Diente de León: Información Detallada sobre sus Propiedades y Beneficios

El Taraxacum officinale, comúnmente conocido como diente de león, es una planta herbácea perenne perteneciente a la familia de las asteráceas. Es una especie que se puede encontrar en prácticamente cualquier tipo de hábitat, como jardines, caminos, campos y áreas con césped.

Esta planta ha sido utilizada desde la antigüedad por sus diversos beneficios medicinales. Es fácilmente reconocible, tanto por sus hojas dentadas dispuestas en roseta como por sus flores de color amarillo dorado.

¿Qué es el Diente de León?

La que responde al nombre científico de Taraxacum Officinale, en inglés dandelion y en chino pugongying, es una de las plantas con mayores prestaciones en el entorno de los remedios terapéuticos naturales, dados sus innumerables usos en medicina.

Se trata de una planta herbácea cuyas raíces y hojas vienen utilizándose desde hace siglos como remedio natural para los trastornos digestivos, entre otros. Resumir su interminable listado de contribuciones sería una especie de misión imposible, aunque los hemos sintetizado en dos aspectos principales:

  • Su ubicuidad, al encontrarse en cualquier lugar.
  • El impresionante repertorio de problemas de salud que aborda con éxito.

Características del Diente de León

Es una planta herbácea perenne que posee una serie de características distintivas que la hacen fácilmente reconocible. Una de ellas es su roseta de hojas basales que surgen directamente del suelo. Las hojas son de color verde oscuro, largas y estrechas, y presentan una forma dentada que asemeja a los dientes de un león. De ahí proviene su nombre popular.

En cuanto a sus aparatosas flores, brotan en las partas más distales de los falsos tallos que se disponen de modo alterno sin peciolo (el conocido como “rabito”). De color amarillo, son hermafroditas y, según la familia botánica a la que pertenezcan, se cierran conforme cae la noche, así como en días lluviosos o escasamente iluminados.

Su corola está integrada por cinco pétalos unidos que mantienen un ciclo de alternancia de cierre y apertura que culmina en un cierre definitivo, como preámbulo de su evolución a la fase de fruto (de nombre cipsela), soltando las semillas por la acción del viento, un gesto que posibilita su esparcimiento y el comienzo de la vida de nuevas plantas.

El diente de león generalmente florece en la primavera y puede continuar hasta el otoño, dependiendo del clima de la región donde se encuentra. En condiciones óptimas, puede florecer durante casi todo el año.

La floración comienza con la aparición de flores amarillas, que se abren con la luz del sol y se cierran por la noche o en condiciones de lluvia o nubosidad. Una vez polinizadas, estas flores se transforman en las características esferas de semillas plumosas, que son llevadas por el viento a nuevas ubicaciones, donde pueden germinar y formar nuevas plantas.

En lo relativo a las prácticas que deben seguirse para el aprovechamiento de sus bondades y cualidades medicinales, la primavera tardía sería el momento ideal para la recolección de sus hojas tiernas, cara a consumirlas en crudo. En cuanto a su conservación posterior, precisa un embolsamiento hermético, de modo que impida su contaminación por polvo ambiental.

Sus raíces pueden recolectarse en dos momentos del año, en función de la finalidad perseguida:

  • Coincidiendo con el auge de la floración (entre mayo y junio), momento en el que presenta la mayor abundancia en látex.
  • En otoño, cuando se busca su riqueza en el polisacárido insulina, pues en esa época contiene un 40% en contraste con su composición en primavera, que se reduce al 2%. La insulina posee beneficios y propiedades naturales para la salud.

Orígenes del Diente de León

La protohistoria de esta planta la encontramos en el territorio ocupado por la actual Grecia, desde donde se distribuye espontáneamente por todo el hemisferio norte.

El mérito de detectar dos de sus propiedades más reconocidas a día de hoy, como son la diurética y la colerética (estimulante de la producción de bilis), se atribuye a médicos árabes del siglo X.

