El Diente de León: Origen, Historia y Propiedades Sanadoras

El diente de león, conocido científicamente como Taraxacum officinale, es una planta herbácea perenne que ha sido valorada por sus propiedades medicinales y nutricionales a lo largo de la historia. Esta planta no solo es bonita, también es considerada como una planta sanadora y preventiva de enfermedades desde hace siglos. Y ¿quién no ha soplado nunca un diente león?

Origen e Historia

Aunque es originaria de Grecia, esta planta no fue usada ni por griegos ni por romanos antiguos, ya que sus virtudes medicinales no se reconocieron hasta la Edad Media y se extendió rápidamente por todo el mundo. Fueron los bárbaros, aparentemente, quienes lo trajeron al sudoeste de Europa. En el siglo X los médicos árabes fueron los primeros en declarar que el diente de león aumentaba la producción de orina.

Taraxacum deriva de la palabra árabe-persa tharakhchakon, que designa un cierto tipo de achicoria. No fue hasta el año 1000 que el nombre pasó al latín de la Edad Media por la mediación del médico árabe Avicena (Ibn Sinâ). El término taraxacum deriva de los vocablos griegos taraxos (desorden) y akos (remedio).

Muchos agricultores la consideran una mala hierba ya que aparece en medio de cualquier cultivo, aunque nada más lejos de la realidad: el diente de león libera gas etileno que induce a la maduración de las plantas vecinas. Además, las protege de pulgones ya que sus flores sirven de refugio a unas pequeñas moscas que se alimentan de ellos.

En el siglo XVI varios médicos y fitoterapeutas como Leonard Fuchs recomendaban el diente de león como astringente para detener las diarreas, como estomacal, para favorecer la menstruación y como diurético. medicinal de esta planta se extendió de forma amplia. Los primeros colonos que llegaron a Norteamérica lo introdujeron y los indios lo adoptaron rápidamente como tónico. Se incorpora a la farmacopea de Estados Unidos desde 1831. Sin embargo, no ha sido hasta inicios del siglo XX en que ha sido ardientemente reconocida.

Su fruto, una esfera de semillas blancas y plumosas (llamado panadero), es la planta que los niños suelen coger y soplar mientras sus semillas son esparcidas por el viento. Se la considera una planta mágica, ya que según una creencia popular, si pensamos un deseo mientras soplamos su fruto y todas sus semillas se dispersan en el aire, éste se cumple.

El médico italiano Pietro Andrea Mattioli ya escribió en el siglo XVI: “los magos dicen que si una persona se frota a sí misma con un diente de león será bienvenido en todas partes y obtendrá todo lo que desee”.

El diente de león destaca por sus propiedades diuréticas, depurativas y por su acción colerética y colagoga sobre la vesícula biliar. El efecto diurético es muy potente comparado con otras especies vegetales e incluso con respecto a la furosemida.

El diente de león (llamado así por la forma dentada de sus hojas) también es conocido como achicoria amarga, amargón, taraxacón, pelosilla o lechuguilla.

Nombres comunes:

  • EUSKERA: Sorgin-belar, txuntxumela.
  • GALLEGO: Dente-de-leao, taraxaco.
  • CATALÁN: Dent de lleó, lletsó.
  • INGLÉS: Dandelion.
  • FRANCÉS: Pissenlit.
  • ALEMÁN: Kuhblume.
  • ITALIANO: Dente di leone.
  • PORTUGUÉS: Dente-de-leao.

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Descripción de la Planta

El Diente de León es una planta de la familia de las asteráceas. Es planta anual y perenne provista de una raíz primaria larga (40 a 50 cm) de la que salen pocos tallos de donde salen las hojas formando una roseta basal, las hojas son alternas lanceoladas con una nervadura central, sin peciolo diferenciado, pinnatipartidas con lóbulos en forma triangular de márgenes dentados y agudos, a veces presenta microvellosidades y contienen asparagina, saponina, alcaloides como la taraxicina y principios amargos como la cumarina, ambos últimos, responsables de su particular sabor amargo.

El tallo es hueco y alcanza los 20-25 cm., en cuyo extremo se agrupan las flores de un color amarillo dorado, liguladas y con el cáliz velludo. Florece desde principios de primavera hasta finales de verano. Tras su floración la cabezuela se transforma en una esfera algodonosa de aquenios con vilano, un paracaídas de pelo, desde el cual las semillas son transportadas por el viento.

Pedúnculos de la inflorescencia huecos, que al romperse emana un jugo lechoso amargo. Las flores se disponen en capítulos solitarios en el extremo de un pedúnculo largo, cilíndrico y hueco; el involucro está formado por dos filas de brácteas, las internas erectas, que se abren durante la floración y luego se cierran hasta la maduración de los frutos y las externas, más cortas y lanceoladas, patentes o recurvadas. El receptáculo, dónde se sitúan las flores es más o menos aplanado y carece de escamas.

