Este artículo explora la vida de Pablo Iglesias Posse, figura clave en la historia de España, y ofrece una reflexión sobre la apropiación de su nombre y legado por figuras políticas contemporáneas. Además, presentamos la biografía de Sandra García Martín, una destacada odontóloga española que ha trabajado con numerosas celebridades internacionales.

Pablo Iglesias Posse
Una Disculpa Generacional a Pablo Iglesias Posse
Querido don Pablo, esta carta es una disculpa generacional. Una necesidad, incluso una obligación, si usted quiere, que nace del convencimiento de que nadie en la historia debería apropiarse del nombre de otra persona y usurparle la memoria que solo a él le corresponde.
¿Cuántos años han de pasar en España para que al mencionar a ‘Pablo Iglesias’ la gente, de forma mayoritaria, no piense en este político de ahora en vez del legítimo propietario de ese nombre, usted, Pablo Iglesias Posse?
Alguien le debe a usted una disculpa, una carta que se eleve con el viento de los tiempos y llegue hasta el lugar en el que descanse su recuerdo; sepa usted, don Pablo Iglesias, que no todo el mundo ha olvidado la historia y que siempre nos quedará la confianza de que solo perdura aquello que es sustancial, trascendente, y que lo demás, el oportunismo o la impostura, se desvanece con los días hasta desaparecer.
Ha tenido usted la mala suerte de que le surja una imitación, como esos que falsifican un Caravaggio en la actualidad, con la diferencia de que los falsificadores de obras de arte se reconocen a sí mismos como tales y nunca se confunden con el pintor, ni con su vida.
Iglesias Turrión, para colmo de sus desgracias, don Pablo, representa el reverso del líder político y del personaje público que fue usted. La duda que siempre he tenido, don Pablo, y he de confesárselo al principio, es qué parte de responsabilidad tienen en todo lo ocurrido los propios padres de su imitador, porque también esto es una tentación muy humana, pretender que nuestros hijos sean lo que nosotros nunca pudimos ser.
Como la celebridad de Pablo Iglesias Turrión en España fue meteórica -en un solo año, 2014, se convirtió en uno de los políticos más populares de todo el país-, se publicaron desde el principio algunas biografías con todos los detalles de su vida, entonces treintañera.
En un ensayo coordinado por John Müller, que es un apreciado colega de este gremio en el que usted se inició como tipógrafo, se detalla que los padres de Pablo Iglesias Turrión se conocieron el Primero de Mayo de 1972 frente a su tumba en Madrid, la de usted, don Pablo.
“Ese día había apenas una decena de nostálgicos en el cementerio de la Almudena, pero hubo flechazo, relación, matrimonio y un hijo”. ¿No le parece a usted, don Pablo, que nada de esto puede ser casual? Ni siquiera hace falta contestar, porque la propia madre de su imitador ya reconoció la intencionalidad al ponerle ese nombre; tan cruel fue su reconocimiento que incluso llegó a decir que si el padre, en vez de Iglesias, se hubiera apellidado Rodríguez, le hubiera puesto de nombre Manuel, “como el revolucionario chileno al que cantó Mercedes Sosa”.
El problema principal de Pablo Iglesias Turrión es que todo en él es impostura, fetiche y un ego descomunal que lo ha devorado por dentro. Pablo Iglesias Turrión, en definitiva, es un político fallido; se ha quedado en la carcasa artificial que construyeron para él, el nombre, las camisas remangadas, la coleta y la perilla, y el discurso de revolucionario de salón que combate en guerras pasadas.
Usted, don Pablo, por su enfermedad, no tuvo muchos años de vida pública, en las Cortes, pero su ejemplo político mereció el reconocimiento y el respeto de todos sus contemporáneos, estuviesen o no de acuerdo con sus ideales.
Un siglo después, tras la burda experiencia del imitador que le ha surgido, se vuelven a leer las palabras del filósofo y la disculpa generacional, don Pablo, surge como una necesidad de reparación de la memoria.