Pese a ello, no sería hasta seis siglos después cuando se avanzara en el conocimiento de esta planta como remedio multiusos, debido a que el médico y botánico Leonart Duch comenzó a prescribirlo entre sus pacientes a modo de colagogo (un estimulante de la liberación de la bilis que facilita la liberación de las grasas), analgésico estomacal, astringente y regulador del ciclo menstrual.

Añadir que este galeno adoptó la medida de un diente de león como dosis terapéutica de la planta, consagrando entre el pueblo llano la expresión “tomarse un diente de león”.

Usos más cercanos en la historia

La medicina tradicional no tardó en tomar buena nota de las excelencias de este remedio natural. Así las cosas y durante varios siglos, ha formado parte del catálogo de remedios preventivos de enfermedades, sobre todo en las parcelas de protector del hígado, depurador orgánico, dado su poderoso efecto diurético y como freno al avance de las verrugas, por la acción de su savia.

Sería en la década de los cuarenta del siglo pasado cuando el Dr. Henri Lecrerc se percató de los avances logrados en el tratamiento de ciertos problemas de la piel, como eczemas, dermatitis y erupciones, apuntando que eran debidos al uso de las infusiones de diente de león. A ello había que unir que tales efectos eran más evidentes en los casos en los que los pacientes aquejados de problemas cutáneos, padecían al mismo tiempo cierto grado de insuficiencia hepática. Pronto se descubrió que la causa era debida al estrecho vínculo entre la integridad de la piel y el funcionamiento del hígado.

Propiedades del Diente de León

El diente de león es una planta medicinal con numerosos beneficios y propiedades para la salud, que se han utilizado en la medicina tradicional durante siglos:

  • Rico en nutrientes: El diente de león es rico en varios nutrientes esenciales, incluyendo vitamina A, vitamina C, vitamina K, vitamina E, y vitaminas del complejo B. Esto podría ayudar a prevenir enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y el cáncer.
  • Salud del hígado: Se ha utilizado tradicionalmente para tratar una variedad de afecciones hepáticas. Algunas investigaciones sugieren que puede ayudar a proteger el hígado contra el daño y mejorar su función, aunque se necesita más investigación en esta área.
  • Diurético natural: El diente de león puede ayudar a eliminar el exceso de líquido del cuerpo, actuando como un diurético natural. Esto puede ser beneficioso para las personas con presión arterial alta y otras afecciones relacionadas con la retención de líquidos.
  • Salud digestiva: El diente de león se ha utilizado para aliviar problemas digestivos, como el estreñimiento y la indigestión. También se cree que puede ayudar a mejorar el apetito. Su efecto colerético estimula la producción de bilis, esencial para la digestión de las grasas.
  • Salud de la piel: Las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes del diente de león pueden ser beneficiosas para la salud de la piel. Algunas personas lo utilizan para tratar afecciones de la piel como el acné y el eczema.
  • Control del azúcar en la sangre: Algunas investigaciones preliminares sugieren que el diente de león puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que podría ser beneficioso para las personas con diabetes. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar estos efectos.
  • Efecto Antirreumático: Aunque la investigación aún es limitada, el diente de león se ha utilizado tradicionalmente para aliviar los síntomas de trastornos reumáticos como la artritis y otras afecciones inflamatorias de las articulaciones.
  • Efecto Laxante Suave (Raíz): El diente de león también es conocido por su efecto laxante suave, especialmente cuando se consume la raíz.

Es importante recordar que, aunque el diente de león se ha utilizado en la medicina tradicional durante mucho tiempo y puede ofrecer varios beneficios para la salud, se debe utilizar con precaución y siempre bajo el consejo de un profesional de la salud, especialmente si se está tomando otros medicamentos o se tiene una condición médica preexistente.

Composición del Diente de León

Llega la hora de hacer un repaso al tipo de sustancias, tanto orgánicas como inorgánicas, que tienen reservadas funciones determinantes en labores de mantenimiento y reparación de tejidos y órganos.

