La preocupación por la estética dental a veces va más allá de una dentadura blanca y bien alineada. Para muchas personas, los dientes son un lugar perfecto desde el que trabajar la imagen personal, y esto ha convertido el concepto de joyería dental en una práctica cada vez más frecuente.

Sucede con frecuencia que las particularidades del estilo personal de las celebridades hacen que, de repente, una determinada estética se ponga de moda. Es bien conocido el gusto de los raperos por todo aquello que brille. Lo saben ellos y la mismísima Rosalía. Cadenas, pulseras, relojes... son, junto a las zapatillas, una verdadera muestra de estatus en el mundo del hip-hop. Jay-Z manda relojes Rolex a sus invitados y Drake presume del suyo mientras se pasea en su Mercedes.
Pero, ¿qué hacer cuando ya llevas las muñecas y el cuello hasta arriba de diamantes? Ahí es donde entran en juego los grillz, el complemento para llevar chapados en oro y diamantes hasta los dientes. Tan literal que no se puede aguantar. Y sí, al igual que los relojes, estas prótesis tan llamativas también sirven para presumir y demostrar que se tiene la billetera demasiado abultada.
¿Qué son los Grillz?
Los grills son prótesis decorativas que cubren la totalidad de varias piezas dentales con metales preciosos que captan toda la atención del rostro. El último en hacer gala de dentadura brillante ha sido Gucci Mane, el cual ha desembolsado 250 mil dólares para hacerse con estas carillas de porcelana con diamantes incrustados, creando la ilusión de que son sus dientes.

Tipos de Grillz
Antes de llegar a las auténticas piezas de joyería que son hoy, los grillz eran mucho más sencillos en su origen. Uno de los primeros músicos que comenzó a lucirlos fue el rapero neoyorquino Flavor Flav, que en los años 80 pidió a Eddie Plein, dueño de Eddie's Gold Teeth, que le fabricase una prótesis de oro. A partir de ahí, muchos han sido los artistas que han copiado el gesto de enseñar dientes, convirtiéndolo en parte de la cultura urbana.
Ahora bien, rara será la vez que veas un par de grillz repetidos, ya que estos se fabrican a medida para cada cliente, pudiendo customizar desde el tamaño, la forma y hasta las piedras que llevan. Así, podemos ver diseños más "sencillos" como las fundas de 20 carillas cubiertas de diamantes de A$ap Rocky, o las de oro de Rosalía en las que pone, literalmente, "A Palé".
¿Cómo se hacen dientes de oro?| Grillz El Clooy