Biografía de Pablo Iglesias (Ximpa)
Dentista, pintor y dibujante. Conocido como «Ximpa». Miembro de la Sociedad de Oficios Varios (UGT) de Avilés desde 1917. Participó en la constitución del Sindicato de Practicantes en Avilés, del que fue vocal de su Ejecutiva.
En 1931 participó en la creación del Sindicato de Protésicos Dentales en Oviedo. Ingresó en la AS de Avilés en 1918, perteneciendo posteriormente a la de Oviedo y a la de San Juan de la Arena desde 1933.
Presidente del Comité Revolucionario en Boo durante octubre de 1934, encargándose también de la organización de los de Caborana y Moreda en los últimos días del movimiento por lo que fue condenado a la pena de muerte en rebeldía.
Al producirse el golpe de Estado de julio de 1936 se incorporó al Batallón Asturias que se creó en Madrid tomando parte en la toma de varios cuarteles en la capital. Posteriormente marchó a Sigüenza (Guadalajara) donde fue ascendido a teniente.
En agostó ya como capitán regresó a Madrid pasando a formar parte de las Milicias del Batallón Mangada del Círculo Socialista del Sur de cuya 4ª Compañía se hizo cargo tomando parte activa en la defensa de Madrid.
En mayo de 1937 ingresó en el cuerpo de Carabineros al mando de la 2ª Compañía del 17 Batallón. En julio de ese año, en calidad de jefe de Estado Mayor de Brigada marchó a Madrid con la 152 Brigada Mixta siéndole encomendado por el Ministerio de Defensa un estudio de unas operaciones en los frentes del sur del Tajo, labor que realizó en septiembre y octubre de ese año.
Posteriormente fue destinado a la Comandancia de Carabineros de Barcelona como ayudante jefe de la misma incorporándose en febrero de 1938 a la A. de S. Asturianos. Iniciado en la masonería en julio de ese año formó parte de la logia «Fénix» de Barcelona.
Finalizada la guerra civil se exilió en Francia marchando hacia la República Dominicana donde trabajó en el periódico La Nación como caricaturista. Posteriormente se trasladó a México donde perteneció a la Agrupación Socialista Española.
Sandra García Martín: La Odontóloga de las Celebridades
Si la raqueta de Nadal o las películas de Almodóvar encarnan eso tan etéreo de la marca España, Sandra García Martín aporta sonrisas marca España.
Tinerfeña, licenciada en Odontología por la Universidad Internacional de Cataluña, doble máster por la Universidad de Nueva York y titular de una clínica odontológica en Harley Street, la calle con más médicos y dentistas privados por metro cuadrado de Londres.
Ha esculpido las sonrisas de cantantes como Whitney Houston, los miembros de One Direction o Amy Winehouse; de actores como Idris Elba o Emma Thompson y de futbolistas como Adebayor o Cesc Fàbregas, y se ha formado en clínicas que tenían en su lista de pacientes a Donald y Melania Trump, Alicia Keys o Michael Douglas.
Una vez a la semana trabaja en otra clínica londinense que sólo trata a familias reales árabes; necesitaban a una odontóloga que pudiera asomarse a bocas que el burka veta a sus colegas varones.
Se especializó en Nueva York con Jonathan Levin, uno de los popes en este campo, pero allí descubrió que lo que de verdad le apasionaba era la estética dental. Ya en Londres, cursó a distancia el máster que imparte, también en Nueva York, Larry Rosenthal, otra referencia mundial.
Levin y Rosenthal le enseñaron sus técnicas... y a tratar con los famosos, muchos de ellos clientes habituales en las exclusivas clínicas de ambos. En la de Rosenthal, en 2008, se topó por los pasillos con un tal Donald Trump.
«Daba un poco de grima, porque es muy artificial, muy falso, como de plástico: desde las minicirugías que tiene en la cara hasta esa forma tan peculiar del rostro. Esa sonrisa tan fake de Trump no es responsabilidad de Rosenthal, porque luego se ha hecho más cosas», dice.