En sus órganos subterráneos:

  • Un buen número de polisacáridos, que se encuadran en los grupos denominados glucanos y mananos, pero sobre todo inulina, un componente de lo más interesante que abarca la condición de oligosacárido probiótico (que estimula el crecimiento de las bacterias intestinales beneficiosas para la salud) y de fibra soluble.
  • Colina, una sustancia que suele incluirse en el grupo de vitaminas B que desarrolla una concienzuda labor protectora del hígado, al ayudar a su detoxificación por todo tipo de sustancias de desecho.
  • Triterpenos (compuestos orgánicos relacionados con el isopreno, un hidrocarburo de cadena corta) que derivan del látex, entre los que sobresalen el taraxasterol, taraxerol, taraxol, beta-amirina, estigmasterol y beta-sitosterol.
  • Componentes más residuales, como por ejemplo el ácido cafeico, pectina y mucílagos y resinas.

En las partes verdes del diente de león:

Destaca por su riqueza en:

  • Flavonoides (luteína y zeaxantina)
  • Cumarinas (como la cichorina y la aesculina)
  • Carotenoides, cuya abundancia le permite rivalizar con la mítica zanahoria
  • Vitamina A, C y D, tiamina y ácido nicotínico (ambos pertenecientes al grupo de vitaminas B)
  • Minerales con preponderancia del potasio (5%), si bien también cabe citar las cantidades notables de hierro, cobre, fósforo y magnesio, que posee

En las raíces y hojas:

Comparten la presencia de sendos compuestos que le confieren un cierto sabor amargo y que reciben el nombre de taraxicina y taraxacerina, que hacen al diente de león depositario de una característica ajena a sus cualidades en medicina, pero de un singular interés alimentario y que no es otra que su capacidad como estimulante del apetito y promotor de la digestión.

Beneficios del Diente de León como Superalimento

Algunos de los beneficios del diente de león probablemente te cojan por sorpresa. No en vano, esta planta ha entrado a formar parte de la lista de los superalimentos que van a convertirse en el “boom” de la nutrición sana.

¿Cómo tomar el Diente de León?

A la hora de plantearte cómo tomar el diente de león, tenemos muchas ideas que darte:

Diente de león en cápsulas

Si estás buscando una forma sencilla y práctica de tomar diente de león sin tener que estar pendiente de preparaciones de ningún tipo, apuesta por las cápsulas, un recurso idóneo para aquellos que quieren beneficiarse de sus formidables propiedades terapéuticas con solo un gesto.

En el capítulo de su dosificación, sigue las recomendaciones indicadas en el envase, pues va a depender de la cantidad de extracto seco contenida en las cápsulas, si bien la dosis habitual es la de dos cápsulas con cada una de las tres comidas principales.

Por vía tópica

La raíz de diente de león viene siendo empleada como materia prima para la obtención de un aceite de masaje con reconocidas bondades para el tratamiento de reumatismos y artritis, alardeando de extraordinarias propiedades antiinflamatorias. Asimismo, sirve de ayuda a la absorción de los coágulos que dan lugar a los moratones, productos de golpes.

Con fines estéticos

Son distintas las funciones que diente de león cumple dentro de la industria estética:

  • Planta cara a la celulitis o piel de naranja. Evita la retención de líquidos y ayuda a expurgar las toxinas que predisponen su función. En este sentido, estamos ante uno de los mejores remedios para este antiestético problema.
  • Corrige las ojeras. Las temidas ojeras, que tantos estragos causan en el rostro, traen causa, en muchos casos, en la retención de líquidos
  • Controla la aparición de pecas y manchas propias de la edad, siempre que achicoria amarga sea tomada en forma de infusión, como hábito constante
  • Contribuye a generar un pelo sano, libre de anormalidades, como puedan el cabello graso y el seco o frágil, con tal de practicar con asiduidad un lavado de cabello a base de infusión
  • Reduce la película grasa de la piel, con un uso tópico

En forma de tintura

Una opción similar en nivel de comodidad a las cápsulas, es la de la tintura de diente de león. De venta en establecimientos especializados, su forma de consumo es muy sencilla, pues se trata simplemente de añadir unas gotas de la misma a un vaso grande de agua o zumo. Con vistas a que desarrolle una labor desintoxicante, basta con ingerir 30 gotas de tintura madre con agua tres veces al día.