El fruto es un aquenio pardo o rojizo de unos 2 o 3 mm, largo, elíptico y estríado con varios dientes divergentes en la parte superior que bordean un filamento de unos 10 mm que soporta en su ápice un penacho de pelos, el vilano, al que se conoce como "diente de león". Al estar maduros se abren las brácteas superiores liberando estos frutos que extienden el vilano formando una esfera.

Crece fácilmente desde la orilla del mar hasta los 2000 metros de altitud en márgenes de caminos, campos y prados. Está ampliamente difundida por todos los continentes.

Recolección

Las hojas recolectadas antes de la floración y la raíz principalmente recolectada al final de la primavera (mayo-junio), época en que es más rica en látex, o en otoño hasta principios del invierno, cuando la cantidad de inulina es máxima. La raíz posee inulina, aproximadamente un 40% en otoño o finales del verano, bajando esta concentración hasta el 2% en primavera debido a que utiliza esta reserva para la producción de nuevas hojas.

Principios Activos

Entre sus componentes principales destacan los principios amargos (taraxacina, taraxacerina), triterpenos (taraxol, taraxasterol), esteroles, mucílagos, taninos e hidratos de carbono (18%).

De entre los hidratos de carbono destacar la levulosa, cuya máxima concentración se presenta en primavera, y la inulina, que se encuentra en gran cantidad en la raíz y presenta su mayor concentración en otoño.

Además, las hojas frescas contienen flavonoides, vitaminas A, C y del grupo B (especialmente B2); sales minerales, principalmente potasio y hierro, pero también calcio, magnesio, fósforo y silicio; aminoácidos como la asparagina y la glutamina, y muchas enzimas.

Las flores contienen mucha lecitina.

Propiedades y Acción

El diente de león es una planta desintoxicante, diurética, digestiva y preventiva de enfermedades. Esta fuerte acción diurética se debe a la riqueza en potasio del diente de león (4,25%), tres veces superior al hallado en otras plantas diuréticas. Por otro lado al aumentar la diuresis se favorece la eliminación de sustancias de desecho que intoxican el organismo dando como resultado efectos depurativos y desintoxicantes de la sangre.

Las propiedades del diente de león para su uso en el organismo son desintoxicantes. Es decir, es diurético, depurativo, digestivo, colagogo y colerético. Sus beneficios para el uso externo de esta planta medicinal son hemostáticos y cicatrizantes.

El diente de león es un gran diurético (indicado para edemas y retención de líquidos), que estimula fuertemente la producción de orina. De ahí que su nombre vulgar: en catalán pixallits y en francés pissenlit y en español mea-camas.

Es un tónico amargo que estimula las secreciones de los órganos digestivos. Está indicado en caso de inapetencia, hipoacidez gástrica y trastornos digestivos en general.

Tonifica el hígado y la vesícula biliar, llegando a cuadriplicar la secreción de bilis, por lo que se recomienda para estimular el hígado perezoso y prevenir la formación de cálculos biliares. Es muy beneficioso para todos los trastornos del hígado, como ictericia, hepatitis o cirrosis.

Ayuda a combatir la diabetes, el colesterol y el ácido úrico.

Indicado para el tratamiento de cálculos del riñón, órgano que se ve favorecido por sus propiedades diuréticas y depurativas.

Elimina las toxinas de la sangre, por lo que se recomienda como tratamiento depurativo natural de fondo en caso de reumatismo, gota, acné, psoriasis y eczema, además de para la resaca.

Es un gran complemento para las dietas de adelgazamiento porque además de sus propiedades diuréticas, depurativas y laxantes, tiene muy pocas calorías.

Las hojas frescas de diente de león son el vegetal que contiene más hierro, y por ello, están indicadas para la anemia. Por ello, una de las propiedades del diente de león más beneficiosas es su aportación de hierro al organismo.

También es el vegetal que tiene más vitamina A, en forma de betacarotenos (más que las espinacas y las zanahorias), previniendo trastornos oculares, como la degeneración macular o las cataratas.

Por su contenido en vitaminas del grupo B y minerales, fortalece el sistema nervioso, mejorando el ánimo, combatiendo el estrés y proporcionando energía.

Las hojas del diente de león también ayudan a reducir las varices y hemorroides.

En resumen, las propiedades principales del Diente de León son:

  • Estimulante de la función hepática
  • Diurético
  • Acción colerética y colagoga

Formas de Administración

Uso interno: Podemos tomar esta planta en forma de tintura y comprimidos, además de en ensalada (utilizando sus hojas frescas). Aunque lo más común es la infusión de diente de león.