En 2009, volvió a Londres para -cuenta abiertamente- trabajar en Harley Street, la calle top de los dentistas londinenses. Y lo logró. Allí empezó su transición de la Implantología a la Estética y profundizó en su particular máster de cómo atender a un famoso.
«La clínica en la que entré hacía mucho márketing con celebridades y empecé a tratar a bastantes futbolistas de la Premier». Antes que ellos, la primera famosa que atendió en Londres fue Emma Thompson.
«Nunca le he hecho nada más allá de un blanqueamiento o de un mantenimiento general. Tiene los dientes apiñadísimos y necesitaría una ortodoncia. De hecho, tiene un canino marcadísimo, pero no hay manera de tratárselo, porque una vez Dustin Hoffman le dijo que no se tocara nunca ese colmillo, que era parte de su personalidad».
El contrato de confidencialidad que tiene con algunos de esos famosos le impide hablar de ellos, pero el veto no parecía estar en vigor cuando trató a Whitney Houston o Amy Winehouse.
A la primera la vio durante su última gira en Londres. «Entonces ya había perdido prácticamente toda la dentadura por sus problemas con las drogas y llevaba la boca llena de implantes. Cuando haces reconstrucciones de tanta envergadura, uno de los grandes retos es que la pronunciación del paciente, su fonética, suene natural. A Whitney se le notaba mucho al pronunciar las eses y las efes», cuenta la dentista.
De Amy le sorprendió su «inseguridad y la permanente manipulación a la que era sometida por su padre y por su último marido. De hecho, ella me contó que su padre se negaba a que fuera a rehabilitación, porque había que girar, hacer conciertos... La veían como un negocio».
De las sonrisas británicas que ha firmado, le gusta especialmente cómo le quedó la de Gemma Arterton, la actriz inglesa que fue chica Bond, o de la de Henry Cavill, el último actor que ha encarnado a Superman. También han sido pacientes suyos Idris Elba [que suena como el próximo James Bond] o Ricky Martin: «Me encantaría decir que su sonrisa es mía, pero la verdad es que tiene unos dientes divinos y no he tenido que hacerle grandes cosas».
Sandra Martín - Carrera
En el polo opuesto, recuerda como especialmente arduo el trabajo que le tocó hacer con la boca de Taron Egerton, el actor que ha dado vida a Elton John en la película biográfica del cantante, «pero creo que resultado final ha merecido la pena».
En el trato personal, se confiesa prendada de Louis, el cantante de One Direction, y de Lenny Kravitz, que es «encantadoramente normal, pese a ser una estrella mundial», dice. Algunos, «no muchos», también le han decepcionado en las distancias cortas. «Prefiero reservarme los nombres, pero hay más de un perdonavidas, como yo les llamo; futbolistas más bien, dejémoslo así...».
La Salud Bucal de los Políticos Españoles
Afirma que los políticos españoles no destacan por su cuidado bucal. Suspende la sonrisa de Pablo Casado con un 3; aprueba a Pedro Sánchez con un 6, "aunque no me inspira nada de confianza", y da un notable raspado a Albert Rivera. A Pablo Iglesias ni lo puntúa: "Tiene los dientes apiñados y sarro por todas partes; mínimo, debería pasar por un higienista".
Tras cinco años en la clínica de Harley Street, "decidí montar mi propio chiringuito, una versión reducida y menos lujosa de aquélla, pero situada en la misma calle". Hoy compagina la gestión de su negocio con las visitas semanales que hace a la clínica londinense que trata sólo a exclusivos pacientes árabes. "Con mucha diferencia, los chinos y los árabes son quienes peor cuidan sus bocas.
| Político | Puntuación | Comentarios |
|---|---|---|
| Pablo Casado | 3 | Suspenso |
| Pedro Sánchez | 6 | Aprobado, pero no inspira confianza |
| Albert Rivera | Notable raspado | - |
| Pablo Iglesias | Sin puntuar | Dientes apiñados y sarro |

Sandra García Martín