¿Estás embarazada o en período de lactancia? En ese caso, descarta el consumo de tintura de dandelion, por su alto nivel de alcohol.

Diente de león en infusión

Si este formato es de tu agrado, te invitamos a que pruebes el diente de león en infusión. Asimismo, puedes combinarlo con otros ingredientes naturales, contribuyendo al remedio de innumerables problemas en la salud. Sobre todo resulta especialmente eficaz si tomas diente de león para adelgazar.

Aquí tienes una receta básica para hacer una infusión de diente de león:

Ingredientes:

  • 1 cucharada de hojas de diente de león secas o 2 cucharadas de hojas frescas.
  • 1 taza de agua.

Instrucciones:

  • Paso 1. Calienta el agua en una olla hasta que llegue a ebullición.
  • Paso 2. Agrega las hojas de diente de león al agua hirviendo.
  • Paso 3. Reduce el fuego y deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos 10 minutos.
  • Paso 4. Después de 10 minutos, retira la olla del fuego y deja que la infusión se enfríe un poco.
  • Paso 5. Cuela la infusión para remover las hojas.
  • Paso 6. Sirve y disfruta. Puedes añadir miel o limón al gusto para mejorar el sabor.

Interacciones con Medicamentos

Quizás te estés preguntando qué ocurre con la combinación de diente de león y medicamentos. Haces bien en plantearte esta cuestión, pues hay una serie de precauciones al respecto que debes observar:

  • Con litio: La achicoria amarga impide la excreción de este metal, cuya acumulación en sangre puede desencadenar una intoxicación a medio o largo plazo.
  • Con potasio: Es posible que los niveles séricos de potasio puedan verse disparados cuando, por razón de hipertensión o de otra índole, se recibe un tratamiento a base del mismo y, a la par, se adopta la pauta de ingerir con regularidad dandelion.
  • Con anticoagulantes (como la aspirina) y bloqueantes de acción neuromuscular (como la succilnilcolina o la toxina botulínica): Si tomas algunos de estos medicamentos recuerda la absoluta obligatoriedad de consultar con tu médico sobre la conveniencia de ingerir o no diente de león.
  • Con antibióticos: Existe la posibilidad de que esta planta restrinja la absorción intestinal de los mismos, un efecto que cabe esperar con mayor frecuencia en el caso de los fármacos denominados quinolonas, entre las que destacan norfloxacina, ciprofloxacina, enoxacina, esparfloxacina y trovafloxacina.
  • Con otros diuréticos: Dado el poder diurético que de por sí muestra Taraxacum Officinale se desaconseja su ingesta de manera paralela a la de otros fármacos de similar naturaleza, por aquellos de que en conjunto pudieran desencadenar un episodio de deshidratación por pérdida excesiva de líquido.

Contraindicaciones del Diente de León

Desde HSN siempre invitamos al consumo responsable de los complementos dietéticos. A partir de ahí, estamos en condiciones de indicar que el diente de león, si se toma en cantidades moderadas, apenas produce efectos secundarios, resultando prácticamente inocuo.

  • ¡Ojo! Entraña un pequeño riesgo, primordialmente en sus hojas, debido a que si las comes en su estado natural, podrían aportarte un exceso de oxalatos que pudiera causar serios problemas de salud, en la medida que “secuestran” los átomos de ciertos minerales esenciales como el hierro, el magnesio y el calcio, que provocan una inhibición de su absorción.
  • En el apartado del tallo, también es posible que encierre cierto nivel de toxicidad, sobre todo para los niños, debido a su abundancia de látex.
  • Al ser un potente estimulante de la producción de la bilis en la vesícula, a las personas con cálculos biliares se les recomienda que eviten su consumo, por la posibilidad de que les ocasiones cólicos.
  • Algo similar ocurre en el aparato excretor, dado que los mencionados oxalatos de la parte foliar del Taraxacum Officinale pueden aumentar la presencia de cálculos renales, los cuales están compuestos mayoritariamente por estas sales.
  • De forma análoga, podríamos hablar de, que por razón de su capacidad de estimular la producción de jugos gástricos, no es conveniente tomar esta planta por quienes padecen de acidez o úlcera de estómago. Esto se hace extensible a ciertas patologías digestivas como la colitis ulcerosa o el síndrome del colon irritable.
  • Cabe añadir que existe la posibilidad de que ciertas preparaciones de las que se comercializan incorporen alcohol en su composición, por lo que no serían aptas para su ingesta por parte de niños, embarazadas y madres lactantes. A esto habría que sumar, en los dos últimos casos, el hecho de que al diente de león se le atribuyen propiedades hormonales.
  • Mención especial merece el caso de las personas diabéticas. Piensa que el diente de león puede disminuir el nivel de glucosa en sangre, si se compagina con la toma de fármacos destinados al control de la diabetes, dando lugar a un cuadro típico de hipoglucemia que incluye visión borrosa, vértigo, hormigueos, taquicardia o temblores, entre otros síntomas.
  • Podrías sufrir una reacción alérgica. No es descartable que sufras una reacción alérgica.

