Caninos Retenidos: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

Cuando hablamos de salud dental, muchos piensan en problemas comunes como las caries o el sarro, pero pocas personas consideran las complicaciones que pueden surgir con los caninos, unos dientes esenciales para la función y estética de la boca. Los caninos incluidos y los caninos cruzados son dos de las afecciones más frecuentes que pueden causar problemas tanto funcionales como estéticos, y requieren una atención odontológica especializada para su diagnóstico y tratamiento.

De las distintas condiciones que se pueden presentar en la boca, especialmente en la infancia, el diente retenido es una de ellas. ¿Qué significa realmente tener un diente retenido? ¿Cómo se distingue de las definiciones de diente incluido o impactado? En este artículo, nos sumergiremos en el significado preciso de un diente retenido, desentrañando las diferencias esenciales entre estos términos.

Un diente retenido se refiere a un diente que ha completado su desarrollo, pero no ha logrado emerger completamente de la encía ni tomar su posición normal en la arcada dentaria.

Caninos Ectópicos: ¿Qué debo saber?

¿Qué son los caninos incluidos?

Los caninos -también llamados colmillos- son unos dientes que juegan un papel esencial en la boca, tanto a nivel funcional como estético. Por ello, resulta fundamental que erupcionen por completo y en el plazo previsto. Cuando esto no sucede, nos encontramos ante un caso de caninos incluidos.

Los caninos incluidos son aquellos dientes que, por diferentes razones, no logran emerger completamente en la arcada dental en el tiempo adecuado. Estos dientes suelen quedar atrapados en el hueso, lo que afecta tanto su posición como la de los dientes adyacentes. Esta situación puede presentarse tanto en los caninos superiores como en los inferiores, aunque es más común en los caninos superiores y tiende a notarse alrededor de los 13 años, cuando se espera que el diente ya haya salido.

Un canino incluido es un diente que, a pesar de estar formado, no erupciona en el plazo previsto. Los caninos son unos de los dientes que se quedan retenidos con mayor frecuencia, por detrás de las muelas del juicio.

Los dientes incluidos o retenidos son aquellos que concluyen su formación pero nunca llegan a erupcionar.

Esta situación puede derivar en una alteración en la arcada dentaria y en la correcta alineación de los dientes. Además, la inclusión de los caninos puede generar presión en los dientes vecinos y provocar la reabsorción de la raíz en dientes cercanos, lo que incrementa la necesidad de atención odontológica especializada.

Los caninos incluidos pueden ser difíciles de detectar sin una radiografía, ya que a menudo no presentan síntomas visibles. No tratar un canino incluido puede tener efectos negativos a largo plazo en la salud dental y la apariencia.

Causas de los caninos retenidos

Las causas de un diente retenido pueden ser diversas e incluir falta de espacio en la boca, obstrucciones en el camino de erupción, anormalidades en la posición del diente, o incluso factores genéticos.

Las causas de un diente retenido pueden variar y están relacionadas con factores genéticos, anatómicos o de desarrollo. Una de las razones más frecuentes para que un diente se retenga es la falta de espacio adecuado en la boca para que el diente erupcione correctamente. Algunos dientes pueden desarrollarse en posiciones anómalas, como giros o inclinaciones, lo que dificulta su erupción.

La inclusión de los caninos puede deberse a diversas causas, entre las cuales se encuentran factores genéticos y estructurales. A continuación, se detallan las causas más comunes:

  • Falta de espacio: cuando no hay suficiente espacio en la arcada para que el canino erupcione, este puede quedar retenido en el hueso.
  • Ausencia de incisivos laterales: la agenesia de los incisivos laterales también puede causar caninos incluidos. Esto se debe a que los incisivos laterales son unos dientes que sirven de guía para que el canino erupcione.
  • Retraso en la caída de los caninos de leche: el hecho de que un canino temporal no se caiga en el plazo adecuado puede interrumpir el proceso de erupción normal del colmillo permanente.
  • Pérdida prematura de los caninos de leche: cuando un canino se cae antes del plazo adecuado y no se coloca un mantenedor de espacio, el resto de dientes de la arcada pueden tratar de ocupar el espacio vacío. Como los colmillos son los últimos dientes en erupcionar, cabe la posibilidad de que ya no encuentren espacio para hacerlo.
  • Dientes supernumerarios: la presencia de dientes adicionales en la arcada puede obstruir el camino natural que tiene el canino para erupcionar, evitando que llegue hasta su posición correcta.
  • Odontomas: son los tumores odontogénicos más frecuentes. Aunque se trate de tumores benignos, pueden alcanzar hasta los cuatro centímetros de diámetro. Esto, al igual que en el caso anterior, dificulta la erupción del colmillo.
  • Genética: al igual que sucede con otros problemas dentales, la predisposición genética es una de las principales causas de los caninos incluidos. Si alguno de los progenitores sufrió caninos incluidos en el pasado, existe un mayor riesgo de que su hijo padezca el mismo problema.
  • Anquilosis dental: esta es una alteración que provoca la unión entre el diente y el hueso que lo rodea.

