¿Sabes cuántos dientes tenemos? La dentición humana cambia según la edad que tengamos, desde los primeros dientes de leche hasta los permanentes que nos acompañan durante la vida adulta.
A lo largo de tu vida, experimentarás dos tipos principales de denticiones: la temporal (o de leche) y la permanente. También hay una fase intermedia llamada dentición mixta, donde ambos tipos de dientes están presentes. ¡Sigue leyendo! Te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las fases de la dentición.
A lo largo de la vida, experimentarás dos tipos principales de denticiones: la temporal (o de leche) y la permanente. También hay una fase intermedia llamada dentición mixta, donde ambos tipos de dientes están presentes.
Los dientes de leche, también conocidos como deciduos, son los primeros que aparecen. Generalmente, en esta fase inicial erupcionan 20 dientes temporales, que comienzan a salir entre los 6 y 12 meses de edad. Estos son muy importantes para masticar, hablar y preparar el camino para los dientes permanentes. A pesar de ser temporales, deben ser cuidados.
En total, los niños desarrollan un total de 20 dientes de leche. 10 en la parte superior y 10 en la parte inferior, compuestos por 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares. Estos dientes, aunque temporales tienen una función muy importante, porque actúan como marcadores de posición para los dientes adultos. Es por eso que deben cuidarse como si de los definitivos se tratara.
Los dientes de leche tienen diferencias notables frente a la dentición definitiva. Se trata de piezas dentales más pequeñas, que suelen presentar un color algo más blanco que sus sucesores. Todos los dientes, tanto los de leche como los definitivos, están compuestos por una capa de calcio, la pulpa y los nervios dentales. Es cierto que los dientes de leche suelen contener capas más finas de cada componente, lo que los convierte en piezas dentales algo más débiles.
La primera dentición marcará el camino de los dientes permanentes. Evitar la formación de caries en niños está en tu mano. Lava las boquitas de los niños, aunque todavía no tengan dientes en sus arcadas. Utiliza una gasa suave o un limpiador dental para bebés.
La dentición mixta es la fase en la que se comienzan a caer los dientes de leche y empiezan a aparecer los permanentes; es un periodo de transformación donde puedes ver una mezcla de los dos tipos de dientes. Esto ocurre entre los 6 y 12 años.
El paso de la dentición primaria a la permanente se inicia, por lo general, cuando el niño tiene alrededor de 6 años de edad. Es ahí donde se empieza a observar un cambio en los dientes, como también de las demás estructuras que forman la cavidad bucal.
Se trata de un proceso dividido en etapas, en las que progresivamente se van renovando las piezas dentales. Abarca desde los 6 hasta los 12 años y las etapas están basadas en el recambio de los dientes. Este proceso es lo que los especialistas conocemos como dentición mixta.
En esta etapa, es un buen momento para ver si hace falta ortodoncia. Un ortodoncista puede arreglar problemas de alineación antes de que se vuelvan más complicados.

En la adolescencia o a la adultez temprana, ya cuentas con tu dentición permanente, que puede tener hasta 32 dientes (8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares), incluyendo las muelas del juicio. Sin embargo, no todos tienen las cuatro muelas del juicio, y algunos ni siquiera las desarrollan. En algunos casos, es preciso extraer las muelas del juicio si no hay espacio suficiente y causan molestias y desajustes en los dientes adyacentes. Ten en cuenta que la dentición permanente es la que te acompañará durante toda tu vida, así que debes cuidarla bien.
El número total de dientes que debería desarrollar un adulto con una boca sana es de 32, distribuidos por la arcada superior e inferior de la boca. La mayoría de las personas completan la dentición definitiva en el momento en que llegan a la adolescencia. Este número total de dientes incluye las muelas del juicio, aunque cabe señalar que no resulta extraño que estas no salgan. También es es muy común que éstas erupcionen de manera incorrecta o desalineadas con el resto de dientes y se deban extraer.
En adultos, la prevención es fundamental: asegúrate de cepillarte, usar hilo dental y realizar limpiezas dentales de forma regular. Además, evita hábitos como fumar para que al llegar a la vejez, tus dientes estén en buen estado.

Cada tipo de diente cumple una función particular, y la cantidad cambia a lo largo de la vida. Vamos a analizar cuántos dientes tenemos, cada tipo y cuál es su propósito.
El proceso de la erupción y caída de los dientes sigue un calendario y cronología, pero puede ser un poco diferente dependiendo de cada persona.
Es emocionante cuando a un niño pequeño se le cae su primer diente. Pero también se celebra cuando se le vuelve a caer; a menudo, incluso el Ratoncito Pérez viene con un regalito.
No todos contamos con el mismo número de dientes, y hay ciertas variaciones que son más comunes de lo que imaginas.
Saber cuántos dientes tenemos y cómo estos cambian con el tiempo no es solo una cuestión de curiosidad; tiene un efecto directo en tu salud. Tener todos los dientes sanos y completos te permite masticar adecuadamente, lo que favorece la digestión y la asimilación de nutrientes. Además, para que tu dentista pueda planificar tratamientos, que incluyen desde ortodoncia hasta implantes, es esencial que conozcan bien toda tu dentición. Lo que ayudará a mantener tu sonrisa en buen estado.
Asimismo, una mala alineación o la pérdida de dientes puede provocar maloclusión (que es cuando los dientes y la mandíbula no están bien alineados), dolor en la mandíbula o problemas en las articulaciones.
Para terminar, saber cuántos dientes tenemos en cada etapa de la vida te ayuda a cuidarlos mejor y a prevenir inconvenientes, siempre apoyados en las visitas regulares al dentista.
| Tipo de diente | Número en niños | Número en adultos |
|---|---|---|
| Incisivos | 8 | 8 |
| Caninos | 4 | 4 |
| Premolares | 0 | 8 |
| Molares | 8 | 12 |
| Total | 20 | 32 |
En resumen, conocer cuántos dientes tenemos, cuándo deben salir y cómo evolucionan nos ayuda a mantener una boca sana desde la infancia hasta la edad adulta. Identificar anomalías, detectar pérdidas o planificar ortodoncia a tiempo puede marcar la diferencia entre una sonrisa funcional y una que genera problemas.