¿Quién no debe tomar diente de león?

Aunque el diente de león puede tener varios beneficios para la salud, hay algunas personas que deberían evitarlo o usarlo con precaución debido a posibles efectos secundarios o interacciones:

  • Personas con alergias: Aquellos que son alérgicos a las plantas de la familia de las margaritas, que incluye el diente de león, pueden tener reacciones alérgicas a esta planta. Esto puede incluir síntomas como erupciones cutáneas, problemas estomacales, o incluso reacciones más graves.
  • Personas con ciertas condiciones médicas: Los individuos con ciertas condiciones médicas, como problemas de vesícula biliar u obstrucción intestinal, deberían evitar el diente de león. Además, aquellos con enfermedad renal o cardíaca deben usar diente de león con precaución, ya que su efecto diurético puede alterar los niveles de líquidos y electrolitos en el cuerpo.
  • Personas tomando ciertos medicamentos: El diente de león puede interactuar con ciertos medicamentos, incluyendo diuréticos, medicamentos para la presión arterial, anticoagulantes, medicamentos para la diabetes, y otros. Si estás tomando algún medicamento, es importante hablar con un profesional de la salud antes de comenzar a usar diente de león.
  • Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia: No hay suficiente investigación para determinar si el diente de león es seguro para las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Por lo tanto, se recomienda evitar su uso durante estos periodos.

En general, es importante recordar que, aunque los suplementos a base de hierbas como el diente de león pueden tener beneficios para la salud, también pueden tener efectos secundarios e interactuar con otros medicamentos. Como resultado, siempre es una buena idea hablar con un profesional de la salud antes de comenzar a usar un nuevo suplemento.

Cultivo y Cuidado del Diente de León en Maceta

El diente de león es una planta resistente y versátil que puede crecer en una variedad de condiciones, por lo que no requiere demasiado cuidado, incluso cuando se cultiva en una maceta.

Riego

El riego del diente de león debe ser regular pero moderado. Aunque es una planta resistente que puede tolerar condiciones de sequía, prefiere un suelo que esté constantemente húmedo.

Abono

Esta planta no requiere de mucho fertilizante, pero puedes alimentar la planta con un fertilizante de uso general una o dos veces durante la temporada de crecimiento si lo deseas.

Luz

El diente de león requiere de una buena cantidad de luz solar para crecer. Por tanto, es mejor colocar la maceta en un lugar donde pueda recibir al menos seis horas de luz solar directa al día. Si vives en un clima muy caluroso, puede ser mejor proporcionar algo de sombra durante las horas más calurosas del día para evitar quemaduras en las hojas.

Consejos para mantenerla perfecta

Aunque el diente de león es una planta resistente que puede crecer en una variedad de condiciones, sigue siendo importante proporcionarle un cuidado adecuado para mantenerla saludable con una buena luz, riego regular, suelo drenado y sobre todo, un buen control de plagas. Aunque el diente de león no suele tener muchos problemas con las plagas, vigila la presencia de insectos como los pulgones.

BENEFICIOS del DIENTE de LEÓN 🌼✅ (Propiedades, Para Qué Sirve y Contraindicaciones)

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