¿Alguna vez, mientras tomabas un helado, has notado un dolor muy agudo en tus dientes? Si es así, es probable que padezcas sensibilidad dental. La sensibilidad dental es un dolor intenso que se produce cuando la dentina (la parte interna del diente) entra en contacto con un estímulo externo, como bebidas y alimentos a temperaturas muy frías o calientes, y desaparece cuando deja de tener contacto con este estímulo. Se trata de un problema muy común; los dientes sensibles son la causa más frecuente de dolor dental.
Al igual que nos duele la cabeza o la rodilla en ocasiones puntuales, el dolor de los dientes inferiores es otra de las molestias más comunes entre la población. Según los especialistas, es la razón más frecuente de consulta en las clínicas odontológicas y también uno de los dolores más incómodos y cambiantes en cuanto a su intensidad y causas. Por naturaleza, y cuando la molestia es más suave, solemos ignorarla. Por este motivo, y porque a veces no actuamos de la mejor manera, te damos las claves para identificar el dolor. Además, te informamos de las causas más frecuentes para que dejes de preguntarte ‘por qué me duelen los dientes de abajo’ y actúes rápidamente.

¿Dónde se origina el dolor de dientes?
El dolor de dientes proviene de las terminaciones nerviosas que se introducen en la pulpa del diente desde su raíz, ya que el resto de zonas como pueden ser el esmalte o el cemento, no tienen sensibilidad.
Si hablamos de los dientes de abajo en concreto, el dolor se asocia normalmente a una enfermedad periodontal. ¿El motivo? Los dientes anteriores inferiores (incisivos centrales y laterales inferiores) son las raíces más cortas de todos los dientes y suelen ser los que primero sufren las consecuencias de este tipo de patología dental. Aunque como te explicaremos a continuación, las causas del dolor de los dientes de abajo pueden ser muy diversas. A veces, y como sostiene el Consejo General de Dentistas, únicamente “hay que vigilar algunos de nuestros hábitos para una buena salud dental”.
Causas frecuentes del dolor en los dientes inferiores y sus tratamientos
Existen varias razones por las que podrías experimentar una sensación extraña o desagradable en los dientes. Aquí voy a detallarte las causas más frecuentes, desde las más benignas hasta algunas que requieren atención profesional.
La dentina está habitualmente protegida por la encía, el cemento radicular y el esmalte del diente. Y es que la dentina está compuesta por miles de tubos microscópicos, denominados túbulos dentinarios. Su función es conectar la parte externa de las piezas con sus terminaciones nerviosas. La sensibilidad dental se produce como consecuencia de que la dentina quede, por lo tanto, al descubierto.
Sensibilidad dental
El dolor es intenso y aparece al comer o beber algo caliente, frío, ácido o dulce. Se produce debido a la pérdida de grosor del esmalte del diente o el retraimiento de las encías, lo que deja al descubierto la dentina.
Si te cepillas mal o muy esporádicamente los dientes, te acaban de colocar una ortodoncia o te han realizado un empaste, es posible que padezcas de sensibilidad dental. Consúltalo con tu dentista para ponerle remedio.
Si tienes sensibilidad dental es posible que encuentres momentos en tu día a día en los que sientas esa desagradable punzada de dolor. Así que si estás cansado de soportar esa sensación de “frío” en tus dientes, te explico por qué tienes sensibilidad y las formas más efectivas de solucionarla.
La sensibilidad dental es causada por la exposición de la dentina, que es la parte más blanda del diente situada bajo el esmalte dental. La dentina contiene unos tubos microscópicos, que quedan expuestos cuando pierden la protección que les otorga el esmalte y el cemento que la cubren.
Es posible que tengas hipersensibilidad dental incluso ante cambios de aire o sin un desencadenante claro, especialmente si la dentina de tus dientes quedó muy expuesta.
En ocasiones, mis pacientes me dicen que, tras haber realizado una profilaxis en la clínica, han notado un aumento de sensibilidad. Y es importante que sepas que esta efecto no se debe a una mala praxis, sino todo lo contrario. Cuando el sarro se empieza a acumular, es el propio cálculo el que vuelve a cubrir esa parte del diente, evitando que esté en contacto con estímulos externos.
¿Puede la ortodoncia provocar sensibilidad dental? Es importante recordar que antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia, la boca debe estar en perfecto estado y, por tanto, en caso de existir sensibilidad dental será necesario descubrir qué la origina y aplicar un tratamiento para mitigar el dolor y combatirla. Puede también suceder que, si existe una sensibilidad dental previa al tratamiento, se sientan molestias durante la colocación de la ortodoncia, las higienes periódicas o en la retirada de los brackets. En estas visitas al odontólogo, se utiliza aire y agua para preparar y limpiar los dientes y esto puede provocar ciertas molestias en algunas personas durante unos pocos minutos.