El rapero A$ap Rocky enseñando sus grillz.
Como en todo, también existen personas que llevan la tendencia al extremo. Es el caso de Lil Wayne, quien en 2010 pasó de los grillz a la cirugía para incrustarse diamantes en sus propios dientes. En sus palabras "Me moriré con ellos puestos, estos son mis dientes".
¿Cuánto Cuestan los Grillz?
Los grillz no tienen nada que desmerecer a los relojes de lujo en términos de precios. Al tratarse de un producto fabricado a medida lo habitual es que no bajen de los 3.000 euros. Sin embargo, los que llevan los raperos acostumbran a ser piezas mucho más complejas adornadas por piedras preciosas, por lo que el precio que suelen pagar va de los 13.000 a los 50.000. Por unos normalitos.
Sin embargo, como hemos visto con el caso de Gucci Mane, el arte no tiene límites y las cifras que se pueden alcanzar tampoco. Por el momento, el récord Guiness al par de fundas más caro lo sostiene Katy Perry, quien durante su videoclip Dark Horse llevó unos grillz de diamantes y gemas valorados en un millón de dólares (unos 885 mil euros).
¿Dónde Hacerse unos Grillz?
Si de tanto verlos en tus artistas favoritos, te ha entrado el gusanillo de los grillz, tenemos buenas noticias: puedes hacértelos en España y por menos de mil euros. Onza Lab es una joyería personalizada, asentada en Vigo y Barcelona y especializada en este accesorio. Sus fundadores, la dentista Paula Prieto Barrio y Tomás Alonso Cruz, explican en una entrevista con Cosmopolitan que estas fundas tienen un coste elevado por lo específico del producto.
Los moldes ha de hacértelos un dentista, el diseño es personalizable y utilizan oro de 18 kilates para asegurarse de que son biocompatibles con la boca. En cuanto a los precios, Tomás explica que en el caso de Onza Lab comienzan en 225 euros y pueden llegar a superar los 10.000 euros, en el caso de que quieras llenarte la boca diamantes cual rapero del Bronx.
Otras Formas de Joyería Dental
Existen diferentes maneras de captar la atención hacia la boca con el empleo de joyería dental:
- Piercing: A pesar de que esta denominación se emplea también para los brillantes que van pegados al diente, en sentido estricto un piercing es un tipo de ornamento para el que es necesaria una perforación.
- Bling bling: Es la versión light del piercing en sentido estricto. En estos casos no existe perforación alguna y la pieza ornamental va directamente pegada sobre el diente. Hasta hace unos años la colocación del bling bling exigía un ligero raspado del diente, pero hoy en día el proceso se realiza de manera muy similar al que se emplea para fijar los brackets de las ortodoncias. Esto evita que el esmalte se estropee tanto y además permite que el proceso sea reversible, algo muy importante ya que todas estas modas suelen ser algo pasajero.
- Dientes de oro: Hasta hace unas cuantas décadas el oro era un material bastante frecuente en las reparaciones de dientes e implantes. No en vano, este mineral no solo se caracteriza por ser maleable y dúctil sino que además proporciona unas interesantes propiedades mecánicas y no provoca alergias. Los implantes de oro han vuelto a ganar protagonismo en los últimos años y su biocompatibilidad está demostrada.
Riesgos y Consideraciones sobre la Salud Dental
La joyería dental no siempre hará que tu dentadura ‘brille’. Desde el punto de vista de la salud, los expertos en odontología consideramos que una dentadura que realmente puede presumir de tener luz propia es, ante todo, una dentadura sana. Solo a partir de una base sólida como esta se pueden abordar otras cuestiones que te ayuden a diseñar el aspecto de tu boca de acuerdo con lo que tú consideras más estético y beneficioso para tu imagen en general.
La presencia de joyas dentales en los dientes favorece la acumulación de restos de comida y suciedad. Entre los dientes y las joyas existen espacios que apenas son perceptibles pero que resultan un lugar perfecto para la proliferación de bacterias. Con ello, el cúmulo de sarro será mayor y es más probable que se desarrollen lesiones cariosas.
Cualquier elemento nuevo en la boca requiere de un proceso de adaptación. En el caso de las prótesis, los empastes o las ortodoncias, el estudio pormenorizado de las particularidades de tus encías y maxilares permite tener bajo control todos estos aspectos, pero en el caso de las joyas dentales la respuesta de la boca podría distar mucho de la deseada.
La afectación de las joyas en los dientes tendrá mayor o menor relevancia en función de la superficie que cubra la pieza ornamental. Cuando las piezas ocupan todo el diente y no se ha llevado a cabo un diseño minucioso lo más habitual es que la joya pase del diente a la encía y acabe generando presión sobre esta. La presión en el tejido gingival puede ocasionar inflamación, enrojecimiento y acumulación de placa bacteriana en la zona.
No pongas en riesgo el bienestar de tu dentadura por una moda pasajera. Las tendencias van y vienen, pero la salud de tus dientes es algo que debe acompañarte durante toda la vida. Antes de tomar decisiones de este tipo, sobre todo en los casos en los que se trate de un cambio permanente, invierte un tiempo prudencial en valorar los pros y los contras y no olvides consultar a tu dentista antes de dar el paso.

¿Qué son las Perlas de Epstein?
Estos pequeños bultos, que aparecen en la línea de las encías de los bebés y en el techo de la boca, son en realidad quistes gingivales inofensivos. Los nódulos contienen queratina, una proteína que se encuentra de forma natural en piel, cabello y uñas. Para explicarlo de una forma muy simple, podría decirse que mientras las estructuras de la boca se van formando, pueden quedar “atrapados” pequeños fragmentos de piel en su interior.
Las perlas de Epstein son muy comunes en recién nacidos. De hecho, los estudios realizados estiman que entre el 60% y el 85% de los bebés las desarrollan. Estos pequeños quistes a veces se confunden con dientes, pero otras muchas generan inquietud en los padres.
Conocer cómo son las Perlas de Epstein permite a los papás diferenciarlas de otro tipo de afecciones que pueden aparecer en la boca de los bebés y que sí necesitarían tratamiento. Distinguir las Perlas de Epstein no es complicado. Sin embargo, siempre pueden asaltar dudas.
En lo que respecta al tratamiento, simplemente, no existe. Es esencial, eso sí, no manipularlos para intentar que se disuelvan. Mucho menos hay que romperlos, puesto que se podría provocar una infección sin querer.
Las perlas de Epstein no son dientes de leche y no requieren de cuidados especiales como sí son necesarios cuando empiezan a erupcionar los primeros dientes. Por ello, debes cuidar la salud dental de tu bebé desde temprana edad para que crezca con una dentadura sana y bonita.