Debido a su acción depurativa permite limpiar y eliminar toxinas acumuladas en el organismo de forma natural.

Se recomienda hacer una cura de diente de león en cada cambio de estación, especialmente en primavera y después de las navidades, y en caso de excesos alimentarios o alcohólicos.

Para esta cura se suele usar el zumo de las hojas del diente de león. Con las raíces del diente de león, tostadas y molidas, se obtiene un excelente sucedáneo del café, pero sin los inconvenientes de éste.

Uso externo: Se puede aplicar en forma de emplasto (hojas frescas machacadas) para ayudar a la cicatrización de heridas y llagas.

También es un buen remedio natural contra hematomas, en infusión para eccemas y forúnculos.

Además, el látex de la planta, aplicado directamente, ayuda a eliminar verrugas.

Precauciones y Contraindicaciones

Pese a que el diente de león ayuda a disolver los cálculos biliares, no se debe tomar si existe obstrucción en el conducto biliar.

A causa de las propiedades del diente de león, siendo este un potente diurético natural, no lo deben tomar las personas que estén tomando medicamentos diuréticos, ya que puede provocar descompensación tensional.

Tampoco lo deben tomar personas que tomen otros medicamentos, como anticoagulantes, antiácidos, insulina o litio, ya que puede interferir en estos tratamientos con efectos adversos.

Dosificación

  • INFUSIÓN: (4-10 gr. Por día) 1 cucharada sopera por taza.
  • TINTURA: (1:5 en alcohol al 45%) 10 ml.
  • DECOCCIÓN: Una cucharada sopera por taza, hervir dos minutos.
  • EXTRACTO SECO (5:1): De 0,5 a 2 gr.

Estas recomendaciones de uso son genéricas y están siempre sujetas a las indicaciones del laboratorio fabricante o profesional de la salud.

El Diente de León y las Mascotas

El diente de león puede ser bueno para tus mascotas no solo para los conejos y otros pequeños roedores, sino que pueden ser beneficiosos para los perros, los gatos e incluso los caballos. También son una buena fuente de fibra, que puede ayudar a la digestión. Además, los dientes de león son un diurético natural, que puede ayudar a eliminar los tóxicos del sistema de su mascota.

Eso sí, asegúrese de supervisarlos y de que solo coman las cabezas de las flores. Las hojas pueden ser demasiado amargas para algunas mascotas.

Beneficios del Diente de León en Conejos

El diente de león es una planta originaria de Europa y Asia. Pertenece a la familia del girasol y su nombre científico es Taraxacum officinale.

Otro beneficio del diente de león es que puede ayudar a prevenir la caída del pelo. Esto se debe a que el diente de león tiene un alto contenido en sílice. El sílice es un oligoelemento necesario para la salud del pelo y las uñas.

Por último, el diente de león puede ayudar a aumentar la ingesta de agua en los conejos. Esto es importante porque los conejos son susceptibles de deshidratarse. El diente de león puede ayudar a aumentar el contenido de agua en el cuerpo y prevenir la deshidratación.

El diente de león también puede ayudar a prevenir las infecciones del tracto urinario. Las infecciones del tracto urinario también son comunes en los conejos y pueden causar muchas molestias. El diente de león puede ayudar a aumentar la cantidad de orina que producen los conejos. Esto ayuda a eliminar las bacterias que pueden causar infecciones.

Por último, el diente de león también puede ayudar a prevenir el cáncer. El cáncer es una enfermedad muy grave, y es una de las principales causas de muerte en los conejos. El diente de león puede ayudar porque contiene una sustancia llamada luteína. La luteína es un antioxidante y puede ayudar a proteger las células del daño. Esto significa que puede ayudar a evitar que las células cancerosas se desarrollen y crezcan.

El diente de león puede ayudar a los conejos con bolas de pelo, ya que su alto nivel de fibra ayuda a mover el pelo a través del sistema digestivo. Las propiedades diuréticas naturales de la planta también pueden ayudar a los conejos con problemas del tracto urinario.

Beneficio Descripción
Diurético Estimula la producción de orina, ayudando a eliminar toxinas y prevenir cálculos renales.
Digestivo Estimula las secreciones de los órganos digestivos, útil en casos de inapetencia y trastornos digestivos.
Hepático Tonifica el hígado y la vesícula biliar, favoreciendo la secreción de bilis.
Depurativo Elimina toxinas de la sangre, útil en casos de reumatismo, gota, acné, psoriasis y eczema.
Anemia Las hojas son ricas en hierro, beneficioso para personas con anemia.
Antioxidante Contiene vitamina A, que previene trastornos oculares y fortalece el sistema nervioso.

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