Sensibilidad Dental: Síntomas, causas y tratamiento
Infección periodontal
En este caso, la piel que recubre la capa superior del diente puede presentar una infección ocasionada por alguna bacteria o germen. Si no se trata a tiempo, puede llegar a ser peligrosa, tal y como afirma el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla en este estudio.
Para recuperar tu salud dental, será necesario llevar a cabo un tratamiento periodontal.
Traumatismos o roturas en los dientes
Quizás no lo recuerdes, pero a lo largo de nuestra vida (especialmente en nuestra infancia) seguro que nos hemos dado más de algún golpe. Y aunque creas que te acordarías, algunos traumas pueden presentar molestias incluso años después de haber ocurrido.
Quizás en este aspecto, sería recomendable considerar una endodoncia e incluso cirugía oral.
Presionar demasiado fuerte los dientes al dormir (Bruxismo)
¿Te levantas de la cama con un fuerte dolor en los dientes y en la mandíbula? Seguramente tienes bruxismo y la presión en exceso puede provocar la fracturación de un diente y, en casos extremos, incluso la pérdida. Además, en caso de que padezcas bruxismo es importante que acudas a un odontólogo. De esta manera, además de pautar en caso de que sea necesario el uso de una férula de descarga, frenarás la erosión de las piezas como consecuencia del rechinar indeseado.
Dolor pulpar
Puede ser agudo o crónico; intenso o leve; y momentáneo (al masticar o a la presión) o continuo. Es una molestia muy variable, ya que la respuesta de la pulpa a un estímulo exterior dependerá de la intensidad de éste y el estado la propia pulpa, ya que va cambiando con la edad.
Soluciones y tratamientos para la dentera
Como ves, hay varias posibles soluciones ante la sensibilidad dental.
Te detallo a continuación algunos hábitos que puedes incorporar desde ya a tus rutinas diarias y también los mejores tratamientos que realizamos en nuestra clínica. Gracias a ellos, hemos ayudado a numerosos pacientes con dientes sensibles a mejorar su calidad de vida.
- Incorpora productos específicos para dientes sensibles: Actualmente hay una amplia gama de productos de limpieza oral pensados para las necesidades de cada persona.
- Uso de geles o pastas desensibilizantes: Funcionan muy bien a la hora de disminuir la hipersensibilidad dental y su uso está muy extendido.
- Microcarillas de porcelana: Se enmarcan dentro de los tratamientos de Estética Dental, pero lo cierto es que también tienen una función protectora.
- Férula de descarga: Es un dispositivo que siempre recomiendo a mis pacientes con bruxismo nocturno.
- Injerto de encía: Cuando realizo la valoración de un caso y advierto fuertes retracciones en las encías, suelo aconsejar la realización de un injerto. Se trata de una intervención sencilla y rápida para recuperar el tejido que se ha perdido, ya que las encías no se regeneran por sí mismas.
Por último, me gustaría explicarte en qué consiste el tratamiento desensibilizante que ha desarrollado una de nuestras higienistas dentales, Verónica Rebollo. La duración del tratamiento oscila entre 2 y 3 semanas, dependiendo de las necesidades y la evolución de cada persona. Mediante un escáner digital, se tomará una muestra de la dentadura del paciente para confeccionar unas férulas que deberá usar en casa. Todos estos productos contribuyen a la remineralización y el refuerzo del esmalte, disminuyendo la sensibilidad.
¿Qué hacer en casa?
- Usa una pasta dentífrica desensibilizante: Las que contienen, por ejemplo, nitrato de potasio o fluoruro de estaño, ayudan a bloquear los túbulos en la dentina y reducen la sensación en unas semanas.
- Considera un enjuague con flúor diario.
Tratamientos en el consultorio dental
- Aplicación de flúor barniz concentrado: Se aplica en las áreas sensibles para fortalecer el esmalte.
- Colocación de selladores o resinas protectoras sobre la zona expuesta.
- Injerto de encía: Si la retracción de encía es grande y causa mucho problema, existe la opción de un injerto de encía para cubrir de nuevo la raíz expuesta.
Hábitos que acentúan la sensibilidad dental
Muchas veces es posible encontrar tips para minimizar la sensibilidad, pero en ocasiones nos olvidamos de que hay determinados hábitos que la están acentuando sin darnos cuenta.