Otras causas incluyen:

  • Factores genéticos y hereditarios: la herencia genética puede influir en el tamaño de la mandíbula y la alineación dental.
  • Problemas de espacio: cuando falta espacio en la mandíbula o maxilar para que el diente erupcione como debería.
  • Condiciones médicas: como la displasia cleidocraneal, pueden causar los dientes retenidos.
  • Pérdida temprana o retención prolongada de dientes temporales: es decir, si se pierde un diente de leche antes de tiempo, los permanentes pueden moverse y bloquear el espacio de otro diente.

Signos y síntomas de los caninos retenidos

Es importante destacar que algunos dientes retenidos pueden no causar síntomas notorios y pueden ser descubiertos durante un examen dental de rutina.

En la exploración clínica, el signo más visible de que el colmillo presenta un problema de erupción es su ausencia en la boca, una vez transcurrido el plazo en el que debe salir. Adicionalmente, el odontólogo puede identificar otras señales durante la exploración oral, como la persistencia del canino de leche en la boca más allá de la edad recomendada. Por otro lado, el colmillo incluido puede sentirse a la palpación.

Los dientes retenidos suelen ser asintomáticos, se pueden detectar en las visitas de rutina al dentista y con radiografías. Sin embargo, algunos síntomas pueden incluir:

  • Puedes sentir un dolor constante o intermitente en el área donde está el diente retenido.
  • Asimismo, se puede presentar inflamación, enrojecimiento y sensibilidad en las encías alrededor del diente retenido.
  • También puede haber hinchazón en la zona afectada o alrededor de la mandíbula.
  • Si hay infección puedes sentir mal aliento o sabor desagradable en la boca.
  • En casos más complicados podrías tener dificultad para abrir la boca completamente, dolor de cabeza o mandíbula.

La presión del diente retenido también puede causar apiñamiento, reabsorción de la raíz de los dientes cercanos y aumentar el riesgo de infección.

Algunos signos que pueden indicar la presencia de un canino incluido son:

  • Retraso en la erupción del diente definitivo
  • Inflamación o molestias en la encía
  • Desplazamiento de los dientes vecinos
  • Dolor en la zona afectada

Diagnóstico de los caninos retenidos

El diagnóstico de los dientes retenidos se inicia con un examen clínico, en tu visita al dentista este evaluará tus síntomas y mirará la posición de tus dientes. El diagnóstico precoz es clave para determinar la causa y planificar un tratamiento adecuado.

En lo que respecta a la exploración radiológica, será necesario realizar una radiografía panorámica y un TAC dental. De esa manera, el dentista podrá observar cuál es la situación del colmillo en la boca (posición, altura, inclinación…) así como su relación con los dientes vecinos.

Un estudio radiográfico permitirá al especialista evaluar la posición de los caninos y decidir el mejor tratamiento.

Tratamiento de los caninos retenidos

Por lo general, resulta necesario tratar los caninos incluidos debido a las diversas complicaciones que pueden causar. Dicho esto, el tratamiento más adecuado para un canino incluido dependerá, fundamentalmente, de la posición del diente y la edad del paciente.

El tratamiento para los dientes retenidos dependerá del tipo de diente, si está total o parcialmente retenido, la edad del paciente y los síntomas o complicaciones que presente.

El tratamiento variará según la gravedad del caso y la edad del paciente. Algunas opciones incluyen:

  • Ortodoncia: Se emplean brackets y dispositivos para guiar el canino a su posición correcta.
  • Cirugía de exposición: Se realiza una pequeña incisión para liberar el diente y permitir su movimiento.
  • Extracción: En casos extremos, cuando el canino no puede recuperarse, se extrae.

A continuación, se describen los tratamientos más comunes:

Ortodoncia

En muchos casos, el tratamiento ortodóncico es el primer paso para resolver la inclusión de los caninos. Con ortodoncia, se puede generar el espacio necesario en la arcada dentaria, facilitando la erupción del canino. Este tratamiento incluye el uso de dispositivos de expansión que permiten abrir el espacio adecuado para que el diente se posicione correctamente.

Al igual que en los caninos incluidos, los brackets son la solución más común.

