas pautas más para mejorar la higiene en casa. Además de darte algunas recomendaciones en cuanto a los hábitos de limpieza y cepillado, los principales consejos que los profesionales podemos recomendar están relacionados con el uso de alguna pasta de dientes o cepillo específico para encías sensibles. Cepíllate con ellos después de cada comida con movimientos circulares y transversales e incidiendo, especialmente, en la unión diente y encías.

También es muy importante vigilar el desgaste de tu cepillo y al usarlo no ejerzas fuertes presiones ni movimientos bruscos.

Ante la aparición de cualquier tipo de molestia en las muelas del juicio, lo más aconsejable es acudir inmediatamente al especialista. Es el dentista el que puede valorar la situación y determinar el tratamiento a seguir. Lo habitual en estos casos es que se prescriban antibióticos para que la infección remita.

Además, el especialista dará consejos al paciente sobre cómo debe ser la higiene de la boca en un momento tan delicado.

Cuando la infección está controlada es hora de tomar decisiones respecto a ese cordal. Si se puede conservar, se haría una endodoncia para matar el nervio. Pero si la pieza está muy dañada, lo más recomendable es su extracción.

Medidas y tratamientos comunes:

  • Consulta a un Dentista: Lo más importante es buscar atención dental inmediata.
  • No Automedicarse: Evita tratar de lidiar con la infección por tu cuenta, ya que esto puede empeorar la situación.
  • Antibióticos: El dentista puede recetarte antibióticos para controlar la infección.
  • Tratamiento Dental: En muchos casos, el tratamiento dental es necesario para eliminar la fuente de la infección.

Opciones de tratamiento:

  • Antibióticos: En algunos casos, el dentista o cirujano oral puede recetar antibióticos para controlar la infección. Los antibióticos se utilizan para reducir la inflamación y prevenir que la infección se propague a otras áreas.
  • Endodoncia (Tratamiento de Conducto): Si la infección ha llegado al interior del diente (pulpa), es posible que se realice una endodoncia para eliminar la infección y salvar el diente.
  • Extracción Dental: En muchos casos, especialmente si la muela del juicio está impactada o no es funcional, se puede recomendar la extracción dental y una posterior colocación de implantes dentales. La extracción elimina la fuente de la infección y evita futuros problemas.
  • Analgesia: Para aliviar el dolor asociado con la muela del juicio infectada, el profesional de la salud dental puede recetar analgésicos.
  • Cuidado en Casa: Después del tratamiento, es importante seguir las instrucciones del dentista para el cuidado en casa.

En casos de infecciones graves o si la infección ha tenido tiempo de propagarse, puede ser necesario un tratamiento más intensivo, como el drenaje de un absceso o la administración de antibióticos intravenosos.

Extracción de una muela del juicio infectada.

La gingivitis: mejor prevenir que tratar

Como ocurre con la mayoría de las enfermedades infecciosas, el mejor remedio para erradicar el problema de la gingivitis en tu boca es evitar su aparición.

Si aún así ves que tienes alguno de los síntomas descritos, es más que recomendable acudir al odontólogo para tratar la gingivitis a tiempo.

Si resides en Santander, puedes acudir a Clínica Periodontium, donde realizaremos un estudio personalizado de tu boca y sus posibles afecciones para darte las mejores soluciones en un entorno profesional y de total confianza.

Tratar la gingivitis a tiempo. Clave para evitar complicaciones.

Mientras te preparas para el tratamiento definitivo de las muelas del juicio, existen varias estrategias que puedes emplear para manejar el dolor y la incomodidad.

Como el ibuprofeno, son efectivos para aliviar tanto el dolor como la inflamación. El paracetamol también puede ser útil para manejar el dolor, aunque no tiene propiedades antiinflamatorias.

Son un remedio casero tradicional que puede ayudar a reducir la inflamación y limpiar las áreas infectadas. Pueden combatir las bacterias y favorecer la salud de las encías.

Utilizando un dedo limpio o una compresa fría, pueden ofrecer un alivio significativo.

Recuerda que estos métodos son temporales y no deben sustituir la consulta dental. Si bien pueden ayudarte a gestionar el dolor, es importante que visites a uno de nuestros dentistas para una evaluación y tratamiento adecuados de tus muelas del juicio.

Duración de la inflamación de las encías

Con una higiene bucal completa, la gingivitis aguda se cura en pocos días. Tipo de tratamiento: La medida más importante es una higiene bucal especialmente minuciosa.

¿Cómo prevenir la gingivitis?

La amarga verdad es que la causa más grave, con diferencia, es un cepillado dental inadecuado. Quien piense que está haciendo algo bueno al lavarse los dientes con todas sus fuerzas, lamentablemente se equivoca.

A la hora de cepillarse los dientes correctamente rigen dos principios: a fondo y con suavidad. Si se cepilla con un cepillo duro, se corre el riesgo de herir las encías.

Si las bacterias se propagan por la herida, la inflamación de las encías es inevitable. Además, los cepillos duros no pueden eliminar la placa por completo, ya que las cerdas son demasiado rígidas.

También puedes lesionarte las encías con el hilo dental. Si tiras del hilo por una zona estrecha con demasiada presión, a menudo puedes cortarte accidentalmente las encías con toda la fuerza.

Otro factor de riesgo de los implantes: Normalmente, la circulación sanguínea ayuda a eliminar las bacterias. Esta circulación sanguínea ya no existe con los implantes.

Con los aparatos de ortodoncia, existe el problema adicional de que la placa puede adherirse fácilmente a los brackets si el portador no los limpia con regularidad: el caldo de cultivo perfecto para las bacterias que causan la inflamación de las encías. Por eso es tan importante que los usuarios de brackets reciban un cuidado dental exhaustivo.

Fumar dificulta la circulación sanguínea. El estrés y la tensión mental afectan a todo el organismo, ya que disminuyen las defensas inmunitarias y facilitan la propagación de la inflamación, lo que también es aplicable a la gingivitis.

Si la boca parece reseca, la gingivitis lo tiene fácil. Esto se debe a que falta el efecto antibacteriano de la saliva, que protege de los gérmenes no sólo los dientes, sino también las encías y la mucosa bucal.

Si su gingivitis no mejora, debe acudir al dentista al cabo de una semana como máximo para que la revise y prevenir posibles daños consecuentes causados por la periodontitis.

En caso de gingivitis, lo más importante es un cuidado dental exhaustivo. Aunque sea desagradable e incluso pueda sangrar, una limpieza dental a fondo es una prioridad absoluta y el mejor remedio contra la gingivitis bacteriana.

¿Cuándo y con qué frecuencia debo cepillarme los dientes?

Durante la gingivitis, cepíllate los dientes como de costumbre dos veces al día durante unos tres minutos, idealmente después del desayuno y justo antes de acostarte.

¿Qué cepillo dental para la gingivitis?

Si sus encías ya están inflamadas e irritadas, debería utilizar un cepillo especialmente suave. Así evitarás lesiones adicionales en las encías, recesión gingival y dolor al cepillarte los dientes.

El hecho es que cuanto más densamente esté cubierto de cerdas el cabezal de un cepillo de dientes, más finas y suaves tendrán que ser. Evite los dentífricos con agentes blanqueadores agresivos, abrasivos para el esmalte e ingredientes como el SLS (laurilsulfato sódico). Este ingrediente activo es responsable de una fuerte formación de espuma, pero se sospecha que irrita y reseca la mucosa bucal.

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