Cepillarte los dientes con fuerza: el cepillado debe ser siempre suave y con movimientos de barrido desde la encía hasta el final del diente.
Además, la función de los dientes es la de facilitar la deglución de los alimentos, triturándolos debidamente. Por ello, deberás desterrar hábitos como abrir objetos con tus dientes o cortar celo. Estas prácticas pueden debilitar el esmalte dental o generar pequeñas fisuras que pueden causar hipersensibilidad.
Si tienes tendencia a la hipersensibilidad dental, deberás acostumbrarte a limpiarte los dientes de una forma más suave y menos impetuosa. Puedes eliminar los restos de comida debidamente con la ayuda de la seda o hilo dental. Eso sí, recuerda que nunca debes usar palillos de madera para completar la higiene de tu boca, pues esta práctica podría llegar a causar en las piezas un daño irreversible.
En general, evita la ingesta de bebidas muy calientes o muy frías, ya que esos contrastes de temperatura son responsables del dolor en los dientes. Pero no solo eso: también hay que dejar de lado bebidas y comidas muy ácidas, como el vino, el zumo de naranja o las ensaladas aderezadas con mucho vinagre.
La dentera o grima: una emoción propia
La dentera o grima, se debería considerar una emoción propia. No existe ninguna explicación consistente que aclare su procedencia biológica. La dentera, al estar gestionada por nuestro sistema nervioso autónomo, no podemos dejar de sentirla.
Una explicación a esta reacción adversa es que el sonido irritante que desencadena la dentera o grima, es similar a la llamada de advertencia, en tiempos prehistóricos, de un primate. El hombre desciende de primates y por ello, reacciones reminiscentes como la dentera aún nos quedan. Una señal o sonido agudo es la forma más simple y efectiva de prepararse para un posible peligro.
Se han realizado estudios donde a los participantes se les reproducían sonidos irritantes y se monitoreaban ciertos indicadores de estrés, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la conductividad eléctrica de la piel. Con estos estudios se ha descubierto que los sonidos ofensivos desencadenan mecanismos de alerta muy básicos, pudiendo acelerar la frecuencia cardíaca y cambiando significativamente la conductividad de la piel, poniéndose la piel de gallina.
Otros estudios demuestran que es lo que sucede en el cerebro cuando escuchamos sonidos chirriantes. Los resultados sugieren que el sonido de una uña raspando una pizarra desencadena un aumento en la comunicación entre una región del cerebro involucrada en la audición y la región del cerebro involucrada en las emociones. En estos estudios se realizaron resonancias magnéticas funcionales para examinar cómo respondían los cerebros de los participantes a los sonidos. Parece ser que la reacción que se activa es muy primitiva como una posible señal de angustia.
El estrés y los nervios dañan nuestra salud oral
El estrés o la ansiedad repercute directamente en nuestro organismo a diferentes niveles, y uno de ellos es la salud oral. Y es que aunque a simple vista el nerviosismo parece que se traduce solo en dolor de cabeza o en la dificultad para conciliar el sueño, los dientes y encías también se ven perjudicados.
Son ya varios los estudios que han explicado cómo una carga emocional o psicológica aguda repercute directamente en el sistema inmunitario. Dicha alteración es la que crea desequilibrios en los microorganismos que habitan en la cavidad oral. Este cúmulo de circunstancias es lo que provoca dolor de dientes.
Los actos que realizamos de manera involuntaria por puro nerviosismo no son inocuos por norma general. Morder constantemente el labio puede provocar la aparición de un mucocele. En ciertos casos, termina desapareciendo por sí misma al cabo de unos meses, pero tiende a reaparecer.
| Causa | Descripción | Tratamiento |
|---|---|---|
| Sensibilidad dental | Pérdida de esmalte o retracción de encías que exponen la dentina. | Pasta dental desensibilizante, flúor, selladores, injerto de encía. |
| Infección periodontal | Infección bacteriana en las encías. | Tratamiento periodontal. |
| Bruxismo | Rechinar o apretar los dientes al dormir. | Férula de descarga. |
| Dolor pulpar | Inflamación de la pulpa dental, generalmente por caries profunda. | Endodoncia (tratamiento de conducto). |
Si continuamente piensas ‘me duelen los dientes de abajo’, te recomendamos que no obvies esa molestia y visites cuanto antes a un odontólogo para que pueda averiguar cuál es la causa y optar por el tratamiento más adecuado (empaste, endodoncia, etc.). Piensa que si dejas sin tratar cualquier pequeño dolor hoy, puede ocasionar infecciones graves, pérdida de dientes y dolores más agudos en el futuro.