Para ejecutar este tratamiento se realiza primero una cirugía que se fenestración del canino, la cual realizará el cirujano haciendo una incisión en el paladar donde se encuentra el canino retenido para que, después el ortodoncista coloca un bracket. Tras esto, es el ortodoncista quien se encarga de ir ¨tirando o traccionando¨ suavemente de ese diente, hasta que lo lleva a su posición correcta dentro de la boca.

Extracción del canino de leche retenido

Si existe un canino de leche que bloquea la salida del diente permanente, el odontólogo puede optar por extraer el diente de leche. Esto facilita el paso del diente definitivo hacia su posición natural en la arcada.

Cirugía para reposicionar el canino

En algunos casos, cuando el canino está profundamente incluido o su posición no permite una erupción natural, es necesaria una intervención quirúrgica. Este procedimiento, realizado en la clínica dental, implica una pequeña apertura en el hueso para liberar el canino y dirigirlo hacia su ubicación correcta con ayuda de ortodoncia.

La extracción del diente es el tratamiento más común cuando la pieza que está retenida causa dolor en la mandíbula, infección, está dañando otros dientes u ocasionando una mala alineación. Se realiza con anestesia local. Durante la cirugía de extracción dental no sentirás dolor porque se emplea anestesia local. Después, cuando pasa el efecto de la anestesia, podrás sentir molestias, para las que te recetarán medicamentos.

Otros tratamientos

También se pueden emplear mantenedores de espacio en caso de niños que pierdan un diente de leche prematuramente.

En primer lugar, se realiza el tratamiento de ortodoncia para abrir un espacio en la encía, que permita alojar al canino. En segundo lugar, se realiza una fenestración dental, que es una cirugía en la que se abre una pequeña ventana en la encía. Unos días después de la intervención, el ortodoncista coloca un botón en el canino que ha sido descubierto.

En situaciones más complejas que involucran problemas en el desarrollo de los maxilares, la cirugía ortognática puede ser una opción.

Después de cualquier tratamiento para corregir los caninos incluidos o cruzados, es fundamental seguir las recomendaciones del odontólogo.

Prevención de los caninos retenidos

No siempre es posible prevenir un diente retenido. Sin embargo, algunas medidas pueden reducir el riesgo:

  • Revisiones regulares: por lo general, la primera visita al ortodoncista debe producirse a los seis años de edad. Esto ayuda a comprobar si el proceso de erupción dental transcurre según lo previsto y a detectar problemas en una fase temprana, lo que también permite tomar medidas.
  • Radiografías periódicas: normalmente, en las visitas de revisión el odontólogo toma una serie de radiografías rutinarias al paciente. Esto permite una mejor observación de las estructuras bucodentales, lo que ayuda a detectar problemas que no se pueden advertir en una exploración oral.
  • Ortodoncia interceptiva: la ortodoncia interceptiva engloba todos aquellos tratamientos de ortodoncia enfocados a niños de entre seis y nueve años. Está basada en aparatos que permiten actuar sobre el crecimiento de los huesos de la cara. Por ejemplo, la ortodoncia interceptiva sirve para ampliar las arcadas y crear el espacio necesario para que el canino erupcione, reduciendo el riesgo de que se quede retenido en el hueso.
  • Mantenedores de espacio: son unos sencillos aparatos que se colocan cuando un niño pierde un diente de leche antes de tiempo (por caries, golpes…).

Siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), la primera visita de un niño al ortodoncista debe hacerse a los 8 años. A esta edad es raro que un niño necesite un tratamiento de ortodoncia, pero es interesante revisar que los dientes vayan erupcionando correctamente por lo que resulta interesante hacer una revisión anual con tu ortodoncista, ya que son diferentes los problemas eruptivos que el clínico puede interceptar a los 7 años que los que puede interceptar a los 9. Los caninos incluidos o retenidos empiezan a poder palparse en el proceso dentoalveolar sobre los 9-10 años y suelen erupcionar sobre los 11-12 años.

Seguimiento y ajuste del tratamiento

Una vez que el canino ha erupcionado o se encuentra en el proceso de alineación, es importante mantener un seguimiento con el ortodoncista para asegurar que la arcada dental se mantenga en armonía y que los dientes vecinos no se vean afectados. En la mayoría de los casos, un tratamiento ortodóncico adecuado permite que el canino incluido ocupe su posición sin afectar la estructura general de la boca.

¿Cuándo acudir al dentista?

La detección temprana es clave para evitar complicaciones. Se recomienda realizar revisiones odontológicas periódicas desde la infancia.

Si crees que tu hijo puede tener caninos incluidos o colmillos retenidos, llámanos y pide cita. Nuestros expertos en ortodoncia pueden valorar su caso y ofreceros una solución a su medida.

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